Estaba loca por ver esta película. Desde que leí la novela, que me encantó, me moría de ganas.
Aleluya! Hoy por fin la he pillado. Y tal como me temía, tanto tiempo esperando sólo podía llevarme al chasco más morrocotudo.
A pesar de que...
- John Cusack era sin duda el actor idóneo para interpretar al protagonista.
- Stephen Frears capta a la perfección el espíritu de la novela.
- Los personajes, la ambientación, el reparto... todo es impecable.
- Hay escenas-joya como los diálogos entre los hermanos John y Joan Cusack.
- La banda sonora, que es la base de la historia, es la puta hostia.
A pesar de todo esto...
- No hay química ninguna entre la pareja protagonista.
- Lo que en la novela era divertido aquí roza constantemente lo patético.
- El personaje principal, con tanto dirigirse a la cámara, termina dando repelús.
- Toda la película parece una simple excusa para grabar una banda sonora genial.
- El final, que funcionaba perfectamente en la novela, aquí no hay quien se lo crea.
Éste es el paradigma evidente de que se puede hacer un calco en cine de una gran novela, con altisima fidelidad al texto, y que sin embargo en soporte visual la historia haga ploffff. Y creo que el fallo principal está en que no es lo mismo una narración en primera persona en un relato que en un filme. Frears abusa una barbaridad del primer plano y la charla con la cámara, tanto que se convierte en un recurso cansino.
Que conste que he intentado valorar esta película independientemente de la novela, como si no la hubiera leído, pero es que me ha sido totalmente imposible, porque el efecto que tuvo en mí el texto escrito no lo ha tenido ni de lejos la peli.
Creo que en lo sucesivo me abstendré de ver más filmes basados en obras que haya leído, por mucho que me hayan gustado. Es más, cuanto más me hayan gustado menos haré por ver la película. Palabrita. No tengo cuerpo para tanto chasco.
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jueves, 27 de agosto de 2015
martes, 7 de abril de 2015
El chico del periódico, by Lee Daniels
Tenemos una serie de personajes completamente desquiciados, con un nivel de descerebramiento rayano en el surrealismo, que configuran una historia aún más desquiciada que los propios personajes. Hagamos un repasito:
LOS HERMANOS JANSEN. Un periodista homosexual y masoquista que vuelve al hogar paterno para escribir un reportaje sobre un preso condenado a la silla eléctrica. En la casa se reúne con su joven hermano, que se pasa el día echándose pajas como un loco en su habitación. Al gay, que lo interpreta Matthew McConaughey con esa “intensidad” que últimamente imprime a todos sus personajes, le dan unas palizas de muerte por sus aficiones sexuales, mientras que al hermanito, un Zac Efron caracterizado por su insulsez habitual, se le revolucionan las ya de por sí dislocadas hormonas cuando ve aparecer por su casa a una pirada cuarentona en minifalda de la que se enamora instantánea y perdidamente.
HILLARY VAN WETTER. El preso al que los hermanos Jansen creen injustamente condenado. Es, con mucho lo mejor de la película porque aparte de que lo interpreta con su acostumbrada solvencia un John Cusack que se come con patatas a todos los demás, es probablemente el único personaje que presenta alguna dosis de realismo, dentro del rol carcelario que le ha tocado. Es la bestia parda que se espera de él y no defrauda en ninguno de sus gestos y actitudes de bruto oficial.
CHARLOTTE. Es la cuarentona pirada de la que se enamora el joven Jansen. La muchacha se dedica a cartearse con presos de renombre y está decidida a casarse, aun sin conocerlo, con el bruto Hillary. La interpreta Nicole Kidman con la misma cara de palo botulinizado que acostumbra a lucir en sus últimos trabajos. Eso sí, las escenas más divertidas de la peli corren de su cuenta: la meada en la cara de Efron y la pajilla para disfrute y regodeo de su novio Hillary, con orgasmo incluído, no tienen precio ni desperdicio.
Lee Daniels, director de la sobrevaloradísima “Precious”, se deja caer con esta alucinante historia que está a medio camino entre el drama carcelario, la comedia negra y la locura almodovariana. De hecho he leído por ahí que el propio Almodóvar estaba interesado en dirigirla, y no me extraña porque le va como anillo al dedo, aunque tengo la impresión de que en sus manos la cosa hubiera quedado mucho más divertida y esperpéntica. Daniels da la impresión de no saber muy bien qué hacer con unos personajes que se le salen de madre y con una narración bastante kafkiana que le sobrepasa con creces.
