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martes, 14 de diciembre de 2021

Kika, by Pedro Almodóvar

"Kika" me ha parecido un divertimento típicamente almodovariano, uno de esos melodramas con tintes cómicos que tan famoso han hecho al director manchego. Eso sí, mucho peor valorado que otros suyos que en mi opinión están claramente muuuuy sobrevalorados. 

Creo que es muy injusto el trato que la crítica ha dado a esta obra. No termino de entender por qué los críticos se inclinan a veces por algunas películas de Almodóvar que a mí personalmente no me dicen ni fu ni fa, y denostan otras como ésta, mucho más interesantes.

No entiendo tampoco por qué en webs de cine como Filmaffinity "Kika" está en el aprobadillo raspado. Ignoro el motivo, pero al verlo siento la inmediata necesidad de pegarle un empujoncito a esa puntuación desde mi modesta aportación.

Y fundamentalmente lo hago por 4 factores:

1. Verónica. Ayer se suicidó. De hecho por eso he visto esta película que jamás había tenido antes curiosidad por ver. Le han hecho un homenaje en la tele y ésta es la peli que han elegido. Tal vez porque fue la única en la que su personaje era tan protagonista que daba nombre al film. Para mí Verónica no fue una gran actriz; simplemente había creado un personaje adorable que daba ese punto de ternura e ingenuidad a todos los papeles que interpretaba. Era una actriz del tipo de la gran Lina Morgan, o la enorme Chus Lampreave.  Raramente hacían algo diferente, pero es que lo hacían tan bien que no era necesario que hicieran otra cosa. No serán inolvidables por su versatilidad, pero sí por ese personaje único que sólo eran capaces de interpretar ellas y que nadie más sabría hacer de la misma manera. Desde aquí mi homenaje particular a la gran Forqué. Y a su Cristal, a su Pepa... A todas sus mujeres, que eran siempre la misma pero viviendo muchas vidas diferentes, como la de esta Kika que hoy me trae aquí. Verónica, espero que hayas encontrado por fin la paz que tanto ansiabas.

2. Victoria. Ese pedazo de personaje típicamente almodovariano, Andrea Caracortada, con su moto y sus diseños de Gaultier. Esa cámara permanentemente incorporada a su cabeza, que todo lo graba, que todo lo inmortaliza. Esas preguntas incisivas de carroñera nata... No os suena a nadie?  O igual os suena a demasiadas. Almodóvar hizo una magistral predicción del futuro. Puede que ya entonces se pudiera ver venir lo que hoy tenemos en las teles y en las redes, pero qué visionario es ese personaje. Así que van dos puntos más por Victoria y por su Andrea.  

3. La escena en la que Rossy de Palma le habla a Kika de los abusos que sufrió de pequeña. Cuando le cuenta que su hermano se iba tirando todo lo que se movía, pajaritos, hormigas, serpientes, lagartijas... y ya últimamente estaba violando al barrio entero, viejas, jóvenes, de todos los colores, razas, estaturas y géneros, y por eso ella se prestó a ser su vertedero sexual para librar al barrio de semejante regalito... inolvidable Rossy en esa escena. Si alguien que no haya visto la peli cree que es imposible reírse oyendo esto, por favor, que busque esa escena y la vea.

4. La violación de Kika. La única violación divertida de la historia del cine, que yo sepa. Al menos yo nunca antes me había descojonado con algo así. Esos minutos de esperpento. Kika intentando razonar, a su manera, con el violador, mientras él sigue a lo suyo, y los dos policías tirando de él para sacarlo. Y mientras Rossy de Palma atada a la silla chillando. Y cuando por fin consiguen quitárselo de encima, el tipo termina eyaculando en la terraza y cayendo la gota en la frente de Andrea Caracortada, que estaba en la calle esperando. He leído por ahí que es la imagen de una especie de polinización floral. No lo sé, sólo sé que la escena es completamente alucinante, hipnótica.

En fin, sencillamente no se me ocurre que nadie en el mundo pueda hacer reír con este tipo de cosas, pero la cuestión es que Almodóvar lo consigue. En ese mundo surrealista suyo todo es posible, hasta una violación cachonda. 

Y luego Kika levantándose de la cama, sacudiéndose el pelo, quitándole importancia a lo ocurrido y diciendo tal que así: "No pasa nada. Estas cosas le pasan a la gente todos los días y hoy me ha tocado a mí".  

Hay que quitarse el sombrero.  Ovación y vuelta al ruedo. Grande Almodóvar. Inmensa Verónica. 

Y esto responde a por qué adoramos a Forqué.

sábado, 30 de mayo de 2020

Dolor y gloria, by Pedro Almodóvar

Tenemos a Antonio Banderas disfrazado de Almodóvar por el ingenioso método de lucir un peinado pelopincho que me cuesta descifrar si es suyo o es peluca. Gracias a este sistema, Banderas se convierte en un Almodóvar, justo es decirlo, considerablemente reducido en cuanto a volumen corporal y papada.

