Mostrando entradas con la etiqueta Hitchcock (Alfred). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hitchcock (Alfred). Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de marzo de 2014

Hitchcock, by Sacha Gervasi

Si coges a Anthony Hopkins, le pones un cojín en la barriga, le echas diez kilos de maquillaje encima, le haces que ponga boca chocho y que ande como un tentetieso ... tenemos a Hitchcock.

Si coges a Helen Mirren, le plantas una peluca infame, unas gafapastas aún más infames y un look total Doña Croqueta, además de una cara de mala leche permanente... tenemos a Alma Hitchcock.

Si coges a Scarlett Johansson, la metes en una ducha, le pones el pelo chorreando y empiezas a darle cuchilladas tutiplén... tenemos a Vivien Leigh en Psicosis.

Si coges a Toni Collette, la vistes de estricta gobernanta, le colocas una carpeta y un boli en las manos y la haces perseguir todo el día a un señor gordo tenemos a la secretaria de Hitchcock.

Si coges a Hitchcock, lo llevas al Sálvame y empiezas a preguntarle todo sobre su vida, sus relaciones conyugales, sus dietas de adelgazamiento y su hora favorita para cagar... tenemos este pestiño.

Si coges a Sacha Gervasi, lo inflas a hostias, le arrancas todas las uñas y lo encierras un mes escuchando a Justin Bieber... tenemos exactamente lo que se merece por esta mamarrachada.

lunes, 27 de enero de 2014

Recuerda, by Alfred Hitchcock

- Recuerda, recuerda, mi amorrrrr.

- No puedo, no puedo… Espera, espera, veo un par de rayas.

- Un par de rayas…Hummmmm. Pero perpendiculares o paralelas?

- No, no, paralelas. Oh, cielos, qué puede significar?

- Un par de rayas bien podrían ser el símbolo de un trauma infantil.

- Síiiiií, mi profesor de matemáticas llevaba pantalones de rayas.

- Pero de qué color eran? Recuerda, recuerda.

- Creo que eran azules.... No, no, espera, eran blancaaaaas.

- Dos rayas blancas. Huuuummmm, qué cosa más extraña.

- Las veo, las veo, las estoy viendo… Creo que voy a desmayarme.

- Noooo, no te desmayes ahora. Recuerda, recuerda.

- Síiiiiiií… Recuerdo… un patinete de rayas.

- Rediez!! Un patinete. Eso bien podría ser un símbolo fálico. 

- Uysssss, un símbolo fálico. Creo que voy a desmayarme otra vez.

- Un par de rayas, un par de rayas… Espera… Había una tarjeta?

- Sí, creo que sí. Una Visa. No, una MasterCard!

- Cielosssss, una MasterCard! Algo más? Recuerda, recuerda!

- Síiiiií, lo veo, lo veo! Un billete de 20 euros! Y está enrollado!!!!

- Y las dos rayas son cortas o largas? Recuerda, recuerda!

- Espera espera... Snifffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffff!

LO PEOR: Todo… el guión, las interpretaciones, el argumento, los desmayos, los sueños, el desenlace… pero principalmente las patéticas caritas de la Bergman.

LO MEJOR: Una frase muy de Hitchcock: “Los dos sabemos que el cerebro de una mujer enamorada opera al más bajo nivel”.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Vértigo, by Alfred Hitchcock


ACTO I (1 hora)

- James Stewart sigue a Kim Novak. Ella entra en una tienda de flores.

- James Stewart sigue a Kim Novak. Ella entra en un hotel.

- James Stewart sigue a Kim Novak. Ella entra en un cementerio.

- James Stewart sigue a Kim Novak. Ella entra en un coche.

- James Stewart sigue a Kim Novak. Ella se tira al agua.

ACTO II (1 hora)

- James Stewart va con Kim Novak de tiendas y le compra un traje.

- James Stewart va con Kim Novak de tiendas y le compra unos zapatos.

- James Stewart va con Kim Novak a la pelu para que se tiña de rubio.

- James Stewart va con Kim Novak a una esteticista para que la maquille.

- James Stewart va con Kim Novak a una iglesia, suben a la torre y...