LOS HERMANOS JANSEN. Un periodista homosexual y masoquista que vuelve al hogar paterno para escribir un reportaje sobre un preso condenado a la silla eléctrica. En la casa se reúne con su joven hermano, que se pasa el día echándose pajas como un loco en su habitación. Al gay, que lo interpreta Matthew McConaughey con esa “intensidad” que últimamente imprime a todos sus personajes, le dan unas palizas de muerte por sus aficiones sexuales, mientras que al hermanito, un Zac Efron caracterizado por su insulsez habitual, se le revolucionan las ya de por sí dislocadas hormonas cuando ve aparecer por su casa a una pirada cuarentona en minifalda de la que se enamora instantánea y perdidamente.
HILLARY VAN WETTER. El preso al que los hermanos Jansen creen injustamente condenado. Es, con mucho lo mejor de la película porque aparte de que lo interpreta con su acostumbrada solvencia un John Cusack que se come con patatas a todos los demás, es probablemente el único personaje que presenta alguna dosis de realismo, dentro del rol carcelario que le ha tocado. Es la bestia parda que se espera de él y no defrauda en ninguno de sus gestos y actitudes de bruto oficial.
CHARLOTTE. Es la cuarentona pirada de la que se enamora el joven Jansen. La muchacha se dedica a cartearse con presos de renombre y está decidida a casarse, aun sin conocerlo, con el bruto Hillary. La interpreta Nicole Kidman con la misma cara de palo botulinizado que acostumbra a lucir en sus últimos trabajos. Eso sí, las escenas más divertidas de la peli corren de su cuenta: la meada en la cara de Efron y la pajilla para disfrute y regodeo de su novio Hillary, con orgasmo incluído, no tienen precio ni desperdicio.
Lee Daniels, director de la sobrevaloradísima “Precious”, se deja caer con esta alucinante historia que está a medio camino entre el drama carcelario, la comedia negra y la locura almodovariana. De hecho he leído por ahí que el propio Almodóvar estaba interesado en dirigirla, y no me extraña porque le va como anillo al dedo, aunque tengo la impresión de que en sus manos la cosa hubiera quedado mucho más divertida y esperpéntica. Daniels da la impresión de no saber muy bien qué hacer con unos personajes que se le salen de madre y con una narración bastante kafkiana que le sobrepasa con creces.
martes, 12 de noviembre de 2013
Un asesino algo especial, by George Armitage
Increíble pero cierto. Me quedé completamente sopa viendo una película con mi adorado John Cusack como protagonista. Es más, ni la presencia de sus fantásticas hermanas, Joan y Ann Cusack, consiguió sacarme de mi sopor. La familia Cusack al completo sólo consiguió adormilarme, acunarme, cantarme una nana y dejarme acurrucada en brazos de Morfeo.
Nunca, ni en mis más terribles pesadillas, hubiera yo imaginado que una trama aparentemente divertida sobre un asesino profesional metido en una reunión de ex alumnos de instituto, pudiera llegar a resultar tan soporífera, tan insulsa, tan sin gracia, tannnn increíblemente aburrida. Lo que yo vi antes de entrar profundamente en el mundo de los sueños fue:
1. Una historia de amor sosa y sin átomo de química.
2. Un guión soso y sin átomo de interés.
3. Una dirección de George Armitage floja y sin átomo de entusiasmo.
4. Y eso sí: una estupenda banda sonora de los 80. Lo único salvable.
Nunca, ni en mis más terribles pesadillas, hubiera yo imaginado que una trama aparentemente divertida sobre un asesino profesional metido en una reunión de ex alumnos de instituto, pudiera llegar a resultar tan soporífera, tan insulsa, tan sin gracia, tannnn increíblemente aburrida. Lo que yo vi antes de entrar profundamente en el mundo de los sueños fue:
