Mostrando entradas con la etiqueta Cruz (Penélope). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cruz (Penélope). Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de agosto de 2017

Ma ma, by Julio Medem

Vamos a ver, Julio Medem, varias cosas:

1. El "Carpe diem" es más viejo que el cagar. Hay que innovar un poco.

2. Meter y matar a Penélope Cruz en una peli no te garantiza una buena peli.

3. Ofrecerle una mierda de papel a Luis Tosar y que te lo acepte es una gran putada.

4. Transforrmar algo tan serio como el cáncer en una performance flower power es burdo y ruín.

5. Que tu ginecólogo te cante to loco en un karaoke es más para llorar de risa que de emoción, palabrita.

Julio, haz un favor al mundo: CAMBIA DE OFICIOOOOOOO!

domingo, 18 de septiembre de 2016

El amor perjudica seriamente la salud, by Manuel Gómez Pereira

Ella es una cerda y una cabrona; y él un santo varón con más paciencia que el pobre santo Job. Pero consiguen algo maravilloso: el amor eterno. Ella intenta explicarle que nunca serían felices si fueran una pareja al uso. Él no lo entiende. Es más básico, solo quiere estar con ella. No sabe que lo que realmente los ha mantenido unidos todo ese tiempo es justamente desearse y no tenerse.

Yo también creo, como Diana, que juntos no habrían durado ni dos meses, y también creo que el amor eterno consiste justamente en eso, en desearse mucho pero no tenerse, o tenerse muy ocasionalmente. Lo dice ella en un momento de la película: "Lo mejor del sexo es el deseo. El sexo es solo gimnasia; el deseo pura imaginación".  Sabias palabras, vive dios. Las suscribo al cien por cien.

Una película ciertamente minusvalorada. Hacía tiempo que no la veía pero siempre me ha dejado muy buen sabor de boca.

Hay un montón de guiños constantes, a otras películas, a otras épocas, a la moda, a la música. Por cierto, fantástica banda sonora: Raphael, Los Beatles, ese bolerazo que canta la propia Ana Belén "No sé por qué te quiero, será que tengo alma de bolero"... Solo apta para nostálgicos.

Magnífico trabajo de Manuel Gómez Pereira. Y estupendo todo el reparto: Ana, Juanjo, Gabino.... hasta Penélope aquí se puede soportar. Bueno, y ese personaje maravilloso de la suegra de Santi, Lola Herrera, qué grande!!

Me quedo con la escena del restaurante. Ella y él, cada cual con su pareja, bailando y mirándose. Miento, no mirándose... comiéndose con la mirada. Hasta que en un momento dado sus espíritus se liberan, salen de sus cuerpos y terminan bailando juntos. Una escena preciosa, la mejor con diferencia.

Aunque bueno, tampoco desmerece esa otra en la que la noche de la muerte de John Lennon los dos acuden al hotel en el que se conocieron y escuchan "Let it be" al piano, sentados de espaldas en un sofá,  sin verse el uno al otro, simplemente recordando.

Y el final... qué bueeeeeeeno!! Naturalmente no lo puedo contar pero Gómez Pereira lo borda. La carita última de los dos protagonistas es sencillamente de antología del cine español.

lunes, 26 de octubre de 2015

Volver, by Pedro Almodóvar

Bueno, pues como de costumbre y para no perder el hábito y joder un poco a la peña, voy a llevar la contraria a la mayoria del personal. A mí "Volver" no me gusta nada de nada de nada. Vamos, que de todas las pelis de Almodóvar es la que menos, con eso lo digo todo.

Sí, ya sé que hay otra gente a la que no le ha gustado tampoco, pero te pones a leer sus críticas y básicamente son todos antialmodovarianos de manual, o sea, gente a la que le produce una aversión natural este hombre y les da igual lo que haga, que lo van a poner a parir igual. Pero a la inmensa mayoría de sus admiradores e incluso de sus detractores, "Volver" les parece una gran película. Los primeros alaban todo lo que de su peculiar cine ven en ella y los segundos alaban todo lo que de su peculiar cine no ven en ella.

