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jueves, 27 de agosto de 2015

Alta fidelidad (High Fidelity), by Stephen Frears

Estaba loca por ver esta película. Desde que leí la novela, que me encantó, me moría de ganas.

Aleluya! Hoy por fin la he pillado. Y tal como me temía, tanto tiempo esperando sólo podía llevarme al chasco más morrocotudo.

A pesar de que...

- John Cusack era sin duda el actor idóneo para interpretar al protagonista.

- Stephen Frears capta a la perfección el espíritu de la novela.

- Los personajes, la ambientación, el reparto... todo es impecable.

- Hay escenas-joya como los diálogos entre los hermanos John y Joan Cusack.

- La banda sonora, que es la base de la historia, es la puta hostia.

A pesar de todo esto...

- No hay química ninguna entre la pareja protagonista.

- Lo que en la novela era divertido aquí roza constantemente lo patético.

- El personaje principal, con tanto dirigirse a la cámara, termina dando repelús.

- Toda la película parece una simple excusa para grabar una banda sonora genial.

- El final, que funcionaba perfectamente en la novela, aquí no hay quien se lo crea.

Éste es el paradigma evidente de que se puede hacer un calco en cine de una gran novela, con altisima fidelidad al texto, y que sin embargo en soporte visual la historia haga ploffff. Y creo que el fallo principal está en que no es lo mismo una narración en primera persona en un relato que en un filme. Frears abusa una barbaridad del primer plano y la charla con la cámara, tanto que se convierte en un recurso cansino.

Que conste que he intentado valorar esta película independientemente de la novela, como si no la hubiera leído, pero es que me ha sido totalmente imposible, porque el efecto que tuvo en mí el texto escrito no lo ha tenido ni de lejos la peli.

Creo que en lo sucesivo me abstendré de ver más filmes basados en obras que haya leído, por mucho que me hayan gustado. Es más, cuanto más me hayan gustado menos haré por ver la película. Palabrita. No tengo cuerpo para tanto chasco.

martes, 16 de diciembre de 2014

Philomena, by Stephen Frears

Philomena es una encantadora abuelilla con la cara de Judi Dench.

Philomena en su juventud cometió un desliz y se quedó preñada.

Philomena perdió a su niño porque lo compró una familia adoptiva.

Philomena, 50 años después, decide recuperar a la criatura.

Philomena pide ayuda a un periodista en horas bajas, Steve Coogan.

Philomena promete al plumilla una gran historia para un best seller.

Philomena viaja a América en busca del niño perdido, ya no tan niño.

Philomena y Steve Coogan se pasan el viaje discutiendo sobre religión.

Philomena es creyente y se enfada porque Coogan es un ateo redomado

Philomena reza y llora, llora y reza mientras Stephen Frears se corre filmándola.

Philomena, a mi pesar, tengo que decírtelo: eres un PUTO COÑAZO!!!

viernes, 31 de enero de 2014

The Queen (La reina), by Stephen Frears

Ésta es la triste historia de una suegra atribulada porque su exnuera, una petarda de campeonato, se ha matado en un accidente y ella se ve obligada a simular públicamente que tiene mucha pena cuando la realidad es que está encantada por haberse quitado un coñazo de encima. La particularidad es que la suegra es la reina de Inglaterra y la nuera Lady Di, la “Princesa del pueblo” (Hasta que llegó Belén Esteban y le arrebató el puesto).

La cosa empieza muy graciosa. Tony Blair acaba de ganar las elecciones y el secretario de la reina informa a ésta en Buckingham del programa electoral del nuevo Primer Ministro. Vamos, que la reina de Inglaterra no tiene antes de las elecciones ni la más remota idea de quién es cada candidato y de lo que lleva en su programa con respecto a la institución que ella representa. 

A todo esto Blair (que le han puesto una carita raruna que te cagas, tipo Mister Bean) llega ante la reina (magnífica Helen Mirren) y casi se multiorgasma cuando se pone de rodillas ante ella y la señora le da su bendición para formar gobierno. El pobre Tony al conocer en persona a la monarca entra en estado catatónico-místico e incluso se pone bizco de gusto.