1. Una historia de amor sosa y sin átomo de química.
2. Un guión soso y sin átomo de interés.
3. Una dirección de George Armitage floja y sin átomo de entusiasmo.
4. Y eso sí: una estupenda banda sonora de los 80. Lo único salvable.
miércoles, 21 de agosto de 2013
Shangai, by Mikael Håfström
Últimamente me paso la vida entre China y Japón, todo el día de acá para allá, de Shangai a Tokio y de Tokio a Shangai. Hasta los ojillos se me están achinando un poco, palabrita. En menos de 10 días me he chupado "Deseo, peligro", de Ang Lee, "Pabellón de mujeres" de Yim Ho, y ahora "Shangai". Las tres tienen en común, aparte de la localización, unas cuantas cosas más:
- Hay un trasfondo de conflicto chino-japonés durante la II Guerra Mundial.
- Hay tres protagonistas femeninas guapérrimas de la muerrrrte.
- Hay tres protagonistas masculinos menos guapos, pero que tienen su aquél.
- Hay muchíiiiisima tensión sexual tanto resuelta como no resuelta como casi.
- Hay tres maridos japos en distintas fases de cornudez y callado estoicismo.
- Hay muchísima sangre en distintos grados de coloración y espesor.
- Hay besos, ternura, gran derroche de amor y bastante locura.
Pero si en "Deseo, peligro" predominaba lo erótico y en "Pabellón de mujeres" el choque cultural, aquí tenemos una historia de espías, a lo "Casablanca". Vale, John Cusack no es Caradepalo Bogart (Cusack es muuuuucho más sexy) ni Gong Li es Lagrimitas Bergman (Li es muuuuuucho más guapa), ni tampoco Mikael Håfström es Michael Curtiz, aunque los dos sean tocayos, pero... llamadme loca, ignorante o hereje: a mí Shangai me parece como más soportable, dentro de la insoportabilidad. Dicho queda. Se admiten fusilamientos y cuchilladas. Estrangulamientos no, que me asfixio.
- Hay un trasfondo de conflicto chino-japonés durante la II Guerra Mundial.
- Hay tres protagonistas femeninas guapérrimas de la muerrrrte.
- Hay tres protagonistas masculinos menos guapos, pero que tienen su aquél.
- Hay muchíiiiisima tensión sexual tanto resuelta como no resuelta como casi.
- Hay tres maridos japos en distintas fases de cornudez y callado estoicismo.
- Hay muchísima sangre en distintos grados de coloración y espesor.
- Hay besos, ternura, gran derroche de amor y bastante locura.
Pero si en "Deseo, peligro" predominaba lo erótico y en "Pabellón de mujeres" el choque cultural, aquí tenemos una historia de espías, a lo "Casablanca". Vale, John Cusack no es Caradepalo Bogart (Cusack es muuuuucho más sexy) ni Gong Li es Lagrimitas Bergman (Li es muuuuuucho más guapa), ni tampoco Mikael Håfström es Michael Curtiz, aunque los dos sean tocayos, pero... llamadme loca, ignorante o hereje: a mí Shangai me parece como más soportable, dentro de la insoportabilidad. Dicho queda. Se admiten fusilamientos y cuchilladas. Estrangulamientos no, que me asfixio.
martes, 30 de julio de 2013
La cosecha de hielo, by Harold Ramis
Esta peli decididamente se merece unas de cal y otras de arena.
CAL. Es altamente previsible desde el principio.
ARENA. Sorpresa! Caradepalo Thornton sabe sonreir. Waw!
CAL. Es muy corta pero se hace muuuuuuuuuuuy larga.
ARENA. Sin duda John Cusack, el más mejor del mundo. Fantástico
CAL. Demasiada sangre sin justificar. No me convence.
ARENA. El amigo borrachuzo de Cusack.
CAL. Como thriller está muy visto, no hay nada original.
ARENA. El humor negro navideño. Esa difunta debajo del árbol, genial.
CAL. Harold Ramis no le termina de pillar el tono. Y yo tampoco.
Al final me puede más la cal. Lo siento, Ramis, otra vez será
CAL. Es altamente previsible desde el principio.
ARENA. Sorpresa! Caradepalo Thornton sabe sonreir. Waw!
CAL. Es muy corta pero se hace muuuuuuuuuuuy larga.
