Porque es una historia real como la vida misma.
Porque todo el mundo se ha sentido así alguna vez.
Porque quien no se haya sentido así lo está deseando.
Porque en un tren pueden pasar millones de cosas.
Porque los amores prohibidos son siempre los mejores.
Porque no miento si digo que daría por ti la vida entera.
Porque sin embargo cada día te engañaría con cualquiera.
Porque cuando pido la llave de un hotel siempre es con otro.
Porque dos no es igual que uno más uno.
Porque si te vas me voy por los tejados como un gato sin dueño.
Porque Harvey Keitel es uno de mis actores favoritos.
Porque Meryl Streep está preciosa en esta película. Y lo sabe.
Porque Robert de Niro enamorado de mí es una de mis fantasías predilectas.
Porque Ulu Grosbard decidió contar cómo es eso de enamorarse. Y lo clavó.
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lunes, 29 de febrero de 2016
viernes, 6 de febrero de 2015
El piano, by Jane Campion
- Qué peli más chula he visto, más que el Chester de don Risto.
- Pues cuéntame el argumento en este mismo momento.
- Te cuento, va de una tía que con un tío se lía.
- Pero ésa yo ya la he visto, más que al Chester del tal Risto.
- No, hombre, que aquí hay más tela; te lo juro por mi abuela.
- Y qué tiene de rarete eso de echar un polvete.
- Pues que esta señora es muda y que follar se la suda.
- Y entonces para qué folla, si no goza con la polla.
- Pues folla por un piano, por delante o por el ano.
- Y cómo es eso que dices, cuéntame las directrices.
- Si te pongo un suponer mejor lo vas a entender.
- Ponlo y deja de enredar, que me vas a cabrear.
- Por una tecla del piano le puedes coger la mano.
- Y por tocarle una teta qué te pide la tía jeta.
- Tres teclas por cada mama, una más si es en la cama.
- Y por chuparle el pezón qué te pide ese zorrón.
- Cinco teclas solicita la citada señorita.
- Pues no quiero ni pensar qué pedirá por follar.
- Diez teclas has de soltar si te la quieres tirar.
- Oye, menudo negocio, y no tiene ningún socio?
- Todo para ella solita, ni que fuera una tontita.
- Esa dama es un putón, lo digo de corazón.
- Ya te digo que lo flipas con el morro de la tipa.
- Y quién osó dirigir semejante sinvivir?
- Pues Jane Campion se llama esa reputada dama.
- Y quién hace de zorrón, ya que estoy tan preguntón.
- Holly Hunter dice ser esa pérfida mujer.
- Y el muchacho del piano, el capullo del pagano?
- Harvey Keitel es el nombre de ese desgraciado hombre.
- Pues si esa peli te mola se te ha ido la perola.
- Pero si es un tostón, un coñazo del copón.
- Pues dijiste que era chula; me ibas a hacer la pirula?
- Como tienes cara lelo te estaba tomando el pelo.
- Pues ríete de tu abuela, que seguro que es más lela.
- Pero te enseña las tetas por 400 pesetas.
- Pues cuéntame el argumento en este mismo momento.
- Te cuento, va de una tía que con un tío se lía.
- Pero ésa yo ya la he visto, más que al Chester del tal Risto.
- No, hombre, que aquí hay más tela; te lo juro por mi abuela.
- Y qué tiene de rarete eso de echar un polvete.
- Pues que esta señora es muda y que follar se la suda.
- Y entonces para qué folla, si no goza con la polla.
- Pues folla por un piano, por delante o por el ano.
- Y cómo es eso que dices, cuéntame las directrices.
- Si te pongo un suponer mejor lo vas a entender.
- Ponlo y deja de enredar, que me vas a cabrear.
- Por una tecla del piano le puedes coger la mano.
- Y por tocarle una teta qué te pide la tía jeta.
- Tres teclas por cada mama, una más si es en la cama.
- Y por chuparle el pezón qué te pide ese zorrón.
- Cinco teclas solicita la citada señorita.
- Pues no quiero ni pensar qué pedirá por follar.
- Diez teclas has de soltar si te la quieres tirar.
- Oye, menudo negocio, y no tiene ningún socio?
- Todo para ella solita, ni que fuera una tontita.
- Esa dama es un putón, lo digo de corazón.
- Ya te digo que lo flipas con el morro de la tipa.
- Y quién osó dirigir semejante sinvivir?
- Pues Jane Campion se llama esa reputada dama.
- Y quién hace de zorrón, ya que estoy tan preguntón.
- Holly Hunter dice ser esa pérfida mujer.
