Les pido a los Reyes Magos una peli de Almodóvar que nunca haya visto. Y van los hijoputas y me traen "Tacones lejanos", bodriazo almodovariano de categoría suprema donde los haya.
En la película hay un momento en el que Victoria Abril hace una mención a "Sonata de otoño", de Bergman. Me suena vagamente, fijo que la he visto. Y así es, la busco y encuentro la crítica que le hice en su día. Efectivamente la vi, y no me gustó nada, me pareció un tostonazo de la hostia. Peeeeero curiosamente, oh casualidad, el final de mi crítica es el siguiente:
"Cuando yo era hija puteé a mi madre hasta la saciedad, y la pobre no me pudo putear nunca a mí porque yo creo que le daba hasta miedo, de lo bicho que era. Ahora que soy madre es mi hija la que me putea a mí siempre que puede, aunque yo me defiendo bien y contraataco con mi armamento pesado. Si le hubiera contado a Bergman unas cuantas charletas duras y complicadillas entre nosotras fijo que le habría salido un guión bastante mejor; al menos más real, más reconocible, más humano y menos divino. Claro que igual entonces no parecería Bergman; sonaría mucho más a Almodóvar. Bueno, con cierto toquecillo Allen."
Mira tú por dónde Bergman me recordó a Almodóvar, qué cosas. Pues bien, me equivoqué. Craso error el mío. La madre y la hija de Almodóvar no son ni más reales ni más reconocibles ni más humanas ni menos divinas que las de Bergman. Si acaso un pelín más petardas.
Marisa Paredes, la madre, se pasa toda la película ojiplática perdida con las órbitas oculares al borde del colapso. Entre tanto Victoria Abril, la hija, se obstina en un constante titileo lacrimal que delata el abuso descarado de colirios quemapestañas durante el rodaje de la película. O eso o muchas cebollas debió de pelar la pobre Victoria por aquellos días.
Y luego tenemos a Miguel Bosé, bello entre los bellos pero horripilante actor entre los más horripilantes (de hecho creo que no ha vuelto a repetir jamás). Y para más inri el jefe lo pone a hacer un doble papel, juez y travelo, travelo y juez... tanto monta, monta tanto. Ni que decir tiene que de travelo lo borda, porque Miguel tiene ese punto Madonna que no puede remediar y que a las tías nos da un morbo que pa qué. Pero Miguel de juez... simple y llanamente es un imposible. Ni siquiera un juez almodovariano, por mucha imaginación que se le eche.
Si por lo menos el juez Bosé durante los interrogatorios hubiera llevado tacones, labios rojo pasión y el correspondiente pelucón a lo Marlene yo me lo habría creído, sinceramente. Lo prometo, palabrita. En mi cabeza cabe sin problemas un juez hermoso y glamouroso como la inquietante Letal. Pero diossssssss... esa barba postiza, esas horribles gafas de semisol, ese maletín casposo, esos andares a medio camino entre vedette de revista y asesor de Rajoy...
Nooooooooooooo! Miguel no puede andar asíiiiiiiii! Y no hace falta ser Boris Izaguirre para chillar horrorizada al verlo. Miguel es el tío que mejor sabe llevar un frac del mundo (a los escépticos los remito al vídeo oficial de "Olvídame tú" para que agachen la testuz y le rindan pleitesía); es un tío que le pongas lo que le pongas, diga lo que diga y haga lo que haga es puro estilo, clase, presencia, morrrrrrrbo. Ese hombre no se mueve; son las cosas las que se mueven a su alrededor. Almodóvar nunca debió convertirlo en esa cosa amorfa y contraerótica que se tira media película haciéndole ojitos a Victoria Abril para que le quiera un poco mientras ella está en su onda maternofilial y pasa de él como de la mierda.
Bosé es un macho alfa, le pese a quien le pese, y no sabe hacer de otra cosa que de macho alfa. Se mueve como un macho alfa, habla como un macho alfa... y un macho alfa en un momento dado puede ser transexual, asexual, homosexual o trisexual, puede ser incluso UNA macho alfa, pero nunca jamás puede ser un triste y grisáceo funcionario del Ministerio de Justicia. Y con barba postiza, diossssssss! Nunca le perdonaré a Almodóvar tan espeluznante visión. Aún estoy en estado de shock postraumático.
En fin, solo con este atentado al buen gusto y al decoro ya bastaría para condenar a la película a los avernos más avernícolas de la cinematografía patria. Pero si encima recordamos los delirantes diálogos entre Abril y Paredes, sus ojos desorbitados, sus lacrimales encharcados, sus gestos culebronescos... ya entramos directamente en el mundo del espanto y la aberración. Ni tacones ni lejanos; esto es pienso pa marranos.
Mostrando entradas con la etiqueta Paredes (Marisa). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paredes (Marisa). Mostrar todas las entradas
miércoles, 6 de enero de 2016
viernes, 7 de agosto de 2015
Entre tinieblas, by Pedro Almodóvar
Sé que por esto que voy a decir más de uno y más de dos querrán fusilarme pero, la verdad, no creo que "Entre tinieblas" tenga nada que envidiar a "La escopeta nacional" como genial parodia de lo que es este país. Y a tenor de esta película tampoco creo que Almodóvar tenga nada que envidiar a Berlanga.
