Para mí "Reservoir Dogs" es la obra maestra de Tarantino. Redonda, perfecta, brillante, auténtica 100%, impactante y personalísima. Desde entonces Tarantino no ha hecho sino intentar repetirla una y otra vez y repetirse a sí mismo. Y por supuesto no le ha vuelto a salir nada igual ni mínimamente parecido. Lo siento por los fans incondicionales, pero "Pulp Fiction" no le llega ni a la suela.
Diálogos soberbios, guión ágil, interpretaciones magistrales (absolutamente todas, pero para mí Harvey Keitel se sale)... Y sí, también está la violencia extrema, la sangre que fluye y las vísceras que se desparraman, vamos, lo que es el universo tarantiniano al completo. Pero por una vez, y sin que haya servido de precedente, esa violencia tiene un sentido, un porqué y una historia sólida y apasionante detrás.
A destacar la charla sobre los colores de cada señor y la historia del infiltrado. Ah, y la música es una pasada.
Imprescindible.
martes, 27 de diciembre de 2011
El Ángel de Budapest (TV), by Luis Oliveros
Rectificar es de sabios. Y como aprendiz de sabia que una es, yo entono un mea culpa y rectifico.
Hice aquí hace un par de días una crítica demoledora de esta historia para la televisión en torno a un diplomático español que en la Hungría de la II Guerra Mundial, dominada por los nazis, consiguió salvar a muchos judíos sefardíes que acudieron en su ayuda. Mi crítica era básicamente política más que cinematográfica porque durante toda la película tuve la sensación de que se intentaba exculpar al régimen franquista de su desidia en este asunto y de su evidente connivencia con el régimen hitleriano.
Pues bien, confieso que no terminé de verla, tal era mi cabreo, y que hice la crítica bajo el influjo del malestar que me había provocado. Muy mal; craso error el mío, error que un amable usuario se ha encargado de hacerme ver. Al parecer, esa aparente benevolencia hacia el régimen que a mí tanto me espantó, al final no es tal y todo queda aclarado en sentido contrario al que yo basaba mi crítica. De ahí mi rectificación.
No puedo, sin embargo, cambiar mi percepción sobre los aspectos puramente cinematográficos que me desagradaron, tales como las interpretaciones de los principales protagonistas (Francis Lorenzo sencillamente no llega y Ana Fernández repele a la legua con su voz de impostada dulzura), y el evidente plagio de algunas de las escenas de "La lista de Schindler". Por no hablar de lo forzado de buena parte del guión, sobre todo algunos diálogos simplemente imposibles.
Pues nada, rectifico sin más y agradezco a Angeliribar sus apreciaciones y sus interesantes reflexiones.
Y le subo un par de puntos a "la cosa" por ese final que no vi, que tampoco cuento y que espero que vosotros sí veais si os animais a tragaros con encomiable valor el producto.
Hice aquí hace un par de días una crítica demoledora de esta historia para la televisión en torno a un diplomático español que en la Hungría de la II Guerra Mundial, dominada por los nazis, consiguió salvar a muchos judíos sefardíes que acudieron en su ayuda. Mi crítica era básicamente política más que cinematográfica porque durante toda la película tuve la sensación de que se intentaba exculpar al régimen franquista de su desidia en este asunto y de su evidente connivencia con el régimen hitleriano.
Pues bien, confieso que no terminé de verla, tal era mi cabreo, y que hice la crítica bajo el influjo del malestar que me había provocado. Muy mal; craso error el mío, error que un amable usuario se ha encargado de hacerme ver. Al parecer, esa aparente benevolencia hacia el régimen que a mí tanto me espantó, al final no es tal y todo queda aclarado en sentido contrario al que yo basaba mi crítica. De ahí mi rectificación.
No puedo, sin embargo, cambiar mi percepción sobre los aspectos puramente cinematográficos que me desagradaron, tales como las interpretaciones de los principales protagonistas (Francis Lorenzo sencillamente no llega y Ana Fernández repele a la legua con su voz de impostada dulzura), y el evidente plagio de algunas de las escenas de "La lista de Schindler". Por no hablar de lo forzado de buena parte del guión, sobre todo algunos diálogos simplemente imposibles.