- Y el muchacho del piano, el capullo del pagano?
- Harvey Keitel es el nombre de ese desgraciado hombre.
- Pues si esa peli te mola se te ha ido la perola.
- Pero si es un tostón, un coñazo del copón.
- Pues dijiste que era chula; me ibas a hacer la pirula?
- Como tienes cara lelo te estaba tomando el pelo.
- Pues ríete de tu abuela, que seguro que es más lela.
- Pero te enseña las tetas por 400 pesetas.
jueves, 17 de octubre de 2013
La zona gris, by Tim Blake Nelson
Si creías que lo habías visto todo sobre el Holocausto, te equivocabas.
En esta película vas a ver a judíos convenciendo a otros judíos para entrar a las cámaras de gas y desnudarse: "Venga, rápido, cuanto antes os duchéis antes podréis cenar y acostaros".
Y vas a ver cómo luego recogían los cuerpos y los arrastraban hasta los hornos crematorios, donde los empujaban al fuego. No sin antes extraerles las piezas dentales de oro y quitarles cualquier cosa de valor que pudieran tener. Después tenían que recoger las cenizas resultantes y arrojarlas al río. También tenían que limpiar las cámaras de gas para recibir al siguiente grupo.
Hay escenas tan duras que creo que nunca las podré olvidar. Y frases verdaderamente demoledoras:
Qué grande Harvey Keitel, el nazi alcohólico, diciéndole al médico judío que colabora con Mengele: "Yo admiraba a los judíos hasta que vi lo fácil que era convencerlos para hacer este trabajo. Entonces empecé a despreciarlos".
O el judío que le dice a la niña que sobrevive a la cámara de gas: "No sabemos de lo que somos capaces para sobrevivir. Somos capaces de todo. Uno olvida la persona que fue antes de todo esto, y que nunca volverá a ser".
Todo es mucho más fácil cuando en las pelis los nazis son los malos y los judíos los buenos. Es mucho más duro ver lo que nos muestra Tim Blake Nelson: a judíos golpeando a otros judíos o llevándolos al matadero, a judíos que requisan las pertenencias de los muertos y se ponen morados de comer y de beber a costa de ellos.
Y sin embargo hay momentos enternecedoras y llenos de heroísmo en esta historia de traidores:
Esa fuga que preparan, porque ellos saben que también los van a matar en poco tiempo y no están dispuestos a morir sin plantar cara. Por cierto, impresionante la breve aparición de Steve Buscemi.
O la increíble resistencia de las trabajadoras de la fábrica de municiones, torturadas sin tregua para que confiesen a quién le están pasando la pólvora que roban de la fábrica.
O cómo intenta el comando salvar a la niña, cómo arriesgan su propia vida por ella. La niña se convierte en un símbolo para ellos, lo que puede redimirlos de todo lo que se han visto obligados a hacer. Necesitan que ella sobreviva para salvarlos de sus infamias.
Estremecedora la voz en off de la cría contando la historia: "Nos decían que entráramos a ducharnos, que nos desnudáramos, luego recogían los cadáveres y los llevaban a los hornos para convertirlos en cenizas. Parte de esas cenizas se quedaban en el aire y se les adherían a la ropa, a la piel, al pelo, pero ellos se acostumbraban pronto y llegaba un momento en el que ni siquiera intentaban quitárselas de encima".
Creo que está todo dicho.
En esta película vas a ver a judíos convenciendo a otros judíos para entrar a las cámaras de gas y desnudarse: "Venga, rápido, cuanto antes os duchéis antes podréis cenar y acostaros".
Y vas a ver cómo luego recogían los cuerpos y los arrastraban hasta los hornos crematorios, donde los empujaban al fuego. No sin antes extraerles las piezas dentales de oro y quitarles cualquier cosa de valor que pudieran tener. Después tenían que recoger las cenizas resultantes y arrojarlas al río. También tenían que limpiar las cámaras de gas para recibir al siguiente grupo.
Hay escenas tan duras que creo que nunca las podré olvidar. Y frases verdaderamente demoledoras:
Qué grande Harvey Keitel, el nazi alcohólico, diciéndole al médico judío que colabora con Mengele: "Yo admiraba a los judíos hasta que vi lo fácil que era convencerlos para hacer este trabajo. Entonces empecé a despreciarlos".
O el judío que le dice a la niña que sobrevive a la cámara de gas: "No sabemos de lo que somos capaces para sobrevivir. Somos capaces de todo. Uno olvida la persona que fue antes de todo esto, y que nunca volverá a ser".
