Tres razones básicas por las que esta película es de obligado visionado:
1. Julia Roberts sale horrible con una peluca infame que destrozaría la reputación de la Cenicienta más preciada. Cuesta creer que esa mujer algún día protagonizó una película llamada "Pretty woman". Es la venganza perfecta para todas las que alguna vez la odiamos por meterse en una bañera con Richard Gere.
2. Jennifer Aniston sale casi todo el tiempo también hecha un adefesio. Otra venganza perfecta para las que durante años la odiamos por haberse metido en la cama con nuestro adorado Brad Pitt.
3. El director Garry Marshall puede contribuir enormemente al tan necesario aumento de la natalidad en el país. Es difícil resistirse a su idílica visión de la maternidad, que transcurre en hermosas casitas con preciosos jardines en los que celebrar fastuosas fiestas infantiles de cumpleaños. Entre eso y la carita de felicidad de Irene Montero desde que está perennemente preñada, la pirámide poblacional española puede aún salvarse, y con ella nuestras futuras pensiones.
Aparte de eso, una peli intrascendente más de ésas que se ven la mitad del tiempo con una sonrisita boba en la cara y la otra mitad con los ojos en blanco de la vergüenza ajena.
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lunes, 25 de marzo de 2019
martes, 15 de marzo de 2016
Qué les pasa a los hombres, by Ken Kwapis
Yo no sé qué clase de padrino debe de tener el señor Ken Kwapis para haber conseguido juntar en esta mamarrachada a gente como Scarlett Johansson, Jennifer Aniston, Jennifer Connelly, Ben Affleck, Bradley Cooper y otras cuantas stars consagradas que jamás debieron prestarse a esto.
Por el guión no creo que haya sido. No me veo yo a Ben Affleck, que no es un gran actor pero sí un excelente guionista y director, leyendo el guión este y exclamando lleno de entusiasmo: Diossss míoooo, tengo que hacer esta película!!
Ni Ben Affleck ni Connelly ni Johansson ni Cooper. Aniston igual sí porque es su estilillo pero los demás ni de coña. Igual Kwapis sabe cosas comprometidas de ellos y los ha chantajeado. Igual le deben favores inconfesables. Igual es una persona con un poder de convicción sobrehumano… Lo que sea desde luego es un verdadero enigma para mí.
Esta es una de esas películas en las que te pasas todo el rato intentando decidir sobre qué colectivo está siendo más denigrado, insultado, humillado y vapuleado, si el de hombres o el de mujeres. Porque si ellos son todos una panda de cerdos, egoístas, niñatos, subnormales, mentirosos patológicos y estafadores, ellas tampoco se quedan cortas. Son todas tías obsesionadas por cosas esenciales de la vida tales como que les pongan un anillo de compromiso en el anular, que las llame por teléfono un tipo al que conocieron la noche de antes y asuntos todos de ese pelaje.
No sé si se pasa más vergüenza y más bochorno por los personajes masculinos o por los femeninos. La burrez y el cerdismo tanto físico como moral de ellos compite en igualdad de condiciones con la estupidez y la moñería de ellas, de tal modo que no puedes más que pensar que si el mundo fuera así de verdad está plenamente justificado que la especie humana se extinga cuanto antes mejor.
Es una buena película para los misántropos como yo porque nos reafirma en la idea de que la mayoría de la gente es absolutamente imbécil y en que hacemos bien seleccionando muy escrupulosamente a los pocos con los que estamos dispuestos a relacionarnos. Pero es una película demoledora para los ingenuos que aún creen que esta especie puede tener algún futuro. Porque les va a hacer polvo. Por eso si sois de estos últimos solo puedo deciros que os abstengáis de pasar este mal rato. Qué necesidad tenéis de destrozar vuestras esperanzas?
jueves, 8 de octubre de 2015
Separados, by Peyton Reed
Está visto que lo de Jennifer Aniston no es la vida en pareja. En “Friends” se pasaba los meses y los años en un sinvivir a cuenta de sus tiras y aflojas amorosos con su compañero de piso; con Brad Pitt también le fue como el culo, tanto que al final el pobre no tuvo más remedio que dejarla y sustituirla por la primera adefesio que se le cruzó en el camino, y ahora le toca a Vince Vaughn, con el que vive en esta peli una especie de “guerra de los Rose” pero en versión “Friends”, mucho menos ácida y mucho más light que la famosa y genial comedia del pequeño gran DeVito.