ACTO III (5 minutos)

- Hitchcock se descojona vivo. Se ha quedado con todo el personal. Juassss!

viernes, 12 de julio de 2013

La trama, by Alfred Hitchcock

No cabe duda de que el maestro del suspense en los últimos años de su vida se convirtió en un gran maestro del humor, aunque las cosas como son, siempre había tenido su puntito. Pero ya a dos pasos de la tumba directamente se tira al barro de lo cómico. Por eso yo con las últimas pelis de Hitchcock, las de los 70, me pego unos despelotes antológicos.

Partiendo de que los 70 fueron una década friki ya de por sí (la ropa, los peinados, la estética en general...) don Alfredo se apunta a la tendencia y nos cuenta una historia de videntes que hablan con el más allá, de secuestradores de pacotilla y, por supuesto, de alocadas persecuciones por carreteras del litoral. El suspense aquí es lo de menos pero la diversión está asegurada.

Es cierto que el Hitchcock del final no tiene ni muchísimo menos la magia ni el genio de su época dorada pero, como el que tuvo retuvo, el oficio está ahí y se le nota. Probablemente a estas alturas el director ya no pretendía impresionar a nadie porque ya había impresionado a todo el mundo, sino que lo que buscaba era su propia diversión. Y creo sinceramente que rodando esta historia se lo tuvo que pasar bomba. Así que, enhorabuena, maestro, por haber sabido pasárselo bien hasta el final. Y gracias por todas sus películas.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Sospecha, by Alfred Hitchcock

Por qué Fontaine siempre hace de esposa puteada por un marido cabroncete.

Por qué el mamón de Hitchcock pone a Fontaine esas horribles gafas de pasta

Por qué Fontaine nunca se quita la rebeca, si ya no está rodando Rebeca.

Por qué todos comen en la película menos Fontaine, a la que más falta le hace.

Por qué Grant llama Carita de mono a una tía con Carita de carnero degollado.

Por qué Fontaine se desmaya todo el rato, incluso jugando al Scrabble.

Por qué siempre que Fontaine se desmaya hay un sillón al lado.

Por qué cuando Fontaine empieza a sospechar de su marido no se divorcia sin más.

Por qué torturar y matar a Fontaine parece una idea tan tentadora.

domingo, 21 de abril de 2013

Frenesí, by Alfred Hitckcock

CON LA MUERTE EN LOS TALONES. Así debió estar el maestro para rodar esta película, chusca donde las haya, con el plantel que la rodó. Madre mía, Hitch, quién te ha visto y quién te ve??? Con esos bellezones rubios que te has agenciado tú de toda la vida, ese brillo, ese glamour... cómo has ido a dar con este ramillete de actrices de caras perrunas y cardados imposibles? Lo que es la decadencia artística, señor!!! Por lo visto, el amigo Alfred volvió a su London natal para rodar esta película, y como el presupuesto estaba flojo recurrió a actores y actrices de teatro casi desconocidos. Vale, bien, lo entendemos, pero hombre... tan bajo era el presupuesto que no daba ni para una actriz con cara normal???

LA SOMBRA DE UNA DUDA. Sin ánimo de adelantar nada esencial diré que la historia va de un asesino en serie que mata a sus víctimas estrangulándolas con una corbata, concretamente con la corbata que lleva puesta en el momento del crimen. Y mi duda es: nadie reconoce las corbatas del tipo? Es decir, no sería lo más fácil para dar con el asesino buscar al propietario de dichas corbatas en lugar de ir por ahí haciendo preguntas peregrinas sobre lo humano y lo divino? No sé, digo yo.

FALSO CULPABLE. Una vez más Hitchcock vuelve al tema del falso culpable, sólo que el personaje es tan tonto, tan basto y tan poco atractivo que una se pasa el rato deseando que sea el culpable de verdad o que al menos la policía lo crea y lo encierre en la cárcel de por vida. No he visto jamás a un inocente tan poco carismático y que esté llamando tanto a gritos una sentencia de culpabilidad, al menos por parte del espectador.

CRIMEN PERFECTO. En realidad el asesino dista mucho de cometer crímenes perfectos: va dejando pistas por todas partes, se deja ver tranquilamente por los lugares de los crímenes, no limpia jamás sus huellas... en fin, un desastre. El auténtico crimen perfecto de esta historia es el infame tinte rubio que lleva el serial killer en su pelo, un verdadero horror estético de proporciones espantosas. De cadena perpetua como mínimo.