Todo es mucho más fácil cuando en las pelis los nazis son los malos y los judíos los buenos. Es mucho más duro ver lo que nos muestra Tim Blake Nelson: a judíos golpeando a otros judíos o llevándolos al matadero, a judíos que requisan las pertenencias de los muertos y se ponen morados de comer y de beber a costa de ellos.
Y sin embargo hay momentos enternecedoras y llenos de heroísmo en esta historia de traidores:
Esa fuga que preparan, porque ellos saben que también los van a matar en poco tiempo y no están dispuestos a morir sin plantar cara. Por cierto, impresionante la breve aparición de Steve Buscemi.
O la increíble resistencia de las trabajadoras de la fábrica de municiones, torturadas sin tregua para que confiesen a quién le están pasando la pólvora que roban de la fábrica.
O cómo intenta el comando salvar a la niña, cómo arriesgan su propia vida por ella. La niña se convierte en un símbolo para ellos, lo que puede redimirlos de todo lo que se han visto obligados a hacer. Necesitan que ella sobreviva para salvarlos de sus infamias.
Estremecedora la voz en off de la cría contando la historia: "Nos decían que entráramos a ducharnos, que nos desnudáramos, luego recogían los cadáveres y los llevaban a los hornos para convertirlos en cenizas. Parte de esas cenizas se quedaban en el aire y se les adherían a la ropa, a la piel, al pelo, pero ellos se acostumbraban pronto y llegaba un momento en el que ni siquiera intentaban quitárselas de encima".
Creo que está todo dicho.
lunes, 9 de julio de 2012
CopLand, by James Mangold
Sinceramente, no entiendo a los que dicen que ésta es una pedazo de interpretación de Sylvester Stallone, algo impresionante, sorprendente, espectacular… Habremos visto la misma película?
Que sí, que no hace ni de Rocky ni de Rambo, eso sí es nuevo, pero vamos, que no deja de interpretar el mismo rol subnormaloide y grillaete, en este caso algo más gordito y menos hormonado que de costumbre pero con el talento justo para llevarse la cuchara a la boca a la hora de comer. En fin, si eso es un gran trabajo qué podríamos decir entonces de Harvey Keitel, que sí que hace un papelón digno de sus mejores interpretaciones.
Quitando a Stallone, que la verdad, no sé a quién se le ocurrió la idea de meterlo en el ajo, el resto del reparto es realmente espectacular. Una lástima porque la historia, aunque el guión sea bueno y esté bien hilado, no termina de convencer, por lo menos a mí.
Como en películas de corte similar (poli bueno que lucha denodadamente en solitario contra la corrupción del cuerpo), como en “Serpico” por ejemplo, con la que tiene un montón de cosas en común, ocurre que canta una barbaridad esa universalización de la maldad policial. En este caso canta hasta zarzuela, porque encima la cosa va de un pueblito en el que vive prácticamente todo el cuerpo de policía de Nueva York, haciendo y deshaciendo a su antojo y montándoselo en plan mafioso tutiplén.
Habrá gente que flipe y se emocione un huevo con este tipo de historias de uno contra todos pero a mí tanto malo junto me suele escamar bastante, y los buenos solitarios terminan pareciéndome un poco tontorrones. En este caso el doble de tontorrón ya que la cara de pánfilo del inefable Sly multiplica el efecto de forma inevitable.
Con todo y con eso, para ser justa tengo que decir que la peli entretiene y engancha, que los chicos en general hacen un buen trabajo (menos De Niro, que defrauda un poco, tal vez porque tiene uno de los papeles menos lucidos) y que, a pesar de todo, se deja ver, aunque sea con cierto repelús.
Que sí, que no hace ni de Rocky ni de Rambo, eso sí es nuevo, pero vamos, que no deja de interpretar el mismo rol subnormaloide y grillaete, en este caso algo más gordito y menos hormonado que de costumbre pero con el talento justo para llevarse la cuchara a la boca a la hora de comer. En fin, si eso es un gran trabajo qué podríamos decir entonces de Harvey Keitel, que sí que hace un papelón digno de sus mejores interpretaciones.
Quitando a Stallone, que la verdad, no sé a quién se le ocurrió la idea de meterlo en el ajo, el resto del reparto es realmente espectacular. Una lástima porque la historia, aunque el guión sea bueno y esté bien hilado, no termina de convencer, por lo menos a mí.
Como en películas de corte similar (poli bueno que lucha denodadamente en solitario contra la corrupción del cuerpo), como en “Serpico” por ejemplo, con la que tiene un montón de cosas en común, ocurre que canta una barbaridad esa universalización de la maldad policial. En este caso canta hasta zarzuela, porque encima la cosa va de un pueblito en el que vive prácticamente todo el cuerpo de policía de Nueva York, haciendo y deshaciendo a su antojo y montándoselo en plan mafioso tutiplén.