Para despistar, en lugar de Almodóvar le han puesto al protagonista el nombre de Salvador Mallo. Pero no engañan a nadie, la verdad. Aunque notablemente menguado, es muy Pedro y mucho Pedro. Pero eso sí, la parte de Pedro más chunga y aburrida. Os resumo, procurando no hacer mucho spoiler:

1. A Almodóvar le duele la cabeza y se toma unos cuantos analgésicos.

2. Almodóvar mira la pared, hay un cuadro al fondo.

3. Ahora le duele el hombro y se fuma un porro.

4. Le sigue doliendo el hombro y se deprime.

Hasta aquí la línea argumental principal. Entre dolor y dolor de hombro y de cabeza y entre pastillas y porros le visita alguna gente: un exnovio, una amiga que parece que es su representante, un actor yonki, la señora de la limpieza.... Charlan, se miran, miran las puertas, miran los cuadros, sonríen más bien poco, no cuentan chistes ni hacen nada gracioso como en otras películas de Almodóvar.

En definitiva esto es "Dolor y gloria", una película que yo hubiera titulado más propiamente "Sin pena ni gloria", que más o menos es como ha pasado por mi avezado ojo crítico. No he hecho grandes esfuerzos por contener los bostezos, dado que nunca me ha entretenido mucho ver a gente mirar cosas y pasearse por su casa y tampoco tenía que disimular ante nadie que estaba viendo una gran obra de arte.

Una vez más vuelvo a flipar con la valoración de la crítica oficial y con los premios que se ha llevado. Ay, esa flor en el culo almodovariana que tanta envidia me provoca. Si a mí me ha aburrido tanto y ellos dicen que es tan buena.... me pregunto si tendré algún tipo de tara que me impide apreciarlo. Vete a saber.

Respecto a la laureada e hiperpremiada interpretación de Banderas.... qué queréis que os diga. Uffffff, yo el principal mérito que le veo es que se haya prestado a que le pongan ese pelo tan raro que no le pega nada. Por lo demás no hace otra cosa que poner cara de pena y de dolor, lo de gloria más bien poco. Es más o menos como cuando eres pequeño y no quieres ir al cole y le pones a tu madre cara de que te duele mucho la tripa. Sinceramente, he visto a niños de 4 años hacer actuaciones más memorables.

jueves, 23 de febrero de 2017

Julieta, by Pedro Almodóvar

Ya he dicho otras veces cuando he hablado de Almodóvar que a mí lo que me gusta de él es su vena gamberra y cómica y que nunca o casi nunca me dicen nada sus melodramas. Si exceptuamos "Qué he hecho yo para merecer esto", que tiene una buena dosis de humor dentro del tragedión, y "La piel que habito", donde hay una historia de tensión psicológica importante, todo lo demás me suena a rollo morollo.  Soy del selecto y minoritario público que prefiere mil veces "Los amantes pasajeros" a "Volver"

Cuando este tío se pone serio y empieza a intentar analizar la psique de sus personajes femeninos me aburre soberanamente. No sé qué clase de tías habŕa conocido él pero yo no conozco a gente así. Yo no conozco a tías que se tiran años conviviendo con una pareja y en todo ese tiempo nunca le han dicho que tienen una hija a la que hace años que no ven. Esas tías no existen más que en la imaginación de Pedro y además no hay Cristo que se las crea.

De todas formas esta vez la película no iba mal del todo. Había conseguido hasta intrigarme la cosa de saber qué es lo que le pasa al personaje de Emma Suárez, que por cierto hace lo que puede con su trabajo siempre impecable pero no consigue darle credibilidad ninguna. Podría llegar a creerme el sentimiento de culpa de Julieta por lo del hombre del tren, incluso por lo de su marido... pero lo de la niña? De qué viene ese sentimiento? Y lo de no decir nada sobre ella en todos los años que convive con su nuevo marido es pura entelequia. Sencillamente imposible, siendo algo que la tiene marcada para siempre y que condiciona profundamente su vida presente.

Pero bueno, como digo no era de las veces peores. En un momento dado pensaba hasta aprobar la película  (y en esto Emma tiene mucho más que ver que el propio director). Ahí estaba en la duda, cuando de repente... el final.