Stephen Frears retrata francamente bien el estado de histeria colectiva en que entró el pueblo británico y prácticamente el mundo entero por la muerte de lady Di a través de imágenes reales de la gente chillando y diciendo gilipolleces en la calle y de las toneladas de flores y mensajitos cutres que los británicos dejaron a las puertas de Buckingham. A todo esto la reina, su ínclito esposo y toda la gente de palacio alucinando porque ellos sí que conocían personalmente a la difunta y no se explican ese fervor popular por semejante petardazo de tía, lo que viene a confirmarles algo que ya intuían, que el pueblo es completamente imbécil.

En definitiva, tras ver la película a una le queda una pregunta en el aire: para qué coño sirve la monarquía, salvo para dar disgustos. Que si se llevan bien o mal las nueras y las suegras y las cuñadas, que si se tiran de los pelos, que si los hijos salen pendones, que si salen borrachos, que si tal que si cual. Pocos problemas tenemos los ciudadanos de a pie como para encima tener que preocuparnos por los asuntos domésticos de esta panda de vividores.

Alucinante ver a ese pueblo británico criticando a la reina por no mostrarse públicamente afligida por la muerte de la milady. Cómo puede ser la gente tan subnormal, madre mía. No me extraña que llevemos siglos aguantando a estos chupópteros, ellos a los suyos y nosotros a los nuestros. Si es que parece que algunos sufren más por sus desgracias que por las propias. Joder, si es que sale hasta una tía (imágenes reales, no ficticias) diciendo: “Esto es horrible, nunca había pasado por algo tan terrible”). La muerte de lady Di era lo más horrible que le había pasado en la vida!!!!! Virgen santa, qué panda.


FRASES INOLVIDABLES:

- Son una pandilla de gorrones emocionalmente ineptos y chalados (Cheryl Blair, la más lista de todos, sobre la monarquía británica). Me apropio de la frase para nuestros propios gorrones patrios.

- Diana ha resultado ser más pesada muerta que viva (la princesa Margaret). Y que lo digas.

viernes, 15 de marzo de 2013

La camioneta, by Stephen Frears

Es increíble el empeño de algunos directores por convencernos de que los hombres son mayormente cachos de carne con ojos que no merecen ni el aire que respiran, mientras que las mujeres son las que mueven el mundo desde la retaguardia y lo hacen medianamente habitable. Stephen Frears no podía ser menos e ilustra con esta película perfectamente dicha teoría.

Ellos: beben compulsivamente, se cogen unas monas de campeonato con o sin excusa, casi siempre terminan a cuatro patas vomitando, babean ante toda teta que se les pone por delante, si montan un negocio terminan peleándose y jodiéndolo todo, son padres irresponsables que explotan descaradamente a sus hijos y no saben ni cuidar de un bebé… Vamos, una verdadera mierda de tíos, perfectamente prescindibles e incluso asesinables.

Ellas: hiperresponsables, trabajadoras, cariñosas, leales, sensatas, competentes, valientes, resolutivas, madres ejemplares que curran fuera de casa, se encargan de las labores domésticas, y encima en sus horas libres estudian... y sacan sobresalientes!!!!!! Joder... yo me hago lesbiana!

jueves, 17 de noviembre de 2011

Tamara Drewe, by Stephen Frears

La cosa tenía buena pinta: comedia británica (mola), dirigida por Stephen Frears (mola más), y basada en una "novela gráfica", por lo visto una especie de cómic (no sé si mola pero sí intriga). Lo primero que hago es tirarme para San Google y enterarme de qué va lo de la "novela gráfica" en general y ésta en particular.

Encuentro en una web lo siguiente: "¿Un cómic adaptado al cine que no es de superhéroes? ¿Ni siquiera de aventuras? ¿Qué es Tamara Drewe? Simplemente, una de las mejores historias de los últimos años, por su sinceridad, por su retrato de la clase media británica, por su tratamiento de unos personajes tan patéticos, mezquinos, interesantes y, sobre todo, tan reales como nosotros mismos. Personas que mienten, porque "es necesario", pero que no toleran que les mientan. Una novela gráfica que no va a cambiar el mundo del cómic pero que sí lo ha hecho mucho más interesante". Bueno, pues está claro que había que verla, no?