Habrá gente que flipe y se emocione un huevo con este tipo de historias de uno contra todos pero a mí tanto malo junto me suele escamar bastante, y los buenos solitarios terminan pareciéndome un poco tontorrones. En este caso el doble de tontorrón ya que la cara de pánfilo del inefable Sly multiplica el efecto de forma inevitable.
Con todo y con eso, para ser justa tengo que decir que la peli entretiene y engancha, que los chicos en general hacen un buen trabajo (menos De Niro, que defrauda un poco, tal vez porque tiene uno de los papeles menos lucidos) y que, a pesar de todo, se deja ver, aunque sea con cierto repelús.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Quién llama a mi puerta?, by Martin Scorsese
Scorsese ya apuntaba maneras desde su ópera prima: tostón nació y tostón morirá.
Insoportablemente lenta, aburrida, confusa, dispersa y sin sentido, como casi todo el resto de su obra. Un protagonista pirado, como casi todos sus protagonistas. Una historia que avanza a trompicones, como casi todas sus historias. Y un guión todo lo enrevesado de que es capaz, como casi todos sus guiones.
Eso sí, un montón de planos guapos, de ésos con muchos jueguecitos de cámara, de los que les encantan a los gafapastas para estudiarlos luego en profundidad. Un Harvey Keitel jovencísimo, hecho un polluelo, que dan ganas de darle un chupete y llevarlo al cole, pero en el que ya se aprecia sin duda el carisma impresionante que luego tendría. Ah, y una música muy potente que juega con las imágenes más impactantes. De hecho, a ratos la peli parece un videoclip en blanco y negro.
En definitiva, que técnicamente hablando está muy conseguida y es muy guay y muy innovadora y todas esas chorradas, pero que es un muermazo total y podría narcotizar a un ejército de elefantes sin problemas.
Insoportablemente lenta, aburrida, confusa, dispersa y sin sentido, como casi todo el resto de su obra. Un protagonista pirado, como casi todos sus protagonistas. Una historia que avanza a trompicones, como casi todas sus historias. Y un guión todo lo enrevesado de que es capaz, como casi todos sus guiones.
Eso sí, un montón de planos guapos, de ésos con muchos jueguecitos de cámara, de los que les encantan a los gafapastas para estudiarlos luego en profundidad. Un Harvey Keitel jovencísimo, hecho un polluelo, que dan ganas de darle un chupete y llevarlo al cole, pero en el que ya se aprecia sin duda el carisma impresionante que luego tendría. Ah, y una música muy potente que juega con las imágenes más impactantes. De hecho, a ratos la peli parece un videoclip en blanco y negro.
En definitiva, que técnicamente hablando está muy conseguida y es muy guay y muy innovadora y todas esas chorradas, pero que es un muermazo total y podría narcotizar a un ejército de elefantes sin problemas.
martes, 27 de diciembre de 2011
Reservoir Dogs, by Quentin Tarantino
Para mí "Reservoir Dogs" es la obra maestra de Tarantino. Redonda, perfecta, brillante, auténtica 100%, impactante y personalísima. Desde entonces Tarantino no ha hecho sino intentar repetirla una y otra vez y repetirse a sí mismo. Y por supuesto no le ha vuelto a salir nada igual ni mínimamente parecido. Lo siento por los fans incondicionales, pero "Pulp Fiction" no le llega ni a la suela.
Diálogos soberbios, guión ágil, interpretaciones magistrales (absolutamente todas, pero para mí Harvey Keitel se sale)... Y sí, también está la violencia extrema, la sangre que fluye y las vísceras que se desparraman, vamos, lo que es el universo tarantiniano al completo. Pero por una vez, y sin que haya servido de precedente, esa violencia tiene un sentido, un porqué y una historia sólida y apasionante detrás.
A destacar la charla sobre los colores de cada señor y la historia del infiltrado. Ah, y la música es una pasada.
Imprescindible.
Diálogos soberbios, guión ágil, interpretaciones magistrales (absolutamente todas, pero para mí Harvey Keitel se sale)... Y sí, también está la violencia extrema, la sangre que fluye y las vísceras que se desparraman, vamos, lo que es el universo tarantiniano al completo. Pero por una vez, y sin que haya servido de precedente, esa violencia tiene un sentido, un porqué y una historia sólida y apasionante detrás.
A destacar la charla sobre los colores de cada señor y la historia del infiltrado. Ah, y la música es una pasada.
Imprescindible.
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