Yo paso, no me apunto ni a los unos ni a los otros; pertenezco al selecto club (creo que soy la única de momento) de los que sí disfrutamos como monos con el cine de Almodóvar pero que "Volver" nos parece una mariconada sin estilo ni personalidad ni nada.

Porque yo ni le veo ese toque gamberro que a mí tanto me gusta ni le veo un carajo de interés. Que sí, que si mucho trabajo coral con mujeres, que si mucho retrato de La Mancha profunda, que si Penélope sale meando... ese tipo de cosas que algunos ven como típicamente almodovarianas. Yo no, porque no es eso lo que a mí me llama la atención de su cine. A mí lo que me gusta de este tío es que se monta historias que solo pueden caber en su imaginación, que no te las esperas por ninguna parte, diálogos que se mueven entre el surrealismo y la cachondez, pasando por un toque importante de ordinariez y de "mepasoalmundoporlaspelotas". Y aquí no veo nada de eso.

Lo que veo es a la siempre estiradísima y chillona Penélope Cruz (tal vez un poquillo menos chillona que de costumbre pero igual de mala actuando), eso sí, muy favorecida, muy requeteguapa y muy italiana de los años 50, eso no se le puede negar. Pero la veo en un papel soso, con unos diálogos tontorrones pero que no responden a ese punto absurdo que mola de Almodóvar; simplemente son frases tontas. La historia en sí es insulsa, lo mismo la podría haber rodado cualquier otro, y probablemente mejor. Y ya la famosa escena en la que canta "Volver"... Aaaaarrrrg, por favooooooor, es lo peoooooor. Señor, aparta de mí ese cáliz.

En fin, al resto del reparto lo salvo porque son todas actrices estupendas y aunque estén haciendo un bodrio las tías son unas profesionales y simplemente se limitan a hacer lo que el director les pide y punto. No brillan como otras veces, pero cumplen con lo que se les manda. Ninguno de sus papeles es inolvidable, no sé, como la Maura de "Mujeres..." o la de "Qué he hecho yo...", o esa Julieta Serrano de "Entre tinieblas", o la Marisa Paredes de "La piel que habito"... Yo no veo aquí ningún personaje que se les parezca ni remotamente, pero ellas como actrices cumplen.

En resumidas cuentas, un Almodóvar sosito, sin gracia, sin inventiva, tan divertido como mi vecino mormón del quinto. Una historia aburrida que encantará y de hecho encanta a la gente "normal", y un chasco para mí, que siempre espero de este tío algo diferente, que provoque sarpullido en el personal, que toque ostensiblemente las pelotas, aunque sea una ordinariez de tomo y lomo, como "Los amantes pasajeros", que por cierto, y para seguir llevando la contraria, a mí me encantó.

martes, 18 de noviembre de 2014

El consejero (The Counselor), by Ridley Scott

Decidí ver esta película, a pesar de las espantosas críticas, por algo que ponía en la del Chicago Sun-Time, que prometía "la escena de sexo más escandalosa del año". Y no es que yo esté muy interesada en el sexo sino que esperaba que esa escena la protagonizara Michael Fassbender, de quien es público y notorio que estoy locamente enamorada, encoñada y megacolgada.

Y a pesar de que la citada escena (que tampoco es para tirar cohetes, sinceramente) por desgracia no estaba protagonizada por mi machote, sino por una inquietante a la par que hilarante Cameron Díaz, no me arrepiento de haberla visto. Yo me tragaría encantada cualquier coñazo con tal de tirarme dos horas babeando impúdicamente por Fassbender.

Aunque en esta ocasión, las cosas como son, me lo han puesto tan repeinado, estirado y acapullado que, la verdad, la mitad de las babas que tenía preparadas para derramar me las terminé guardando para mejor ocasión.

A mí Fassbender me gusta mucho más en plan guarrillo, con barba de tres días y eso. Y preferiblemente haciendo de malote, y no como aquí, de pardillo encoñadete, y encima de Penélope Cruz. Puffffffff, cágate lorito, hay que joderse.