ARENA. Sin duda John Cusack, el más mejor del mundo. Fantástico
CAL. Demasiada sangre sin justificar. No me convence.
ARENA. El amigo borrachuzo de Cusack.
CAL. Como thriller está muy visto, no hay nada original.
ARENA. El humor negro navideño. Esa difunta debajo del árbol, genial.
CAL. Harold Ramis no le termina de pillar el tono. Y yo tampoco.
Al final me puede más la cal. Lo siento, Ramis, otra vez será
sábado, 20 de julio de 2013
... Y que le gusten los perros, by Gary David Goldberg
Me encuentro por ahí mucha indignación feminista por el planteamiento de esta película: "pordiosssss, parece que las mujeres no sabemos estar solas y necesitamos una pareja sí o sí". También me encuentro críticas intensamente negativas de caballeros que opinan que la película pone a las mujeres a la altura de una alpargata en cuanto a tontas, insoportables y patéticas. Pues bien, tengo unas cuantas noticias tanto para unas como para otros:
1. Esta historia no es machista ni feminista: tíos y tías hacen igual el gilipollas.
2. A la mayoría de la gente, no sólo a las mujeres, le gusta tener pareja.
3. Hoy en día mucha gente busca pareja por Internet; es lo más operativo.
4. Sí, la gente se vuelve un tanto tontorrona y pueril cuando sale al mercado.
5. Incluso los viejos se vuelven adolescentes granulentos, es cierto.
6. Y luego estamos los que buscamos pareja a los amigos, que ésa es otra.
7. En definitiva, la realidad se parece bastante a lo que se ve en esta película.
La escogí por John Cusack, de quien estoy estúpidamente enamorada desde hace mil años. Y aun cuando pensaba que sería una mierda, al final me enganchó. Me gustó Cusack, por supuesto, pero también me encantó reencontrarme con Christopher Plummer, qué gran actor, qué prestancia y qué presencia. Y como colofón perfecto me apunté a este director, Gary David Goldberg, que aunque venga de la tele y haya firmado cosas bastante discutibles, yo diría que aquí no ha hecho un mal trabajo del todo. Es más, juraría que lo suyo es puro neorrealismo. En Italia probablemente sería Dios.
1. Esta historia no es machista ni feminista: tíos y tías hacen igual el gilipollas.
2. A la mayoría de la gente, no sólo a las mujeres, le gusta tener pareja.
3. Hoy en día mucha gente busca pareja por Internet; es lo más operativo.
4. Sí, la gente se vuelve un tanto tontorrona y pueril cuando sale al mercado.
5. Incluso los viejos se vuelven adolescentes granulentos, es cierto.
6. Y luego estamos los que buscamos pareja a los amigos, que ésa es otra.
7. En definitiva, la realidad se parece bastante a lo que se ve en esta película.
La escogí por John Cusack, de quien estoy estúpidamente enamorada desde hace mil años. Y aun cuando pensaba que sería una mierda, al final me enganchó. Me gustó Cusack, por supuesto, pero también me encantó reencontrarme con Christopher Plummer, qué gran actor, qué prestancia y qué presencia. Y como colofón perfecto me apunté a este director, Gary David Goldberg, que aunque venga de la tele y haya firmado cosas bastante discutibles, yo diría que aquí no ha hecho un mal trabajo del todo. Es más, juraría que lo suyo es puro neorrealismo. En Italia probablemente sería Dios.
domingo, 14 de abril de 2013
Max, by Menno Meyjes
Estaba Hitler loco? Pues Menno Meyjes parte de la tesis de que sí, de que estaba muuuuuuuuy loco, y además tenía una serie de aspiraciones artísticas que, al no verse satisfechas, lo llevaron a descargar esa frustración en la política, fundamentalmente en su odio hacia los judíos. Vamos, que Hitler exterminó a chiquicientos millones de judíos porque un pasante de arte judío no le hizo la ola cuando le enseñó sus cuadros. Hombreeeeee!
Yo es que no creo que Hitler estuviera tan loco como Meyjes pretende y como se refleja en la demencial expresión de Noah Taylor a lo largo de todo el film. Yo creo que Hitler era un tarado, sí, y probablemente un maniático antitabaco, antialcohol y antitaurino, seguro. Pero en absoluto me creo esa dicotomía pintura-política que se plantea en la película como si se tratara de dos talentos contrapuestos que están en liza y como si sólo uno de ellos pudiera imponerse. Ohhhhhh, qué pena, como Hitler no pudo desarrollar su carrera artística, qué iba a hacer el hombre sino planificar exterminios a mansalva?
