Questa e l'istoria d'un americano en l'Italia. Tuto comenzza con l'americano, qui e un assessini, buscando una localizaccione discretta in la quala iscondersi de la mafia. E qui meiore locco que un piccolo poblitto de cinquinta habitanti con uni soli ristorante e un cura chismosi? Si tu, amico lectori, volieri isconderti di la mafia, dove facieri? In una poblazioni molto magna o in un piccolo poblachi dove des uno cantazzo de la fostia? Pos questo.
Il assessini e molto bello ma, quali tutii assessini bello, nos ha salitto pelini putteri e non possi evitare salire de putti la prima semanci qui passa en pobluchi. E clari, conocci puttanca molto bella e face l'amore in prostibuli e si quelga in acti di la puttanca e la puttanca dil assessini.
Ma qui cosssa fai? Decire qui l'americano e una grandi adquisiccioni. Lo mismi ti face un fusile d'asaltti qui te face un filio en un pispasi. Il bello assessino e un grande coccinero, un grande meccanico, un grande conversatore, un grande esportista e un grande amanti. No li falta un detalli al questo assessino.
E molto interesanti qui in questo poblucci las donnas quando van al campi solen llevare uno vestito percima de la rótula e bottini a juegui. E quando in le picnic la bella donna si senta in la manti le americano si salin les occuli di las orbiti per qui il povero e mes salitto quil picco di planchi.
Le filme non e mali del tutti; e lo siquienti. I veritá qui George Cloony e molto bello e faccinanti e facce molto bene li anunzzi di cafe nesspresso; e la bambina puttanca Violante Placido non desmerecci perqui e molto bella e molto buenorra. Ma io mi pregunto: le direttore, Anton Corbijn, in cuala cossa era penssativo quando si pusi a facere questo filme? Qui facce un assessini, uno criminale americano in l'Italia n'amorandosi di la prima puttanca con la qui s'acosta e facendose amicco dil cura del poblacci? Qui classe d'assesini is questa, madonna santissima dil amore fermoso? Per diooooooo! Dove e le pundonore professionali?
Mostrando entradas con la etiqueta Clooney (George). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Clooney (George). Mostrar todas las entradas
miércoles, 14 de enero de 2015
sábado, 10 de enero de 2015
Michael Clayton, by Tony Gilroy
Te propongo un juego. Yo te describo una serie de escenas y tú intentas adivinar de qué va esta película, vale?
1. George Clooney se baja de un coche, sube una montaña, mira a tres caballos y el coche del que se había bajado explota. Boooooooooom!
2. Tilda Swinton se viste ante un espejo mientras ensaya una entrevista para la televisión. Un par de tristes chichotes aderezan la escena.
3. Clooney se monta en un coche con un niño que parece su hijo y que le va contando una historia que ha leído. El niño es un repelente de cuidado y dice unas cosas muy raras para su edad.
4. Swinton mira un dossier rojo que lleva un sello donde pone "Confidencial". No parece hacerle mucha gracia y se queda mirando al vacío con cara interesante.
5. Clooney va a la cárcel a recoger a un amigo que se ha puesto en pelotas en mitad de una reunión. Por lo visto no se ha tomado su medicación y se le ha ido la pinza.
6. Swinton aparece ante un montón de público en lo que parece ser una junta de accionistas y suelta el discurso que antes había estado ensayando ante el espejo. Los accionistas aplauden y Swinton sonríe enigmáticamente.
7. Clooney está jugando al póker en un garito y de repente le suena el móvil, deja a sus contrincantes colgados, se levanta y se va. Lógicamente el que llevaba escalera de color se mosquea.
Y hasta aquí puedo contar. Ahora tienes que hacer lo mismo que hice yo mientras veía la peli; a saber: dejar la mandíbula colgando, fruncir el ceño, meditar sobre qué puede significar todo esto, y hacer tu apuesta. "Esto va de...". Y si aciertas Tony Gilroy, el dire, te regala un pase privado con Clooney explicándote al oído el significado de cada escena mientras Swinton toca al piano "Qué será será, whatever will be, will be". Palabrita.