YO CONFIESO que viendo esta película me he partido la caja, vamos, que la considero más una joya de la comedia negra que una historia de intriga. Los diálogos entre el inspector y su señora, a medias entre lo gastronómico y lo policíaco son de lo mejorcito en comedia que he visto jamás. "Querída, qué es esto?", "Pues sopa de congrio, ancas de rana y manos de cerdo con algas Fujimori, querido. Por cierto, hablando de ranas, no termina de cuadrarme lo de la corbata". Simplemente genial.

sábado, 30 de marzo de 2013

Sabotaje, by Alfred Hitchcock

YO CONFIESO que con Hitchcock tengo un poco de PSICOSIS. O tal vez no sea más que una leve SOSPECHA, no sé. El caso es que casi todos sus protagonistas están siempre CON LA MUERTE EN LOS TALONES. También el de SABOTAJE, a pesar de ser un  FALSO CULPABLE, porque en verdad la criatura se ve a la legua, sin necesidad de mirarlo por una VENTANA INDISCRETA, que no ha roto un plato en su vida.

En esta historia realmente hay momentos en los que se siente verdadero VÉRTIGO. Sin embargo a LA TRAMA le falta enganche, potencia, tensión, a pesar de que la acción transcurre en un constante FRENESÍ.

Pero RECUERDA que tengo LA SOMBRA DE UNA DUDA. Por qué en las pelis de Hitchcock los protagonistas se van encontrando por el camino con tanta buena gente que les ayuda, con la cantidad de malísimos que hay? Anfitriones ciegos, adorables miembros de un circo, camioneros bonachones ávidos de despistar a la pasma... Tal vez se trata de demostrarnos a toda costa que no existe el  CRIMEN PERFECTO?    

sábado, 23 de junio de 2012

Rebeca, by Alfred Hitchcock

Hacía muchísimos años que no veía Rebeca y tenía ganas de revisar el gran clásico, volver a Manderley y enfrentarme de nuevo a la helada expresión de la espeluznante señora Danvers, una de mis malas favoritas en la historia del cine. Pues bien, como me temía la revisión fue demoledora.

La película empieza genial, eso no se puede discutir: "Anoche soñé que volvía a Manderley" es también uno de mis inicios cinematográficos preferidos. Es genial también la sutil elipsis del nombre propio del personaje de Joan Fontaine a lo largo de toda la cinta, es el reflejo perfecto de su insignificancia.

Ahora bien, si para mí hay un personaje irritante en la historia del cine es ése justamente, el de la señora de Winter. Timorata a más no poder, apocada, sumisa hasta la exasperación... Sólo le falta pedir perdón por respirar. Esa carita permanente de carnero degollado, todo el tiempo encorvada, sacando chepa con la famosa rebequita... No puedorrrrrr!!!!

Dan ganas de inflarla a hostias, de atormentarla, de torturarla, de azuzar a la malvada señora Danvers para que la destroce, la despedace y la deje hecha un guiñapo, si es que se puede ser más guiñapo aún. La tía está pidiéndolo a gritos, qué espanto de mujer!

Definitivamente es uno de los personajes más abominables con los que me tropezado en mi largo cinefiliar. Frente a ella, esa maravillosa Judith Anderson comiéndosela en la pantalla, acojonándola con su sola mirada, llenando los espacios, perpetuando la presencia de Rebeca en el mundo de los vivos... qué pedazo de personaje y qué pedazo de actriz. Chapeau por ella. De hecho es lo único que me interesa en esta sarta de memeces que empieza con el inesperado e increíble "enamoramiento" de Maxim de Winter de la aborrecible Fontaine.

Lo siento por Sir Laurence, otro pedazo de actor de la hostia, pero que aquí le toca ese papelón vano y desvaído que roza el patetismo, mientras Anderson se lo come también a él con patatas, como se come todo lo que le pongan por delante.

Si tuviera que comparar esta historia y sus personajes con alguna historia real, Maxim de Winter sería el príncipe Charles, su actual esposa la desquiciada lady Di, y Rebeca sería la innombrable a la par que inolvidable Camille Parker. Yo sinceramente me quedo con el príncipe Charles, que prefería a la rotunda y malvada Camille mil veces antes que a la ingenua, bondadosa e insustancial lady Di.