(Atención!!!!!! Spoiler)

No soporto estos finales, no los trago, me dan ganas de coger la tele y estrellarla contra el suelo. Qué es eso de terminar la peli en el coche con ese absurdo diálogo entre Emma y Grandinetti???  Yo necesito finales de verdad! No hace falta que el personaje se muera ni nada por el estilo, pero al menos si has planteado un nudo quiero un desenlace. Llamadme carca, antigualla o lo que queráis. Si el nudo es la brusca desaparición de la hija y la tragedia personal de Julieta, quiero ver ese reencuentro. No hace falta ni que hablen ni que lloren ni que se abracen ni nada, pero quiero verlas juntas. Quiero ver sus miradas, quiero ver sus expresiones, quiero sentir que la película ha terminado de verdad y que no me están tomando el pelo una vez más con uno de esos finales abiertos que dejan al espectador con la boca abierta y la triste sensación de haber caído en una trampa. Y por eso, Almodóvar, una vez más en uno de tus melodramones infumables te digo... VETE A LA MIERDA!!!!!

miércoles, 6 de enero de 2016

Tacones lejanos, by Pedro Almodóvar

Les pido a los Reyes Magos una peli de Almodóvar que nunca haya visto. Y van los hijoputas y me traen "Tacones lejanos", bodriazo almodovariano de categoría suprema donde los haya.

En la película hay un momento en el que Victoria Abril hace una mención a "Sonata de otoño", de Bergman. Me suena vagamente, fijo que la he visto. Y así es, la busco y encuentro la crítica que le hice en su día. Efectivamente la vi, y no me gustó nada, me pareció un tostonazo de la hostia. Peeeeero curiosamente, oh casualidad, el final de mi crítica es el siguiente:

"Cuando yo era hija puteé a mi madre hasta la saciedad, y la pobre no me pudo putear nunca a mí porque yo creo que le daba hasta miedo, de lo bicho que era. Ahora que soy madre es mi hija la que me putea a mí siempre que puede, aunque yo me defiendo bien y contraataco con mi armamento pesado. Si le hubiera contado a Bergman unas cuantas charletas duras y complicadillas entre nosotras fijo que le habría salido un guión bastante mejor; al menos más real, más reconocible, más humano y menos divino. Claro que igual entonces no parecería Bergman; sonaría mucho más a Almodóvar. Bueno, con cierto toquecillo Allen."

Mira tú por dónde Bergman me recordó a Almodóvar, qué cosas. Pues bien, me equivoqué. Craso error el mío. La madre y la hija de Almodóvar no son ni más reales ni más reconocibles ni más humanas ni menos divinas que las de Bergman. Si acaso un pelín más petardas.

Marisa Paredes, la madre, se pasa toda la película ojiplática perdida con las órbitas oculares al borde del colapso. Entre tanto Victoria Abril, la hija, se obstina en un constante titileo lacrimal que delata el abuso descarado de colirios quemapestañas durante el rodaje de la película. O eso o muchas cebollas debió de pelar la pobre Victoria por aquellos días.

Y luego tenemos a Miguel Bosé, bello entre los bellos pero horripilante actor entre los más horripilantes (de hecho creo que no ha vuelto a repetir jamás). Y para más inri el jefe lo pone a hacer un doble papel, juez y travelo, travelo y juez... tanto monta, monta tanto. Ni que decir tiene que de travelo lo borda, porque Miguel tiene ese punto Madonna que no puede remediar y que a las tías nos da un morbo que pa qué. Pero Miguel de juez... simple y llanamente es un imposible. Ni siquiera un juez almodovariano, por mucha imaginación que se le eche.

Si por lo menos el juez Bosé durante los interrogatorios hubiera llevado tacones, labios rojo pasión y el correspondiente pelucón a lo Marlene yo me lo habría creído, sinceramente. Lo prometo, palabrita. En mi cabeza cabe sin problemas un juez hermoso y glamouroso como la inquietante Letal. Pero diossssssss... esa barba postiza, esas horribles gafas de semisol, ese maletín casposo, esos andares a medio camino entre vedette de revista y asesor de Rajoy...

Nooooooooooooo! Miguel no puede andar asíiiiiiiii! Y no hace falta ser Boris Izaguirre para chillar horrorizada al verlo. Miguel es el tío que mejor sabe llevar un frac del mundo (a los escépticos los remito al vídeo oficial de "Olvídame tú" para que agachen la testuz y le rindan pleitesía); es un tío que le pongas lo que le pongas, diga lo que diga y haga lo que haga es puro estilo, clase, presencia, morrrrrrrbo. Ese hombre no se mueve; son las cosas las que se mueven a su alrededor. Almodóvar nunca debió convertirlo en esa cosa amorfa y contraerótica que se tira media película haciéndole ojitos a Victoria Abril para que le quiera un poco mientras ella está en su onda maternofilial y pasa de él como de la mierda.

Bosé es un macho alfa, le pese a quien le pese, y no sabe hacer de otra cosa que de macho alfa. Se mueve como un macho alfa, habla como un macho alfa... y un macho alfa en un momento dado puede ser transexual, asexual, homosexual o trisexual, puede ser incluso UNA macho alfa, pero nunca jamás puede ser un triste y grisáceo funcionario del Ministerio de Justicia. Y con barba postiza, diossssssss! Nunca le perdonaré a Almodóvar tan espeluznante visión. Aún estoy en estado de shock postraumático.

