viernes, 8 de junio de 2012

Gainsbourg (Vida de un héroe), by Joann Sfar

Uno de los personajes más fascinantes de la canción francesa contemporánea. Se lo bebió todo, se lo fumó todo y se lo folló todo, pero también fue capaz de cantarlo todo, desde el funk al rock, pasando por el reggae y llegando hasta el hip-hop. Y de hacer cine. Y de crear la que posiblemente es la canción más sexual de la historia del cine: "Je t’aime… moi non plus”.

La verdad es que no sabía casi nada de la vida de este controvertido personaje, pero la película ha despertado mi interés hasta el punto de que me he tirado horas buscando cosas sobre él por Internet y escuchando sus canciones.

En fin, un tío sumamente interesante, intenso, apasionado, inquieto, voraz, inteligente, procaz, lujurioso, caótico. Tuvo que ser la hostia; a pesar de su manifiesta fealdad no me extraña nada que volviera locas a todas las tías que conocía, incluídas las más deseadas de su tiempo, desde Juliette Gréco a Jane Birkin, pasando por el mito erótico Brigitte Bardot.

Ahora bien, una vez dicho esto, tengo que decir que con ese material el director, Joann Sfar, ha hecho una puta mierda. No me convence nada el toque fantástico-onírico de la historia, me parece cargante y sobrante. Ni falta que le hacía a una vida auténticamente cinematográfica como la del tipo este colarle unos muñequitos que hablan con él y nos traducen sus pensamientos. No sé si pensar que el director toma por imbécil al público o que es una licencia poética cuya intención se me escapa por completo.

Tampoco me convence la insistencia en la faceta de malo malote del tipo; fumador empedernido, bebedor incansable y follador compulsivo. Sí, ya sé, que él mismo se curró este personaje y se dedicó durante toda su vida a alimentarlo, pero me parece muy superficial quedarse ahí. Tenía que haber mucha vida interior ahí, una vida que pasa totalmente desapercibida entre tanto exceso; y los muñequitos, si lo que pretendían era sacar a relucir ese mundo íntimo, fracasan estrepitosamente.

Eso sí, la música es la hostia. No conocía la mayoría de las canciones pero desde luego ha sido para mí un hallazgo impresionante. Tengo que investigar mucho más en la discografía de este señor porque me parece totalmente genial. Y una voz ronca, grave y tan intensa como él mismo que deja grogui total.

Del protagonista, Eric Elmosnino, qué puedo decir. Se llevó, entre otros premios, el César al mejor actor por este papel. Desde luego el parecido físico es impresionante, y tiene mérito, eh? Porque no es fácil encontrar a dos tíos tan similares en su fealdad. De todas formas me da la sensación de que carece de la intensa sexualidad del auténtico Gainsbourg y de su capacidad de seducción. No sé, no consigue transmitirlo bien. Es casi como un apunte pálido de lo que probablemente fue el potencial erótico del músico.

En definitiva, una cinta que invita a saber más del personaje, que despierta inevitablemente la curiosidad, y creo que en las mujeres algún gusanillo más, pero que se queda muy muy corta. Parafraseando el Mío Cid, Sfar es muy poco vasallo para tan buen señor.

miércoles, 6 de junio de 2012

Mientras duermes, by Jaume Balagueró

Para mí esta película es simplemente redonda. Da miedo, mucho miedo, y Luis Tosar hace uno de los malos más inquietantes que puedo recordar. Y su personaje me parece tan cercano, tan real, tan de andar por casa que mucho más miedo me da todavía. Tanto miedo como repelús me da el personaje de Marta Etura, probablemente la víctima más abominable de la historia de las víctimas. Tal vez por eso Tosar despierta esas simpatías inexplicables que muchos no terminan de entender.

Ahora bien, leo por ahí algunos comentarios de amantes quisquillosos del cine de suspense que se quejan de cierta inverosimilitud en algunas escenas. Por ellos y para ellos me he permitido dar un breve repaso a algunas joyas del cine. Centrémonos en el gran maestro del suspense, don Alfred Hitchcock, por cierto también gran maestro de la inverosimilitud, como podemos comprobar:

1. "La soga". Es muy verosímil meter a un difunto en un arcón en medio de una habitación y tirarse dos horas preguntando a los invitados dónde meterían a un muerto, señalando ostensiblemente el arcón?

2. "La ventana indiscreta". Es muy verosímil que alguien caiga por una ventana y en el acto aparezca un policía en la misma ventana diciendo que el asesino ha cantado de plano en un par de segundos con todo lujo de detalles?