Vale, la vi. Y no, en cine ésta no es una de las mejores historias de los últimos años, ni mucho menos. Y sin ser una experta, no creo que la clase media británica tenga nada que ver con esto. Sí, los personajes son patéticos y mezquinos pero nada interesantes, ni reales como nosotros mismos. O la peli no tiene nada que ver con el cómic o el mundo del cómic sí que es patético y poco interesante. En fin, donde se ponga el tebeo. Ayssss, Mortadelo!

Nada que ver con el humor británico; nada que ver con otras cosas de Stephen Frears; nada que ver con mis expectativas. Gemma Asterton, actriz a la que no conocía de nada y a la que perfectamente podría haber seguido sin conocer, es el anticarisma hecho mujer. No se me ocurre ningún personaje de cómic ni de novela gráfica ni siquiera de folletín que merezca pasar al cine en el cuerpo de esta actriz. Y Stephen Frears definitivamente está muerto. Supongo que será el Almodóvar británico y ya sólo le queda desbarrar, desbarrar y desbarrar. Requiescat in pace.

lunes, 30 de mayo de 2011

Los timadores, by Stephen Frears

Cuando te pones a ver una peli de timos siempre esperas una de esas historias con toque de comedia que te tienen atrapada hasta el final sin saber muy bien quién está timando a quién. "El golpe" creó escuela y escenas-homenaje a la gran obra maestra del género no pueden faltar. En esta película tampoco faltan; sin embargo que nadie espere encontrarse ante una trama típica del género. Para nada.

Sí es una película con altas dosis de violencia pero sorprende muy poco; en ese sentido es bastante decepcionante. Únicamente es interesante la ambigua relación entre madre e hijo y la estupenda interpretación de Anjelica Houston. John Cusack simplemente no está creíble, ese muchacho no puede ser un timador ni de coña.

De todas formas está constantemente presente esa sensualidad que nunca falta en el cine de Stephen Frears. Y hay escenas bastante buenas, como la del timo de Annete Benning con su anterior compañero, que es justamente en la que se homenajea  "El golpe". Homenajea o plagia, que cada cual decida. La escena final entre madre e hijo también es muy impactante y constituye casi de lo mejorcito de la película. Un aprobado mondo y lirondo.

jueves, 17 de marzo de 2011

Héroe por accidente, by Stephen Frears

Incomprensiblemente ignorada por la crítica; para mí es una de las comedias más divertidas de los 90, que tampoco es que fuera una década especialmente brillante, pero que dio sus pequeñas joyas. Divertida, bien interpretada, con un guión ágil y dinámico que no deja cabo suelto, capaz de mantener la atención del espectador hasta el final. Por cierto, un final que me encanta.

Hoffman estupendo, como siempre. El resto del reparto tampoco desmerece, aunque destaca la impagable presencia de Joan Cusack. Una historia sencilla pero no exenta de un profundo lado crítico. Retrata perfectamente el mundo de la televisión, lleno de ambiciones desmesuradas, falta de escrúpulos y sensacionalismo. Muy recomendable. Al menos la risa está garantizada.

Chéri, by Stephen Frears

Los años no pasan en balde. No han perdonado a Pfeiffer ni tampoco a Frears. Ni ella tiene la cara de hace 20 años, cuando rodó "Las amistades peligrosas" ni por lo visto él conserva su talento. Al menos en esta película deja mucho que desear.

Los dos primeros puntos son por Pfeiffer, que sigue llenado la pantalla majestuosamente a pesar de los años y las arrugas, y para Bates, que está sencillamente magistral en su papel de vieja bruja. El tercer punto por el vestuario de Michelle, del que me enamoré locamente desde el primer vestido hasta el camisón de la última escena. Lo demás de pura pena.

En una historia de amor la química entre los protagonistas es esencial; si eso no funciona no funciona nada. Y con ese actor, Rupert Friend, la química no puede existir de ninguna manera. Todo el carisma que le sobra a Pfeiffer le falta a él; es completamente anodino, ni su cara dice nada ni sus gestos ni su forma de actuar. A partir de ahí todo lo demás falla, porque ni la historia es creíble, ni conmueve ni consigue interesar. Quien haya elegido a ese actor para ese papel se ha cubierto de gloria. Se habrá quedado descansando