domingo, 31 de mayo de 2026

El silencio (Miniserie), by Aitor Gabilondo

Mira que siempre pensé que era difícil encontrar actriz más mala que la nieta china de Coronado en "Entrevías". Pero no, Aitor Gabilondo se ha superado a sí mismo y ha conseguido lo imposible. Almudena Amor ha batido el récord mundial de su compañera en cuanto a hieratismo, rigor mortis facial, dicción incomprensible y nula capacidad interpretativa.

De verdad que no me gusta ser excesivamente cruel en mis críticas pero cuando crees sinceramente que alguien no ha nacido para alguna profesión o actividad lo honesto es decirlo claramente. Esta mujer no puede dedicarse a esto. Por qué? Pues porque hay cientos y cientos de actrices con talento en paro deseando esa oportunidad que tú has tenido y que ellas nunca tendrán. Y eso es injusto, muy injusto.

Nunca sabré de dónde saca Gabilondo a estas pseudoactrices pero yo veo aquí algo sospechoso relacionado con el enchufismo de lo que no tengo pruebas pero tampoco dudas. Porque esta chica no puede haber superado ningún casting sin tener algún padrino muy gordo detrás. Me gustaría también saber qué piensan el resto de compañeros actores de tener que trabajar con alguien que a ojos vista no tiene ni la menor idea de interpretación, y que encima es la protagonista (y lógicamente la que más cobra). Eso tiene que ser durillo, con lo mal que está la profesión. 

Por lo demás el mero planteamiento de la historia es mucho más demencial de lo que ha sido cualquiera de los anteriores trabajos de Aitor, y mira que algunos eran para tirarse de los pelos. Qué le ha podido ocurrir a este hombre para pasar de relatar la historia de "Patria" a este loco despropósito?? Pues ni idea. Pero tengo curiosidad por saber cómo el señor Gabilondo ha llegado a tocar fondo. 

(Cuidao, spoiler) No entiendo cómo es posible que alguien pueda creer en la parafernalia logística y tecnológica que se monta la protagonista junto con tremendo equipo humano para estudiar el comportamiento de ese psicopatilla que se cargó a su padre y a su madre tirándolos por la ventana. Pero oiga, que ni el CSI. Que tienen acceso por cámara a todos los rincones de la casa del individuo a estudiar, pero es que además tienen acceso a todas las cámaras de seguridad de la ciudad para poder seguir los pasos del sujeto en cuestión. Quisiera saber qué clase de autoridad judicial permite eso para hacer estudios psicológicos, ni aunque estuvieran financiados por el mismísimo Elon Musk. Por favooooooor, poder seguir a alguien por todas partes, lo que implica tener igualmente acceso a la privacidad de todas las personas que pasen por delante de esas cámaras. Para investigar exactamente qué? Pues por lo visto para poder demostrar que el psicópata en cuestión puede ser reinsertable. Me explota la cabeza. Quién coño ha escrito este guion demencial? 

Y sin embargo, dicho todo lo anterior,  he decidido darle el aprobadillo porque he conseguido llegar al final y mira por dónde, me he descojonado. Y nunca hay que minusvalorar las cosas que en esta vida nos hacen reír con ganas. La serie es mala de solemnidad, mala con ansia, pero coño, te partes el culo, y ya las escenas finales con la hermana, con los amantes de Teruel en el balcón,  con la policía que tarda como dos horas en llegar y con la detención del poli corrupto, ya es que echas hasta la higadilla, palabrita. Y eso no tiene precio, amigos.

lunes, 25 de mayo de 2026

Mi dulce niña (Miniserie), by Isabel Kleefeld, Julian Pörksen

Miniserie alemana que gira en torno a típica mujer secuestrada durante años junto con sus dos hijos, supuestamente concebidos por el propio secuestrador.

Isabel Kleefeld y Julian Pörksen son los guionistas y directores de esta adaptación de la novela "Liebes kind", y aunque no he leído la obra original tengo que decir que la serie me ha parecido bastante buena, tal vez debido a que la acción se centra en gran parte en el personaje de la hija. Es de esos personajes infantiles que dan muuuuucho miedo, casi más que el propio criminal. 

Y esto hace que se distinga de otras ficciones de similar temática en las que los niños son siempre víctimas inocentes que en cuanto descubren los gozos de la libertad ya no quieren volver ni a tiros al encierro del que partieron. Esta criatura no, desde el minuto cero no quiere otra cosa que volver al cuartito del que salió, y además parece tener perfectamente planeado el modo de hacerlo, lo que la convierte en sospechosa a la par que víctima y le da cierto toque perverso muy interesante. Esa niña es inquietante por detrás y por delante.

Con todo y con eso hay dos cosas que me chocan bastante y deslucen el resultado final, y esto ya es spoiler:

1. El apartamento oculto estaba situado en unos terrenos completamente minados, hasta el punto de que tienen que llamar a especialistas en explosivos para desactivar las bombas después de resultar herido otro agente. La pregunta es cómo pudieron salir madre e hija de allí sin pisar ninguna de esas minas.