En fin, solo con este atentado al buen gusto y al decoro ya bastaría para condenar a la película a los avernos más avernícolas de la cinematografía patria. Pero si encima recordamos los delirantes diálogos entre Abril y Paredes, sus ojos desorbitados, sus lacrimales encharcados, sus gestos culebronescos... ya entramos directamente en el mundo del espanto y la aberración. Ni tacones ni lejanos; esto es pienso pa marranos.


miércoles, 16 de diciembre de 2015

La ley del deseo, by Pedro Almodóvar

Siempre que me he enamorado ha sido de personas que en un principio me parecieron gilipollas o directamente impresentables. Luego resultó que en realidad ninguna lo era; está claro que mis primeras impresiones valen bastante poco.

Lo que quiero decir es que el amor y el deseo tienen caminos tan o más inescrutables que los del señor. Y en historias que reflejan esos tortuosos caminos Almodóvar es un verdadero maestro. Parece no concebir el amor si no es a través del dolor, la violencia, el miedo o la desesperación.

"La ley del deseo" es buena muestra de este tipo de historias al límite. Y algunos de sus personajes tienen un carisma innegable: la transexual de pasado turbio que interpreta Carmen Maura, maravillosa; Eusebio Poncela, esa mirada, esa presencia...; y hasta el mismísimo Banderas, que no es ni ha sido nunca santo de mi devoción, pese a su juventud e inexperiencia representa su papel de loco enamorado tannnnn bien (creando escuela con ese logradísimo "que estoy muuuuuuu loco").

Y algunas partes del guión son para hacer una antología del amor. Esa carta que Poncela escribe y que empieza tal que así: "Te escribiré la carta que me gustaría recibir de ti, para que la firmes y me la mandes". Hay tanta fuerza en esa frase!!

O la confesión de Carmen Maura en el hospital. Ese momentazo entre los dos hermanos: "No te juzgo, me da igual todo, me alegro de que seas mi hermana".

Y para antología del deseo la escena primera. Ese director dando instrucciones al chico para que se masturbe mientras los dos dobladores hacen como que llegan al orgasmo. Son cosas que de verdad solo se le ocurren a este tío y son un claro ejemplo de que en cuestión de inventiva está muy por encima del común de los mortales, pese a quien pese.

Y sin embargo... no, no es una de las películas de Almodóvar que más me hayan gustado. Pese a que le reconozco esos momentos de genialidad indiscutibles, creo que se le va la mano con el punto trágico un montón, sobre todo al principio.

Y además hay muchos secundarios que no aportan nada y que sin embargo distraen innecesariamente del argumento principal. Esta historia tiene un potencial tan grande per se que todos los aditivos están de más.

Sí, ya sé que Almodóvar es muy de meter a amiguetes a hacer cameos pero es que aquí sobran casi todos.  Y ni siquiera resultan graciosos como otras veces, que cumplen una clara función desdramatizadora. Aquí son insustanciales, incluso un poco irritantes: el médico, la niña (joder, qué jartura de niños artistas), la madre de la niña, la madre de Banderas... Solo haría una excepción: los dos policías, los Guillén padre e hijo, que están fantásticos y son un puntazo. En fin, Almodóvar tiene eso: algunas veces esos cameos son lo mejor de sus películas, y otras veces, como en este caso, suenan a chascarrillo vacuo y estropean ostensiblemente el resultado final.

Y a pesar de que el desenlace de la película es absolutamente genial (uno de los mejores finales del cine), y da todo el sentido al título porque es donde se ve con toda su fuerza la verdadera ley del deseo, que se tire la mitad de la película gilipolleando no se lo perdono. En fin, qué se le va a hacer?

lunes, 26 de octubre de 2015

Volver, by Pedro Almodóvar

Bueno, pues como de costumbre y para no perder el hábito y joder un poco a la peña, voy a llevar la contraria a la mayoria del personal. A mí "Volver" no me gusta nada de nada de nada. Vamos, que de todas las pelis de Almodóvar es la que menos, con eso lo digo todo.

Sí, ya sé que hay otra gente a la que no le ha gustado tampoco, pero te pones a leer sus críticas y básicamente son todos antialmodovarianos de manual, o sea, gente a la que le produce una aversión natural este hombre y les da igual lo que haga, que lo van a poner a parir igual. Pero a la inmensa mayoría de sus admiradores e incluso de sus detractores, "Volver" les parece una gran película. Los primeros alaban todo lo que de su peculiar cine ven en ella y los segundos alaban todo lo que de su peculiar cine no ven en ella.