1. George Clooney se baja de un coche, sube una montaña, mira a tres caballos y el coche del que se había bajado explota. Boooooooooom!
2. Tilda Swinton se viste ante un espejo mientras ensaya una entrevista para la televisión. Un par de tristes chichotes aderezan la escena.
3. Clooney se monta en un coche con un niño que parece su hijo y que le va contando una historia que ha leído. El niño es un repelente de cuidado y dice unas cosas muy raras para su edad.
4. Swinton mira un dossier rojo que lleva un sello donde pone "Confidencial". No parece hacerle mucha gracia y se queda mirando al vacío con cara interesante.
5. Clooney va a la cárcel a recoger a un amigo que se ha puesto en pelotas en mitad de una reunión. Por lo visto no se ha tomado su medicación y se le ha ido la pinza.
6. Swinton aparece ante un montón de público en lo que parece ser una junta de accionistas y suelta el discurso que antes había estado ensayando ante el espejo. Los accionistas aplauden y Swinton sonríe enigmáticamente.
7. Clooney está jugando al póker en un garito y de repente le suena el móvil, deja a sus contrincantes colgados, se levanta y se va. Lógicamente el que llevaba escalera de color se mosquea.
Y hasta aquí puedo contar. Ahora tienes que hacer lo mismo que hice yo mientras veía la peli; a saber: dejar la mandíbula colgando, fruncir el ceño, meditar sobre qué puede significar todo esto, y hacer tu apuesta. "Esto va de...". Y si aciertas Tony Gilroy, el dire, te regala un pase privado con Clooney explicándote al oído el significado de cada escena mientras Swinton toca al piano "Qué será será, whatever will be, will be". Palabrita.
miércoles, 8 de octubre de 2014
Gravity, by Alfonso Cuarón
De entrada que conste en acta que no tengo nada contra las películas en 3D, que ya me conozco el percal. Lo que sí que me cabrea hasta extremos peligrosamente psicopáticos es que el único atractivo de una película sea su tridimensionalidad.
Que sí, que la gente puede flipar con lo de verse en el espacio jugando a esquivar tornillos, bolis, trozos de metales varios y demás casquería por el estilo, pero es que para mí el cine es otra cosa; es que me cuenten una historia, no que me metan en un parque de atracciones a experimentar sensaciones fuertes, que es exactamente lo que hace Alfonso Cuarón con esta peli.
Advierto desde ya que si no la ves en 3D la historia es una pura caca y carece del menor interés. Básicamente se trata de ver todo el rato a la inefable Bullock dentro de un traje espacial dándose hostias contra objetos varios, haciendo aspavientos y poniendo cara de agobio. El único rato más o menos soportable es el que sale Clooney también, porque aunque el comandante Kowalski resulta ser un compañero espacial insoportablemente chistoso y graciosete, de ésos que en cualquier viaje apetecería mucho asesinar, al menos hay algo de diaĺogo, por patatero y soporífero que sea.
De los 7 Oscars que le dieron al engendro yo el único que considero merecido e indiscutible es el que recibió Emmanuel Lubezki por la maravillosa fotografía, que francamente es una pasada, vamos, lo único que salvaría de la quema. Todo lo demás puede ser catalogado de cualquier cosa menos cine. Por ejemplo de vil zurullo.
Que sí, que la gente puede flipar con lo de verse en el espacio jugando a esquivar tornillos, bolis, trozos de metales varios y demás casquería por el estilo, pero es que para mí el cine es otra cosa; es que me cuenten una historia, no que me metan en un parque de atracciones a experimentar sensaciones fuertes, que es exactamente lo que hace Alfonso Cuarón con esta peli.
Advierto desde ya que si no la ves en 3D la historia es una pura caca y carece del menor interés. Básicamente se trata de ver todo el rato a la inefable Bullock dentro de un traje espacial dándose hostias contra objetos varios, haciendo aspavientos y poniendo cara de agobio. El único rato más o menos soportable es el que sale Clooney también, porque aunque el comandante Kowalski resulta ser un compañero espacial insoportablemente chistoso y graciosete, de ésos que en cualquier viaje apetecería mucho asesinar, al menos hay algo de diaĺogo, por patatero y soporífero que sea.