En fin, dado que no pude regodearme a mi antojo con la prestancia del bello Michael, no tuve más remedio que ver la peli en clave estrictamente cinematográfica, y aquí traigo un breve resumen de lo que yo creo que pasa en esta cinta:

1. Hay un abogado (Fassbender) que tiene una novia (Penélope Cruz) a la que quiere mucho y a la que llama por teléfono por las noches para decírselo por activa y por pasiva (poniéndose incluso algo pesadito con el tema), y a la que le regala un anillo de diamantes para pedirle matrimonio. O algo así.

2. Hay un tipo con unos pelos infames (Bardem y su maldición con las pelucas) que también tiene una novia bastante lagarta (Cameron Díaz) a la que le gusta follarse coches (no follar en coches, sino follarse a los coches propiamente dichos) y luego confesárselo a un cura. Como si fuera una especie de perversión raruna. O algo así.

3. Hay otro tipo bastante guapete (Brad Pitt) que se junta de vez en cuando con el abogado Fassbender y se toman unas Heineken mientras charlan de sus cosas. Suelen dar buenas propinas a las camareras, lo cual dice mucho a su favor. Parecen buenos amigos pero como hablan un poco raro no lo podría asegurar del todo. Creo que hablan de un negocio que se traen entre manos. O algo así.

4. Hay un par de leopardos que se pasean tranquilamente por la mansión del tío de los pelos raros, que creo que son de la novia del tío, pero también podrían ser de su madre o de su abuela o de su tía. O algo así.

5. Hay unos tipos muy mal encarados que van por ahí cortando cabezas a todo desgraciado con el que se cruzan. Y a menudo de muy mala manera y sin muchas contemplaciones, con un montón de sangre, vísceras y profusión de porquerías varias. Al parecer estos tíos tienen una especie de manía con eso de cortar cabezas a la peña. Un vicio. O algo así.

6. Hay un señor mexicano muy pesado (el polifacético Rubén Blades) que habla por teléfono y suelta largas peroratas que parecen afectar mucho al abogado Fassbender, que llora amargamente al escucharlo, aunque bien podría ser que llorara porque se le ha metido un pizco en el ojo o porque ha estado pelando cebollas. O algo así.

7. Y también hay un camión muy grande que va de un lado a otro y que todos parecen muy interesados en interceptar, tal vez porque lleva algo de gran valor o puede que sea porque el camión mola cantidad. Ya sabéis lo que decía la canción: "Yo para ser feliz quiero un camión". El caso es que se pegan de hostias para quedarse con él. O algo así.

Y vamos, en esencia esto es lo que puedo decir de esta película. Sinceramente, no entiendo por qué dice la gente que no se ha enterado de nada. Yo me he enterado perfectamente.

Aunque... aquí, entre nosotros, tengo una pregunta importante:

Cómo es posible que una peli dirigida por el gran Ridley Scott, escrita por el archilaureado Cormac McCarthy y protagonizada por pedazo de tíos como Dios Fassbender, Brad Pitt o Javier Bardem pueda ser tan pestiño, Virgen santísima?

domingo, 21 de julio de 2013

A Roma con amor, by Woody Allen

Si en algo es especialista nuestro inefable Woody es en la creación de caracteres inolvidables. De hecho incluso alguna de sus películas ha pasado a la historia por el nombre de su protagonista, y no me hagáis decir cuál, que seguro que lo sabéis. Pues bien, en esta ocasión mi director favorito se ha esmerado en crear una serie de personajes esperpénticos que son, con diferencia, lo mejor de la película. Paso a hacer un breve catálogo de los más emblemáticos :

El europijo. Es el yerno con el que sueña cualquier neoyorkino con pretensiones de grandeza intelectual: "No quieres que nuestra pequeña se case con un europijo"? Se le reconoce por la gomina y por su discurso europeísta, antiamericano y neoprogre. Probablemente es el yerno con el que sueña el propio Allen.

El creativo de performances. El tipico productor que se dedica a financiar ruinosos espectáculos de vanguardia. Nuestro performer es amante de la ópera y en su curriculum hay genialidades como un Rigoletto con los personajes vestidos de ratas o una Tosca dentro de una cabina telefónica. Podéis haceros una vaga idea.