Pues nada, rectifico sin más y agradezco a Angeliribar sus apreciaciones y sus interesantes reflexiones.
Y le subo un par de puntos a "la cosa" por ese final que no vi, que tampoco cuento y que espero que vosotros sí veais si os animais a tragaros con encomiable valor el producto.
Matar a un ruiseñor, by Robert Mulligan
Ingredientes para un clásico:
Una niña narradora repelente y sabihondilla.
Un pueblito sureño americano con sus típicos conflictos raciales de toda la vida de dios.
Un juicio en el que los blancos se sientan abajo, los negros arriba, el acusado es negro, y el jurado todos blancos. Se sienten, coññññño!
Un personaje misterioso que vive en una casa misteriosa y deja misteriosos regalos en el hueco de un árbol.
Un borracho desquiciado, analfabeto y blanco, resentido contra la humanidad y con ganas de venganza.
Un negro que es un buenazo, injustamente acusado de un crimen que obviamente no ha cometido pero del que todos los blancos racistas le acusarán.
Un abogado noble, equidistante, buenagente, padrazo, viudo ejemplar, vecino modélico y de moral intachable.
Una criada-niñera negra, al más puro estilo "Lo que el viento se llevó".
Y ya tenemos un clásico.
Y si Gregory Peck hace el papel de abogado es Oscar seguro.
Qué falla? Pues, menos Peck, que está estupendo como siempre, todo lo demás: la niña repelente, los topicazos sureños, el cutrejuicio, la historia del vecino misterioso, el blanco borracho y malísimo, el negro cacho pan, y sobre todo... que desde el principio sabes perfectamente el final.
Que es un clásico y que está considerada como una de las diez mejores películas de la historia del cine? Ya, bueno, y qué?
Hasta hace un par de días Gadaffi era casi el mejor amigo de Occidente de todo el mundo árabe. Y hoy es una mierda muerta y enterrada y sus asesinos unos héroes. Lo que demuestra que no hay mal que cien años dure y que... la vida es una tómbola, tom-tom-tómbola.
Una niña narradora repelente y sabihondilla.
Un pueblito sureño americano con sus típicos conflictos raciales de toda la vida de dios.
Un juicio en el que los blancos se sientan abajo, los negros arriba, el acusado es negro, y el jurado todos blancos. Se sienten, coññññño!
Un personaje misterioso que vive en una casa misteriosa y deja misteriosos regalos en el hueco de un árbol.
Un borracho desquiciado, analfabeto y blanco, resentido contra la humanidad y con ganas de venganza.
Un negro que es un buenazo, injustamente acusado de un crimen que obviamente no ha cometido pero del que todos los blancos racistas le acusarán.
Un abogado noble, equidistante, buenagente, padrazo, viudo ejemplar, vecino modélico y de moral intachable.
Una criada-niñera negra, al más puro estilo "Lo que el viento se llevó".
Y ya tenemos un clásico.
Y si Gregory Peck hace el papel de abogado es Oscar seguro.
Qué falla? Pues, menos Peck, que está estupendo como siempre, todo lo demás: la niña repelente, los topicazos sureños, el cutrejuicio, la historia del vecino misterioso, el blanco borracho y malísimo, el negro cacho pan, y sobre todo... que desde el principio sabes perfectamente el final.
Que es un clásico y que está considerada como una de las diez mejores películas de la historia del cine? Ya, bueno, y qué?
Hasta hace un par de días Gadaffi era casi el mejor amigo de Occidente de todo el mundo árabe. Y hoy es una mierda muerta y enterrada y sus asesinos unos héroes. Lo que demuestra que no hay mal que cien años dure y que... la vida es una tómbola, tom-tom-tómbola.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Mundos opuestos, by Mervyn LeRoy
Chica buena, chica mala, marido disperso... En fin, la historia del mundo. La diferencia es que aquí son Stanwyck, Gardner y Mason, y eso marca las distancias.