De los 7 Oscars que le dieron al engendro yo el único que considero merecido e indiscutible es el que recibió Emmanuel Lubezki por la maravillosa fotografía, que francamente es una pasada, vamos, lo único que salvaría de la quema. Todo lo demás puede ser catalogado de cualquier cosa menos cine. Por ejemplo de vil zurullo.
martes, 30 de septiembre de 2014
O Brother!, by Joel Coen
Érase que se era tres tontos bajo una chopera. Sí, tan tontos tan tontos que a ratos dan una mijilla de risa, pero la mayor parte del tiempo sus tontadas provocan un sopor que te cagas.
Desde luego lo mío con los Coen de verdad es de juzgado de guardia. Cada vez que veo una peli suya me juro y me rejuro que es la última, pero luego hay algo que me atrae inexorablemente, y cuando veo la palabra Coen el dedo se me va solo en el mando a la cadena correspondiente. Es una tara como otra cualquiera, una especie de vicio insano que me trae a maltraer y que conlleva, inevitablemente, una crítica exaltada llena de exabruptos, rabotadas, sapos y culebras.
“O Brother” es una supuesta comedia que carece de gracia y de ritmo, dos cualidades imprescindibles en este género. De qué vale una comedia que no da risa? Ah, pues los Coen sabrán. O igual a ellos sí les hacen gracia sus cosas, lo cual explicaría que una y otra vez repitan este tipo de bodrios de similar factura. Y si encima les cuesta mantener el ritmo de la acción, la consecuencia inmediata es el bostezo, básicamente lo que a mí me provocan estos dos brothers de continuo.
Qué salvaría? Pues básicamente a dos de los tontos, Clooney y Turturro, que con sus más que correctos trabajos son los únicos que consiguen provocar de vez en cuando alguna que otra mueca similar a la sonrisa. Bueno, y por supuesto la banda sonora, que, las cosas como son, es magnífica. Esa musiquilla sureña al más puro estilo Mississipi es, sin lugar a dudas, lo mejor de la peli. Todo lo demás… pffffffffff, caca de la vaca.
Desde luego lo mío con los Coen de verdad es de juzgado de guardia. Cada vez que veo una peli suya me juro y me rejuro que es la última, pero luego hay algo que me atrae inexorablemente, y cuando veo la palabra Coen el dedo se me va solo en el mando a la cadena correspondiente. Es una tara como otra cualquiera, una especie de vicio insano que me trae a maltraer y que conlleva, inevitablemente, una crítica exaltada llena de exabruptos, rabotadas, sapos y culebras.
“O Brother” es una supuesta comedia que carece de gracia y de ritmo, dos cualidades imprescindibles en este género. De qué vale una comedia que no da risa? Ah, pues los Coen sabrán. O igual a ellos sí les hacen gracia sus cosas, lo cual explicaría que una y otra vez repitan este tipo de bodrios de similar factura. Y si encima les cuesta mantener el ritmo de la acción, la consecuencia inmediata es el bostezo, básicamente lo que a mí me provocan estos dos brothers de continuo.
Qué salvaría? Pues básicamente a dos de los tontos, Clooney y Turturro, que con sus más que correctos trabajos son los únicos que consiguen provocar de vez en cuando alguna que otra mueca similar a la sonrisa. Bueno, y por supuesto la banda sonora, que, las cosas como son, es magnífica. Esa musiquilla sureña al más puro estilo Mississipi es, sin lugar a dudas, lo mejor de la peli. Todo lo demás… pffffffffff, caca de la vaca.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Un romance muy peligroso (Out of sight), by Steven Soderbergh
Funciona el innegable carisma de George Clooney.
No funciona el equilibrio en la mezcla romance-thriller.
Funciona el grupito de secundarios, menuda panda de atracadores.
No funciona el rollo de la cárcel-gimnasio al aire libre, ni de coña.
Funciona el momento maletero del coche, eso es un encuentro guay.
No funciona la interminable secuencia del robo de los diamantes, un coñazo.