3. "Marnie la ladrona". Es muy verosímil que una persona traumatizada que rehuye el contacto carnal con los hombres como quien huye del diablo se ponga hecha un pincel para ir a trabajar, maquillada y vestida como una top model y moviendo el culito como un zorrón?

4. "Los pájaros". Es muy verosímil que una mujer rica y tremendamente despechada en dos días se enamore locamente de un abogado que encima parece odiarla?

5. "Psicosis". Es muy verosímil que un detective privado escuche a lo lejos, pero de muy muy lejos, los admirables diálogos de Anthony Perkins con su inválida mamá?

6. "Con la muerte en los talones". Es muy verosímil ese coche conducido a 200 por hora por un borracho que no se cae por el precipicio? O esa avioneta que se estrella con el camión-cisterna? Es verosímil algo de lo que pasa en esta película?

7. "Vértigo". Es muy verosímil que una mujer se parezca tanto a otra que ni los criados ni el propio Stewart al ver el cadáver se den cuenta de que no es ella?

8. "Extraños en un tren". Es muy verosímil la escena del parque de atracciones, cuando un tío reconoce al psicópata entre miles de caras y sabe perfectamente que entre todos ellos ése tiene que ser el asesino?

9. "Frenesí". Es muy verosímil que un frutero se caiga de un camión con la puerta cerrada a cal y canto?

10. "Cortina rasgada". Es mínimamente verosímil que Julie Andrews, la monja de “Sonrisas y lágrimas”, se meta en una cama con nada más y nada menos que Paul Newman??????????????? Diosss, hay alguien que se pueda creer algo así?

martes, 5 de junio de 2012

Sin identidad, by Jaume Collet-Serra

Qué pena! Jaume Collet-Serra me convenció en su día con la historia de la huerfanita que lo elevó a los altares de Yanquiland. Parecía diferente, como capaz de elevarse por encima del género "niños que dan miedo", y qué coño...  conseguía acojonar el tío.

Aquí la caga de gordo. Se mete al cine de acción, que es un género muy trillado y muy repetitivo, y claro, esta vez le sale una caca. Con sus persecuciones, sus coches destrozados, sus vuelcos, su correspondiente caída al agua y posterior liberación,... y cómo no, la nena mona que ayuda al héroe a salir de todos los líos... Vamos, el rollo morollo de costumbre.

Una cosa buena  sí que tiene: no es un hecho real, y se nota. Aparece hasta un jeque árabe progre y ecologista...no os digo más. Ahí Jaume se ha pasado siete pueblos, o bien es que al muchacho le hace ilusión la idea de que un magnate saudí se preocupe por el medio ambiente y el desarrollo sostenible. El caso es que da más risa que otra cosa.

Tiene el punto de que sale Liam Neeson y eso da cierto nivel. El pobre Liam se ve que se cree su papel lo justito para poner las muecas que requiere y luego la mano para cobrar, porque de algo hay que vivir y los años no perdonan. Una pena porque es un pedazo de tío y un pedazo de actor, pero es que en esta profesión lo primero es creerte lo que haces; si no, la has cagao.

Liam, no importa lo que tu agente te haya dicho: aún hay papeles de sobra para un tipo como tú y no tienes por qué aceptar estas porquerías.

Y Jaume, esto va para ti: déjate de carreras de coches y dedícate a las huerfanitas. O a la tercera edad. O a la ornitología, tío. Pero no hagas más el imbécil, que eres una de nuestras jóvenes promesas, hombre de dios.

lunes, 4 de junio de 2012

Minority Report, by Steven Spielberg

La idea es interesante: un mundo futuro en el que se pueden predecir los crímenes, y por tanto prevenir, evitarlos y encarcelar a los que los iban a cometer. Si el sistema de predicciones no falla es evidente que sólo serían encarcelados culpables seguros, aunque antes de cometer su crimen, vamos, culpables virtuales. Pero hay que demostrar que, efectivamente, el sistema es infalible para que ningún inocente sea recluído. Mola, no?

Lo demás es una peli de terror-ficción más: la cárcel es una especie de ataud donde mantienen inmovilizados a los presos, el mundo es un sitio horrible en el que te escanean por todas partes los ojos y te tienen constantemente controlado... En fin, esas cosas que con unas y otras variantes ya conocemos por la literatura futurista: "Un mundo feliz", "1984", etc. Esto también podría molar.

El caso es que no empieza mal: la policía preventiva consigue evitar un crimen y detener al futuro culpable en una trepidante secuencia llena de tensión. Vamos, el primer cuarto de hora. A partir de ahí ya estamos en otra "Misión imposible" de Cruise, que este tío parece que no sabe hacer otra cosa: millones de enemigos persiguiéndole y él jugando al pilla pilla: yuhhhhu, estoy aquí y no me pillas!