Yo paso, no me apunto ni a los unos ni a los otros; pertenezco al selecto club (creo que soy la única de momento) de los que sí disfrutamos como monos con el cine de Almodóvar pero que "Volver" nos parece una mariconada sin estilo ni personalidad ni nada.

Porque yo ni le veo ese toque gamberro que a mí tanto me gusta ni le veo un carajo de interés. Que sí, que si mucho trabajo coral con mujeres, que si mucho retrato de La Mancha profunda, que si Penélope sale meando... ese tipo de cosas que algunos ven como típicamente almodovarianas. Yo no, porque no es eso lo que a mí me llama la atención de su cine. A mí lo que me gusta de este tío es que se monta historias que solo pueden caber en su imaginación, que no te las esperas por ninguna parte, diálogos que se mueven entre el surrealismo y la cachondez, pasando por un toque importante de ordinariez y de "mepasoalmundoporlaspelotas". Y aquí no veo nada de eso.

Lo que veo es a la siempre estiradísima y chillona Penélope Cruz (tal vez un poquillo menos chillona que de costumbre pero igual de mala actuando), eso sí, muy favorecida, muy requeteguapa y muy italiana de los años 50, eso no se le puede negar. Pero la veo en un papel soso, con unos diálogos tontorrones pero que no responden a ese punto absurdo que mola de Almodóvar; simplemente son frases tontas. La historia en sí es insulsa, lo mismo la podría haber rodado cualquier otro, y probablemente mejor. Y ya la famosa escena en la que canta "Volver"... Aaaaarrrrg, por favooooooor, es lo peoooooor. Señor, aparta de mí ese cáliz.

En fin, al resto del reparto lo salvo porque son todas actrices estupendas y aunque estén haciendo un bodrio las tías son unas profesionales y simplemente se limitan a hacer lo que el director les pide y punto. No brillan como otras veces, pero cumplen con lo que se les manda. Ninguno de sus papeles es inolvidable, no sé, como la Maura de "Mujeres..." o la de "Qué he hecho yo...", o esa Julieta Serrano de "Entre tinieblas", o la Marisa Paredes de "La piel que habito"... Yo no veo aquí ningún personaje que se les parezca ni remotamente, pero ellas como actrices cumplen.

En resumidas cuentas, un Almodóvar sosito, sin gracia, sin inventiva, tan divertido como mi vecino mormón del quinto. Una historia aburrida que encantará y de hecho encanta a la gente "normal", y un chasco para mí, que siempre espero de este tío algo diferente, que provoque sarpullido en el personal, que toque ostensiblemente las pelotas, aunque sea una ordinariez de tomo y lomo, como "Los amantes pasajeros", que por cierto, y para seguir llevando la contraria, a mí me encantó.

viernes, 7 de agosto de 2015

Entre tinieblas, by Pedro Almodóvar

Sé que por esto que voy a decir más de uno y más de dos querrán fusilarme pero, la verdad, no creo que "Entre tinieblas" tenga nada que envidiar a "La escopeta nacional" como genial parodia de lo que es este país. Y a tenor de esta película tampoco creo que Almodóvar tenga nada que envidiar a Berlanga.

Sé perfectamente que esto puede hacer pupa y requetepupa pero es lo que pienso. Para mí "Entre tinieblas" es una de las obras maestras de Almodóvar y en general del cine español, a pesar de ser considerada por la crítica como una de sus obras menores. Ahí está él en cuerpo y alma y es muy difícil encontrar en nuestro cine, salvando a Berlanga y José Luis Cuerda, a alguien más inspirado para descojonarse de los defectos, vicios y lacras de nuestros paisanos.

Qué repaso que le pega a la hipocresía, a la envidia, a la soberbia, a la incultura, a la mojigatería, a la ranciedad, al cutrerismo de esta sociedad patria. Qué bueno ese convento, qué pedazo de personajes esa Sor Rata de Alcantarilla, esa Sor Víbora, esa Sor Perdida, esa Sor Estiércol... Y qué pedazo de actrices. Esa Julieta Serrano, que lo borda de madre superiora yonki y lesbiana. Y esa Chus Lampreave, que nunca ha estado más comestible, en ese papel de monja que escribe en secreto novelas de amor bajo pseudónimo. Pero y esa Carmen Maura con su tigre? Y esa Marisa Paredes con sus ácidos? A quién coño se le podía ocurrir algo así si no a Almodóvar?

En estas cosas es donde se nota que este tío es grande. Y mira que ha hecho mierdas, tanto antes como después. Pero es que sólo él es capaz de hacer estas cosas, de inventar estas historias, de crear estos personajes. Es que cuando a este tipo lo adoran en medio mundo es por algo, no es por casualidad, es porque hace cosas que a nadie más se le podrían ocurrir, y además las hace bien y la gente se despiporra con ellas. Joder, y aquí nos pasamos la vida poniéndolo a parir. La primera servidora.