Funciona el oficio de Soderbergh y su peculiar manera de entender el cine.
No funciona... el final. Sinceramente, esta historia se merecía otra cosa.
No funciona el equilibrio en la mezcla romance-thriller.
Funciona el grupito de secundarios, menuda panda de atracadores.
No funciona el rollo de la cárcel-gimnasio al aire libre, ni de coña.
Funciona el momento maletero del coche, eso es un encuentro guay.
No funciona la interminable secuencia del robo de los diamantes, un coñazo.
Funciona el oficio de Soderbergh y su peculiar manera de entender el cine.
No funciona... el final. Sinceramente, esta historia se merecía otra cosa.
domingo, 20 de enero de 2013
Los descendientes, by Alexander Payne
Entre aloha va y aloha viene, una panda de pijos hawaianos encabezados por George Clooney, vestido de turista hortera y con cara de memo vocacional, deciden si vender o no unas tierras heredadas de sus antepasados. Supongo que de ahí el título de la película, "Los descendientes". Soy lista, eh?
Al mismo tiempo la esposa de Clooney agoniza en un hospital mientras su marido y sus insoportables hijas, junto con un amigo-lapa de la niña mayor, no tienen nada mejor que hacer que irse de excursión a una isla cercana para ver si encuentran al amante de la señora, por si quiere despedirse de ella.
Pilláis la onda? No os parece una historia superrrrgenial????? Osea, qué guapix, no?????
Alexander Payne, el mismo director capaz de hacer maravillas como "A propósito de Schmidt" o "Entre copas", increíblemente es el vil perpetrador de este incontinente saco de almíbar lleno de sinsentido e insensibilidad al que, para mi pasmo, le han llovido los premios y las críticas entusiastas.
Inexplicablemente a esta peli le dan el Oscar al mejor guión adaptado, a Clooney el Globo de Oro y unos cuantos premios más, y a Shailene Woodley, la retoña pija de Clooney, el Gotham a la mejor secundaria, el Independent Spirit, etc... Qué coño está pasando aquí?
Cómo un director y guionista de la categoría de Payne ha terminado haciendo esta mierda? Qué clase de lumbreras han considerado que Clooney hace un papelón en esta mamarrachada? Y lo de la niña pija, Shailene Woodley, qué explicación tiene? En serio eso es para premio?
Estoy yo loca o es el mundo? Es cierto ese rumor según el cual los ciudadanos suizos se pegan hostias por abrir cuentas en bancos españoles?
Al mismo tiempo la esposa de Clooney agoniza en un hospital mientras su marido y sus insoportables hijas, junto con un amigo-lapa de la niña mayor, no tienen nada mejor que hacer que irse de excursión a una isla cercana para ver si encuentran al amante de la señora, por si quiere despedirse de ella.
Pilláis la onda? No os parece una historia superrrrgenial????? Osea, qué guapix, no?????
Alexander Payne, el mismo director capaz de hacer maravillas como "A propósito de Schmidt" o "Entre copas", increíblemente es el vil perpetrador de este incontinente saco de almíbar lleno de sinsentido e insensibilidad al que, para mi pasmo, le han llovido los premios y las críticas entusiastas.
Inexplicablemente a esta peli le dan el Oscar al mejor guión adaptado, a Clooney el Globo de Oro y unos cuantos premios más, y a Shailene Woodley, la retoña pija de Clooney, el Gotham a la mejor secundaria, el Independent Spirit, etc... Qué coño está pasando aquí?
Cómo un director y guionista de la categoría de Payne ha terminado haciendo esta mierda? Qué clase de lumbreras han considerado que Clooney hace un papelón en esta mamarrachada? Y lo de la niña pija, Shailene Woodley, qué explicación tiene? En serio eso es para premio?
Estoy yo loca o es el mundo? Es cierto ese rumor según el cual los ciudadanos suizos se pegan hostias por abrir cuentas en bancos españoles?
martes, 11 de diciembre de 2012
Los idus de marzo, by George Clooney
1. Gosling-Giamatti: los rivales políticos, G contra G. En principio podría parecer el dúo más hostil pero qué va, para nada. Es un duelo a muerte pero sólo interpretativo, tal vez las mejores escenas de la peli sean entre ellos dos. Se olfatean, se miden, se ponen trampas, sí, pero ambos buscan lo mismo aunque con distintos candidatos. De todas formas Giamatti consigue hacerle la pirula a Gosling en un round la mar de interesante. Pedazo de escena, chapeau Clooney.