Stanwyck para mí es una actriz muy poco valorada. Para casi todo el mundo el bello animal Gardner posiblemente se coma la pantalla. Y sin embargo para mí Ava Gardner, pese a su imponente belleza, es una actriz de registro único y pobre; sólo sabe hacer de guapa desgraciada, ése es su monopapel. Stanwyck es otro mundo; puede ser buena y mala, fea y guapa, imbécil o listísima... puede hacerlo casi todo porque es una tremenda actriz. Y en los tiempos que corrían, además fue de las más sobrias y moderadas, lo cual es muy de agradecer en un mundo tan dado a los excesos.
De los chicos también me quedo sin pensarlo con Van Heflin. Frente a Caradepalo Mason, Heflin aporta carisma, atractivo, encanto personal y, al igual que su partenaire Stanwyck, sobriedad interpretativa. Que falta le hace a esta historia de amores sobredimensionados que no se sostiene por ninguna parte.
Yo no sé en los años 50 cómo se entendía esto del amor, pero permitáseme dudar de que la cosa consistiera en lo que aquí se muestra. Los maridos de los años 50 veían muy normal llegar a casa y ver a su señora con un desconocido con el delantal puesto cenando en la cocina?
"Mira, mi amor, éste es el señor X, al que acabo de conocer, y se ha mostrado tan amable de traerme a casa, ponerse mi delantal y preparar esta deliciosa cena. Tomarás este fantástico soufflé con nosotros, verdad?"
La verdad es que siempre he tenido la sensación de que yo nací muy tarde. Esto sólo me lo confirma.
Stanwyck para mí es una actriz muy poco valorada. Para casi todo el mundo el bello animal Gardner posiblemente se coma la pantalla. Y sin embargo para mí Ava Gardner, pese a su imponente belleza, es una actriz de registro único y pobre; sólo sabe hacer de guapa desgraciada, ése es su monopapel. Stanwyck es otro mundo; puede ser buena y mala, fea y guapa, imbécil o listísima... puede hacerlo casi todo porque es una tremenda actriz. Y en los tiempos que corrían, además fue de las más sobrias y moderadas, lo cual es muy de agradecer en un mundo tan dado a los excesos.
De los chicos también me quedo sin pensarlo con Van Heflin. Frente a Caradepalo Mason, Heflin aporta carisma, atractivo, encanto personal y, al igual que su partenaire Stanwyck, sobriedad interpretativa. Que falta le hace a esta historia de amores sobredimensionados que no se sostiene por ninguna parte.
Yo no sé en los años 50 cómo se entendía esto del amor, pero permitáseme dudar de que la cosa consistiera en lo que aquí se muestra. Los maridos de los años 50 veían muy normal llegar a casa y ver a su señora con un desconocido con el delantal puesto cenando en la cocina?
"Mira, mi amor, éste es el señor X, al que acabo de conocer, y se ha mostrado tan amable de traerme a casa, ponerse mi delantal y preparar esta deliciosa cena. Tomarás este fantástico soufflé con nosotros, verdad?"
La verdad es que siempre he tenido la sensación de que yo nací muy tarde. Esto sólo me lo confirma.
lunes, 19 de diciembre de 2011
La tapadera, by Sydney Pollack
Tom Cruise es un tipo que se pasa la vida metido en misiones imposibles. Las otras no las he visto pero presiento que no pueden ser mucho más imposibles que ésta. Sí, ya sé que Grisham es un maestro de las tramas complicadas, pero aquí se supera. O igual es Pollack el que desbarra, no lo sé.
Lo que sí sé es que Cruise se pega unas carreras tremendas. Es como Usain Bolt pero con maletín. No estaría mal plantearse esta modalidad olímpica, queda como muy glamouroso correr así. A Cruise le persiguen por todas partes: sus corruptos compañeros de bufete, los federales, la mafia... Y claro, esto es una maratón, todo el rato correr y correr. Y entre corrida y corrida también se pega alguna que otra corrida de las otras. No, hombre, de las de toros no.