2. Lo de las sucesivas madres no me convence mucho. No soy experta en psicología infantil pero dudo mucho que les puedas colar a unos niños tantas madres sustitutas durante años sin que den muestras de rebeldía. Soy fiel creyente en el principio de que madre no hay más que una y a ti te encontré en la calle, así que esa parte a mí personalmente me chirría bastante.


sábado, 9 de mayo de 2026

Desaparecido (Serie), by Xabi Zabaleta y Marta Grau

La trama de esta serie va de que el tío más gilipollas que te puedas echar a la cara se va con sus amigos de acampada y resulta que desaparece. Qué pena más grande.

Cada capítulo lleva el nombre de alguno de los amigos y va destapando los motivos que podían tener para querer hacer desaparecer de la faz de la tierra al capullo en cuestión. Y puedo asegurar que como dice la canción "les sobran los motivos". Es tan jartible el chaval que matarlo es natural. 

Sorprende desde luego que ese pedazo mulo pueda tener amigos.  Por tener no le falta ni novia, aunque la chica, pobrecilla, más sosa y más pava no puede ser. Me he pasado toda la serie mordiéndome las uñas deseando que alguien asesinara al tío e imaginándome que formaba parte del jurado y por supuesto declaraba inocente al asesino por librar a la humanidad de semejante mastuerzo.

También es difícil encontrar actores más malos para interpretar a los chavales de la pandilla. Exagerado, palabrita. Si acaso salvaría a María, la "líder" del grupo, que podríamos calificar como notable, sobre todo al compararla con el resto.

Sin embargo a pesar de todo esto reconozco que la serie entretiene y tiene su puntito. No es que sea inolvidable pero se puede ver sin llorar y sin bostezar demasiado. Lo cual ya tiene mucho mérito en estos tiempos decadentes.  

Y también está la ambientación, esas maravillosas imágenes de San Sebastián y de los pueblecitos de  Guipúzcoa. Eso siempre da puntos extra. Felicito a Zabaleta y Grau por elegir ese enclave para su historia.  

(Spoiler) A mí el final me ha gustado, y reconozco que no me lo esperaba. De hecho creo que los dos últimos capítulos son con diferencia los mejores, si corremos tupido velo sobre las interpretaciones penosas de los muchachos.

Que la que realmente diera el empujón final al odioso desaparecido fuera la hija de la inspectora me ha parecido el mejor desenlace, no solo por lo inesperado sino porque el personaje en cuestión era tan insulso y anodino que merece ese resarcimiento de última hora. Otra cosa ya es que sea muy verosímil, pero tampoco le vamos a pedir peras al olmo.

martes, 5 de mayo de 2026

Los años nuevos (Miniserie), by Rodrigo Sorogoyen y Paula Fabra

Qué sorpresa tan agradable encontrar algo que se salga tanto de la norma como "Los años nuevos".

A pesar del evidente tufo entre malasañero y lavapiesino inevitable en toda serie española actual, que reconozco que me da tremendo repelús, la historia tiene algo que se eleva por encima de todo eso, y es la honestidad emocional de los protagonistas. Y esa honestidad brutal consigue que se olvide todo lo demás. Porque transmiten tanto las miradas, los silencios, las sonrisas, los gestos, que da igual que algunos diálogos y situaciones sean completamente inanes.  No importa, porque la mayoría de las cosas que se dicen en esta serie no se dicen con palabras.

Por eso no gustará a la gente que necesita verbalizar constantemente las emociones pero encantará a quien se mueve más en lo intuitivo. Y yo, que soy muy fan del silencio, he disfrutado muchísimo de esas escenas en las que no se dice nada pero ni falta que hace porque se ve todo.

Francesco Carril e Iria del Río, supongo que con la inestimable ayuda de Sorogoyen y Fabra, hacen que lo vivas, que te duelan las cosas que a ellos les duelen y que sientas perfectamente lo que ellos están sintiendo. Que son cosas que todos hemos sentido alguna vez, porque es imposible pasar por la vida sin sentirlas. Ilusión, decepción, miedo, esperanza, más decepción, más ilusión, frustración, claudicación, rendición, aceptación, y todo el tiempo aprendizaje. Vamos, lo que de toda la vida viene siendo la vida. 

Si le pongo alguna pega son las escenas de sexo innecesariamente largas que a mi entender no aportan nada.  Pero no soy capaz de quitarle puntos por eso porque para algo que me encuentro que me encandila me niego a ponerme tiquismiquis.  Y además ese tipo de escenas en las que algunos directores se regodean tontamente son ideales para levantarse a recoger la mesa o ir al baño sin perderte nada importante.

En definitiva, casi diez horas de amor.  Además de ese tipo de amor que se sale del guion habitual, que viene y que va pero nunca desaparece. El tiempo narrativo también es perfecto: diez nocheviejas, diez años nuevos. Poner al espectador al día en diez minutos y seguir con la trama, colando alguna que otra sorpresilla inesperada. A veces juntos, a veces separados, pero siempre con el otro presente de alguna manera. Son diez años en diez horas pero al menos en dos lloras.