Y como lo de Hitler no me termina de convencer demasiado, paso de él olímpicamente y (la primavera qué mala es) me dejo seducir por el personaje de John Cusack. Qué savoir faire, qué elegancia, qué mirada, qué carisma, qué todo!!! Max, ese macho con aroma de hombre de verdad, que manco y todo, con una sola manita tiene satisfechas y totalmente entregadas a dos señoras de rompe y rasga: la suya propia y otra de alquiler. Un verdadero paradigma de la optimización de recursos.
Señores que con las dos manos intactas son incapaces de cumplir medio aceptablemente con sus novias y esposas, tomen nota. Igual les convendría cortarse una mano para conseguir la técnica impecable de Max-Cusack con la otra.
O a unas malas, igual se reencarnan en Cervantes y escriben El Quijote.
Yo es que no creo que Hitler estuviera tan loco como Meyjes pretende y como se refleja en la demencial expresión de Noah Taylor a lo largo de todo el film. Yo creo que Hitler era un tarado, sí, y probablemente un maniático antitabaco, antialcohol y antitaurino, seguro. Pero en absoluto me creo esa dicotomía pintura-política que se plantea en la película como si se tratara de dos talentos contrapuestos que están en liza y como si sólo uno de ellos pudiera imponerse. Ohhhhhh, qué pena, como Hitler no pudo desarrollar su carrera artística, qué iba a hacer el hombre sino planificar exterminios a mansalva?
Y como lo de Hitler no me termina de convencer demasiado, paso de él olímpicamente y (la primavera qué mala es) me dejo seducir por el personaje de John Cusack. Qué savoir faire, qué elegancia, qué mirada, qué carisma, qué todo!!! Max, ese macho con aroma de hombre de verdad, que manco y todo, con una sola manita tiene satisfechas y totalmente entregadas a dos señoras de rompe y rasga: la suya propia y otra de alquiler. Un verdadero paradigma de la optimización de recursos.
Señores que con las dos manos intactas son incapaces de cumplir medio aceptablemente con sus novias y esposas, tomen nota. Igual les convendría cortarse una mano para conseguir la técnica impecable de Max-Cusack con la otra.
O a unas malas, igual se reencarnan en Cervantes y escriben El Quijote.
domingo, 15 de julio de 2012
Identidad (Identity), by James Mangold
1. Desde el principio hay una paloma en el sombrero.
2. La mujer no se parte en dos; está en una sola parte de la caja.
3. Nunca guarda la carta en la baraja, la tiene escondida.
4. No ha desaparecido; está en el doble fondo del armario.
5. La moneda la saca de la manga, no de tu oreja.
6. Lo que ves no es lo que ves; es lo que quieren que veas.
Pues sí, toda la peli es un puro truco y te la están metiendo doblá.
Pero duele menos si quien te la mete se llama John Cusack.
2. La mujer no se parte en dos; está en una sola parte de la caja.
3. Nunca guarda la carta en la baraja, la tiene escondida.
4. No ha desaparecido; está en el doble fondo del armario.
5. La moneda la saca de la manga, no de tu oreja.
6. Lo que ves no es lo que ves; es lo que quieren que veas.
Pues sí, toda la peli es un puro truco y te la están metiendo doblá.
Pero duele menos si quien te la mete se llama John Cusack.
martes, 22 de marzo de 2011
Un gran amor, by Cameron Crowe
Abordé esta película preparada psicológicamente para un bodrio, y durante los 3 primeros cuartos de hora no me defraudó; en efecto parecía un bodrio y de campeonato. Ya me frotaba las manos pensando en la demoledora crítica que escribiría al día siguiente poniéndola a parir, cuando de repente... una escena inesperada, diferente, rara. Esto no es lo que parece:
-A qué piensas dedicarte, chico?
- A nada que implique comprar, vender o procesar. No pienso comprar nada que se venda ni se procese. No pienso vender nada que se compre ni se procese. Ni pienso procesar nada que se compre ni se venda.
