Mostrando entradas con la etiqueta Coen (Joel). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Coen (Joel). Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de abril de 2015

No es país para viejos (No country for old men), by Joel e Ethan Coen)

Premisa 1: no me gustan los western.

Premisa 2: no me gustan los Coen.

Premisa 3: no me gustan las vísceras y odio a Tarantino.

Pues bien, una vez apuntadas estas tres premisas, tengo que confesar que no he leído la novela de Cormac McCarthy en la que se basa esta película, por lo cual no puedo saber qué parte es de su cosecha y qué parte es de los Coen Brothers, algo muy importante a la hora de hacer una crítica seria. Por ejemplo, no sé hasta qué punto el demencial peinado de Javier Bardem en su papel de sanguinario psicópata lo ideó McCarthy o es un estilismo fruto de la incontenible imaginación calenturienta de los brothers. Lo que sé es que con ese look infame su personaje no necesitaría ir armado hasta los dientes como de hecho va, puesto que cualquier persona mentalmente sana caería muerta ipso facto ante tan espantosa visión. Yo, desde luego, habría caído fulminada.

Y ya que estoy con Bardem, aprovecho para poner verdes a los que le dieron el Oscar al mejor secundario por su interpretación en este film. Sinceramente no entiendo que abrir mucho los ojos como si estuvieras muuuuy loco y mantener la faz pétrea sin ningún tipo de expresión pueda ser considerado un trabajo digno del premio más preciado, pero en fin, si le dieron unos años después a su señora el suyo por hacer aspavientos y chillar como una rata en “Vicky, Cristina, Barcelona”, pues qué quieres. Desde luego, lo mío con los Oscars es ya de vicio.

Luego, de entre todas las cosas que no entiendo de esta enigmática peli, hay una que me trae a maltraer; se supone que es una road movie porque se pasan todo el día persiguiéndose por carretera, pero al final parece que no hacen más que dar vueltas en torno a un sitio porque siempre terminan llegando al mismo motel, que parece el motel de “Psicosis” pero con un tío más tarado todavía. Qué significado oculto puede tener esto. No lo sé, puede que sea una alusión al eterno retorno, o una paranoia de los Coen o vete tú a saber. Yo entre eso y los pelos de Bardem estaba completamente flipada.

Y para remate de la pera, el personaje de Tommy Lee Jones, ese sheriff a punto de jubilarse que se pasa el día filosofando y haciendo reflexiones paranormales sobre el devenir de la vida y la muerte. Qué pinta ese tío ahí, qué hace. No sé, por qué a un pollo que va dejando cadáveres por ahí tutiplén, a un ritmo acojonante, a razón de media docena diaria, sólo lo persigue un viejo sheriff de un pueblucho perdido de la América profunda. Dónde está el FBI, dónde están los cuerpos especiales, yo qué sé, los marines, la aviación, un helicopterillo aunque sea, algo que dé a entender que a alguien más que a ese sheriff le preocupa que decenas de personas estén muriendo a manos de un asesino en serie.

En fin, y termino ya con la principal duda de todas las que me he planteado, que son muchas. A qué viene ese título, cómo que no es país para viejos. Y con los demás qué pasa. Pero si ahí da igual que seas joven o viejo, rubio o moreno, hombre o mujer, flaco o gordo… Si todo el que se pone a tiro del chiflado Bardem termina con un pedazo agujero en la cabeza o en mitad del estómago, con los sesos y las higadillas saliéndose por todas partes. Vaya mierda de título, vaya mierda de peli y vaya mierda de tiempo perdido una vez más con los dos tarados estos de los Coen. Ésta ya sí que sí es LA ÚLTIMA VEEEEEEZ! Palabrita.

martes, 30 de septiembre de 2014

O Brother!, by Joel Coen

Érase que se era tres tontos bajo una chopera. Sí, tan tontos tan tontos que a ratos dan una mijilla de risa, pero la mayor parte del tiempo sus tontadas provocan un sopor que te cagas.

Desde luego lo mío con los Coen de verdad es de juzgado de guardia. Cada vez que veo una peli suya me juro y me rejuro que es la última, pero luego hay algo que me atrae inexorablemente, y cuando veo la palabra Coen el dedo se me va solo en el mando a la cadena correspondiente. Es una tara como otra cualquiera, una especie de vicio insano que me trae a maltraer y que conlleva, inevitablemente, una crítica exaltada llena de exabruptos, rabotadas, sapos y culebras.

“O Brother” es una supuesta comedia que carece de gracia y de ritmo, dos cualidades imprescindibles en este género. De qué vale una comedia que no da risa? Ah, pues los Coen sabrán. O igual a ellos sí les hacen gracia sus cosas, lo cual explicaría que una y otra vez repitan este tipo de bodrios de similar factura. Y si encima les cuesta mantener el ritmo de la acción, la consecuencia inmediata es el bostezo, básicamente lo que a mí me provocan estos dos brothers de continuo.