Pero siempre me reconcilio con él cuando vuelvo a sus orígenes y me acuerdo de por qué este tío es quien es. Que ahora se ha vuelto un poco imbécil? Pues si, pero pongámonos en su lugar: el mundo entero te dora la píldora y te dice todo el rato que eres la hostia. Qué se puede esperar? Por mucho menos yo me vuelvo insoportable, vamos, con que me digan dos veces seguidas "Qué mona estás, nena".  Es que no hay quien me aguante.

Y todavía, de vez en cuando, aunque sólo sea muy de vez en cuando, con todo lo endiosado que está y toda la parafernalia asquerosamente aduladora que lleva encima... todavía algunas veces... sigue sorprendiendo y sigue siendo la hostia.

Gracias, Pedro. Aunque solo fuera por parir "Entre tinieblas" y a todas sus sores... Mil gracias.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Los amantes pasajeros, by Pedro Almodóvar

La verdad es que hace tiempo que no simpatizo demasiado con Almodóvar, pero inesperadamente el milagro ha ocurrido. Leyendo la mayoría de las críticas a su última película he sentido la imperiosa necesidad de saltar como una leona en su defensa.

Y creo que es por una sencilla razón: porque éste es precisamente el Almodóvar auténtico, el de siempre, el de sus primeros trabajos, el coleguita de Fabio McNamara, el zafio, el bastorro, el supergay. Es que Almodóvar siempre ha sido así. De qué se sorprende ahora la gente. A qué vienen comentarios como éstos:

1. Paco: "Vergonzoso papel que "luce" el género homosexual en este filme". Vergonzoso por qué. Hay muchos tipos de homosexuales, igual que de heterosexuales. En "Con faldas y a lo loco" las protagonistas femeninas son totalmente lelas. Y qué. Por qué no se le ocurre a nadie decir que Billy Wilder denigra al género femenino.

2. Angelo: "Almodóvar necesita urgentemente un guionista". No, no lo necesita porque a ningún guionista se le ocurrirían jamás las cosas que se le ocurren a él, ni las malas ni las buenas. Simple y llanamente el sello Almodóvar es único, personal e intransferible, guste o no. Quizás lo que te haga falta a ti es ver otro tipo de cine si no te gusta éste.

3. ProfLayton: "Parece que el director-guionista tiene una obsesión fálica que debería mirarse". Pues sí. Siempre la ha tenido y nunca lo ha disimulado, desde su primera película hasta esta última. Y no veo por qué debería mirársela; conozco a muchos tíos con una obsesión igual o mucho más grave por las tetas y los culos de las tías y son muy felices con esa obsesión. Se echan unas pajas de muerte viendo porno y se lo pasan pipa.

4. Anglaice: "Deja al colectivo homosexual a la altura del betún". Otro. Qué cosa es eso del "colectivo homosexual". Los homosexuales no son un "colectivo" uniforme como tampoco lo son los heteros. Si lo que quieres decir es que no te gusta la visión que da de la maricona loca... es que el propio Almodóvar lo es. Si estuviera denigrando a alguien se estaría denigrando a sí mismo porque el gran Pedro es una gran locaza y siempre lo ha sido. Tal vez él no considera eso algo reprobable ni negativo, a que no te habías parado a pensarlo?

5. Techos: "Me parece grotesca hasta decir basta". A mí también, de hecho lo es. Creo que precisamente eso es lo que pretendía el director, hacer una película con personajes grotescos y situaciones grotescas. Como buena parte de su filmografía, por cierto. Como "Pepi, Luci Bom...", sin ir más lejos. Qué es más grotesco, el personaje de Javier Cámara aquí o el de Alaska como Bom meándose encima de Luci mientras ésta hace punto. Por no hablar de la señora con vestido rosa que perseguía en una moto a su marido en "Mujeres al borde..." Puestos a hablar de cosas grotescas, a mí lo que me parece más grotesco del mundo es ese aeropuerto de Castilla-La Mancha, totalmente vacío, sin aviones ni gente, pero eso sí, impecablemente limpio y equipado. Y me alegro profundamente de que alguien me recuerde en qué se han estado gastando mi dinero los grotescos personajes que lo construyeron.

6. Anseri: "No soy capaz de entender cómo alguien como Almodóvar ha podido hacer una película tan vulgar, zafia, soez, ridícula, absurda..." Pues es muy fácil, porque de hecho él empezó haciendo pelis zafias, soeces, ridículas y absurdas y además se hizo famoso gracias a ellas. Siento repetirme pero ésta no es ni más zafia ni más ridícula ni más soez ni más absurda que "Pepi, Luci, Bom..."

