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martes, 10 de diciembre de 2013

El cabo del miedo, by Martin Scorsese

Lo mejor que se puede decir de una película de miedo es que da miedo. Y a mí esta película siempre me ha dado muuuuuucho miedo. Debo reconocer que la banda sonora contribuye bastante porque es realmente aterradora, pero lo importante en definitiva es que el conjunto acojona.

También pertenezco al club de los que piensan que, cosa poco frecuente, esta versión mejora a la original de 1962, aunque los dos Roberts, De Niro y Mitchum, están muy igualados en mi apreciación personal. Ambos dan un miedo de morirse y dotan al personaje de una cara de depravado capaz de cualquier cosa que provoca auténtico terror.

Por cierto, gran detallazo el de Scorsese al meter en sendos papelitos a los dos protagonistas de “El cabo del terror”, Robert Mitchum y Gregory Peck. Es como si al leer el guión ellos mismos se hubieran dado cuenta de que lo que se estaba gestando era una versión mejorada y hubieran querido participar en ella.

Que algunas escenas son tan exageradas que se vuelven inverosímiles? Tal vez, no seré yo quien lo discuta, pero todo transcurre en una atmósfera tan opresiva y angustiosa que a mí personalmente no me choca que el personaje de De Niro parezca tan todopoderoso e invencible.

No me cuesta nada creer que un tipo que durante los últimos años ha dedicado cada minuto de su vida a tramar una venganza realmente tenga ese poder y esa fuerza sobrehumanos. Es que no ha tenido otra cosa que hacer más que prepararse para el gran momento.

Y luego está el planteamiento moral de la peli. Vale, el ex-presidiario está chalado y sólo busca venganza, pero qué me decís del abogado? Fascinante e inolvidable el interrogatorio al que lo somete De Niro hasta que termina confesando que efectivamente le falló en el juicio. Im-presionante.

sábado, 29 de diciembre de 2012

La invención de Hugo, by Martin Scorsese

Vaya por delante que no he visto la película en 3D, así que mi crítica es la crítica de una espectadora que ha faltado a la regla básica del cine en 3D: si vas a ver una película en 3D, vela en 3D.

Vale, pues me salté la regla, y aquí está el fruto de mi pecado. Y por qué me la salté? Pues porque era Mister Scorsese y llegué a pensar que el 3D era un mero recurso técnico, pero que detrás podía haber una buena historia. Y porque leí que se trataba de un homenaje a los pioneros del cine, y yo soy muy de homenajes y muy de pioneros. Y yo qué sé, porque tampoco había nada esa noche en la tele que me pareciera más atractivo. El caso es que la vi.

Y sí, como era de esperar, resultó ser una peli más en 3D, y su único leit motiv era su perfección técnica, su impecable fotografía y su irreprochable espectacularidad. Por lo demás, el argumento un pestiñazo, con un montón de tópicos al retortero (el poli tontorrón, la niña buena y compasiva, el genio venido a menos...). Un espanto, vamos.

Y ya lo peor de lo peor: a falta de uno... dos niños protagonistas!!!!!! Hossstiasss, qué pesadilla!!!! Asa Butterfield y Chlöe Moretz se llaman las dos criaturas elegidas. Los dos muy monos, muy tiernos, muy entregados a sus papeles... Y muuuuuuuy redichos. Insoportablemente redichos, repelentes y asesinables!!!!! Mi natural aversión hacia los niños actores multiplicada por mil.

Scorsese, por qué lo has hecho? Aunque quisieras hacer una peli chula en 3D, tú no necesitabas recurrir a esto. Por qué no amables viejecitos? Por qué no entrañables mascotas? Por qué más niñooooooooosssssssssss horribleeeeeeeees? Por quéeeeeeeeeeeeeee?????

lunes, 24 de diciembre de 2012

Uno de los nuestros, by Martin Scorsese

Llevo años viendo anunciar en distintas cadenas "Uno de los nuestros" y siempre me la saltaba porque pensaba que ya la había visto. Pero no, en realidad nunca la había visto. Curioso, verdad?

Pues no, porque en realidad si has visto "Casino", "El Padrino" y "Una historia del Bronx" sí que la has visto. Son todas pefectamente intercambiables y a veces no sabes cuál es una y cuál es otra. Joe Pesci siempre hace del gangster Joe Pesci y Robert de Niro siempre hace del gangster Robert de Niro. Y Scorsese hace la misma película una y otra vez incansablemente.

Puedes intercambiar las mujeres, en unas pelis son morenas y en otras rubias, pero su papel de comparsa medio subnormal siempre es el mismo. También es intercambiable el entorno; puede ser un club de jazz, un restaurante, un prostíbulo, un jardín de infancia, etc... Pero los diálogos son exactamente iguales, los trajes, las caras, los coches, las familias, el capullo de gatillo ligerito, el bocazas que va a morir más pronto que tarde, las furcias, el paseíllo por la cárcel... Todo es exactamente igual. Juraría que los guiones están calcados, sólo cambian los nombres y alguna anecdotilla que otra, supongo que para disimular.