Qué salvaría? Pues básicamente a dos de los tontos, Clooney y Turturro, que con sus más que correctos trabajos son los únicos que consiguen provocar de vez en cuando alguna que otra mueca similar a la sonrisa. Bueno, y por supuesto la banda sonora, que, las cosas como son, es magnífica. Esa musiquilla sureña al más puro estilo Mississipi es, sin lugar a dudas, lo mejor de la peli. Todo lo demás… pffffffffff, caca de la vaca.

jueves, 24 de abril de 2014

Barton Fink, by Joel Coen

Otra veeeeeeeeeez!!!! Lo he vuelto a haceeeeeeeerrrrr!!! Socorrooooooo!! Dos días después de tragarme el último espantajo de los Coen he caído de nuevo!!!! Dios mío, no tengo remedio, estoy enferma, esto no puede ser.

Tres premios en Cannes, Virgen Santa! Los tres premios principales: película, director y actor. Tenía que habérmelo olido a la legua. Tres premios gordos en Cannes sólo pueden significar una cosa: BODRIO INFUMABLE. Las tres Ces, CCC: Coen, Cannes y Caca.

Y bueno, aquí por lo menos los personajes no hablan en hebreo como en "Un tipo serio", algo es algo; en hebreo no hablan, pero como si hablaran, porque se les entiende casi igual. Madre mía, qué diálogos! Por qué hablan los personajes de estos tíos así de raro?? Por qué no dicen alguna cosa que pueda entender el ciudadano medio de cualquier lugar del mundo??

No, en serio, los Coen intentan aquí, creo yo, elaborar una tesis sobre el proceso creativo en el cine: la presión del guionista, el productor metiendo caña... vale. La idea es buena, pero como de costumbre les sale una cosa rarita, como son ellos, que en la rareza está su esencia y su "virtud".

Una cosa en su favor tengo que decir: hay que reconocer que los dos Juanitos, Turturro y Goodman (qué tíos más grandes, joder), hacen que la peli sea un poco más soportable, aunque con todo y con eso llegar hasta el final es morrrrrtal. Hay momentos en los que piensas: pero esto no va a acabar nunca???? Pero por qué lo he vuelto a haceeer??? Pero pero... tíiiiia, qué te pasa, estás enferma o quéeeeee? Si sabes que los Coen te matan, si sabes que esto ha ganado 3 premios en Cannes (que se dice pronto, nada menos que 3)... con ese historial quién te manda a ti meterte en esta trampa mortal?

Tranquilos, no os compliquéis; era una pregunta retórica.

Ps. Sobre las diatribas de un guionista en apuros, yo antes que la fantasmada coeniana esta, recomendaría leer a Santiago Roncagliolo en su magnífica novela "Oscar y las mujeres".

Mucho más gracioso e interesante que los Coen, dónde va a parar, sólo que en lugar de un guionista de cine el protagonista es guionista de telenovelas sudamericanas. Y es muuuuucho más divertido, lo prometo.

martes, 22 de abril de 2014

Un tipo serio, by Joel e Ethan Coen

No sé ni cómo me he atrevido. La última vez juré ante la Biblia, el Corán y la Torá que los Coen nunca más, pero me puede el vicio, no tiene otra explicación. Llevo siglos esperando otro “Gran Lebowski” y en el ínterin me estoy tragando cada mamarrachada que te cagas.

En esta ocasión, a la psicopatía esquizoide crónica de los Coen, se une el hecho de que la mitad de los diálogos son en semihebreo. Para que os hagáis una idea, más o menos como el que sigue:

- Podrías pasarme el bosher con el talmiz de la nagash?

- No, porque no tengo mis heshvav pero si quieres el kislav del bronish lo tengo aquí al lado.

- No, gracias. Oye, viste ayer el tarev de la tsanak? Qué tekeliv!

- Estuve viendo el shibuk de la qutab pero por la noche cogí el yabah y lo guisé con el kotev y me salió un heshvat riquísimo.

- Pues mi kharev estuvo en la qishab de Miriam y cogió un gran vlashiz.

- No me digas. Si ya sabía yo que la shitab de Sarah no tendría mucho tsevek. Qué krotev, por la heshva de mi tsolak!

Y así todo el tiempo.

Y así hasta la náusea.

lunes, 18 de junio de 2012

El hombre que nunca estuvo allí, by Joel y Ethan Coen

Por qué se llama esta película así? Dónde no estuvo el hombre?

Por qué hay quien cree que poner cara de palo es ser un gran actor?

Por qué algunos creen que cine en blanco y negro es cine negro?

Por qué Billy Bob Thornton obtuvo chiquicientos premios por este papel?

