Los Gallagher son lo peor, lo peor que se pueda imaginar. Son tramposos, gamberros, delincuentes, amorales, guarrillos y bastante cabroncetes. No tienen ataero ni por el pescuezo. Pero los terminarás queriendo como si fueran de tu propia familia.
Frank, el padre, es alcohólico, drogadicto, egoísta, vividor, abusador, manipulador, guarro.... , un grandísimo hijo de la gran puta sin paliativos. Y sin embargo la vida le ha regalado algo que ya quisiera cualquiera: una maravillosa familia que le perdona casi todo y que cuando no le perdona, intenta olvidar sus interminables ofensas.
En esta serie no hay temas tabú, ni complejos dilemas morales. La supervivencia es la llave de cada capítulo, sólo que a Frank le interesa su propia supervivencia y a los Gallagher junior les interesa la supervivencia de la familia por encima de todo. Tanto es así que en esta casa el dinero se comparte en una caja común y todos aportan lo que pueden. Nadie se lleva un céntimo del bote. Vale, no tienen padre y no tienen madre pero ellos han conseguido crear un microcosmos familiar que les hace sobrevivir a todo.
Eso es lo que engancha de Shameless . Esa familia disfuncional y complicada que no se parece en nada a ninguna que conozcamos pero que sin embargo se parece en todos y cada uno de sus personajes. Y ese orgullo de linaje del que todos ellos presumen a pesar de todo.
Odiarás a Frank en cada capítulo a pesar de que no podrás evitar que las constantes muecas de William H. Macy te hagan partirte el culo de risa. Y te enamorarás sin remedio de Emmy Rossum, la bella y maternal Fiona y, cómo no, de Joan Cusack, la inefable Sheila, un personaje entrañable que va in crescendo en cada capítulo.
Gracias, Paul Abbott, por este magnífico regalo que me ha venido acompañando durante bastantes semanas de mi vida y que todavía me seguirá acompañando otras cuantas más. Temo que llegue el día que termine, echaré muchísimo de menos a los Gallagher.
Mostrando entradas con la etiqueta Cusack (Joan). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cusack (Joan). Mostrar todas las entradas
martes, 17 de diciembre de 2019
jueves, 27 de agosto de 2015
Alta fidelidad (High Fidelity), by Stephen Frears
Estaba loca por ver esta película. Desde que leí la novela, que me encantó, me moría de ganas.
Aleluya! Hoy por fin la he pillado. Y tal como me temía, tanto tiempo esperando sólo podía llevarme al chasco más morrocotudo.
A pesar de que...
- John Cusack era sin duda el actor idóneo para interpretar al protagonista.
- Stephen Frears capta a la perfección el espíritu de la novela.
- Los personajes, la ambientación, el reparto... todo es impecable.
- Hay escenas-joya como los diálogos entre los hermanos John y Joan Cusack.
- La banda sonora, que es la base de la historia, es la puta hostia.
A pesar de todo esto...
- No hay química ninguna entre la pareja protagonista.
- Lo que en la novela era divertido aquí roza constantemente lo patético.
- El personaje principal, con tanto dirigirse a la cámara, termina dando repelús.
- Toda la película parece una simple excusa para grabar una banda sonora genial.
- El final, que funcionaba perfectamente en la novela, aquí no hay quien se lo crea.
Éste es el paradigma evidente de que se puede hacer un calco en cine de una gran novela, con altisima fidelidad al texto, y que sin embargo en soporte visual la historia haga ploffff. Y creo que el fallo principal está en que no es lo mismo una narración en primera persona en un relato que en un filme. Frears abusa una barbaridad del primer plano y la charla con la cámara, tanto que se convierte en un recurso cansino.
Que conste que he intentado valorar esta película independientemente de la novela, como si no la hubiera leído, pero es que me ha sido totalmente imposible, porque el efecto que tuvo en mí el texto escrito no lo ha tenido ni de lejos la peli.
Creo que en lo sucesivo me abstendré de ver más filmes basados en obras que haya leído, por mucho que me hayan gustado. Es más, cuanto más me hayan gustado menos haré por ver la película. Palabrita. No tengo cuerpo para tanto chasco.
Aleluya! Hoy por fin la he pillado. Y tal como me temía, tanto tiempo esperando sólo podía llevarme al chasco más morrocotudo.
A pesar de que...
- John Cusack era sin duda el actor idóneo para interpretar al protagonista.
- Stephen Frears capta a la perfección el espíritu de la novela.
- Los personajes, la ambientación, el reparto... todo es impecable.
- Hay escenas-joya como los diálogos entre los hermanos John y Joan Cusack.
- La banda sonora, que es la base de la historia, es la puta hostia.
A pesar de todo esto...
- No hay química ninguna entre la pareja protagonista.