El alterego de Woody. Aquí es un arquitecto que encuentra supersexis a las tías neuróticas, complicadas, frágiles... Es muy fácil de reconocer porque babea constantemente cuando las tías sueltan chorradas y actúan como epilépticas o catalépticas. Muy ingeniosa y muy alleniana la bifurcación de este personaje, de joven y de mayor, e impagable la presencia de Alec Baldwin como el Allen mayor y sabio que hace de Pepito Grillo del Allen joven e inexperto.

El enterrador que canta ópera bajo la ducha. Este personaje sin agua es un vulgar enterrador pero en cuanto empieza a enjabonarse canta como los ángeles y te borda el Nessum dorma. La única forma de hacer negocio con él es sacarlo al escenario siempre bajo un chorro de agua y con una esponja en la mano. Es fácil reconocerse en él, quién no ha cantado alguna vez bajo la ducha "La donna e mobile"

La actriz que se sabe un verso de cada poeta para impresionar a los jóvenes impresionables. No sé, pero este personaje me recuerda a alguien. A ver, una adivinanza: actriz frágil, neurótica, con tendencia a la catalepsia. Voy a más: rubia, con ricitos, siempre hace papeles de tontorrona ingenua que no se entera de casi nada. En definitiva, el tipo de mujer de la que se enamora locamente nuestro genial director, a la que convierte en musa indiscutible y con la que luego termina como el culo. Veeeenga, es muy fácil.

El señor que se hace famoso de repente. Éste sale un día a la calle y los medios le empiezan a acosar sin motivo ninguno. Es un personaje típicamente buñuelista, como aquéllos de "El ángel exterminador" que no podían salir de la habitación. La celebridad súbita.  Lo mejor, las preguntas de la prensa: "Qué ha comido usted hoy", "Cómo le gustan las tostadas", "A qué hora se afeitó", "Qué prefiere, carne o pescado".

La prostituta zafia y vulgar que milagrosamente tiene una legión de clientes millonarios.  Es el único personaje que sobra en la historia, que no aporta nada y que ni siquiera resulta gracioso. Y si ya os digo que la interpreta nuestra querida Pe con su habitual "naturalidad"... supongo que no hará falta que diga más nada.

Para terminar, la mejor frase de la película, en mi opinión. Se la dice Alec Baldwin (recordemos, el alter ego viejo y sabio de Allen) al joven arquitecto que un día fue: "ufff, por poco; si te descuidas terminas adoptando a un montón de niños birmanos". Hijoputa, cómo se sabe reir de sí mismo. Muy probablemente ésta sea la más autobiográfica de todas sus películas; de hecho hay por ahí una actriz rubia, multimadre adoptiva y especializada en papeles de ingenua que no debe estar demasiado contenta.

jueves, 18 de octubre de 2012

Abre los ojos, by Alejandro Amenábar

A pesar de la insoportable estridencia de Penélope Cruz, de la planicie interpretativa de Eduardo Noriega y de la inaudible voz de "susurritos" Nimri, “Abre los ojos” es para mí una obra maestra. Y lo que digo es fuerte porque con la base de ese trío de mataos conseguir levantar una historia apasionante y genial como ésta tiene mucho mérito.

Si “Tesis” tenía el encanto de la virginidad de Amenábar, su segundo largo goza de la ventaja de su incipiente experiencia junto con el toque de frescura de la juventud. Parece haber encontrado su camino y seguirlo con paso firme. Lástima que luego se nos despendolara dedicándose a vagar por pedregosos andurriales hasta llegar a ese monstruo pretencioso, mastodóntico e intragable que es “Ágora”.

En “Abre los ojos” se abordan tantos temas y están tan bien trabados que sorprende su perfecto engranaje. Una vez más Amenábar hace un completo: guión, música y dirección. Una vez más lo borda. Y una vez más nos absorbe, nos sorprende y nos transporta a mundos desconocidos que provocan a partes iguales terror y fascinación.