Sé perfectamente que esto puede hacer pupa y requetepupa pero es lo que pienso. Para mí "Entre tinieblas" es una de las obras maestras de Almodóvar y en general del cine español, a pesar de ser considerada por la crítica como una de sus obras menores. Ahí está él en cuerpo y alma y es muy difícil encontrar en nuestro cine, salvando a Berlanga y José Luis Cuerda, a alguien más inspirado para descojonarse de los defectos, vicios y lacras de nuestros paisanos.
Qué repaso que le pega a la hipocresía, a la envidia, a la soberbia, a la incultura, a la mojigatería, a la ranciedad, al cutrerismo de esta sociedad patria. Qué bueno ese convento, qué pedazo de personajes esa Sor Rata de Alcantarilla, esa Sor Víbora, esa Sor Perdida, esa Sor Estiércol... Y qué pedazo de actrices. Esa Julieta Serrano, que lo borda de madre superiora yonki y lesbiana. Y esa Chus Lampreave, que nunca ha estado más comestible, en ese papel de monja que escribe en secreto novelas de amor bajo pseudónimo. Pero y esa Carmen Maura con su tigre? Y esa Marisa Paredes con sus ácidos? A quién coño se le podía ocurrir algo así si no a Almodóvar?
En estas cosas es donde se nota que este tío es grande. Y mira que ha hecho mierdas, tanto antes como después. Pero es que sólo él es capaz de hacer estas cosas, de inventar estas historias, de crear estos personajes. Es que cuando a este tipo lo adoran en medio mundo es por algo, no es por casualidad, es porque hace cosas que a nadie más se le podrían ocurrir, y además las hace bien y la gente se despiporra con ellas. Joder, y aquí nos pasamos la vida poniéndolo a parir. La primera servidora.
Pero siempre me reconcilio con él cuando vuelvo a sus orígenes y me acuerdo de por qué este tío es quien es. Que ahora se ha vuelto un poco imbécil? Pues si, pero pongámonos en su lugar: el mundo entero te dora la píldora y te dice todo el rato que eres la hostia. Qué se puede esperar? Por mucho menos yo me vuelvo insoportable, vamos, con que me digan dos veces seguidas "Qué mona estás, nena". Es que no hay quien me aguante.
Y todavía, de vez en cuando, aunque sólo sea muy de vez en cuando, con todo lo endiosado que está y toda la parafernalia asquerosamente aduladora que lleva encima... todavía algunas veces... sigue sorprendiendo y sigue siendo la hostia.
Gracias, Pedro. Aunque solo fuera por parir "Entre tinieblas" y a todas sus sores... Mil gracias.
Sé perfectamente que esto puede hacer pupa y requetepupa pero es lo que pienso. Para mí "Entre tinieblas" es una de las obras maestras de Almodóvar y en general del cine español, a pesar de ser considerada por la crítica como una de sus obras menores. Ahí está él en cuerpo y alma y es muy difícil encontrar en nuestro cine, salvando a Berlanga y José Luis Cuerda, a alguien más inspirado para descojonarse de los defectos, vicios y lacras de nuestros paisanos.
Qué repaso que le pega a la hipocresía, a la envidia, a la soberbia, a la incultura, a la mojigatería, a la ranciedad, al cutrerismo de esta sociedad patria. Qué bueno ese convento, qué pedazo de personajes esa Sor Rata de Alcantarilla, esa Sor Víbora, esa Sor Perdida, esa Sor Estiércol... Y qué pedazo de actrices. Esa Julieta Serrano, que lo borda de madre superiora yonki y lesbiana. Y esa Chus Lampreave, que nunca ha estado más comestible, en ese papel de monja que escribe en secreto novelas de amor bajo pseudónimo. Pero y esa Carmen Maura con su tigre? Y esa Marisa Paredes con sus ácidos? A quién coño se le podía ocurrir algo así si no a Almodóvar?
En estas cosas es donde se nota que este tío es grande. Y mira que ha hecho mierdas, tanto antes como después. Pero es que sólo él es capaz de hacer estas cosas, de inventar estas historias, de crear estos personajes. Es que cuando a este tipo lo adoran en medio mundo es por algo, no es por casualidad, es porque hace cosas que a nadie más se le podrían ocurrir, y además las hace bien y la gente se despiporra con ellas. Joder, y aquí nos pasamos la vida poniéndolo a parir. La primera servidora.
Pero siempre me reconcilio con él cuando vuelvo a sus orígenes y me acuerdo de por qué este tío es quien es. Que ahora se ha vuelto un poco imbécil? Pues si, pero pongámonos en su lugar: el mundo entero te dora la píldora y te dice todo el rato que eres la hostia. Qué se puede esperar? Por mucho menos yo me vuelvo insoportable, vamos, con que me digan dos veces seguidas "Qué mona estás, nena". Es que no hay quien me aguante.
Y todavía, de vez en cuando, aunque sólo sea muy de vez en cuando, con todo lo endiosado que está y toda la parafernalia asquerosamente aduladora que lleva encima... todavía algunas veces... sigue sorprendiendo y sigue siendo la hostia.
Gracias, Pedro. Aunque solo fuera por parir "Entre tinieblas" y a todas sus sores... Mil gracias.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)