Por qué Thornton parece un Bogart de pacotilla?

Por qué Frances McDormand se presta a todos los desbarres de su marido?

Por qué ponen esas soporíferas voces en off contando patéticas historias?

Por qué no puedo creerme a ese peluquero mudo que no sonríe jamás?

Por qué me aburren tanto los Coen?

Por qué tiene maravillosas críticas esta mamarrachada?

domingo, 15 de abril de 2012

Quemar después de leer, by Joel y Ethan Coen

Uffff, otra vez los Coen. Soy incorregible, lo sé, pero es que es ver la palabra Coen y volverme loca a pesar de que una y otra vez termino dándome cabezazos contra el mando. Aunque si soy del todo sincera, esta vez no me atraparon sólo ellos; había otros nombres junto al suyo que, todos unidos en perfecta armonía, constituyen un cebo tan irresistible como magnético. Hablo de Malkovich, de Clooney, de Pitt, y por supuesto, de McDormand. Simplemente a eso no se puede decir que no, o yo por lo menos no puedo.

Debo reconocer que no es de lo peor que he visto de ellos, que ya es algo. Las interpretaciones, sin embargo, son muy irregulares. Pitt hace de capullo cachas masticachicle, que no parece un papel muy complicado, y no da para más. Frances, en cambio, está pletórica de espía amateur; de hecho es el personaje más logrado y atractivo, y toda la trama en torno a sus operaciones estéticas es lo mejor de la película con diferencia. Malkovich y Clooney cumplen y hacen lo que pueden, aunque me temo que no pasarán a la posteridad por estos papeles.

La historia es bastante rollo, vamos, un coñazo hablando mal y pronto. Parodiar el cine de espías es que es complicado porque ya de por sí es un tipo de cine propenso a la autoparodia. De todas formas creo que los Coen se defienden mucho mejor en la comedia que en el dramón o el thriller. Tienen un sentido del humor un tanto sui generis pero tengo que confesar que a ratos me reí bastante. El estilillo ése tan peculiar me ha recordado un poco a "Ladykillers".

Bueno, sí que hay una escena impagable en esta película: Clooney enseñándole a McDormand el invento secreto en el que lleva años trabajando en el sótano de su casa. Momentazo. Jajajaja, menudo invento, a ver si alguien de verdad se pone a ello. Si hay por aquí algún ingeniero o algún ingenioso, fijo que se forraría. Garantizado.

sábado, 14 de enero de 2012

Valor de ley (True Grit), by Joel Coen y Ethan Coen

Vuelvo a intentarlo con un Western, a pesar de no ser género santo de mi devoción, pero la peli tiene estupendas críticas, y además tengo un reto personal con los Coen: busco constantemente otro gran Lebowski, reconozco que con escaso éxito hasta el momento. Total, que me atrevo a hacer westing y tiro palante.

Como era de prever, los Coen hace tiempo que olvidaron a Lebowski, o que intentan resucitarlo sin fortuna. A Bridges le pasa lo mismo; quiere perpetuar al Nota pero no le funciona. Únicamente Matt Damon hace algo medianamente distinto pero tampoco provoca orgasmos.

En definitiva, una historia que, por otro lado, es la misma historia mil veces contada antes en mil películas del Oeste: se buscan forajidos, los forajidos son muy malos disparando y los que los buscan son buenísimos. Un montón de tiroteos y sólo caen de un bando. Éste es el esquema básico del Far West.

Bueno, en esta peli algo distinto sí que hay: una niña, que está a medio camino entre Lisa Simpson y Fidel el de Aída y que se supone que es el elemento diferenciador respecto a las cientos de películas del Oeste que la preceden. Del personaje de la niña sólo puedo decir una cosa: gracias a ella sé que hay un Norman Bates en mí; esa niña duchándose detrás de unas cortinas es una auténtica provocación.

En fin, me temo que el Western seguirá siendo un género perfectamente prescindible para mí. Y que mi reto con los Coen también permanecerá intacto por los siglos de los siglos.

Hasta el próximo castañazo, amigos.

viernes, 10 de junio de 2011

El gran Lebowski, by Joel Coen

Tengo que confesar que El Nota es uno de mis personajes fetiche del cine. Junto con el neurótico Nicholson de "Mejor imposible" y el torpe, desastroso y entrañable François Pignon de "La cena de los idiotas" forma mi particular Santísima Trinidad del mundo de la comedia. Os imagináis una noche loca con esos tres elementos?

He leído algunas críticas de "El gran Lebowski" y entre unos y otros, destacando escenas, rememorando diálogos y destripando gags, el caso es que es como volver a ver la película. Además queda poco por decir, así que me limitaré a apuntar también yo mi escena favorita. Quizás no sea la mejor y puede que hasta resulte un poco tonta pero a mí me encantó, por lo original y alucinante. Es la fantasía sexual de El Nota (recordemos que es un fumao) en la que es una bola en una bolera y pasa to flipao por debajo de un montón de tías con las piernas abiertas. Esa carita de felicidad, se supone que contemplando chirlas de todo color y pelaje, no puede describirse, hay que verla.

