Esto qué es lo que es? Es un thriller? Es una peli denuncia sobre los trapicheos de las farmacéuticas? Es una historia sobre simpáticos locuelos al estilo "Nido del cuco"? Es un drama social de aquí te espero? Es una rosa? Es un clavel?
Pues mira, es de todo un poco. Empieza tipo peli denuncia: "hay que ver las farmacéuticas cómo se pasan probando sus productos con inocentes enfermos ávidos de cura..." Vale, pero llega un momento en que la historia da un triple salto mortal hacia los simpáticos locuelos, y sólo se echa de menos a un Nicholson que meta algo de caña en el frenopático.
Pero si creías que ya estaba el tema encauzado... no. De repente damos un brusco volantazo y... oye, de verdad esta tía, la Rooney Mara, está tan loca como parece? Hosssstia, mira que si lleva toda la peli quedándose con el personal... Cagoentó, que me la han estado colando doblá.
Y entre medias nuestro amigo Soderbergh nos mete un par de escenas lésbicas nada menos que con Catherine Zeta-Jones de prota. Toma ya! De modo que además tenemos un toque erótico nada despreciable en una cinta tan completita.
Ah, pero ahí no acaba la cosa, qué va; además Jude Law nos introduce en el drama social, porque el pobre hombre pasa en cuestión de media hora de tenerlo todo (trabajo bien pagado, pedazo despacho, clientela solvente, señora e hijo) a verse en plan indigente sin nada de lo anterior. Y ahora ponte a luchar contra viento y marea para recuperarlo todo en tiempo récord, porque la peli dura dos horillas escasas, anuncios aparte. Hay que darse prisa y no dormirse en los laureles.
Y entre unas cosas y otras resulta que llevas toda la peli intentando mantener el tipo con tanto vaivén, con la mandíbula colgante y los ojos como platos, pero con la clara sensación de que alguien, muy probablemente el propio Soderbergh, te está tomando descaradamente el pelo.
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jueves, 14 de agosto de 2014
viernes, 22 de noviembre de 2013
Un romance muy peligroso (Out of sight), by Steven Soderbergh
Funciona el innegable carisma de George Clooney.
No funciona el equilibrio en la mezcla romance-thriller.
Funciona el grupito de secundarios, menuda panda de atracadores.
No funciona el rollo de la cárcel-gimnasio al aire libre, ni de coña.
Funciona el momento maletero del coche, eso es un encuentro guay.
No funciona la interminable secuencia del robo de los diamantes, un coñazo.
Funciona el oficio de Soderbergh y su peculiar manera de entender el cine.
No funciona... el final. Sinceramente, esta historia se merecía otra cosa.
No funciona el equilibrio en la mezcla romance-thriller.
Funciona el grupito de secundarios, menuda panda de atracadores.
No funciona el rollo de la cárcel-gimnasio al aire libre, ni de coña.
Funciona el momento maletero del coche, eso es un encuentro guay.
No funciona la interminable secuencia del robo de los diamantes, un coñazo.
Funciona el oficio de Soderbergh y su peculiar manera de entender el cine.
No funciona... el final. Sinceramente, esta historia se merecía otra cosa.
martes, 27 de agosto de 2013
Behind the Candelabra, by Steven Soderbergh
Soderbergh se despide (dice él) del cine con este sentido homenaje a lo hortera, a lo desmesurado y a lo decadente a través de la figura igualmente hortera, desmesurada y decadente del pianista Walter Liberace.
Horripilantes abrigos de pieles, toneladas de oro en forma de maxianillos, cadenones, brazaletes y todo tipo de joyerío de gusto distraído, la ostentación como estilo de vida, el histrionismo como forma de comunicación...
Liberace, para que nos entendamos, sería una especie de mezcla setentera de nuestro Raphael, de Mario Vaquerizo y de Sara Montiel. Un auténtico cocktail molotov que te puedes imaginar encarnado en cualquiera menos en el hombre-testosterona por excelencia, Michael Douglas.
Y sin embargo ocurre; ver a Douglas es ver a Liberace y ver a Liberace es ver a Douglas. Si no, buscad imágenes y vídeos del auténtico Liberace y lo podréis comprobar. Igualicos igualicos igualicos.
Sólo por ver la transformación de Douglas en esta locaza amante de los excesos y del esperpento merece la pena la película. Pero si Douglas está irreconocible no se queda tampoco corto Matt Damon interpretando al joven amante del pianista.