A "Rebeca" la salva únicamente la presencia real de una mala malísima como Danvers y la presencia fantasmal del personaje que da nombre a la película. Lo demás... pura cáscara.

miércoles, 6 de junio de 2012

Mientras duermes, by Jaume Balagueró

Para mí esta película es simplemente redonda. Da miedo, mucho miedo, y Luis Tosar hace uno de los malos más inquietantes que puedo recordar. Y su personaje me parece tan cercano, tan real, tan de andar por casa que mucho más miedo me da todavía. Tanto miedo como repelús me da el personaje de Marta Etura, probablemente la víctima más abominable de la historia de las víctimas. Tal vez por eso Tosar despierta esas simpatías inexplicables que muchos no terminan de entender.

Ahora bien, leo por ahí algunos comentarios de amantes quisquillosos del cine de suspense que se quejan de cierta inverosimilitud en algunas escenas. Por ellos y para ellos me he permitido dar un breve repaso a algunas joyas del cine. Centrémonos en el gran maestro del suspense, don Alfred Hitchcock, por cierto también gran maestro de la inverosimilitud, como podemos comprobar:

1. "La soga". Es muy verosímil meter a un difunto en un arcón en medio de una habitación y tirarse dos horas preguntando a los invitados dónde meterían a un muerto, señalando ostensiblemente el arcón?

2. "La ventana indiscreta". Es muy verosímil que alguien caiga por una ventana y en el acto aparezca un policía en la misma ventana diciendo que el asesino ha cantado de plano en un par de segundos con todo lujo de detalles?

3. "Marnie la ladrona". Es muy verosímil que una persona traumatizada que rehuye el contacto carnal con los hombres como quien huye del diablo se ponga hecha un pincel para ir a trabajar, maquillada y vestida como una top model y moviendo el culito como un zorrón?

4. "Los pájaros". Es muy verosímil que una mujer rica y tremendamente despechada en dos días se enamore locamente de un abogado que encima parece odiarla?

5. "Psicosis". Es muy verosímil que un detective privado escuche a lo lejos, pero de muy muy lejos, los admirables diálogos de Anthony Perkins con su inválida mamá?

6. "Con la muerte en los talones". Es muy verosímil ese coche conducido a 200 por hora por un borracho que no se cae por el precipicio? O esa avioneta que se estrella con el camión-cisterna? Es verosímil algo de lo que pasa en esta película?

7. "Vértigo". Es muy verosímil que una mujer se parezca tanto a otra que ni los criados ni el propio Stewart al ver el cadáver se den cuenta de que no es ella?

8. "Extraños en un tren". Es muy verosímil la escena del parque de atracciones, cuando un tío reconoce al psicópata entre miles de caras y sabe perfectamente que entre todos ellos ése tiene que ser el asesino?

9. "Frenesí". Es muy verosímil que un frutero se caiga de un camión con la puerta cerrada a cal y canto?

10. "Cortina rasgada". Es mínimamente verosímil que Julie Andrews, la monja de “Sonrisas y lágrimas”, se meta en una cama con nada más y nada menos que Paul Newman??????????????? Diosss, hay alguien que se pueda creer algo así?

jueves, 5 de enero de 2012

Con la muerte en los talones, by Alfred Hitchcock

Lo siento pero esta película es una gran majadería.
Lo siento pero el cachondo de Hitchcock se ha quedado total con la peña.
Lo siento pero Cary Grant hace el mismo papel de siempre, sólo que peor.
Lo siento pero éste es uno de los guiones más chuscos de la historia del cine.
Lo siento pero los malos dan mucha risa y los buenos muchísimo más repelús.
Lo siento pero hay más química entre dos percebes que entre Grant y Saint.
Lo siento pero el infumable final en el monte Rushmore es de premio a la memez.
Lo siento pero es el enésimo clásico con pedigrí que va de cabeza al contenedor.

lunes, 23 de mayo de 2011

Extraños en un tren, by Alfred Hitchcock

Lo primero que resulta sospechoso en esta película es que es de Hitchcock y no sale ninguna rubia. Uffff, esto huele raro. Todas las tías que aparecen son morenas y en un altísimo porcentaje llevan gafas (gafas que por cierto, muy acertadamente, mi amiga Valdemar califica como horrendas). Qué puede haber pasado aquí?