2. Gosling-Hoffman: compañeros y sin embargo cordiales enemigos. Qué grande Hoffman, y encima tiene la capacidad de engrandecer con su presencia a Gosling. No hay eclipses ni de sol ni de luna, ni el bello eclipsa al feo ni el feo al bello. Son el complemento perfecto, y lo mejor es que se intercambian los papeles de bueno y malo como los que se intercambian las putas. Inmensos los dos.
3. Gosling-Clooney: jefe y empleado, líder carismático y seguidor, actor y director. Las cosas como son, Clooney es Dios como guionista y director pero en la pantalla aquí concretamente casi ni se le ve. Su papel de político aparentemente impecable pero con sus pecadillos ocultos es el menos atractivo, tal vez por lo visto y requetevisto del rol. Ya van muchos y todos son muy parecidos; ya sabemos que cuanto más cariñositos y encantadores con sus señoras más despendolados. En su honor diré que se ha autoencomendado el papel más tontorronzuelo y menos vistoso.
4. Gosling-Tomei: la periodista y el político. También un dueto interesante. Sus diálogos son verdaderamente intensos y fascinantes: qué me cuentas, somos amigos, no?; Te puedo contar hasta aquí; si no me dices algo más mañana escribo que...; vale, escríbelo pero dejaremos de ser amigos; y yo qué gano; seguir siendo mi amiga y que te cuente cosas... La verdad es que las relaciones entre la prensa y la política son un auténtico submundo mucho más misterioso que el del más allá, dónde va a parar. Lo que yo daría por escuchar en secreto hablar a algunos con algunos. Y quien dice algunos dice algunas.
5. Gosling-Gosling: tu peor enemigo eres tú mismo. El Gosling del principio y el del final son la noche y el día. Precisamente en este idus, digo dúo, está el quid de la historia. Si queréis saber de qué hablo tendréis que verla y esperar hasta el final; el último primer plano de Gosling es verdaderamente demoledor. Muy triste. Y francamente desperanzador. Pero muuuuuuuuuuuuy bueeeeeeno.
lunes, 23 de abril de 2012
Confesiones de una mente peligrosa, by George Clooney
Menudo pestiño. Tenemos, para que os hagáis una idea, a un capullo integral, una especie de Jorge Javier Vázquez, productor y presentador de una serie de programas basura a cuál más repulsivo, que a ratos trabaja para la CIA cargándose peña. En principio la historia podría parecer hasta interesante, si no fuera porque el protagonista, Sam Rockwell, inexplicablemente para mí ampliamente alabado y hasta premiado por su interpretación, es un tipo totalmente increíble en ese papel. Como la película responde, no sé con qué grado de fiabilidad, a la autobiografía del espía-telebasurero este, Chuck Barris, me imagino que el auténtico personaje será algo menos payaso y mamarracho de lo que nos muestra la peli. Eso espero al menos.
Porque el infumable Chuck Barris que vemos en la pantalla simplemente no puede ser un asesino a sueldo. Puede que mate a la gente pero de la risa, o de aburrimiento, pero desde luego no a tiros. El personaje tiene la misma credibilidad que si pones a Santiago Segura a hacer de galán o a Lina Morgan de femme fatal.
Y luego tenemos a Mr. Clooney, que en su debut como director se reserva el papel de Arcángel San Gabriel, que se aparece a la Virgen María-Barris en los sitios más insospechados (un váter público, un plató televisivo o una piscina) para hacer las sucesivas "anunciaciones" o encargos para el polifacético matón. De repente entras a un baño y desde debajo de uno de los cubículos aparecen los piececillos de George Clooney que viene a anunciarte el próximo trabajo. Porque los espías no pueden encontrarse en sitios normales, no, qué va. Lo suyo es hablar de cubículo a cubículo y hacer ahí los encargos y pasar la información independientemente de que en el resto de retretes estén haciendo sus cosas otros 20 señores a los que de seguro no les extrañará nada que delante de sus culos desnudos se esté mandando a alguien a cargarse a un pobre desgraciado del bando enemigo. En fin, ya digo, un papel absurdo e inverosímil donde los haya que da lugar a un montón de situaciones igual de absurdas e inverosímiles.