Damon, de hecho, tiene un papel bastante más complejo porque en dos horas pasa de joven efebo rubio a maricona loca y de ahí a yonki desquiciado para terminar con una imagen de respetable y cuerdo ciudadano americano que rompe todos los esquemas.
La película, de hecho, se basa en un libro del amante de Liberace. Supongo que el muchacho, tras una experiencia vital tan completita, no pudo resistir la tentación de comunicarla al resto de la humanidad, presentándonos de paso una imagen de sí mismo enternecedora.
Por mí, desde luego, se lo podría haber ahorrado. Primero, el personaje de Liberace no me parece en absoluto interesante. Puede que a Alaska o a Lady Gaga les pueda fascinar, seguro; a mí me parece otro mamarracho más de los muchos que tenemos que soportar a diario en los medios. Y la historia del novio me interesa todavía menos. Ya ves, el chulazo de un famoso contando al mundo su tormentosa relación, qué interesante y qué original. Sálvame Deluxe.
Y sin embargo éste es el extraño caso de una película cuya historia me importa un pimiento pero que me ha resultado divertida, sobre todo por ver a algunos de mis actores favoritos en registros desconocidos y nunca imaginados. Aunque sólo sea por eso, si tenéis ocasión, vedla. Lo vais a flipar
jueves, 21 de febrero de 2013
Sexo, mentiras y cintas de vídeo, by Steven Soderbergh
SEXO. El sexo está muy sobrevalorado. Todo el mundo habla de sexo, piensa en el sexo, escribe sobre sexo, lee sobre sexo, hace pelis de sexo… Y claro, naturalmente el gran Soderbergh no podía ser menos, faltaría plus! Él tenía que hacer también su peli sobre sexo; pero eso sí, sin sexo, o sea, una historia en la que la gente ni folla ni se toca, que sólo mira y habla. Y cómo se hace eso? Pues fácil: juntas a una neurótica reprimida muy guapa pero fría como un témpano y a un voyeur adorable pero impotente, y los pones a relatarse mutuamente sus desgracias sexuales. Y ya tienes una peli de sexo sin sexo. Y tú ya serás considerado un genio el resto de tu vida for ever and ever.
MENTIRAS. Contrariamente al sexo, la mentira está francamente infravalorada como medio de superviviencia social e incluso como labor humanitaria. La sinceridad, en cambio, está supervaloradísima. Pero cómo podríamos vivir en un mundo en el que la gente fuera brutalmente sincera y dijera exactamente lo que piensa, lo que siente y lo que hace en su intimidad? Sería un infierno; es más, no se me ocurre un infierno más infernal. El infierno de la verdad absoluta, en el que ni siquiera por mera caridad estaría permitido mentir. Un horror! Y sin embargo ésa es la ingenua y pavorosa propuesta de Soderbergh en esta película. No se os ponen los pelos de punta?
CINTAS DE VÍDEO. Mucho antes de que James Spader engordara 50 kilos, su cara se convirtiera en un pan abogado y se metiera a idem en Boston Legal; mucho antes de que Andie Porqueyolovalgo MacDowell se dedicara a hacer anuncios de champú; y mucho antes de que aparecieran Internet y las redes sociales y la gente tomara por costumbre colgar sus vídeos caseros follando, echándose pajas o comiendo pollas... mucho antes de todo eso a Soderbergh se le ocurrió esta historia precursora sobre exhibicionistas y mirones que en su momento apasionó pero que hoy en día, cuando cualquiera enseña sus tetas por youtube, o las tetas de su novia… resulta tan antigualla como “Marcelino pan y vino”, "Sor Citroen" o “Las señoritas de la Cruz Roja”. Una reliquia, en definitiva
MENTIRAS. Contrariamente al sexo, la mentira está francamente infravalorada como medio de superviviencia social e incluso como labor humanitaria. La sinceridad, en cambio, está supervaloradísima. Pero cómo podríamos vivir en un mundo en el que la gente fuera brutalmente sincera y dijera exactamente lo que piensa, lo que siente y lo que hace en su intimidad? Sería un infierno; es más, no se me ocurre un infierno más infernal. El infierno de la verdad absoluta, en el que ni siquiera por mera caridad estaría permitido mentir. Un horror! Y sin embargo ésa es la ingenua y pavorosa propuesta de Soderbergh en esta película. No se os ponen los pelos de punta?
