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sábado, 8 de marzo de 2025

Honor (Miniserie), by Luis Prieto y Chiqui Carabante

Tengo que decir que la serie empieza muy bien. El primer episodio es muy bueno, la trama promete y la sola presencia de Darío Grandinetti basta para engancharse como una trucha. Es muy atractiva la figura del juez aparentemente intachable que en el momento en el que ve peligrar el futuro de su hijo se salta a la torera la ley y todos los obstáculos que se le pongan por delante, incluido el coste en vidas humanas de sus actos.

Dicho esto tengo que decir que a partir del tercer episodio la cosa empieza a hundirse estrepitosamente. Y una vez más creo que es por el empeño en alargar las tramas demasiado hasta convertir las sucesivas vueltas de guion en completamente inverosímiles.

Por otra parte, teniendo en cuenta que la acción transcurre en Sevilla,  en buena parte en el mítico barrio de Triana, un lugar que está completamente petado de gente a cualquier hora del día y de la noche, es imposible creer que ocurran un montón de sucesos en plena calle sin que se vea un solo vecino ni un turista ni un simple paseante. Donde están los cientos de sevillanos que se pasan la vida de un lado para otro? Han pisado Luis Prieto y Chiqui Carabante alguna vez la calle Betis? Cómo se les ocurre situar ahí los hechos sin que apenas se crucen los protagonistas con un alma viandante? Gente que entra por la fuerza en una casa sin que lo pille in fraganti ningún lugareño, que se cuela en un patio de vecinos en el que no hay absolutamente ningún vecino, que se recorre todo el casco viejo de Sevilla corriendo sin pegarse tortazos con los miles de turistas que por allí pululan...En fin, todo un despropósito si es que alguna vez has estado por allí.

Hasta Grandinetti se va empequeñeciendo por momentos conforme la trama se va volviendo loca. Lo de entrar en la casa de Rafa para dejar la sudadera, o pegar el cambiazo del pañuelo con mocos en la comisaría es de apagón inmediato. Por no hablar de sus charletas en el jardín con el mafioso que lo está extorsionando mientras media policía sevillana está registrando la casa, vamos, sin el menor reparo, ahí a calzón quitao. Un poquito de por favoooooor, de pundonor, de algo.

En fin, concluyendo que es gerundio, que conforme se lía el lío no me creo ni a Darío. 

lunes, 20 de noviembre de 2023

Hierro (Serie de TV), by Pepe Coira

Empecé a ver esta serie con pocas esperanzas, la verdad. Me he tragado tanto bodrio patrio últimamente que mis expectativas estaban muy justitas, y sin embargo ha sido una muy agradable sorpresa para mí.

La cosa empieza con una Candela Peña que cae mal, fatal incluso. Su papel de jueza borde y antipática lo interpreta ella mejor que nadie porque en la vida real también es una tía con bastante tendencia al exabrupto. Luego igual es encantadora en las distancias cortas, vete a saber. Yo como actriz no tengo nada contra ella pero como persona a mí no es que me caiga estupendamente que digamos. 

Pero entonces aparece en escena el grandísimo Darío Grandinetti, cuyo apellido le hace todos los honores, y la historia cambia radicalmente. Porque el tipo es tan enorme que consigue crear un tándem con la jueza verdaderamente insólito. La estricta e incorruptible representante de la ley y el delincuente irredento pero simpático que consigue llevarla a su terreno y establecer una corriente de entendimiento y una química que en un principio parecían imposibles. Todo un truhán, todo un señor.

Y tengo que decir que la serie en su conjunto, las dos temporadas, me ha encantado. Peña y Grandinetti están inconmensurables.  Sus diálogos son ágiles y llenos de ingenio. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto de conversaciones tan inteligentes y chispeantes.

Tengo que felicitar a los hermanos Jorge y Pepe Coira, artífices del producto. Los guiones y la dirección me parecen impecables. Hacen un grandísimo trabajo con los actores. Difícilmente le puedo poner pega al resultado final.

Y luego está la protagonista de fondo, la isla. Un sitio que está a tomar por culo, feo de narices, salvo para los amantes del árido paisaje volcánico. Un terreno al que no se iría a vivir nadie en su sano juicio. Creo que la historia en cualquier otro lugar no tendría el mismo sentido.

En definitiva, pequeña joya de la narrativa visual patria. Buenos guiones, buena dirección, magníficas interpretaciones y el broche definitivo de los brillantes diálogos entre los dos principales protagonistas.

