Esta peli decididamente se merece unas de cal y otras de arena.
CAL. Es altamente previsible desde el principio.
ARENA. Sorpresa! Caradepalo Thornton sabe sonreir. Waw!
CAL. Es muy corta pero se hace muuuuuuuuuuuy larga.
ARENA. Sin duda John Cusack, el más mejor del mundo. Fantástico
CAL. Demasiada sangre sin justificar. No me convence.
ARENA. El amigo borrachuzo de Cusack.
CAL. Como thriller está muy visto, no hay nada original.
ARENA. El humor negro navideño. Esa difunta debajo del árbol, genial.
CAL. Harold Ramis no le termina de pillar el tono. Y yo tampoco.
Al final me puede más la cal. Lo siento, Ramis, otra vez será
Mostrando entradas con la etiqueta Ramis (Harold). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ramis (Harold). Mostrar todas las entradas
martes, 30 de julio de 2013
jueves, 24 de noviembre de 2011
Atrapado en el tiempo, by Harold Ramis
"Atrapado en el tiempo" se llama la cosa; "El día de la marmota" para los amigos. "Espléndida, compleja y subvalorada" , dice Carlos Boyero. Ya empezamos, Boyero, ya empezamos con los vaciles.
Y copipego otros comentarios que me he encontrado por ahí: "La mejor comedia de los 90"; "Cine puro"; "La comedia más inteligente de todos los tiempos"; "Tremenda!!"; "Sencillamente maravillosa, un clásico"; "Imprescindible para todo el mundo"; "Genial"; "Perfecta"; "Insuperable"... Y lo más fuerte: "El Aleph de Borges".
Por favorrrrrrrr! Ya vaaaale!!!!Stooooop!!!!!
Está claro que todos no hemos visto la misma película. En la que yo he visto había una idea buena, sí, es cierto: alguien repite el mismo día una y mil veces, lo que le da la oportunidad de ir perfeccionándolo poco a poco hasta convertirlo en el día mágico en el que todos sus deseos se harán realidad. En efecto, una idea genial. Si no fuera porque:
1. El día se repite tantas y tantas veces que aburriría hasta a una marmota.
2. El personaje de Bill Murray, en lugar de evolucionar a mejor, como se supone que ocurre, con el paso de los días se va transformando en el más infumable protagonista de comedia romántica americana jamás visto.
Y esto es lo peor. Bill Murray, ese grandísimo, inconmesurable y tremendo actor, interpreta al principio de la peli a un tipo divertido, borde, carismático, inteligente, sarcástico, fino y completamente adorable. Y conforme van pasando días de la marmota el tipo se nos va aflautando, amariconando, agilipollando y estupidizando a pasos agigantados. Lo que se supone que sería una reconversión moral, un renacer y un descubrimiento del sentido de la vida termina siendo una claudicación sin fisuras al insoportable sentimentalismo de la más tópica comedia americana.
Abreviando, que es gerundio: le doy un 4 y va que chuta. Y sólo por Bill Murray, que el tío se lo curra y está estupendo. Y además, qué coño, porque me recuerda a mi cuñao Paco, que es del Barça. Paquito, va por ti.
Y copipego otros comentarios que me he encontrado por ahí: "La mejor comedia de los 90"; "Cine puro"; "La comedia más inteligente de todos los tiempos"; "Tremenda!!"; "Sencillamente maravillosa, un clásico"; "Imprescindible para todo el mundo"; "Genial"; "Perfecta"; "Insuperable"... Y lo más fuerte: "El Aleph de Borges".
Por favorrrrrrrr! Ya vaaaale!!!!Stooooop!!!!!
Está claro que todos no hemos visto la misma película. En la que yo he visto había una idea buena, sí, es cierto: alguien repite el mismo día una y mil veces, lo que le da la oportunidad de ir perfeccionándolo poco a poco hasta convertirlo en el día mágico en el que todos sus deseos se harán realidad. En efecto, una idea genial. Si no fuera porque:
1. El día se repite tantas y tantas veces que aburriría hasta a una marmota.
2. El personaje de Bill Murray, en lugar de evolucionar a mejor, como se supone que ocurre, con el paso de los días se va transformando en el más infumable protagonista de comedia romántica americana jamás visto.
Y esto es lo peor. Bill Murray, ese grandísimo, inconmesurable y tremendo actor, interpreta al principio de la peli a un tipo divertido, borde, carismático, inteligente, sarcástico, fino y completamente adorable. Y conforme van pasando días de la marmota el tipo se nos va aflautando, amariconando, agilipollando y estupidizando a pasos agigantados. Lo que se supone que sería una reconversión moral, un renacer y un descubrimiento del sentido de la vida termina siendo una claudicación sin fisuras al insoportable sentimentalismo de la más tópica comedia americana.
Abreviando, que es gerundio: le doy un 4 y va que chuta. Y sólo por Bill Murray, que el tío se lo curra y está estupendo. Y además, qué coño, porque me recuerda a mi cuñao Paco, que es del Barça. Paquito, va por ti.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)