-Ya, pero a qué piensas dedicarte?
- Tal vez al kick boxing
Oh cielos, un diálogo distinto, inesperado, sorprendente, felizmente ajeno a cualquier comedia romántica vista hasta el momento. Uffff, adiós crítica demoledora; lástima, otra vez será.
Pero nada, que no cunda el pánico. Sí, hay crítica demoledora. Esa escena y ese diálogo en el salón familiar de la protagonista sólo fueron un espejismo, un minúsculo haz de luz entre las brumas de la memez. Al final resultó lo que había parecido desde el principio, un bodrio de campeonato; me congratula decir que todas las apariencias no engañan.
Eso sí, la música sorprendentemente buena. Luego me he enterado leyendo cosillas que el director este, Crowe, escribía para la revista Rolling Stones.
Le doy 3 puntos por eso y por John Cusack, que es un crack y un pedazo actor como la copa un pino. Y el tercer punto por ese breve pero contundente diálogo que durante un par de minutos me hizo concebir falsas esperanzas.
-A qué piensas dedicarte, chico?
- A nada que implique comprar, vender o procesar. No pienso comprar nada que se venda ni se procese. No pienso vender nada que se compre ni se procese. Ni pienso procesar nada que se compre ni se venda.
-Ya, pero a qué piensas dedicarte?
- Tal vez al kick boxing
Oh cielos, un diálogo distinto, inesperado, sorprendente, felizmente ajeno a cualquier comedia romántica vista hasta el momento. Uffff, adiós crítica demoledora; lástima, otra vez será.
Pero nada, que no cunda el pánico. Sí, hay crítica demoledora. Esa escena y ese diálogo en el salón familiar de la protagonista sólo fueron un espejismo, un minúsculo haz de luz entre las brumas de la memez. Al final resultó lo que había parecido desde el principio, un bodrio de campeonato; me congratula decir que todas las apariencias no engañan.
Eso sí, la música sorprendentemente buena. Luego me he enterado leyendo cosillas que el director este, Crowe, escribía para la revista Rolling Stones.
Le doy 3 puntos por eso y por John Cusack, que es un crack y un pedazo actor como la copa un pino. Y el tercer punto por ese breve pero contundente diálogo que durante un par de minutos me hizo concebir falsas esperanzas.
jueves, 17 de marzo de 2011
Cómo ser John Malkovitch, by Spike Jonze
Divertida, original, inesperada, totalmente recomendable. Es tan difícil ser John Malkovich? Es tan difícil follar con John Malkovich? Es tan difícil sentir como John Malkovich? Realmente no somos todos un poco John Malkovich? Qué clase de fascinación ejerce la figura de John Malkovich sobre la gente para que se formen esas larguíiiiiiiisimas colas en la planta 7'5? O sencillamente qué irresistible atracción por ser otro y sentir como otro nos llevaría a esperar horas y horas por un simple "viaje" de quince minutos a la mente de otra persona?
Una peli para pensar, pero también para reir (y mucho), y para sorprenderse bastante. Muy de agradecer que haya gente que piense para regalarnos historias diferentes y sin embargo divertidas. Un hallazgo Cameron Díaz, realmente no lo esperaba. De Cusack, Keener y Malkovich en cambio me lo espero todo y casi nunca me defraudan.
De verdad, hay que verla. Y ya lo siguiente creo que es de spoiler.
Una peli para pensar, pero también para reir (y mucho), y para sorprenderse bastante. Muy de agradecer que haya gente que piense para regalarnos historias diferentes y sin embargo divertidas. Un hallazgo Cameron Díaz, realmente no lo esperaba. De Cusack, Keener y Malkovich en cambio me lo espero todo y casi nunca me defraudan.
De verdad, hay que verla. Y ya lo siguiente creo que es de spoiler.
spoiler:
Mi momento favorito: la entrada a la planta 7'5 y el diálogo surrealista de Cusack con la secretaria. Inolvidable.Lo peor? El final defrauda un poco. No me convence la historia de amor Díaz-Keener. De hecho, durante toda la película hay una idea recurrente: Keener no ama a nadie, sólo a sí misma. Tch, es el único fallo, pero ahí está.
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