Indudablemente diez sobre diez. Con Grandinetti y con Peña no hay que echar mucha más leña.

jueves, 23 de febrero de 2017

Julieta, by Pedro Almodóvar

Ya he dicho otras veces cuando he hablado de Almodóvar que a mí lo que me gusta de él es su vena gamberra y cómica y que nunca o casi nunca me dicen nada sus melodramas. Si exceptuamos "Qué he hecho yo para merecer esto", que tiene una buena dosis de humor dentro del tragedión, y "La piel que habito", donde hay una historia de tensión psicológica importante, todo lo demás me suena a rollo morollo.  Soy del selecto y minoritario público que prefiere mil veces "Los amantes pasajeros" a "Volver"

Cuando este tío se pone serio y empieza a intentar analizar la psique de sus personajes femeninos me aburre soberanamente. No sé qué clase de tías habŕa conocido él pero yo no conozco a gente así. Yo no conozco a tías que se tiran años conviviendo con una pareja y en todo ese tiempo nunca le han dicho que tienen una hija a la que hace años que no ven. Esas tías no existen más que en la imaginación de Pedro y además no hay Cristo que se las crea.

De todas formas esta vez la película no iba mal del todo. Había conseguido hasta intrigarme la cosa de saber qué es lo que le pasa al personaje de Emma Suárez, que por cierto hace lo que puede con su trabajo siempre impecable pero no consigue darle credibilidad ninguna. Podría llegar a creerme el sentimiento de culpa de Julieta por lo del hombre del tren, incluso por lo de su marido... pero lo de la niña? De qué viene ese sentimiento? Y lo de no decir nada sobre ella en todos los años que convive con su nuevo marido es pura entelequia. Sencillamente imposible, siendo algo que la tiene marcada para siempre y que condiciona profundamente su vida presente.

Pero bueno, como digo no era de las veces peores. En un momento dado pensaba hasta aprobar la película  (y en esto Emma tiene mucho más que ver que el propio director). Ahí estaba en la duda, cuando de repente... el final.

(Atención!!!!!! Spoiler)

No soporto estos finales, no los trago, me dan ganas de coger la tele y estrellarla contra el suelo. Qué es eso de terminar la peli en el coche con ese absurdo diálogo entre Emma y Grandinetti???  Yo necesito finales de verdad! No hace falta que el personaje se muera ni nada por el estilo, pero al menos si has planteado un nudo quiero un desenlace. Llamadme carca, antigualla o lo que queráis. Si el nudo es la brusca desaparición de la hija y la tragedia personal de Julieta, quiero ver ese reencuentro. No hace falta ni que hablen ni que lloren ni que se abracen ni nada, pero quiero verlas juntas. Quiero ver sus miradas, quiero ver sus expresiones, quiero sentir que la película ha terminado de verdad y que no me están tomando el pelo una vez más con uno de esos finales abiertos que dejan al espectador con la boca abierta y la triste sensación de haber caído en una trampa. Y por eso, Almodóvar, una vez más en uno de tus melodramones infumables te digo... VETE A LA MIERDA!!!!!

viernes, 18 de diciembre de 2015

El lado oscuro del corazón, by Eliseo Subiela

La puta que vive en mí y su enemiga íntima, la hijaputa que también vive en mí, mantienen una acalorada discusión acerca de esta película.

Para abreviar llamaremos a la puta P y a la hijaputa H:

H: Vaya plasta, una peli gafapasta que empieza con un tío dándole tremenda chapa a una tía con un poema que termina tal que así: “si no sabes volar pierdes el tiempo conmigo”. Este capullo se ha creído Superman o qué.

P: Pues a mí el poema me ha gustado. Es más, a mí me dicen eso y hasta se me mojan las bragas.

H: Tú eres una tarada. Y encima el pollo se pasa el día o cotorreando con la muerte o con su otro yo, que le pasa como a mí contigo, que le tiene hasta los huevos. Que hasta le ha tenido que decir el pobre: “vamos a salir por ahí a buscar una amiga, que si no vuela por lo menos le damos de comer a la nutria”.

P: Pues a mi me ha gustado mucho lo de la casa con la entrada en forma de vagina. Y no me digas que no molaba el falo de 2 metros.

H: Te molará a ti, que eres una profesional del tema. Yo prefiero entrar a los sitios por puertas normales y usar las vaginas para lo que están, no para entrar a las casas. Y no, los falos de 2 metros no me seducen. Ya pasando de los 20 centímetros me sobra un cacho.

P: Bueno, por lo menos no me negarás que el invento del botón arrojapelmas está genial. Si pudiéramos echar tranquilamente de la cama a la gente una vez que ha cumplido con su función el mundo sería mucho mejor.