CINTAS DE VÍDEO. Mucho antes de que James Spader engordara 50 kilos, su cara se convirtiera en un pan abogado y se metiera a idem en Boston Legal; mucho antes de que Andie Porqueyolovalgo MacDowell se dedicara a hacer anuncios de champú; y mucho antes de que aparecieran Internet y las redes sociales y la gente tomara por costumbre colgar sus vídeos caseros follando, echándose pajas o comiendo pollas... mucho antes de todo eso a Soderbergh se le ocurrió esta historia precursora sobre exhibicionistas y mirones que en su momento apasionó pero que hoy en día, cuando cualquiera enseña sus tetas por youtube, o las tetas de su novia… resulta tan antigualla como “Marcelino pan y vino”, "Sor Citroen" o “Las señoritas de la Cruz Roja”. Una reliquia, en definitiva
martes, 4 de septiembre de 2012
Contagio, by Steven Soderbergh
Es difícil reunir un reparto tan espectacular como el que se junta en esta película y un director de la fama y el oficio de Soderbergh con un resultado tan mediocre, por no decir espantoso.
La historia va de que hay un virus bastante mortífero e hijoputa que se propaga a velocidades alarmantes y que las autoridades no saben cómo controlar. Os suena, no? Y claro, ya vienen los dilemas éticos y patéticos de siempre: Alarmar a la población o mantener un discreto silencio para que no cunda el pánico? Avisar a familia y amigos para que pongan tierra de por medio o dejar que se enteren cuando el tema salga a la luz, como todo el mundo? Cómo repartir las primeras vacunas? En fin, tan emotiva, original y sorprendente como un pelapatatas.
Eso sí, mola ver a Gwyneth Paltrow sin maquillar, convulsionando y echando espumarajos por la boca al más puro estilo “House”. O a Kate Winslet sudando como una cerda. O a Jude Law de malo malote que aprovecha la coyuntura para hacerse rico.
La peli, como podréis imaginar, no es apta para hipocondríacos. Para el resto sí es apta pero sinceramente, casi tan entretenida como chupar un boli o mirar fijamente las manchas de la pared.
La historia va de que hay un virus bastante mortífero e hijoputa que se propaga a velocidades alarmantes y que las autoridades no saben cómo controlar. Os suena, no? Y claro, ya vienen los dilemas éticos y patéticos de siempre: Alarmar a la población o mantener un discreto silencio para que no cunda el pánico? Avisar a familia y amigos para que pongan tierra de por medio o dejar que se enteren cuando el tema salga a la luz, como todo el mundo? Cómo repartir las primeras vacunas? En fin, tan emotiva, original y sorprendente como un pelapatatas.
Eso sí, mola ver a Gwyneth Paltrow sin maquillar, convulsionando y echando espumarajos por la boca al más puro estilo “House”. O a Kate Winslet sudando como una cerda. O a Jude Law de malo malote que aprovecha la coyuntura para hacerse rico.
La peli, como podréis imaginar, no es apta para hipocondríacos. Para el resto sí es apta pero sinceramente, casi tan entretenida como chupar un boli o mirar fijamente las manchas de la pared.
jueves, 2 de agosto de 2012
Traffic, by Steven Soderbergh
Probablemente el más completo documento sobre el mundo de la droga que se haya visto nunca en el cine. Desde todos los ámbitos, cada uno con su correspondiente color de fondo.
En azul, les presentamos a los políticos y a las víctimas, todo en el mismo pack. Porque a un político también le puede tocar en su propia casa vivir el drama; es más, no es difícil que pase. Papá está todo el día por ahí arreglando el mundo, montado en su avión junto con un gran equipo de trabajo, organizando duras campañas contra el narcotráfico, y mientras, el nene o la nena de papá se están poniendo hasta el culo de coca, caballo, crack o lo que le echen. Papá es Michael Douglas y está, como siempre, imponente.
En amarillo casi sepia, los cárteles que mueven el negocio. El policía mexicano que cobra una mierda al mes y se saca un sobresueldo haciendo trabajitos para los grandes señores de la droga. Imposible luchar contra ellos, si desaparece uno, aparecen 3. La corrupción, la lucha entre bandas, los niños en la calle, sin futuro, sin un triste campo de béisbol donde desfogar, expuestos a terminar siendo carne de cañón y haciendo el trabajo sucio para los narcos. Ahí está Benicio del Toro: Oscar, Globo de Oro, BAFTA, etc etc., por este trabajo. Impecable, perfecto, rotundo.