Y de verdad que a mí no me fastidia que en las películas haya situaciones inverosímiles; es totalmente normal y la fantasía es intrínseca al cine. Lo que me jode es que me lo vendan como hecho real, como documento biográfico. Porque yo estoy viendo esa película justamente por eso, porque no es una de Bond, James Bond, que ni me interesan ni me importa un pimiento la cantidad de licencias poéticas que sus directores se permitan meter. Estoy viendo esta historia porque creo que me están contando algo real, y de repente me encuentro a dos tipos en un váter hablando de cargarse gente. Clooney, anda y que te zurzan.
Porque el infumable Chuck Barris que vemos en la pantalla simplemente no puede ser un asesino a sueldo. Puede que mate a la gente pero de la risa, o de aburrimiento, pero desde luego no a tiros. El personaje tiene la misma credibilidad que si pones a Santiago Segura a hacer de galán o a Lina Morgan de femme fatal.
Y luego tenemos a Mr. Clooney, que en su debut como director se reserva el papel de Arcángel San Gabriel, que se aparece a la Virgen María-Barris en los sitios más insospechados (un váter público, un plató televisivo o una piscina) para hacer las sucesivas "anunciaciones" o encargos para el polifacético matón. De repente entras a un baño y desde debajo de uno de los cubículos aparecen los piececillos de George Clooney que viene a anunciarte el próximo trabajo. Porque los espías no pueden encontrarse en sitios normales, no, qué va. Lo suyo es hablar de cubículo a cubículo y hacer ahí los encargos y pasar la información independientemente de que en el resto de retretes estén haciendo sus cosas otros 20 señores a los que de seguro no les extrañará nada que delante de sus culos desnudos se esté mandando a alguien a cargarse a un pobre desgraciado del bando enemigo. En fin, ya digo, un papel absurdo e inverosímil donde los haya que da lugar a un montón de situaciones igual de absurdas e inverosímiles.
Y de verdad que a mí no me fastidia que en las películas haya situaciones inverosímiles; es totalmente normal y la fantasía es intrínseca al cine. Lo que me jode es que me lo vendan como hecho real, como documento biográfico. Porque yo estoy viendo esa película justamente por eso, porque no es una de Bond, James Bond, que ni me interesan ni me importa un pimiento la cantidad de licencias poéticas que sus directores se permitan meter. Estoy viendo esta historia porque creo que me están contando algo real, y de repente me encuentro a dos tipos en un váter hablando de cargarse gente. Clooney, anda y que te zurzan.
domingo, 15 de abril de 2012
Quemar después de leer, by Joel y Ethan Coen
Uffff, otra vez los Coen. Soy incorregible, lo sé, pero es que es ver la palabra Coen y volverme loca a pesar de que una y otra vez termino dándome cabezazos contra el mando. Aunque si soy del todo sincera, esta vez no me atraparon sólo ellos; había otros nombres junto al suyo que, todos unidos en perfecta armonía, constituyen un cebo tan irresistible como magnético. Hablo de Malkovich, de Clooney, de Pitt, y por supuesto, de McDormand. Simplemente a eso no se puede decir que no, o yo por lo menos no puedo.
Debo reconocer que no es de lo peor que he visto de ellos, que ya es algo. Las interpretaciones, sin embargo, son muy irregulares. Pitt hace de capullo cachas masticachicle, que no parece un papel muy complicado, y no da para más. Frances, en cambio, está pletórica de espía amateur; de hecho es el personaje más logrado y atractivo, y toda la trama en torno a sus operaciones estéticas es lo mejor de la película con diferencia. Malkovich y Clooney cumplen y hacen lo que pueden, aunque me temo que no pasarán a la posteridad por estos papeles.