La historia es delirante de principio a fin; tenemos a un chaval recién licenciado en derecho al que contrata un bufete de enorme prestigio, pagándole un pastón y haciéndole asociado con sólo verle el careto. Ya esto mosquea, no? Pues si sigues viéndola el mosqueo va en aumento a ritmo vertiginoso.
A Holly Hunter la nominaron para el Oscar, no entiendo muy bien por qué. La he visto en cosas bastante mejores, porque hacer de secretaria sexy y traviesilla tampoco es que sea un papelón inolvidable.
En cambio, Gene Hackman... qué hombre! Como de costumbre, llena con su imponente presencia la pantalla, aunque su papel sea una mierda y se reduzca a la mínima expresión. Ése sí que es un campeón olímpico; él solo levanta una peli en cinco minutos.
En resumidas cuentas, un muy buen elenco para una historia que de puro rocambolesco deriva casi en lo paranormal. Entretenidilla pero floja.
Lo que sí sé es que Cruise se pega unas carreras tremendas. Es como Usain Bolt pero con maletín. No estaría mal plantearse esta modalidad olímpica, queda como muy glamouroso correr así. A Cruise le persiguen por todas partes: sus corruptos compañeros de bufete, los federales, la mafia... Y claro, esto es una maratón, todo el rato correr y correr. Y entre corrida y corrida también se pega alguna que otra corrida de las otras. No, hombre, de las de toros no.
La historia es delirante de principio a fin; tenemos a un chaval recién licenciado en derecho al que contrata un bufete de enorme prestigio, pagándole un pastón y haciéndole asociado con sólo verle el careto. Ya esto mosquea, no? Pues si sigues viéndola el mosqueo va en aumento a ritmo vertiginoso.
A Holly Hunter la nominaron para el Oscar, no entiendo muy bien por qué. La he visto en cosas bastante mejores, porque hacer de secretaria sexy y traviesilla tampoco es que sea un papelón inolvidable.
En cambio, Gene Hackman... qué hombre! Como de costumbre, llena con su imponente presencia la pantalla, aunque su papel sea una mierda y se reduzca a la mínima expresión. Ése sí que es un campeón olímpico; él solo levanta una peli en cinco minutos.
En resumidas cuentas, un muy buen elenco para una historia que de puro rocambolesco deriva casi en lo paranormal. Entretenidilla pero floja.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Bitelchús, by Tim Burton
Otra vez me la ha vuelto a colar Tim Burton! Vamos a ver, si no me gustan las pelis góticas ni las fantásticas... qué coño hacía yo viendo esta "obra de culto" de los góticos y los fanties? No aprenderé jamás.
Joder, es que nunca pierdo la esperanza de que este "genio" del celuloide me llegue al alma. Lo intento una y otra vez... pero nada. Grandes estrellas quieren trabajar con él, se pegan tortas por un pequeño papel en sus películas, se mueren por ver su número en la pantalla del móvil... y yo aquí, esperando inútilmente que me llegue ese halo de sensibilidad freak que algún día me hará apreciar ese arte sobrenatural que tantos adeptos ha conseguido. Todo en vano.
Tim Burton lleva toda la vida planificando "Alicia en el país de las maravillas". Johnny Deep y Helena Bonham Carter, sus actores fetiche, deben saberlo con propiedad porque han trabajado con él en todas sus películas de los últimos 8 años; y todas son la misma. Repite una y otra vez motivos, imágenes, fantasías, decorados y hasta caras. Por supuesto, tiene sus fanáticos, que matarían por él, pero si no eres uno de ellos esto no es fumable.
Prometido, palabrita del niño jesús, no habrá en mi vida más Tim Burton. No repetiré, no lo volveré a intentar, me rindo. A Dior pongo por testigo, Tim Burton, de que nunca volveré a criticarte.
