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miércoles, 17 de febrero de 2016

Todo lo que tú quieras, by Achero Mañas

Como de costumbre, Achero Mañas hace una propuesta interesante, distinta, muy personal y totalmente provocadora en su planteamiento. Un padre que se viste de mujer para satisfacer el deseo de su hija pequeña de ver en él a su madre muerta.

Lo que ocurre es que la peli peca de dos defectos importantes:

1. El mensaje es difuso. No se entiende muy bien si la cuestión es que la imaginación y la fantasía son buenas para superar los problemas, o bien si lo que propone es la negación de la realidad como vía para sobrevivir a los acontecimientos traumáticos. Pero claro, esto no es “La vida es bella”, donde un padre usa una realidad imaginaria para ocultar a su hijo una realidad supuestamente temporal. Esto es la muerte de una madre, que es algo que hay que asumir sí o sí tarde o temprano porque es para siempre.

En fin, como poco la cosa me parece bastante discutible, aunque tampoco me cierro en banda a esa posibilidad, como he visto por ahí que les ha pasado a unos cuantos “indignadísimos” por esa defensa a ultranza que hace Mañas de la actitud ultraprotectora del padre hacia su hija. No estoy segura de que en este terreno haya verdades absolutas ni que forzosamente unas posturas sean mejores que otras. En todo caso, tengo muchas dudas.

2. Intenta abarcar demasiados temas y se descentra del argumento principal. Un ejemplo es la historia judicial que mete en mitad de la película y el alegato de Juan Diego Botto en el tribunal a favor de los derechos de los padres a la custodia en caso de divorcio.

No sé, entiendo que intente aprovechar la película para mandar un mensaje rotundo sobre lo que es una clarísima injusticia sexista pero es que la historia no iba de eso. Está metido ahí como con calzador. Esto iba sobre si la fantasía es buena o no para superar las cosas, no?

Por otra parte la película adolece de una falta de credibilidad absoluta, sobre todo en algunas escenas: ese actor viejo tirándose a los pies de Botto en mitad de una función teatral y pidiéndole que no lo abandone… Ufffff, de verdad era necesario meter algo tan bochornoso?

De todas formas no se puede negar que Juan Diego Botto hace un grandísimo trabajo en esa estupenda caracterización dual. Y que la niña es comestible total, y eso que a mí los niños actores me sacan una vena Herodes que te cagas. Destacar también la presencia en el reparto del fantástico José Luis Gómez. Y por contra, decir como siempre que Susurritos Nimri se gana a pulso día a día su puesto de “lo peor de lo peor del cine español” en mi corazón.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Las vidas de Celia, by Antonio Chavarrías

1. Vida de un policía. Luis Tosar, el camaleón de la pantalla, esta vez hace de poli y, como siempre, es el mejor del reparto, con diferencia. Un poli abandonado, perdido, amable, tierno, que da gusto que te interrogue. El poli de nuestros sueños, vamos.

2. Vida de una pringá. Cohabita con su hermana mayor y su cuñado y como pista diré que está bastante buena. Adivina cómo acaba la historia.

3. Vida de una madre de familia ejemplar. Susurritos Nimri. Una vez más no nos enteramos de nada cuando habla su personaje y tenemos que adivinar de qué va la historia por la cosa ambiental, los gestos, etc. A Najwa no la entiende ni la madre que la parió, y la muchacha persiste en hablar desde dentro de un tambor.

4. Vida de un espabilao de la vida. Éste no pierde comba. Tiene señora e hijo y cuñada buenorra en casa y disfruta de todo ello con entusiasmo. Digamos que es el principal sospechoso del crimen.

5. Vida de una muerta. La verdad es que Antonio Chavarías mucha atención no le presta a la difunta. La pobre pasaba por allí y le tocó la papeleta en la tómbola. Quién va a ser la víctima? Pues tú misma, ea, te ha tocado. Un personaje irrelevante cuyo principal atractivo es que es asesinada, lo cual da mucha vidilla a la película.

6. Vida de una familia. Ayyyy la familia, ese submundo de corrupción y vicio!!!! En la familia tiene cabida casi todo, lo mejor y lo peor. La familia te acoge, te da calor, te apoya y mata y miente por ti, pero también puede ser una pesadilla de la que sea casi imposible escapar. En esta familia en particular sobra calor y hay demasiado cariño para mi gusto.

7. Vida de un asesino. De la vida del culpable poco puedo hablar porque daría demasiadas pistas y está feo en una peli de intriga. Sólo decir que, dependiendo de las novelas policíacas que hayas leído o dejado de leer, sabrás a la legua quién es o no lo adivinarías ni borracho. Y hasta aquí puedo leer. Con esta terrible duda os dejo.

jueves, 18 de octubre de 2012

Abre los ojos, by Alejandro Amenábar

A pesar de la insoportable estridencia de Penélope Cruz, de la planicie interpretativa de Eduardo Noriega y de la inaudible voz de "susurritos" Nimri, “Abre los ojos” es para mí una obra maestra. Y lo que digo es fuerte porque con la base de ese trío de mataos conseguir levantar una historia apasionante y genial como ésta tiene mucho mérito.