Sí, mucho coche molongo del futuro, mucho ascensor volador, mucho efecto especial mu efectista y mu especial y muchas polladas, pero siempre lo mismo. El tío venga a escapar, los otros venga a seguirlo, todos venga a correr y a pegar saltos, cienes de peligros por doquier, ay que te pillo, ay que no... En fin, el estilo Cruise propiamente dicho. Lástima que esto lo firme el gran Spielberg porque, salvando esos 15 primeros minutos, todo lo demás es una mamarrachada como la copa un pino sólo apta para misionerófilos imposibles. Una mierda, vamos.

domingo, 3 de junio de 2012

Un dios salvaje, by Roman Polanski

Vi la magnífica obra de teatro de Yasmina Reza cuando se estrenó en España, con Aitana Sánchez-Gijón, Antonio Molero, Pere Ponce y Maribel Verdú, y me moría de ganas de ver la versión de Polanski. A mí la obra me pareció la hostia y tengo que decir que la película no me ha decepcionado en absoluto.

Para empezar los actores españoles no tienen nada que envidiar a los americanos. Y lo digo porque esta película tiene dos puntos fuertes: un guión brutal y el trabajo actoral. Se trata de una acción lineal que transcurre en un único escenario; no hay más elementos de apoyo, es puro teatro. Por tanto, todo el peso recae en los cuatro personajes, que se enfrentan a través de unos diálogos punzantes y dolorosamente sinceros. Lo que empieza siendo pura corrección política y exquisita civilización termina convirtiéndose en una verdadera merienda de negros.

Es impresionante la maestría con la que la autora va transformando poco a poco a los personajes y jugando con sus frustraciones, sus complicidades, sus emociones, y sus caracteres. Cómo van evolucionando y aliándose en cada pequeña batalla: primero un matrimonio contra el otro, luego los hombres frente a las mujeres para volver más tarde a las alianzas de pareja. De qué manera el conflicto con los hijos, que es lo que les ha llevado hasta allí, pasa a un segundo plano para ir revelándonos conflictos mucho más profundos de cada pareja, de género, de clase, de sensibilidades sociales.

Para mí Jodie Foster está pelín sobreactuada; Aitana me gustó más en su personaje, aunque Foster consigue hacerlo mucho más odioso con el rictus permanente de sus característicos labios finos y crueles. Kate Winslet en cambio está perfecta, comedida pero intensa, en su rol de pija hastiada. En cuanto a ellos, tanto Reilly como Waltz brillan en sus papeles respectivos de gañán domesticado y de ejecutivo sinvergüenza, machista y adicto al móvil.

Me olvidaba de los secundarios: un móvil, un jarrón de tulipanes, una botella de whisky, un secador de pelo, un cubo para vomitar y un libro descatalogado. Brillantes también.

Una película imprescindible, impactante, despiadada y totalmente recomendable. Un 10.

sábado, 2 de junio de 2012

Margin Call, by J.C. Chandor

Os acordáis de "El ángel exterminador", aquella película de Buñuel en la que una serie de personas no podían salir de una habitación sin saber por qué? Bueno, pues mi sensación viendo Margin Call fue exactamente la misma: estoy viendo algo, sé que se va a producir un desastre financiero de proporciones catastróficas pero no tengo ni idea de por qué. Y eso que a lo largo del filme hay una escena en la que uno le explica a otro lo que está pasando, literalmente, como si se lo explicara a un niño. Bien, pues o los niños de ahora son unas lumbreras de las finanzas o yo soy subnormal profunda porque seguí viendo la peli, superpreocupada por el desarrollo de los acontecimientos y por la tensión que se vive en la pantalla pero sin enterarme ni papa.

Hombre, lo básico se pilla: unos tipos se han colado, las cuentas no cuadran, la "firma" se va a pique y hay que vender todos los activos sí o sí, a prisa y corriendo. Tampoco soy tonta del todo y sé que poco más o menos algo así fue lo que ocurrió con Lehman Brothers en 2008, cuando estalló la crisis, y además he visto otras pelis, como "Inside Job" mucho más esclarecedoras que me han ayudado mucho a entender el fondo de lo que ha pasado. Pero concretamente viendo esta peli me he quedado a dos velas, de principio a fin.