Joder, es que nunca pierdo la esperanza de que este "genio" del celuloide me llegue al alma. Lo intento una y otra vez... pero nada. Grandes estrellas quieren trabajar con él, se pegan tortas por un pequeño papel en sus películas, se mueren por ver su número en la pantalla del móvil... y yo aquí, esperando inútilmente que me llegue ese halo de sensibilidad freak que algún día me hará apreciar ese arte sobrenatural que tantos adeptos ha conseguido. Todo en vano.
Tim Burton lleva toda la vida planificando "Alicia en el país de las maravillas". Johnny Deep y Helena Bonham Carter, sus actores fetiche, deben saberlo con propiedad porque han trabajado con él en todas sus películas de los últimos 8 años; y todas son la misma. Repite una y otra vez motivos, imágenes, fantasías, decorados y hasta caras. Por supuesto, tiene sus fanáticos, que matarían por él, pero si no eres uno de ellos esto no es fumable.
Prometido, palabrita del niño jesús, no habrá en mi vida más Tim Burton. No repetiré, no lo volveré a intentar, me rindo. A Dior pongo por testigo, Tim Burton, de que nunca volveré a criticarte.
Forrest Gump, by Robert Zemeckis
Anoche estuve viendo la adaptación teatral de la obra de Animalario sobre Urtain y me llamó la atención de qué manera un individuo que prácticamente bordeaba la subnormalidad consiguió convertirse en un ídolo de masas en la España de los 70. Ahora, en la España del siglo XXI, tenemos a otro personaje borderline como Belén Esteban convertida igualmente en icono popular: la princesa del pueblo. Se ve que no hemos cambiado demasiado.
En fin, esta introducción viene a que tampoco es de extrañar que un personaje como Forrest Gump sea tan popular, guste tanto al público y haya dado a Robert Zemeckis unos cuantos Oscars que no le han debido de venir mal, supongo. Está claro que en este mundo gustan los tontos; mucha gente debe sentirse identificada con ellos y gozar con sus triunfos, tal vez porque en el fondo sueñen con que a ellos les pueda ocurrir lo mismo.
Tú estás viendo esta peli y eres tonto de remate y, para más desgracia tuya, lo sabes. Y entonces ves a Forrest Gump, que es un tonto integral pero gana guerras, y gana maratones, y es condecorado por el presidente, y además folla con una tía buenísima, y es un empresario de éxito, y en todo lo que hace el tío va con una flor en el culo, así que todo le sale de puta madre. Guay: la vida es bella y lo mejor es ser tontodelculo.
Pero esto ya lo sabíamos de siempre. No hay más que ver quiénes nos gobiernan, quiénes son nuestros jefes, quiénes dirigen nuestros ejércitos, quiénes triunfan en los medios... En realidad la vida está llena de Forrest Gumps. Tal vez por eso todo el mundo adora a Forrest Gump.
En fin, esta introducción viene a que tampoco es de extrañar que un personaje como Forrest Gump sea tan popular, guste tanto al público y haya dado a Robert Zemeckis unos cuantos Oscars que no le han debido de venir mal, supongo. Está claro que en este mundo gustan los tontos; mucha gente debe sentirse identificada con ellos y gozar con sus triunfos, tal vez porque en el fondo sueñen con que a ellos les pueda ocurrir lo mismo.
Tú estás viendo esta peli y eres tonto de remate y, para más desgracia tuya, lo sabes. Y entonces ves a Forrest Gump, que es un tonto integral pero gana guerras, y gana maratones, y es condecorado por el presidente, y además folla con una tía buenísima, y es un empresario de éxito, y en todo lo que hace el tío va con una flor en el culo, así que todo le sale de puta madre. Guay: la vida es bella y lo mejor es ser tontodelculo.
Pero esto ya lo sabíamos de siempre. No hay más que ver quiénes nos gobiernan, quiénes son nuestros jefes, quiénes dirigen nuestros ejércitos, quiénes triunfan en los medios... En realidad la vida está llena de Forrest Gumps. Tal vez por eso todo el mundo adora a Forrest Gump.
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