H: Ya, eso cuéntaselo a las pobres criaturas que caen al hoyo cada vez que al tío le da por apretar el botoncito. Como si estuvieran en el “Ahora Caigo”, pero en versión cama. Y luego qué me dices de que la madre del tío sea una vaca y de que cada vez que va al campo se ponga a hablar con ella?

P: Es un poeta, tía. Los poetas pueden permitirse tener madres vacas, focas, leonas marinas o elefantas. Y tampoco te gustó lo del orgasmo en la montaña rusa? Eso fue un flipe.

H: Yo prefiero los orgasmos más tranquilos, a ser posible con el culo asentado en algún sitio que no se mueva. Además si los orgasmos dieran la sensación de estar en una montaña rusa se iba a correr tu abuela.

P: Bueno, pero al menos no me dirás que Darío Grandinetti no está para comérselo.

H: Sí, para comérselo y vomitarlo después a lo más profundo de la taza del váter. El tío las chapas que va dándole a todo el personal, si hasta a la cajera del banco le suelta su poema de los cojones, que yo llego a ser la que está esperando el turno detrás y le largo un mamporrazo que se le quitan las ganas de recitar poemas pa to la vida. Tía, que estás muy perjudicada, que te gusta más un tío raro y chiflado que a un tonto un lápiz.

P: Pero bueno, entonces no te ha gustado nada?

H: Nada. Es pretenciosa, es pesada, es repetitiva, es un puto tostonazo. Si al tío no hay cristo que lo aguante al espantajo de la muerte dan ganas de darle hostias hasta en el cielo de la boca. Y a la novia puta o a la puta novia, que pal caso lo mismo da que da lo mismo, le daba yo a un botón que la mandara a Júpiter por lo menos. 

P: Qué saboría y qué poco sentimental eres, hija! Pues a mí la parte que más me gustó es cuando él llega al cabaret y se desnuda y se saca el corazón para dárselo a ella y luego se ponen a bailar. Me pareció un detalle superchulo.

H: Claro, el tipo de gilipolleces que a los zorrones gafapastas como tú les hace chapotear la almejilla. Anda tía, quédate con el bello Grandinetti y con el pelmazo del Eliseo Subiela este, que yo necesito una dosis de realismo pop. Me voy a ver un rato a los viceversos, que tienen bastante más sustancia que el rapsoda este de pacotilla.

P: Pos bueno, pos vale, pos vete, cacho cardo. Hijaputa, qué manera de joderme las pelis que me gustan, la tía asquerosa.

Y así, después de todo este rifirrafe entre la puta y la hijaputa que hay en mí, al final ganó como casi siempre la hijaputa.

Pero como a la puta que hay en mí la peli le gustó mucho muchísimo en esta crítica va a ganar hoy ella, porque para eso aquí la que parte el bacalao soy yo. Ea!

jueves, 29 de noviembre de 2012

Palabras encadenadas, by Laura Mañá


IN-InquietanTE. Inquietante Darío Grandinetti, perturbador, cuerdo y loco al mismo tiempo, seductor y maltratador, atractivo y repulsivo. En todo caso graaaaaande, como su propio nombre indica.

TE-TerrorífiCA. Terrorífica la historia. Tu ex-marido te secuestra y se confiesa asesino en serie. Luego dice que era coña, luego que no, luego que sí, luego que no... Y mientras jugamos a las palabras encadenadas.

CA-CadeNA. Cadena de palabras. Yo digo una y tú tienes que decir otra que empiece por la sílaba última de la mía. Un juego interesante y revelador. Imprescindible diccionario y amplio léxico. Si uno dice una palabra que termina en una sílaba por la que no empieza ninguna otra palabra, pierde.

NA-NatiVA. Nativa de España y olé. Nuestros directores más jóvenes se atreven con el thriller, se lo curran y a pesar de la precariedad de medios, los resultados son prometedores. No diremos que sea el thriller del siglo pero es obvio que aquí hay talento.

VA-ValienTE. Valiente el personaje de Goya Toledo al enfrentarse a su loco marido y usar las palabras encadenadas para zaherirlo y provocarlo.  Valiente y pelín inverosímil, la verdad. No es Goya la que falla, es el personaje, que tiene a ratos unos arranques de osadía que, dadas las circunstancias, cuesta creer.

TE-TeMA. Tema original, maquiavélico y tortuoso. Me recuerda a una novela de Agatha Christie: "El misterio de la guía de ferrocarriles", que por cierto, recomiendo a los amantes del suspense.

MA-MaÑÁ. Mañá, Laura. Actriz, guionista y directora catalana. Con Mañá el juego se acaba porque no hay ni una palabra en castellano que empiece por ña. Mmmmm... O sí?