Igual a todos los tíos les encantaría ser una bola y rodar interminablemente bajo las faldas de una infinidad de señoras con las bragas en la mano pero yo creo que ésa es la clase de cosa que sólo se les puede ocurrir a los Coen. Por eso yo me enamoré de ellos y de su mundo loco loco loco viendo esta película, aunque luego con "Fargo" me llevé tan tremendo chasco que padecí un ataque de intenso desamor tan fuerte que casi llegué a olvidarme del gran Lebowski. Por suerte de vez en cuando la vuelvo a ver y mi perdido amor por los Coen resurge de las cenizas y mi corazoncito vuelve a latir a su surrealista y alocado ritmo. A fin de cuentas, así es el amor, no?

jueves, 17 de marzo de 2011

Fargo, by Joel Coen

Te has cubierto de gloria. Ésa fue la frase que me espetó mi complementario anoche en cuanto terminó "Fargo" y aparecieron los títulos de crédito, a la vez que me fulminaba con la mirada.

No era, ni mucho menos, la única mirada-rayo que me echaba durante la peli, lo que pasa es que yo, conforme transcurría la acción casi ni me había atrevido a mirarlo, y sólo llegué a captar alguna que otra de reojillo. La mirada venía a decir poco más o menos lo siguiente:

"Por qué, por qué me haces esto. Por qué me obligas a ver esta bazofia. Qué te he hecho yo para someterme a esta tortura."

Habíamos tenido una controversia antes sobre lo que íbamos a ver esa noche, y había ganado yo por goleada con mis argumentos irrefutables:

" Fargo es lo más; tiene casi un 8 en FA, unas críticas que te cagas, por lo visto impresionante. Prepárate para ver un peliculón de 7 pares de cojo...nes".

Afortunadamente no hubo palabras, sólo un silencio espeso y plomizo que nos acompañó al tálamo conyugal. Veremos a ver si este desliz cinematográfico mío no supone el principio del fin de una larga y feliz convivencia marital.

Lo peor es que Frances McDormand es una de mis actrices favoritas, y que "El gran Leboski" también es una de mis pelis favoritas. Estoy francamente desolada. Me gustaría no haber visto esto nunca, pero ya no hay vuelta atrás. Lo visto, visto está. Y ya para siempre tendré que recordar que Frances y los Coen perpetraron esto, junto con las otras obras por las que los admiro.

Y del doblaje prefiero ni hablar. ¿Esas vocecillas que les ponen a McDormand y a la señora secuestrada son concebibles en personas adultas? ¿Esas voces, al lado de las cuales Verónica Forqué es un tenor, tienen algún sentido? En la versión original también hablan así?

Bueno, qué más puedo decir. Mi desolación es total. Creo que después de este palo ya nunca más podré volver a confiar en las votaciones de esta página. Para mí son tan fiables como un termómetro de esparto.

Ladykillers, by Joel y Ethan Coen

No contenta con pegarme el tremendo palazo del otro día con Fargo, voy al día siguiente y repito con los Coen. Eso sí, aproveché una ausencia de mi contrario para no tener que volver a pasar por el trance de las miradas-rayo. Necesitaba reconciliarme con estos muchachos que tan buenos ratos me hicieron pasar con el grandísimo Lebowski.

El resultado es que me reconcilié a medias. Sí pero no. O no pero sí. No fue tan terriblemente lacerante como Fargo pero tampoco me dio la lebowskimanía. Llámalo indiferencia, nifunifá, nichichanilimoná... Llámalo X.

Como no he visto "El quinteto de la muerte", obra en la que se basa este remake, me voy a limitar a criticar lo que vi. Reconozco que a ratillos me reí, tiene sus puntos. Tom Hanks está estupendo en un papel muy distinto a los que nos tiene acostumbrados; y la abuelilla es un personaje genial, digno de pasar a los anales, peeeeero... me costó la misma vida entrar. La primera media hora me resultó soporífera total, y ya estaba a punto de rendirme y mandar a los Coen a los confines de mi cinefilia cuando, así de sopetón, empecé a ver la luz, a reirme y a disfrutar.

Luego la cosa transcurre de un modo muy irregular. Tiene momentos muy muy buenos pero a ratos se hace larguíiiiiiisima. Eso sí, tiene un buen final, y si consigues no sucumbir en el primer tercio puedes pasar un buen rato.

De todas formas, después de lo de Fargo necesito yo mucho más que esto para reconciliarme con los Coen. De momento digamos que estamos en ello.