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miércoles, 8 de octubre de 2014

Gravity, by Alfonso Cuarón

De entrada que conste en acta que no tengo nada contra las películas en 3D, que ya me conozco el percal. Lo que sí que me cabrea hasta extremos peligrosamente psicopáticos es que el único atractivo de una película sea su tridimensionalidad.

Que sí, que la gente puede flipar con lo de verse en el espacio jugando a esquivar tornillos, bolis, trozos de metales varios y demás casquería por el estilo, pero es que para mí el cine es otra cosa; es que me cuenten una historia, no que me metan en un parque de atracciones a experimentar sensaciones fuertes, que es exactamente lo que hace Alfonso Cuarón con esta peli.

Advierto desde ya que si no la ves en 3D la historia es una pura caca y carece del menor interés. Básicamente se trata de ver todo el rato a la inefable Bullock dentro de un traje espacial dándose hostias contra objetos varios, haciendo aspavientos y poniendo cara de agobio. El único rato más o menos soportable es el que sale Clooney también, porque aunque el comandante Kowalski resulta ser un compañero espacial insoportablemente chistoso y graciosete, de ésos que en cualquier viaje apetecería mucho asesinar, al menos hay algo de diaĺogo, por patatero y soporífero que sea.

De los 7 Oscars que le dieron al engendro yo el único que considero merecido e indiscutible es el que recibió Emmanuel Lubezki por la maravillosa fotografía, que francamente es una pasada, vamos, lo único que salvaría de la quema. Todo lo demás puede ser catalogado de cualquier cosa menos cine. Por ejemplo de vil zurullo.

martes, 29 de julio de 2014

Loca obsesión, by Phil Traill

Bueno, ya es definitivo: el mundo entero y yo estamos peleados. Me he tragado bodrios infumables que tenían puntuaciones de notable y sobresaliente, y por el contrario, ahora me encuentro una comedia (que estuve a punto de no ver por las críticas tan demoledoras que había leído) que a mí me parece genial... y tiene una nota media de 4!!!!!

Dice el del Boston Globe: “Es la peor película de la semana, del mes, del año y probablemente de toda la carrera de Sandra Bullock” . El del New York Times es más lacónico: “Espantosa”. Y así todo, y así todos. A Sandra Bullock para más inri le dieron el Razzie… en el que para mí es su mejor trabajo, con diferencia!!!! En fin, no podía tener peores críticas, y sin embargo al leer el argumento algo me dijo “Tía, ésta es de las tuyas”.

Madre mía, pero cómo puede estar tan infravalorada esta rara avis? No es en absoluto una comedia romántica, no hay una historia de amor, no hay palabras melosas ni besos viscosos, no hay una protagonista “adorable” y pizpireta que enamora a todos los espectadores, no hay tensión sexual ni resuelta ni no resuelta… Es que no tiene nada que ver con las comedias románticas al uso abominables y vomitivas por las que la propia Bullock se ha hecho famosa.

Por el contrario en “Loca obsesión” hay una protagonista completamente friki y pestiña que acosa a un tipo del que cree haberse enamorado, el mismo que a su vez huye de su acosadora como de la peste; diálogos originales y divertidos; un guión lleno de momentos cool (grupo de niños sordomudos que caen en tromba a un pozo abandonado, rescate surrealista, manifestaciones delirantes a favor y en contra de amputar a una niña su tercera pierna, reporteros cabronazos dispuestos a todo por la mejor toma, y muchos momentos de partirse el culo). Ah, y por si todo esto fuera poco, unas botas rojas ideales de la muerrrrrte por las que algunas seríamos capaces de matar. No sé, me habrá gustado porque yo soy otra friki, al menos eso dicen mis hijos. En fin, Phil Traill, ven acá paca y choca esos cinco.

sábado, 27 de julio de 2013

Tan fuerte, tan cerca, by Stephen Daldry

Los que leen mis críticas de vez en cuando saben que tengo una especial aversión hacia los niños actores y sus personajes. Es muuuuuy raro que a mí me guste un niño en una película y las pocas veces que ocurre lo grito a los cuatro vientos cual acontecimiento cercano a lo milagroso.

Pues bien, nunca, jamás, en todos los días de mi vida, había dado con un niño más insoportable, más repelente, más pejiguera, más asqueroso, más asesinable, más pessssssao, más capullo, más chillón, más tonnnnnnnto... Diosssss, qué cosa más insoportable de criatura, qué engendro, qué assssssco!!!!

Prometo que no exagero. Los que hayáis visto la película sabéis de lo que hablo. Pero para los que no la hayáis visto, doy unos cuantos detallitos creo que suficientemente ilustrativos. Hablo de un niño que dice cosas como:

- Obviamente

- Eso es una pregunta retórica

- Soy un patógeno con patas

- Mamá, te pasas la vida in absentia.

- Hablo de lugares de referencia histórica

- Eso es un oxímoron

- Has tenido una reacción histérica ante acontecimientos traumáticos

Lo prometo. Esas cosas dice el niño. Y luego está la pandereta, la puta pandereta. Porque el niño va a todas partes tocando una pandereta, para no ponerse nervioso. Como los de la tuna pero en niño. Dios mío, puede haber algo más terrorífico, deleznable y espantoso en este mundo?

Llega un momento en el que el ruídito de la pandereta se te mete en la cabeza y empiezas a delirar y a tener visiones. Entonces piensas que Tom Hanks no tuvo más remedio que morirse en la película para dejar de escuchar la puta pandereta. Y que Sandra Bullock tiene esa cara de alelada porque alguien desde pequeña la puteó tocando a todas horas una pandereta.

Y por último piensas que Stephen Daldry,  un gran director, un tipo que ha firmado auténticas obras maestras como "El lector", sólo ha podido rodar esta mamarrachada con niño de pesadilla porque... alguien lo torturó durante horas, días, semanas y meses con una puta pandereta. Lo cual sólo puede dar lugar a lo que ha dado: algo IN-SO-POR-TA-BLE.

viernes, 8 de marzo de 2013

La casa del lago, by Alejandro Agresti

Otra vez ayer, día lluvioso y ventoso donde los hubiere, volvió a ocurrir el fenómeno “desconexión del Plus” a diez minutos del final, y me quedé sin enterarme del desenlace. Grrrrrr!

Aunque el que no se consuela es porque no quiere, porque leí una crítica titulada “la película del apagón” y le ocurrió lo mismo pero en un cine, vamos, que encima se había gastado la pasta. Filme gafe tal vez?

La película es un auténtico despropósito de principio a fin, por lo que una espera que al menos en el desenlace se aclaren algunos de sus sinsentidos temporales, así que la putada de la desconexión provoca aún más mala leche.

Una historia rocambolesca en la que Keanu Reeves y Sandra “Pastelosing” Bullock se persiguen a través del tiempo, de adelante atrás y de atrás adelante, con la misma naturalidad que si se persiguieran por el camino verde que va a la ermita.

También sus amigos ven esto con la mayor normalidad: “Oye, te ha vuelto a escribir la chica esa del futuro?”, “Sí, justamente ayer hablé con ella”. Como si relacionarse con gente del pasado y el futuro estuviera a la orden del día, oye.

Y luego está el perro, un chucho que va y viene también a través del tiempo como si no tuviera otra cosa mejor que hacer que pasearse de un año al otro y cambiar de dueño como el que cambia de hueso.

A Alejandro Agresti se le va la pinza con esta yankilandiada. Joder, tío, que eres argentino! Qué coño haces pasteleando nada menos que con la Bullock, que ya sólo verla provoca un subidón de glucosa capaz de cargarse a un elefante???