Por eso las ves anunciadas y dices: "Ésta me suena, la he visto". Pero puede que te pase como a mí, que no, que ésa en concreto no la hayas visto nunca. No hay problema, tampoco pasa nada si te la pierdes. Mi consejo es éste: ve sólo una. Vista una, vistas todas. Las demás son una absoluta pérdida de tiempo.

Y tu apreciación sobre ellas dependerá del orden en que las veas. La primera siempre te gustará; con la segunda empezarás a arrugar la nariz y el entrecejo intentando recordar de qué te suena; ya la tercera te parecerá un auténtico coñazo... Y cuando llegues a la cuarta, que es mi caso con "Uno de los nuestros" simplemente te aburrirá tanto que difícilmente conseguirás llegar al final. Principalmente porque lo adivinarás desde el principio. Scorsese, mala suerte, te ha tocado. No es que sea una mala película; es que ya la he visto antes mil veces.

jueves, 4 de octubre de 2012

Casino, by Martin Scorsese

CASI-NO llego al final. Vamos, que no llegué; media hora antes caí como una marmota. Zzzzzzzz!

Scorsese básicamente tiene dos problemas:

1. Todas sus películas parecen la misma. Estás viendo una y te dices: “de qué me suena a mí esto?” No le dés más vueltas: te suena de alguna otra película de él mismo.

2. Es un tío con una preocupante propensión al rollo. Y como nadie lo para, él sigue y sigue y sigue y sigue, como el conejito de Duracell. Lo que podía haber sido una interesante visión sobre el mundo del juego termina convirtiéndose en un interminaaaaaaable coñazo de casi tres horas.

Tres horas soporíferas de maquinitas tragaperras, de fichas en las ruletas, de infumables monólogos en off de Robert de Niro y Joe Pesci que narran una historia para no dormir sobre mafiosos, gangsters, crímenes, ludópatas, politicuchos, maletines llenos de dinero que vienen y que van, y amores imposibles.

Y tres horas de ver emborracharse una y otra vez a Sharon Stone haciendo todo tipo de aspavientos etílicos por los que inexplicablemente le dieron aquel año el Globo de Oro a la mejor actriz y la nominaron para el Oscar. Uff, CASIqueNO.

lunes, 9 de abril de 2012

El aviador, by Martin Scorsese

Por fin un Scorsese que me enamora! Por fin una película en la que se olvida de sus caprichitos narrativos de adolescente y se pone a contarnos una historia de verdad, y a desentrañar un personaje hasta la médula. Y qué pedazo de personaje fue Howard Hughes! Y qué pedazo de actor es Leonardo DiCaprio! Como diría Leire Pajín, una verdadera conjunción astral: un gran director, un personaje fascinante y un intérprete genial... y voilà! Tenemos "El aviador".

La verdad es que no sabía nada de la vida de Hugues antes de ver la película, y de hecho me puse a verla casi convencida de que iba a ser un rollo como la copa un pino. Entre que a mí el tema de la aviación no es que me apasione precisamente y que Scorsese es uno de esos directores tan "personales" que consigue cargarme bastante, lo cierto es que mis expectativas eran muy escasitas. Tal vez por eso la sorpresa ha sido más agradable, si cabe. Porque en realidad la aviación es sólo una faceta más de la vida del polifacético Hugues, un hombre de una complejidad psicológica tremenda, con un trastorno obsesivo compulsivo que determinó su vida junto con su genialidad artística, su pasión por la aeronáutica y por las mujeres y su hiperactividad.

Ni que decir tiene que DiCaprio hace honor a tan fascinante personaje con una interpretación majestuosa e inolvidable. Qué bien marca las distintas facetas del gran hombre, su lado oscuro e incluso siniestro frente a la parte glamourosa, frívola y creativa. Baste decir que en cuanto terminó la película me quedé tan pillada que salí to escopetá para las Internetes dispuesta a empaparme bien de la verdadera historia de Hugues, y pude comprobar que, efectivamente, la historia es bastante fiel a lo que fue su vida, y que la caracterización de DiCaprio roza la perfección. Lástima que no se llevara el Oscar.