Por fin, a todo color, tenemos el glamour a este lado de la frontera. Los distribuidores, los elegantes propietarios de inmensas mansiones, con sus deportivos en la puerta, sus hermosas mujeres en casa, sus familias impolutas… Respetables hombres de negocios que jamás se manchan las manos porque para eso tienen un ejército de abogados y matones que les protegen a ellos y a los suyos y blanquean convenientemente su dinero dándole brillo y esplendor. Y ahí está ella, Catherine Zeta-Jones, preciosa, implacable, dispuesta a todo por salvar su mundo de cristal. Ellos nunca caen, son invencibles, y mientras la droga sea el gran negocio que es y siga moviendo la pasta gansa que mueve, siempre estarán ahí. Intocables.
jueves, 17 de marzo de 2011
El buen alemán, by Steven Soderbergh
Buen intento con una fotografía impecable en blanco y negro para una historia de intriga que podría haber funcionado si no fuera por la tendencia al embrollo del director. Hay momentos en los que te formas tal lío entre unos y otros que no sabes muy bien lo que te están contando. Blanchett está magnífica en su interpretación de femme fatale pero Clooney no llega, y el resto del reparto también está muy flojito. No llegan en absoluto a los secundarios de la genial "Casablanca", que es el referente estético y ético de la película.
Como curiosidad, y sobre todo por la fotografía merece la pena verla, pero creo que la historia queda muy desmembrada, como una serie de escenas aisladas que el director no ha sabido enlazar para articular la trama. El telón de fondo que subyace a lo largo de la película es la delación y la traición como formas de superviviencia en situaciones de emergencia, pero en ningún momento consigue emocionar ni apasionar. Se queda muy muy por debajo de sus pretensiones, la verdad
Como curiosidad, y sobre todo por la fotografía merece la pena verla, pero creo que la historia queda muy desmembrada, como una serie de escenas aisladas que el director no ha sabido enlazar para articular la trama. El telón de fondo que subyace a lo largo de la película es la delación y la traición como formas de superviviencia en situaciones de emergencia, pero en ningún momento consigue emocionar ni apasionar. Se queda muy muy por debajo de sus pretensiones, la verdad
Erin Brockovitch, by Steven Soderbergh
Ella es guapa, fantástica, valiente, dinámica, fuerte, madre coraje, con principios inamovibles, inteligente, bondadosa, comprensiva, espontánea, un espíritu libre, incorruptible, justiciera, hiperactiva, trabajadora, práctica, independiente... en una palabra, perfecta.
El caso es de manual: unos malos muy malos que cometen una negligencia industrial que a su vez provoca un montón de daños colaterales en forma de cánceres, lesiones varias y enfermedades degenerativas de todo pelaje. Pero que no sabían que allí estaría ella para descubrirlos, conseguir pruebas, hacer aparecer documentos delatores de debajo de las piedras y finalmente hacer justicia.
Y ella, sin despeinarse un solo momento, luciendo espectacular melena al viento y tacones de vértigo durante las dos horas de metraje, consigue todo eso y más, simple y llanamente porque... porque puede. ¿Te suena? Ah, pues no sé de qué será, yo no había visto antes nada igual. Eso sí, entretener, entretiene.
El caso es de manual: unos malos muy malos que cometen una negligencia industrial que a su vez provoca un montón de daños colaterales en forma de cánceres, lesiones varias y enfermedades degenerativas de todo pelaje. Pero que no sabían que allí estaría ella para descubrirlos, conseguir pruebas, hacer aparecer documentos delatores de debajo de las piedras y finalmente hacer justicia.
Y ella, sin despeinarse un solo momento, luciendo espectacular melena al viento y tacones de vértigo durante las dos horas de metraje, consigue todo eso y más, simple y llanamente porque... porque puede. ¿Te suena? Ah, pues no sé de qué será, yo no había visto antes nada igual. Eso sí, entretener, entretiene.
spoiler:
Lo de la prueba definitiva que aparece milagrosamente de manos del tipo rijoso que le va guiñando el ojo por todas partes sí que es de manual. Mira tú por dónde que el tipo al que encargaron destruir unos documentos supercomprometedores no sólo no los destruyó sino que jamás los usó ni para hacer chantaje a la multinacional ni para denunciarla ni para nada. Estaba esperando a que apareciera la bella y expeditiva Erin para hacerle partícipe del secreto y que ella se encargara de hacer justicia. Guay, no?
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