Mi instinto detectivesco se pone en marcha de inmediato. Lo tengo! Además la clave está en la película: es un intercambio cinematográfico!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

La cosa pudo suceder más o menos así. Dos desconocidos se encuentran en un vagón de tren:

- Diosssss, eres Alfred Hitchcock, no me lo puedo creer!

- Así es. Y tú eres...?

- Un amigo. Escucha, Al, tengo una idea. No estás harto de que todo el mundo vea una peli tuya y diga cosas como "estilo inconfundible Hitchcok", "el maestro del suspense se supera", etc etc etc? No te gustaría quedarte con todo el personal y que alguien firmara por ti una ´"tipical Hitchcock film" para descojonarte a gusto leyendo las críticas?

- Hosssstia, cómo mola! Y a cambio yo podría hacer una peli firmando con tu nombre que nadie pudiera sospechar jamás que es mía!!!!! Y  el "estilo inconfundible Hitchcock" no lo notaría ni la madre que me parió!

- Fantástico! Fijemos lugar, fecha y productor para ambos rodajes.

Y así fue como nació "Solo ante el peligro". Naturalmente el extraño que se encontró con Hitch en el tren no era otro que Fred Zinnemann, como habréis podido adivinar. Que cómo lo supe? Pues por la rubia. Elemental, queridos.

jueves, 17 de marzo de 2011

Marnie la ladrona, by Alfred Hitchcock

Siempre me he preguntado qué hubiera sido de la cleptómana Marnie si en lugar de ser rubia y monísima y tener encandilado a un caballero de la apostura, prestancia y poderío de Mark Rutland hubiese sido un adefesio andante sin atractivos aparentes.

Y siempre me he preguntado también cómo una persona obviamente traumatizada que rehuye el contacto carnal con los hombres como quien huye del diablo se pone tan monísima y tan ideal para ir a trabajar, que no le falta un detalle ni de peluquería ni de maquillaje ni de vestuario superfashion. Porque a ver, si una, por el motivo que sea, no quiere saber nada de hombres, digo yo que lo suyo sería intentar pasar lo más desapercibida posible en lugar de salir hecha un figurín para que todo el mundo tenga que darse la vuelta admirativamente a su paso.

Y la conclusión a la que he llegado es que si esto fuera así, como de hecho suele ser en la vida real, Alfred Hitchcock nunca hubiera podido dirigir una película tan abrumadoramente sobrecogedora, intrigante e inolvidable como Marnie la ladrona.

Así que gracias, Alfred, por salvar a Marnie de su cleptomanía patológica y por regalarnos ese pedazo de peliculón. Te queremos.

Los pájaros, by Alfred Hitchcock

La verdad es que no sé si mi aversión hacia lo plumífero viene de antes o de después de ver "Los pájaros", porque es tan antigua y la tengo tan enraizada que es difícil datarla con exactitud. Lo que sí sé es que cuando veo más de dos pajarracos juntos automáticamente me mosqueo y empiezo a sospechar de ellos y de sus intenciones. Si además son negros (afroamericanos, que se dice ahora) ya no es que sospeche, es que me embarga la seguridad de que algo traman.

Hay escenas de esta película que se han quedado tan grabadas en mi memoria que hasta en sueños he tenido yo visiones de estos desagradables entes alados abalanzándose sobre mí. No sé si Hitchcock era consciente de que muchas de sus historias llegarían a formar parte de las pesadillas de la humanidad por los siglos de los siglos, pero si lo era el tipo tenía un punto cabroncete digno de consideración.

De todas formas, una peli imprescindible, que por sus propios méritos ya forma parte de la memoria colectiva y de la historia del cine de terror.

Menos mal que siempre nos quedarán los pajaritos fritos.