Hay una escena en la que dos de los directivos de la firma hablan en un ascensor y lo hacen en su críptico lenguaje delante de una señora de la limpieza, que obviamente escucha sin enterarse de nada. Bueno, pues yo era esa señora de la limpieza, pero durante toda la peli. Tal vez no se dieron cuenta de que si esa pobre mujer no entendía una palabra muy posiblemente muchos de los espectadores se iban a quedar igual.

Y vamos, que no hay que ir todo el día con el mocho a cuestas para no dominar el lenguaje misterioso de la bolsa y las finanzas. La mayoría de las personas normales, que nos dedicamos a otras actividades, tampoco somos capaces de descifrar ese idioma desconocido. Entonces para quién han hecho esta peli? Para cuatro o cinco economistas? De dónde salen todas esas críticas abrumadoramente positivas que he visto? En serio la gente ha entendido algo y soy yo una de los pocos a los que les ha sonado a chino mandarín?

Una cosa sí hay que reconocerle: la tensión se masca, la crispación se huele, el ambiente de extrema urgencia consigue traspasar la pantalla y captar la atención del espectador, aunque no sepas muy bien qué te están contando. A ello contribuyen en gran manera las interpretaciones de monstruos como Jeremy Irons, Kevin Spacey o Paul Bettany, que para mí son los 3 personajes clave que llevan el peso de la historia. Hay diálogos, por supuesto tan enigmáticos como todos los demás, pero que consiguen hipnotizar por la maestría de los actores: Spacey y Irons en el comedor de la empresa haciendo gala del cinismo extremo de sus personajes, qué grandes! Bettany en la azotea del rascacielos haciendo amago de tirarse... Qué pedazo escena! Qué fuerza, qué potencia!

Eso sí, no hubiera estado mal que la hubieran subtitulado para traducir al román paladino toda esa intensidad dramática y para que no se nos quedara a algunos esa cara de gilipollas que siempre se pone cuando te cuentan una historia y te quedas a dos velas.

viernes, 1 de junio de 2012

Los 400 golpes, by François Truffaut

No podría decir cuánta gente me ha recomendado a lo largo de mi vida esta película. Decenas, probablemente cientos, me atrevería a decir que miles. Los 400 golpes es lo más en cine escolar, el summum de la educación a nivel fílmico. Eso es, al menos, lo que me habían contado.

Hicieron bien en recomendármela, desde luego. Me ha servido para reafirmarme en mi teoría de que la adolescencia es una verdadera pesadilla tanto para el que la sufre en sus carnes como para el que la padece por cercanía. Debería estar prohibida por decreto, pero como no lo está, debería legalizarse el asesinato de adolescentes como medida preventiva que asegurase la paz social.

Como madre de dos adolescentes y de otra ex-adolescente he meditado muchísimo sobre el asesinato de púberes: métodos, formas de burlar a la justicia, alternativas varias como la tortura, el electroshock... Esta película ha venido a convencerme de que todo lo que he pensado es poco para llegar a ese mundo feliz que imagino sin trastornos hormonales, berrinches súbitos y granos faciales.

El niño de la película es un imbécil de tomo y lomo, peor aún que mis propios hijos, que ya es decir. Truffaut intenta demonizar a los padres para salvar de la quema al nene, pero a mí los progenitores lo que me dan es una pena que te cagas. Pobre mujer, pobre hombre, qué vida más perra con ese regalito de hijo!

Por no hablar del profesorado. Siempre intuí que la de docente era una profesión para héroes del ruído, para gente con vocación de mártir. Después de ver esta película rectifico: es un trabajo para criminales, para sicarios, para gente sin escrúpulos, para verdaderos psicópatas.

No me extraña que las personas normales que se dedican a esa horrible labor tengan contínuas depresiones. Yo misma sólo de pensar en juntarme en un aula con 20 niños como el personaje de Jean-Pierre Léaud (a decir de toda la crítica, el alter ego del propio Truffaut)  siento escalofríos y convulsiones, y hasta me sube la fiebre y el vello se me eriza. Me parece horrorosa una vida rodeada de esos engendros sucios, alérgicos al agua y desalmados.

De uno en uno se pueden soportar a ratos; de dos en dos invitan al suicidio, pero de 20 en 20... eso es inhumano, es pura crueldad, es el infierno. Ni pensar quiero en los recortes en educación que llenarán las aulas de 30 y hasta 40 seres de éstos en pleno trastorno evolutivo-hormonal para convertirse en el terror de sus educadores.

Y que aún haya intrépidos guerreros que se atrevan a enfrentarse a este reto infernal! 400 golpes????? 400 pares de cojones es lo que hay que tener para ser maestro!!!!!! Y encima se dan de hostias por una plaza los muy desgraciados!