- Lo que en la novela era divertido aquí roza constantemente lo patético.
- El personaje principal, con tanto dirigirse a la cámara, termina dando repelús.
- Toda la película parece una simple excusa para grabar una banda sonora genial.
- El final, que funcionaba perfectamente en la novela, aquí no hay quien se lo crea.
Éste es el paradigma evidente de que se puede hacer un calco en cine de una gran novela, con altisima fidelidad al texto, y que sin embargo en soporte visual la historia haga ploffff. Y creo que el fallo principal está en que no es lo mismo una narración en primera persona en un relato que en un filme. Frears abusa una barbaridad del primer plano y la charla con la cámara, tanto que se convierte en un recurso cansino.
Que conste que he intentado valorar esta película independientemente de la novela, como si no la hubiera leído, pero es que me ha sido totalmente imposible, porque el efecto que tuvo en mí el texto escrito no lo ha tenido ni de lejos la peli.
Creo que en lo sucesivo me abstendré de ver más filmes basados en obras que haya leído, por mucho que me hayan gustado. Es más, cuanto más me hayan gustado menos haré por ver la película. Palabrita. No tengo cuerpo para tanto chasco.
martes, 12 de noviembre de 2013
Un asesino algo especial, by George Armitage
Increíble pero cierto. Me quedé completamente sopa viendo una película con mi adorado John Cusack como protagonista. Es más, ni la presencia de sus fantásticas hermanas, Joan y Ann Cusack, consiguió sacarme de mi sopor. La familia Cusack al completo sólo consiguió adormilarme, acunarme, cantarme una nana y dejarme acurrucada en brazos de Morfeo.
Nunca, ni en mis más terribles pesadillas, hubiera yo imaginado que una trama aparentemente divertida sobre un asesino profesional metido en una reunión de ex alumnos de instituto, pudiera llegar a resultar tan soporífera, tan insulsa, tan sin gracia, tannnn increíblemente aburrida. Lo que yo vi antes de entrar profundamente en el mundo de los sueños fue:
1. Una historia de amor sosa y sin átomo de química.
2. Un guión soso y sin átomo de interés.
3. Una dirección de George Armitage floja y sin átomo de entusiasmo.
4. Y eso sí: una estupenda banda sonora de los 80. Lo único salvable.
Nunca, ni en mis más terribles pesadillas, hubiera yo imaginado que una trama aparentemente divertida sobre un asesino profesional metido en una reunión de ex alumnos de instituto, pudiera llegar a resultar tan soporífera, tan insulsa, tan sin gracia, tannnn increíblemente aburrida. Lo que yo vi antes de entrar profundamente en el mundo de los sueños fue:
1. Una historia de amor sosa y sin átomo de química.
2. Un guión soso y sin átomo de interés.
3. Una dirección de George Armitage floja y sin átomo de entusiasmo.
4. Y eso sí: una estupenda banda sonora de los 80. Lo único salvable.
lunes, 5 de noviembre de 2012
In & Out (Dentro o fuera), by Frank Oz
Reconozco que "In & Out" es una película típica, tópica, asquerosamente previsible, de un humor tosco y facilón y muy muy muy moñas. Pero una vez reconocida esta premisa y asumida su relativa calidad cinematográfica, tengo que reconocer que... ME ENCANTA!!!!!!!!
Frank Oz con esta película saca mi parte más gay, más vintage, más kitsch, más hortera y más machomana. Yo también adoro a Barbra Streissand, puedo bailar enloquecida al ritmo de Boney M. o de Donna Summer y mi grito de guerra siempre ha sido el "A quién le importa" de Alaska, pero tampoco le hago ascos a Gloria Gaynor y su "It's raining men". Soy supergay, sí, qué passssa?
Momentos inolvidables: por supuesto, el enloquecido baile de Kevin Kline (por cierto, uno de mis gays favoritos del cine); pero por encima de todo me quedo con los momentos "Joan Cusack". Qué tía, qué gracia, qué talento natural para la comedia, qué puntazo! Si no fuera porque soy tan gay me casaría con ella.
Frank Oz con esta película saca mi parte más gay, más vintage, más kitsch, más hortera y más machomana. Yo también adoro a Barbra Streissand, puedo bailar enloquecida al ritmo de Boney M. o de Donna Summer y mi grito de guerra siempre ha sido el "A quién le importa" de Alaska, pero tampoco le hago ascos a Gloria Gaynor y su "It's raining men". Soy supergay, sí, qué passssa?
Momentos inolvidables: por supuesto, el enloquecido baile de Kevin Kline (por cierto, uno de mis gays favoritos del cine); pero por encima de todo me quedo con los momentos "Joan Cusack". Qué tía, qué gracia, qué talento natural para la comedia, qué puntazo! Si no fuera porque soy tan gay me casaría con ella.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)