La ventana indiscreta, by Alfred Hitchcock

Sé perfectamente que esta crítica, a quien tenga la paciencia y el valor de leerla, le va a levantar ampollas. Y sé perfectamente que a los admiradores del maestro Hitchcock esto les puede sentar como una patada en la espinilla, pero a ver, opiniones tiene que haber para todos los gustos. Y sin discutir las calidades obvias de la película ya ampliamente comentadas por todo el mundo, voy a pasar a explicar por qué me parece fallida. Que no cunda el pánico, son sólo 3 puntos, pero definitivos

1. El personaje de Grace Kelly. Reconozco que es una aversión personal mía, pero me parece uno de los personajes femeninos más abominables de la historia del cine. No la soporto, es la mujer felpudo por antonomasia. Mira que el fotógrafo mirón la pone verde, de pija, tonta y superficial para arriba, pero ella como si nada, dispuesta a cazarlo como sea, ahora te preparo una cenita guay, ahora te hago ojitos, ahora me cuelo por la ventana en la casa del vecino para impresionarte... Bueno, el colmo del patetismo es la escena del camisón. Juro que cada vez que la veo me ruborizo de vergüenza ajena. Es superior a mí, no puedorrrrrr.

2. El actor principal. Juro que me encanta James Stewart, pero este papel no le va ni con pegamento. El carapardillo Stewart haciendo de fotógrafo aventurero borde, donjuán y castigapijas simplemente no es creíble, es totalmente inverosímil. El peor papel de su vida, sin duda. Siempre he pensado que ese papel era ideal para Cary Grant. Y si no estaba disponible, igual hubiera valido un Mitchum, o un Bogart, que probablemente lo hubiera bordado. O Gable mismamente. No sé, cualquiera menos el bueno de Jimmy. Lo siento, pero no.

3. El desenlace, chapucero a más no poder. Te molestas en hacer una obra maestra, con un suspense de morirse, y luego vas y la cagas en el final. En fin, espoileo y lo explico mejor, por si alguien aún no la ha visto.

Tranquilos, tranquilos, no hace falta que me cortéis la cabeza. Ya yo misma me autoguillotino, me he traído todo el aparataje.
spoiler:
El final, de pura pena. Toda la película regodeándose lenta y pausadamente en el acto de mirar para averiguar la verdad, y va y resuelve la trama a lo mecagüen en 0'5 minutos de la forma más chapuzas posible. Se cae por la ventana y ya están allí abajo esperándole el amigo policía, al que acababa de llamar dos minutos antes, y la enfermera, que se supone que había ido a pagar la fianza de la bella Grace, y cómo no, ésta también. Se supone que ya con la fianza pagada. Probablemente la fianza más veloz de la historia del cine.

Y ya el colmo del remate de la pera. Aparece en la ventana un poli y dice que el asesino ha confesado todo. O sea, en un par de segundos, que no le ha dado tiempo ni a ponerle las esposas, le han arrancado una confesión, además con todo lujo de detalles. También la confesión más rápida de la historia del cine. La cosa ocurre más o menos así:

Está Jimmy tirado en el suelo con Grace haciéndole el sana sanita culo de ranita, y aparece el poli en la ventana.

- Eh, jefe, que el asesino ha confesado todo.

- ¿Le habéis preguntado qué tenía enterrado en el jardín?

- Por supuesto.

- ¿Y cómo es que no encontramos nada?

- Pues porque lo había quitado.

Vamos, una confesión completa, probablemente hasta firmada y sellada. ¿Y para esa mierda de viaje tantas alforjas?

La soga, by Alfred Hitchcok

Cómo cometer un crimen y que te descubran en menos de dos horas. Parece difícil, no? Pues no lo es. A continuación paso la receta:

1. Montártelo con un cómplice histérico al que desde el primer momento se le vea a la legua que ha hecho algo malo.

2. Darle de beber al cómplice histérico hasta ponerlo casi a cuatro patas.

3. Invitar a la fiesta a un famoso experto en asesinatos. Sí, ya sé. Agatha Christie siempre lo hacía con Monsier Poirot, pero era algo más fina.

4. Invitar también a la novia del asesinado, a sus mejores amigos y a sus padres. Y comentar contínuamente lo raro que es que no haya lllegado aún.

5. Meter al finado en un arcón en medio de la habitación y tirarte dos horas preguntando a tus invitados dónde meterían a un muerto, señalando ostensiblemente el arcón.

6. Ir dejando rastros del asesinado por toda la casa.

7. Si a pesar de todo esto no te descubren, siempre puedes preguntarle a James Stewart, que tiene una cara de saberlo todo desde el principio que echa patrás.

Y si ni el pobre Jimmy te descubre... Tío, vete directo a la poli y confiesa de plano, pero vamos, que eres un negao para cometer un crmen y que te descubran en menos de dos horas. Háztelo mirar.