7. Zaturmo: "El asunto de la entrepierna es el eje sobre el que gira casi toda la película". Ya, y qué pelicula de Almodóvar no gira en torno al mismo asunto.

8. Tio Penthal: "Argumento ridículo, apoteosis zafia de lo gay...". Lo de lo gay ya lo he comentado antes. Lo del argumento ridículo... repito: y qué argumento de Almodóvar no lo es. Por ejemplo, "Mujeres al borde...". Puede haber un argumento más absurdo y ridículo que ése?

9. Luismal: "Mensaje de la película: los hombres la maman mejor que las mujeres". De hecho debe de ser cierto. No conozco a ningún hombre que no haya intentado alguna vez automamársela. Será porque deben de pensar que mejor que ellos mismos no se lo puede hacer nadie.

10. Boyero: "No entiendo... en qué se diferencia este producto de las comedias más cochambrosas de Ozores". Pues te lo explico, Boyero, a ti y a todos los que aplauden, suscriben y secundan tu crítica. Es la misma diferencia más o menos que hay entre lo que escribes tú y lo que escribe Vargas Llosa. Por qué tú crees que a Ozores no lo conoce ni Dios fuera de nuestras fronteras y a Almodóvar lo conoce todo Cristo. Pues por el mismo motivo por el que nadie te conoce a ti y el mundo entero conoce a Vargas Llosa. Lo pillas?

sábado, 10 de marzo de 2012

La piel que habito, by Pedro Almodóvar

Rectificando, que es gerundio. Rectifico, rectifico y rectifico. Y rectificar es de sabios.

Siempre he dicho que a mí de Almodóvar me gustaban las comedias, sobre todo las de sus inicios, pero que en el drama desbarraba como nadie. Ésa era mi tesis almodovariana y él se ha encargado, peli tras peli, de confirmármela... Hasta llegar a "La piel que habito",  donde me ha destrozado todos los esquemas y el pedazo de cabrón este me ha dejado patidifusa (Patty Difusa, que diría él).

También sostengo hace tiempo la teoría de que Almodóvar se retroalimenta de su genio primigenio (uysss, qué chulo me ha quedado esto) y que es incapaz de crear nada nuevo. Bien, pues vuelvo a rectificar, y no se me caen los anillos. Sí que es capaz de crear, y de conmover y de hacerle un corte de mangas y darle una patada en el culo a sus muchos detractores, incluída yo.

Que me va a seguir cayendo como el culo? Sí. Que es un tío creído, pretencioso y grotesco? Pues también. Bien es verdad que con ese talento yo dudo de si no estaría igualmente un poco endiosadilla, para qué nos vamos a engañar. Que la piel en la que habito tampoco es de piedra.

No voy a comentar nada del argumento porque todo lo que se diga es destriparlo. Sólo diré que Elena Anaya me ha devuelto al Almodóvar fascinante y genial. Porque a Pedro lo hacen sus mujeres; lo bordó con Carmen Maura y ella sacó lo mejor de él y viceversa, pero hasta Elena no ha encontrado otro alter ego capaz de hacer honor a sus historias.  Para mí Penélope Cruz es el mayor fraude de la historia del cine español, probablemente una de sus peores actrices y con toda seguridad la de voz más chillona y estridente.

De los demás actores, mención especial a Banderas, un tipo que por lo general hace verdadera bazofia interpretativa pero que aquí milagrosamente saca también lo mejor de sí mismo y hasta convence. Si algo no se le puede negar a Pedro es su maestría dirigiendo actores, hasta a los más peores.

La sorpresa de verdad ha sido Jan Cornet. Cuando le dieron el Goya revelación pensé que había sido algún tipo de concesión de la Academia, de cuyo criterio a la hora de premiar me fío casi tanto como de una tarántula brasileña, pero reconozco que en su breve aparición consigue transmitirnos con convicción el miedo y la indefensión de su personaje. Bravo por el director, que le ha sacado al chaval su jugo interpretativo al máximo, y bravo por él, que lo tiene, porque de donde no hay no se puede sacar na de na.

Qué más cuento sin contar lo incontable? Ah, sí, que la peli tiene fallos, es verdad. Lo del vestido del final, por ejemplo,  pero estoy totalmente convencida de que no son fallos, sino guiños. Y por qué lo creo? Porque sólo un tipo tan creído y gilipollas como Almodóvar es capaz de meter un sapo tan gordo en una peli con el único objetivo de que la gente al salir comente cosas como:  "tú has entendido lo del vestido?"

Ah, una cosa que no se me puede escapar en esta crítica. La Academia española es una  mierda como la copa un pino. No me puedo creer que teniendo esta película, que es la puta ama, mandaran para los Oscars "Pa negre".