La historia es bastante rollo, vamos, un coñazo hablando mal y pronto. Parodiar el cine de espías es que es complicado porque ya de por sí es un tipo de cine propenso a la autoparodia. De todas formas creo que los Coen se defienden mucho mejor en la comedia que en el dramón o el thriller. Tienen un sentido del humor un tanto sui generis pero tengo que confesar que a ratos me reí bastante. El estilillo ése tan peculiar me ha recordado un poco a "Ladykillers".
Bueno, sí que hay una escena impagable en esta película: Clooney enseñándole a McDormand el invento secreto en el que lleva años trabajando en el sótano de su casa. Momentazo. Jajajaja, menudo invento, a ver si alguien de verdad se pone a ello. Si hay por aquí algún ingeniero o algún ingenioso, fijo que se forraría. Garantizado.
Debo reconocer que no es de lo peor que he visto de ellos, que ya es algo. Las interpretaciones, sin embargo, son muy irregulares. Pitt hace de capullo cachas masticachicle, que no parece un papel muy complicado, y no da para más. Frances, en cambio, está pletórica de espía amateur; de hecho es el personaje más logrado y atractivo, y toda la trama en torno a sus operaciones estéticas es lo mejor de la película con diferencia. Malkovich y Clooney cumplen y hacen lo que pueden, aunque me temo que no pasarán a la posteridad por estos papeles.
La historia es bastante rollo, vamos, un coñazo hablando mal y pronto. Parodiar el cine de espías es que es complicado porque ya de por sí es un tipo de cine propenso a la autoparodia. De todas formas creo que los Coen se defienden mucho mejor en la comedia que en el dramón o el thriller. Tienen un sentido del humor un tanto sui generis pero tengo que confesar que a ratos me reí bastante. El estilillo ése tan peculiar me ha recordado un poco a "Ladykillers".
Bueno, sí que hay una escena impagable en esta película: Clooney enseñándole a McDormand el invento secreto en el que lleva años trabajando en el sótano de su casa. Momentazo. Jajajaja, menudo invento, a ver si alguien de verdad se pone a ello. Si hay por aquí algún ingeniero o algún ingenioso, fijo que se forraría. Garantizado.
domingo, 8 de abril de 2012
Up in the air, by Jason Reitman
Para empezar una no entiende muy bien por qué razón alguien se tiene que tirar tantas horas de avión para hacer algo que cualquier garrulo sabe hacer perfectamente, que es despedir a sus empleados.
En España en los 4 últimos años hay cientos de paletos que sin el menor sonrojo han despedido en un pispás a miles de personas que eran puro lastre para sus negocios. Y que yo sepa, esto no supone mayor problema. La gente normalmente no monta pollos ni escandaleras, se lo toma muy civilizadamente; con un tiempo de antelación se les va preparando psicológicamente, con los famosos anuncios de EREs, y ya es sólo cuestión de esperar a que te llamen de personal para decirte que te ha tocado. Y se supone que éste es un país difícil para el despido. Sin embargo estos tíos montan toda esta parafernalia para eso? Pues se supone que los que tenemos un problema con lo de la flexibilidad laboral somos nosotros, no ellos. Igual con la nueva ley también aquí tienen que mandarnos a George Clooney para hacer el trabajo sucio. Sería un interesante avance.
No, en serio, esta historia es alucinante total. Mandan a un tío a despedir gente y el tío le dice a esas personas cosas como "qué quisiste siempre hacer y nunca te pudiste permitir por falta de tiempo?'", o "en qué momento de tu vida vendiste tu alma a esta empresa?", o "crees que tus hijos se sienten orgullosos de ti cuando has renunciado a tus sueños?"... Joder, y la gente lo flipa, se queda tan agustísimo y se toman lo del despido casi como un regalo. Ah, pos es verdad, oyes, que no había caído yo en la de ventajas que tiene esto de que te despidan y tal.
O de verdad los americanos son tan gilipollas como pretenden hacernos creer a través de su cine o esto es un puto complot para que nos lo creamos. "Dejemos que crean que somos imbéciles y que no nos enteramos de nada, y cuando más despistados estén, nos los comemos con patatas".