Si “Tesis” tenía el encanto de la virginidad de Amenábar, su segundo largo goza de la ventaja de su incipiente experiencia junto con el toque de frescura de la juventud. Parece haber encontrado su camino y seguirlo con paso firme. Lástima que luego se nos despendolara dedicándose a vagar por pedregosos andurriales hasta llegar a ese monstruo pretencioso, mastodóntico e intragable que es “Ágora”.

En “Abre los ojos” se abordan tantos temas y están tan bien trabados que sorprende su perfecto engranaje. Una vez más Amenábar hace un completo: guión, música y dirección. Una vez más lo borda. Y una vez más nos absorbe, nos sorprende y nos transporta a mundos desconocidos que provocan a partes iguales terror y fascinación.

La vida como sueño, las posibilidades de lo virtual, la fina línea entre lo real y lo imaginario, la futilidad de la belleza, el poder del amor… En fin, es difícil hablar de esta película sin destriparla, así que es mejor hablar poco y simplemente recomendarla con entusiasmo. Eso sí, corriendo un tupidísimo velo sobre el lamentable reparto. Una pena.

sábado, 14 de abril de 2012

Piedras, by Ramón Salazar

"Piedras" es la película fetiche por definición. En torno al pie y al zapato femenino transcurren una serie de historias cruzadas (vaya por dios con la moda de las historias cruzadas) de interés muy desigual y con conexiones un tanto forzadas.

La parte fetichista de la película me ha encantado. Hay una escena inolvidable en la que un personaje le enseña a su podólogo su vestidor lleno de zapatos, la maravilla de las maravillas. Cualquier mujer mataría por tener una colección de zapatos como ésa. Problema? Que la que lo enseña es Ángela Molina, actriz sobrevaloradísima donde las haya. En esta peli se tira todo el tiempo pegando unos gritos insoportables con esa voz chillona que dios le ha dado, una pesadilla. Molina es pura mueca, con sus ojos desorbitados y su gestualidad compulsiva. Un horror de mujer.

Por contra tenemos a Susurritos Nimri, la actriz que todo lo dice sin que nada se le oiga. El monólogo final de la película, tan alabado por algunos, aparte de lamentablemente cursi, vacuo y pretencioso, es un auténtico somnífero, es una nana en labios de la mujer-sopor. Y pensar que hay quien considera erótica y sensual esa voz que parece salida del fondo de una vasija visigoda!

Y para rematar la faena tenemos a María Antonia San Juan, la actriz con cara de travelo que borda la comedia y da más risa todavía cuando aborda la tragedia. Por qué será que cuando esta mujer llora no se lo cree ni ella? Por qué resulta tan falsa su dicción y tan poco naturales sus aspavientos dramáticos? Por qué es imposible de creer que un varonil y multimillonario señor con acento argentino pueda enamorarse jamás en la vida de su extraño personaje de puta-madre o madre-puta, según se prefiera?

En definitiva, una buena idea y una historia que pudo haber sido y no fue para un reparto supuestamente estelar pero que chirría por los cuatro puntos cardinales. Y mientras las actrices protagonistas están para matarlas, las secundarias convencen y consiguen levantar el nivel de la película hasta lo aceptable. Lola Dueñas, Mónica Cervera o Vicky Peña hacen unos trabajos más que correctos. Desde luego mucho más presentables y consistentes que sus compañeras.

De todas formas me gusta el estilillo de Salazar. Y me encantan sus zapatos y la forma de retratar a través de ellos el universo femenino. Un tipo con ideas buenas siempre promete. Algo me dice que en el futuro tal vez podamos ser buenos amigos.

jueves, 17 de marzo de 2011

El método, by Marcelo Piñeyro

Si espanto da la película más espanto aún da leer algunas críticas en las que los usuarios afirman haber vivido experiencias parecidas en entrevistas de trabajo. Hubiera jurado que era pura ciencia-ficción y que a nadie se le ocurriría hacer pasar por tantas pruebas chorras a una serie de personas para contratarlas. Me ha impresionado enterarme de que por lo visto es práctica habitual. El sentido no lo entiendo demasiado bien; seré una ingenua pero no sabía que la gente quisiera tener en sus empresas al personal más despiadado y cruel de la faz de la tierra.

En cuanto a la película propiamente dicha, a mí el guión me ha parecido muy bueno; no he visto ese supuesto bajón cualitativo entre la primera media hora y el resto que otros dicen ver. Tal vez sea cierto que el principio, la presentación y los primeros tanteos son de gran intensidad y luego hay un momento en el que ya nos hemos hecho a la situación y hay una especie de tránsito hacia la segunda parte, cuando quedan los últimos candidatos, pero también en esta parte la tensión está garantizada y no decae en ningún momento.

Interpretaciones las hay para todos los gustos. Para mí, los mejores sin duda Adriana Ozores (lástima que su papel sea tan corto) y Eduard Fernández, qué fiera de actor. Los demás simplemente correctos, y algunos ni siquiera eso. Najwa Nimri y Verbeke para llorar, como de costumbre.