La vida como sueño, las posibilidades de lo virtual, la fina línea entre lo real y lo imaginario, la futilidad de la belleza, el poder del amor… En fin, es difícil hablar de esta película sin destriparla, así que es mejor hablar poco y simplemente recomendarla con entusiasmo. Eso sí, corriendo un tupidísimo velo sobre el lamentable reparto. Una pena.

lunes, 6 de agosto de 2012

No te muevas, by Sergio Castellitto

Cuesta creer que yo haya visto la misma película que la que dice haber visto prácticamente todo el mundo. Leo en algunas críticas cosas como "trabajo magnífico de Penélope Cruz", "Penélope Cruz sencillamente prodigiosa"  "Bofetón para los antipenelopistas" , "Cruz conmociona en un film desgarrador" , "Brillante Penélope Cruz", "Penélope deslumbra como nunca"... Imposible. No puede ser la misma película ni mucho menos la misma Penélope.

Sólo yo he visto a una Penélope histriónica hasta la naúsea y más chillona y estentórea que nunca? Nadie más que yo ha sentido verdadera vergüenza ajena viéndola gritar con su estridente voz, y convulsionar, y hacer aspavientos como una loca? De veras para interpretar a una choni barriobajera es necesario andar con las piernas en arco como un pistolero del salvaje oeste y lucir esos ropajes infames? Y si andas como un fornido matón y tienes cara de yonky terminal, cómo se explica que un prestigioso cirujano entre en tu casa un día a hacer una llamada y se prende de ti vía amor a primera vista? Soy yo la única que encuentra todo esto un tanto "rarito"?

Pues sí, me confieso antipenelopista hasta la médula. Pero vamos, que si no lo hubiera sido de antes, creo que esta película habría sido el detonante de mi aversión. Y mucho me temo que es ya irreversible.

Pero bueno, teniendo en cuenta que a esta tía le dieron un Oscar por un papel ("Vicky, Cristina, Barcelona", horror!!!) en el que berrea, hiperactúa y repele casi tanto como en éste...  ya no me extraña nada de nada. Yo debo de tener un concepto distinto al resto del mundo de lo que es una buena actriz y una gran interpretación.

Por el contrario Sergio Castellitto sí me parece un excelente actor, aunque también un horripilante guionista y director. Como actor lo descubrí en "Deliciosa Martha", película en la que reconozco que me enamoró hasta la médula. Para mi desgracia, sigue enamorándome cada vez que lo veo, incluso en una historia tan patética y esperpéntica como ésta. El caso es que al principio tiene un puntito interesante porque comienza con una relación de evidente dominio y sumisión, casi un poco sadomasoquista, extraña, diferente, pero conforme va avanzando y empiezan los besitos, los cariñitos, los tequieros y los mi amor, amor mío, mi cielo... ya la caga total.

Luego he sabido que es la adaptación de una novela de la señora de Castellitto, y claro, tal vez eso podría explicar el desbarre. O no, igual cuando la señora vio el engendro pidió el divorcio. Es difícil saber hasta qué punto las idas de olla son del director o de la escritora sin haber leído la novela. En cualquier caso con la peli ya he tenido bastante, creo que de momento el libro tendrá que esperar.

jueves, 17 de marzo de 2011

Juegos de mujer, by John Duigan

Juegos de espanto. Porque eso es lo que es esta película, un espanto de principio a fin. No hay por dónde pillarla. En lo que a mí respecta, yo ni siquiera salvaría la actuación de Charlize Theron; es la típica tópica mujer fatal fría por fuera pero con un gran corazón, aunque su papel no se lo cree ni ella. Toda una retahila de topicazos sobre España, la guerra civil, París, la bohemia, los nazis... todo apelotonado como dios le ha dado a entender en un guión que yo usaría sin el menor resquicio de remordimiento como papel higiénico.

De Penélope para qué vamos a hablar. Sólo le conozco otro papel todavía más tonto que éste, el que hace en Vicky, Cristina, Barcelona. Y mira tú por dónde la casualidad, en los dos interpreta al mismo tipo de colgada con pretensiones lésbicas al servicio de la rubia de turno, que es de la que realmente está enamorado el chico. En fin, que ni patrás ni palante ni del dercho ni del revés. Si estais a tiempo no perdáis dos horas de vuestro precioso tiempo en esta gansada.