Y como me pasa bastante últimamente, me pregunto: necesita Clooney hacer este tipo de bazofia por alguna extraña razón? Oye, que lo entiendo si le sirve para financiar cosas más atractivas y estimulantes. Si es por eso lo acepto y hasta lo aplaudo. Pero sólo por eso. Aunque él y yo y todos sepamos que esto es pura mierda.
Bueno, y ya el final es pa mear y no echar gota. Im-presentable.
En España en los 4 últimos años hay cientos de paletos que sin el menor sonrojo han despedido en un pispás a miles de personas que eran puro lastre para sus negocios. Y que yo sepa, esto no supone mayor problema. La gente normalmente no monta pollos ni escandaleras, se lo toma muy civilizadamente; con un tiempo de antelación se les va preparando psicológicamente, con los famosos anuncios de EREs, y ya es sólo cuestión de esperar a que te llamen de personal para decirte que te ha tocado. Y se supone que éste es un país difícil para el despido. Sin embargo estos tíos montan toda esta parafernalia para eso? Pues se supone que los que tenemos un problema con lo de la flexibilidad laboral somos nosotros, no ellos. Igual con la nueva ley también aquí tienen que mandarnos a George Clooney para hacer el trabajo sucio. Sería un interesante avance.
No, en serio, esta historia es alucinante total. Mandan a un tío a despedir gente y el tío le dice a esas personas cosas como "qué quisiste siempre hacer y nunca te pudiste permitir por falta de tiempo?'", o "en qué momento de tu vida vendiste tu alma a esta empresa?", o "crees que tus hijos se sienten orgullosos de ti cuando has renunciado a tus sueños?"... Joder, y la gente lo flipa, se queda tan agustísimo y se toman lo del despido casi como un regalo. Ah, pos es verdad, oyes, que no había caído yo en la de ventajas que tiene esto de que te despidan y tal.
O de verdad los americanos son tan gilipollas como pretenden hacernos creer a través de su cine o esto es un puto complot para que nos lo creamos. "Dejemos que crean que somos imbéciles y que no nos enteramos de nada, y cuando más despistados estén, nos los comemos con patatas".
Y como me pasa bastante últimamente, me pregunto: necesita Clooney hacer este tipo de bazofia por alguna extraña razón? Oye, que lo entiendo si le sirve para financiar cosas más atractivas y estimulantes. Si es por eso lo acepto y hasta lo aplaudo. Pero sólo por eso. Aunque él y yo y todos sepamos que esto es pura mierda.
Bueno, y ya el final es pa mear y no echar gota. Im-presentable.
jueves, 17 de marzo de 2011
El buen alemán, by Steven Soderbergh
Buen intento con una fotografía impecable en blanco y negro para una historia de intriga que podría haber funcionado si no fuera por la tendencia al embrollo del director. Hay momentos en los que te formas tal lío entre unos y otros que no sabes muy bien lo que te están contando. Blanchett está magnífica en su interpretación de femme fatale pero Clooney no llega, y el resto del reparto también está muy flojito. No llegan en absoluto a los secundarios de la genial "Casablanca", que es el referente estético y ético de la película.
Como curiosidad, y sobre todo por la fotografía merece la pena verla, pero creo que la historia queda muy desmembrada, como una serie de escenas aisladas que el director no ha sabido enlazar para articular la trama. El telón de fondo que subyace a lo largo de la película es la delación y la traición como formas de superviviencia en situaciones de emergencia, pero en ningún momento consigue emocionar ni apasionar. Se queda muy muy por debajo de sus pretensiones, la verdad
Como curiosidad, y sobre todo por la fotografía merece la pena verla, pero creo que la historia queda muy desmembrada, como una serie de escenas aisladas que el director no ha sabido enlazar para articular la trama. El telón de fondo que subyace a lo largo de la película es la delación y la traición como formas de superviviencia en situaciones de emergencia, pero en ningún momento consigue emocionar ni apasionar. Se queda muy muy por debajo de sus pretensiones, la verdad
Suscribirse a:
Entradas (Atom)