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viernes, 18 de julio de 2014

Las horas, by Stephen Daldry

A las 22'40 la mismísima Virginia Woolf, interpretada por una Nicole Kidman a la que no reconocerías jamás en la vida porque le sobra media nariz y le falta un kilo de botox, se mete en un lago con los bolsillos llenos de piedras. Al parecer no está muy contenta con su realidad vital, no sabemos por qué pero ya nos enteraremos.

A las 23'00 Julianne Moore, que interpreta a una señora de los años 50, se pone a preparar una tarta porque es el cumpleaños de su marido. Tiene un niño pequeño muy guapo y está embarazada. No parece mucho más contenta que Virginia. Al final la tarta le sale de un color azul bastante rarito, tampoco sabemos por qué pero ya nos enteraremos.

A las 23'10 Meryl Streep entra en acción. Va a visitar a su amigo del alma, interpretado por Ed Harris (genial, por cierto), que ha perdido un montón de kilos para el papel porque su personaje tiene Sida y está en las últimas. Meryl hace gala de su colección habitual de muecas y aspavientos manuales, corporales y gestuales, y le cuenta a Harris que le está preparando un pedazo de fiestuqui. Harris, que está bastante chungo, pasa de ella como de la mierda, pero aún así Meryl, en su tónica habitual, sigue hablando sin parar dale que te pego, tic va y tic viene, no sabemos por qué pero ya nos enteraremos.

A las 23'20 en la cocina de Moore entra Toni Collette, disfrazada de señora de los años 50, y se pone a charlar con su amiga. Se tiran un rato de cháchara y al final ocurre un pequeño e inesperado incidente con Collette, que se queda un poco pillada la mujer. Bueno, algo es algo, hasta el momento en lo que va de peli Moore no ha hecho otra cosa que hacer la tarta, tocarse la barriga y mirar al niño con ojos llorosos y expresión culpable, no sabemos por qué pero ya nos enteraremos.

A las 23'50 la hermana de Virginia Woolf va a visitarla con una patulea de críos. Hay un pajarito muerto en el jardín y lo entierran. Nicole, que sigue sin parecer Nicole, pone flores en la tumba del pajarito. Luego la hermana y los pequevándalos se van y Nicole se queda llorando y echando mocos por su nueva y poco favorecedora nariz. No sabemos por qué pero ya nos enteraremos.

A las 00'20 por fin muere alguien, no diré quién. Desde el principio se veía venir, la única duda era quién iba a ser el agraciado en el sorteo. Bueno, Woolf ya sabemos que se suicida en la primera escena, pero en una película en la que todos los actores lloran tantísimo y tienen todo el rato una expresión tan compungida, era evidente que algún cadáver más tenía que haber. Por qué éste y no otro, cuando algunos llevaban las mismas o más papeletas? Ah, pues no sabemos, pero bueno, ya nos enteraremos.

A las 00'30 termina la película con una enigmática sonrisa de Meryl Streep. Por lo pronto ya adelanto que ella no es la muerta, pero teniendo en cuenta que lleva dos horas lloriqueando, con los ojos enrojecidos y derrochando sus famosos tics tutiplén... a qué viene esa estúpida mueca sonriente? Pues no lo sabemos y a estas horas ya es imposible que nos enteremos.

A las 00'40 me siento a escribir esta crítica. Realmente no sé qué he estado viendo ni lo que Stephen Daldry pretendía. Son tres mujeres, dos de ellas muy desgraciadas, y sigo sin saber por qué, y la tercera que hace aspavientos contínuamente y no para de parlotear como un loro. Con ello compensa en gran manera los densos silencios y la pasividad corporal de las otras dos... pero no termino de pillar el mensaje. Qué es lo que ha pasado aquí? Aparte de hacer tartas, comprar flores, preparar fiestas fashion y enterrar pajaritos... me he perdido algo? O tal vez se trataba simplemente de dejar que pasaran LAS HORAS?

sábado, 27 de julio de 2013

Tan fuerte, tan cerca, by Stephen Daldry

Los que leen mis críticas de vez en cuando saben que tengo una especial aversión hacia los niños actores y sus personajes. Es muuuuuy raro que a mí me guste un niño en una película y las pocas veces que ocurre lo grito a los cuatro vientos cual acontecimiento cercano a lo milagroso.

Pues bien, nunca, jamás, en todos los días de mi vida, había dado con un niño más insoportable, más repelente, más pejiguera, más asqueroso, más asesinable, más pessssssao, más capullo, más chillón, más tonnnnnnnto... Diosssss, qué cosa más insoportable de criatura, qué engendro, qué assssssco!!!!

Prometo que no exagero. Los que hayáis visto la película sabéis de lo que hablo. Pero para los que no la hayáis visto, doy unos cuantos detallitos creo que suficientemente ilustrativos. Hablo de un niño que dice cosas como:

- Obviamente

- Eso es una pregunta retórica

- Soy un patógeno con patas

- Mamá, te pasas la vida in absentia.

- Hablo de lugares de referencia histórica

- Eso es un oxímoron

- Has tenido una reacción histérica ante acontecimientos traumáticos

Lo prometo. Esas cosas dice el niño. Y luego está la pandereta, la puta pandereta. Porque el niño va a todas partes tocando una pandereta, para no ponerse nervioso. Como los de la tuna pero en niño. Dios mío, puede haber algo más terrorífico, deleznable y espantoso en este mundo?

Llega un momento en el que el ruídito de la pandereta se te mete en la cabeza y empiezas a delirar y a tener visiones. Entonces piensas que Tom Hanks no tuvo más remedio que morirse en la película para dejar de escuchar la puta pandereta. Y que Sandra Bullock tiene esa cara de alelada porque alguien desde pequeña la puteó tocando a todas horas una pandereta.

Y por último piensas que Stephen Daldry,  un gran director, un tipo que ha firmado auténticas obras maestras como "El lector", sólo ha podido rodar esta mamarrachada con niño de pesadilla porque... alguien lo torturó durante horas, días, semanas y meses con una puta pandereta. Lo cual sólo puede dar lugar a lo que ha dado: algo IN-SO-POR-TA-BLE.

jueves, 17 de marzo de 2011

The reader (El lector), by Stephen Daldry

Todo, la imagen, el sonido, el vestuario, la fotografía, la ambientación, las interpretaciones, el guión... todo convierten a esta película en uno de esos tesoros cinematográficos que no conviene perderse. Hacía mucho tiempo que una historia de amor no conseguía conmoverme, pero es que esto va más allá de un simple romance de película. Es un sentimiento que se prolonga durante toda una vida, bueno, dos vidas, a través no del contacto físico, que es bien breve, ni de los recuerdos, sino a través de algo tan etéreo como las letras.

Winslet sencillamente maravillosa, ese Oscar está más que merecido. Ralph Fiennes impecable, como siempre.

Después de ver esta película, simplemente no puedo entender los oscars de este año. A su lado, ni "Slumdog Millonaire" ni "Benjamin Button" me dicen nada. Es como intentar comparar un diamante con la boñiga de una vaca. Nada que ver. No os la perdais. Estoy segura de que pasará a la historia del cine como obra maestra.
spoiler:
Momentos inolvidables: ella confesándose culpable para no reconocer su analfabetismo, él descubriendo en sus recuerdos que ella no pudo haber escrito ese informe, ella subrayando las primeras letras "the the the the"... bueno, son tantos que es difícil elegir