Si algo no me terminó de convencer demasiado fue el personaje de Katherine Hepburn, novia primero y gran amiga después del genial director. La interpreta Cate Blanchett, que es una actriz que me suele gustar bastante pero aquí chirría un poco. En su afán de dotar a Hepburn de esa vena atlética y vibrante que tenía, creo que se pasa bastante. Soy incapaz de ver a la gran Kate en ella... No, no la reconozco, a pesar de los muchos premios que obtuvo, incluído el Oscar. Como tampoco reconozco a Kate Beckinsale ni de coña en el personaje de Ava Gardner.  Qué va, demasiada tía para una intérprete tan poco carismática. No tiene ni los ojos de Ava ni su andar felino ni su sensualidad, vamos, nada. En fin, que las dos actrices principales, para mi gusto, fallan. Sin embargo no le quito ni un punto, ya que el conjunto me parece de una redondez sublime e impecable. Sobresaliente.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Quién llama a mi puerta?, by Martin Scorsese

Scorsese ya apuntaba maneras desde su ópera prima: tostón nació y tostón morirá.

Insoportablemente lenta, aburrida, confusa, dispersa y sin sentido, como casi todo el resto de su obra. Un protagonista pirado, como casi todos sus protagonistas. Una historia que avanza a trompicones, como casi todas sus historias. Y un guión todo lo enrevesado de que es capaz, como casi todos sus guiones.

Eso sí, un montón de planos guapos, de ésos con muchos jueguecitos de cámara, de los que les encantan a los gafapastas para estudiarlos luego en profundidad. Un Harvey Keitel jovencísimo, hecho un polluelo, que dan ganas de darle un chupete y llevarlo al cole, pero en el que ya se aprecia sin duda el carisma impresionante que luego tendría. Ah, y una música muy potente que juega con las imágenes más impactantes. De hecho, a ratos la peli parece un videoclip en blanco y negro.

En definitiva, que técnicamente hablando está muy conseguida y es muy guay y muy innovadora y todas esas chorradas, pero que es un muermazo total y podría narcotizar a un ejército de elefantes sin problemas.

domingo, 9 de octubre de 2011

Shutter Island, by Martin Scorsese

Ay ay ay ay ay,  tenía que haberlo sabido! Después del trauma "Inception" y de la urticaria DiCaprio, cómo se me pudo ocurrir repetir? "Inception" tenía un 8 de media en las críticas, ésta un 7'5. Y en casi todas te avisan: esto va de de psicodramas y alucinaciones. Cómo he podido, virgen santa??? Es pa matarme.

Si en "Inception" la paranoia estaba en los sueños, aquí está en las alucinaciones. Si en aquélla DiCaprio tenía una señora que se le aparecía a todas horas en sus sueños, en ésta se le aparece en sus delirios. No es la misma señora pero son perfectamente intercambiables por su cara de piradas. Este hombre se tiró todo el año pasado interpretando a viudos tarados a los que sus señoras aún más taradas se les aparecen por todas partes!!!!! Supongo que el 2011 se lo habrá tirado enterito en el psiquiatra para superar el trauma y que habrá renunciado para siempre a probar suerte con el matrimonio. Yo de ti no lo intentaría, DiCaprio.

La película es una tomadura de pelo total. Sólo se salva una magnífica interpretación del siempre inquietante Ben Kingsley.  Por lo demás, terminas de proyecciones mentales y de la cara de enajenado del bello Leo hasta la punta del pelo. Y encima a Scorsese le ha dado por la escalada y se monta unas cuantas escenas del DiCaprio subiendo y bajando acantilados a uña pelada, que eso parece "Al filo de lo imposible". A qué jugamos, a hacer cine o a esquizofrénicos escalando ochomiles? Y para colmo es muuuuuuuuuuuuuuuuuuuy tramposa, es una pura trampa de principio a fin. Y hasta aquí puedo contar.

lunes, 28 de marzo de 2011

Taxi driver, by Martin Scorsese

Estoy de obras maestras del cine hasta la punta el... shhhhh... pelo. Resulta que la historia del pirado este que va por las noches apatrullando la ciudad es, según leo por ahí, una "reflexión sobre el vacío existencial". Oh, qué palabro, vacío existencial. Vale, aceptamos estar como una puta cabra como vacío existencial.

Aceptamos invitar a una tía al cine y llevarla a una peli porno como vacío existencial.

Aceptamos lo de querer limpiar las calles de despojos humanos como vacío existencial.

Aceptamos insomnio como vacío existencial.

Aceptamos decirle al espejo "A quién le hablas, me hablas a mí?" como vacío existencial.

Aceptamos hacerse con un arsenal de armas de fuego como vacío existencial.

Y nada, cada vez que nos venga una noticia de los USA de una matanza en un colegio, en un hospital, en una Universidad... pues hablamos tan ricamente de vacío existencial.

Es Nueva York, pero igual podría haber sido Tokio, o Berlín, o Los Ángeles, o Madrid. En todas las grandes ciudades, y hasta en las pequeñas, podemos encontrarnos a un tarado apatrullando la ciudad y deseando secretamente limpiarla de chusma. Pero no os asustéis. Es lo que se ha dado en llamar "vacío existencial".

Eso sí, Robert de Niro hace de puta madre de vaciado existencial, eso nadie se lo puede discutir.