Lamentable, deplorable, absurdo.

jueves, 17 de marzo de 2011

Mujeres al borde de un ataque de nervios, by Pedro Almodóvar

Comedia coral básicamente femenina que, a mi modo de ver, constituye el punto culminante (por el momento) de la carrera de Almodóvar en cuanto a comedia se refiere. Después de ella ya nada ha sido igual y de hecho muchas de sus películas se han nutrido de los gags de "Mujeres", que han sido repetidos, recreados y reinterpretados hasta la saciedad por su propio autor. Y es que en esta película consiguió crear a una serie de personajes tan emblemáticos de su cine, tan inolvidables, tan personales, tan almodovarianos, que pienso que el resto de su carrera ha girado permanentemente en torno a ella. Incluso hasta "Volver" tiene reminiscencias, a pesar de pertenecer a una etapa mucho más madura.

Particularmente a mí me convence mucho más el Pedro de comedia que el de drama, que nunca me ha conseguido emocionar mínimamente. Creo que es un director que se mueve con mucha mayor comodidad en el ámbito de la risa, por su propia personalidad tendente a la exageración y a la caricatura. En "Mujeres" consigue reunir un fantástico reparto femenino, con parte del cual luego volverá a trabajar en muchas de sus películas, y se destapa el gran director de actrices que ha sido a lo largo de toda su trayectoria. Ellas le adoran, les encanta trabajar con él, se sienten cómplices de sus historias, y eso se nota muchísimo en sus películas. Muy muy recomendable, aunque supongo que a estas alturas ya la habrá visto todo el mundo varias veces.

Qué he hecho yo para merecer esto?, by Pedro Almodóvar

Una de las mejores películas de Almodóvar, junto con "Mujeres al borde...", aunque en este caso la historia tiene un trasfondo dramático mucho más fuerte. Otra vez un elenco de actrices en estado de gracia, totalmente entregadas a su director,que ha ideado para ellas unos papeles increiblemente intensos. Carmen Maura inconmesurable, quizás en su mejor papel con Almodóvar, Verónica Forqué inolvidable en su papel de la ingenua Cristal... y bueno, ya si hablamos de Chus hay que quitarse el sombrero. Esa abuela maravillosamente surrealista que representa como nadie el universo almodovariano que tanto seduce a unos y repele a otros.

Echo de menos en las últimas películas del director esa frescura de aquellos años, cuando todo era un gran descubrimiento, sus historias impactaban y sus personajes nos parecían distintos, novedosos, únicos. Ahora ya todos sabemos quién es Pedro, esperamos sus historias delirantes y es difícil que consiga sorprendernos como lo hacía con estos primeros frutos de su indudable genio. Puede gustar o no gustar, pero si algo no se le puede discutir es que no deja indiferente a nadie

Todo sobre mi madre, by Pedro Almodóvar

La verdad es que no entiendo demasiado a toda esta gente que se cabrea con Almodóvar por tener propensión a sacar en sus pelis a travelos, putas y homos. Es como si alguien se cabreara con John Huston por sacar vaqueros y cabareteras en las suyas. Que cada director tiene sus fetiches es ampliamente sabido, y Almodóvar tiene los suyos (que son además seña de identidad), como Woody Allen los tiene, como Fellini, como todos los grandes directores. No sé, no quiero ser mal pensada pero tal vez todos estos críticos podrían mirarse si se trata de alguna animadversión oculta hacia este tipo de personajes en cuestión. Que también es muy respetable, vamos, que no a todo el mundo tienen que gustarle las pelis de travelos y zorrones.

Y una vez aclarado esto tengo que decir que a mí esta película me parece una chorrada como la copa de un pino. No me conmovió en absoluto, no me pareció ni siquiera ingeniosa porque Almodóvar hace ya mucho tiempo que no ingenia sino que se autorretroalimenta. Todos los diálogos me parecen soberanamente chorras y aburridos y particularmente el personaje de Antonia San Juan (ese personaje supuestamente ingenuo-pendón que es casi obligado en todas las historias de este hombre) me repatea por lo repetitivo del patrón.

Almodóvar está muy quemado y por la fecha de esta película fue cuando empezó a caer en picado. Puede que fuera de aquí resulte apasionante, por lo pintoresco de la visión que da de España, pero desde luego la fauna patria tiene que haberse dado cuenta por riles de que este hombre ya no hace otra cosa que repetir una y otra vez la misma historia cambiando únicamente decorados y nombres de personajes.

Entiendo que todos los actores españoles quieran trabajar con él porque eso supone una evidente proyección internacional. Nos guste o no, es el director que más nos representa fuera de nuestras fronteras, aunque obviamente no el que mejor. Lo que ya entiendo menos es que gente ya consagrada y con su carrera más que encauzada se siga prestando a alimentar los desbarres de este tipo. En fin, el que la lleva la entiende, cada cual sabrá.