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martes, 7 de abril de 2015

El chico del periódico, by Lee Daniels

Tenemos una serie de personajes completamente desquiciados, con un nivel de descerebramiento rayano en el surrealismo, que configuran una historia aún más desquiciada que los propios personajes. Hagamos un repasito:

LOS HERMANOS JANSEN. Un periodista homosexual y masoquista que vuelve al hogar paterno para escribir un reportaje sobre un preso condenado a la silla eléctrica. En la casa se reúne con su joven hermano, que se pasa el día echándose pajas como un loco en su habitación. Al gay, que lo interpreta Matthew McConaughey con esa “intensidad” que últimamente imprime a todos sus personajes, le dan unas palizas de muerte por sus aficiones sexuales, mientras que al hermanito, un Zac Efron caracterizado por su insulsez habitual, se le revolucionan las ya de por sí dislocadas hormonas cuando ve aparecer por su casa a una pirada cuarentona en minifalda de la que se enamora instantánea y perdidamente.

HILLARY VAN WETTER. El preso al que los hermanos Jansen creen injustamente condenado. Es, con mucho lo mejor de la película porque aparte de que lo interpreta con su acostumbrada solvencia un John Cusack que se come con patatas a todos los demás, es probablemente el único personaje que presenta alguna dosis de realismo, dentro del rol carcelario que le ha tocado. Es la bestia parda que se espera de él y no defrauda en ninguno de sus gestos y actitudes de bruto oficial.

CHARLOTTE. Es la cuarentona pirada de la que se enamora el joven Jansen. La muchacha se dedica a cartearse con presos de renombre y está decidida a casarse, aun sin conocerlo, con el bruto Hillary. La interpreta Nicole Kidman con la misma cara de palo botulinizado que acostumbra a lucir en sus últimos trabajos. Eso sí, las escenas más divertidas de la peli corren de su cuenta: la meada en la cara de Efron y la pajilla para disfrute y regodeo de su novio Hillary, con orgasmo incluído, no tienen precio ni desperdicio.

Lee Daniels, director de la sobrevaloradísima “Precious”, se deja caer con esta alucinante historia que está a medio camino entre el drama carcelario, la comedia negra y la locura almodovariana. De hecho he leído por ahí que el propio Almodóvar estaba interesado en dirigirla, y no me extraña porque le va como anillo al dedo, aunque tengo la impresión de que en sus manos la cosa hubiera quedado mucho más divertida y esperpéntica. Daniels da la impresión de no saber muy bien qué hacer con unos personajes que se le salen de madre y con una narración bastante kafkiana que le sobrepasa con creces.

jueves, 17 de marzo de 2011

Precious, by Lee Daniels

Bueno, creo que a estas alturas ya está todo casi dicho. Coincido plenamente con los que opinan que es un drama lacrimógeno más, de estilo telefílmico, cuyo principal objetivo es hacer brotar la lágrima del espectador facilón. Dudo mucho que un espectador medianamente exigente pueda sentirse conmovido por una historia tan artificiosamente trabada. Sinceramente, el guionista debería haberse cortado un poco en la relación de desgracias que abruman a Precious. Tal vez la película hubiera ganado algo en credibilidad, pero claro, el efecto lacrimógeno habría disminuído considerablemente.

A pesar de algunas interpretaciones memorables, no consiguió emocionarme en ningún momento. Durante todo el metraje tuve la molesta sensación de estar viendo uno de esos programas en los que se cuentan las múltiples desgracias de una persona marginal para que la gente vea cómo es su día a día y se solidarice y se vaya a la cama relativamente tranquila de que su vida no es así. En fin, si eres aficionado a ese tipo de shows televisivos, ve a verla. Si no, no te vas a perder nada.