Peyton Reed no sé si será igual de pequeño pero desde luego en talento y maldad no le llega ni a la altura del meñique. En esta historia no hay ni un solo momento digno de guardar en la memoria, ni sus protagonistas tienen la capacidad de zaherir con aquel humor hiriente y sarcástico del que hacían gala los tremendos Rose, y los diálogos están plagados de topicazos parejiles insoportables del tipo: “no me ayudas en nada, todo el día tengo que ir recogiendo lo que pones por medio, no te interesas por mis cosas, no pones nada de tu parte para que esto funcione, yo soy la que llevo todo el peso de la relación… blablabla blablabla blablabla”. Uffff, os suena de algo?
Hombre, habrá quien se sienta identificado con la historia seguro. Es una comedia tan poco cómica y tan aburrida que podría reflejar perfectamente la vida de cualquier amigo o vecino o de uno mismo. De hecho he leído por ahí una crítica de una pobre muchacha que vio la película con su novio y se quedó tremendamente desolada porque vio desde fuera su propia relación tan parecida a la de los protagonistas que le dio un ataque de espanto y no sabía si dejar a su novio o qué hacer. Criaturita!
Lo único que yo salvaría de este cúmulo de tópicos amorosos y desamorosos es el final, del que obviamente no puedo hablar, pero que al menos se sale un poco de la tónica general de este tipo de yankiladas. Lo demás, directamente a la basura.
Un consejo final: a no ser que Vince Vaughn te parezca el tipo más sexi de la tierra (cosa ciertamente complicada) o que seas un incondicional de “Friends” o de Aniston… mejor pásate a “Gran Hermano”. Es bastante parecido en cuanto a broncas y malos rollos pero al menos las caras no están tan vistas.
Peyton Reed no sé si será igual de pequeño pero desde luego en talento y maldad no le llega ni a la altura del meñique. En esta historia no hay ni un solo momento digno de guardar en la memoria, ni sus protagonistas tienen la capacidad de zaherir con aquel humor hiriente y sarcástico del que hacían gala los tremendos Rose, y los diálogos están plagados de topicazos parejiles insoportables del tipo: “no me ayudas en nada, todo el día tengo que ir recogiendo lo que pones por medio, no te interesas por mis cosas, no pones nada de tu parte para que esto funcione, yo soy la que llevo todo el peso de la relación… blablabla blablabla blablabla”. Uffff, os suena de algo?
Hombre, habrá quien se sienta identificado con la historia seguro. Es una comedia tan poco cómica y tan aburrida que podría reflejar perfectamente la vida de cualquier amigo o vecino o de uno mismo. De hecho he leído por ahí una crítica de una pobre muchacha que vio la película con su novio y se quedó tremendamente desolada porque vio desde fuera su propia relación tan parecida a la de los protagonistas que le dio un ataque de espanto y no sabía si dejar a su novio o qué hacer. Criaturita!
Lo único que yo salvaría de este cúmulo de tópicos amorosos y desamorosos es el final, del que obviamente no puedo hablar, pero que al menos se sale un poco de la tónica general de este tipo de yankiladas. Lo demás, directamente a la basura.
Un consejo final: a no ser que Vince Vaughn te parezca el tipo más sexi de la tierra (cosa ciertamente complicada) o que seas un incondicional de “Friends” o de Aniston… mejor pásate a “Gran Hermano”. Es bastante parecido en cuanto a broncas y malos rollos pero al menos las caras no están tan vistas.
viernes, 16 de enero de 2015
Sin control (Derailed), by Mikael Håfström
Ésta es la historia de un imbécil que le pone los cuernos a su mujer y le sale todo como el culo, y por si esto fuera poco, el tío, para intentar arreglar las cosas, hace todo más como el culo todavía y la caga hasta las trancas. Es la típica película que le quita a la gente las ganas de poner los cuernos de por vida, tipo "Atracción fatal" y eso.
Que el imbécil sea Clive Owen no mejora mucho las cosas, más bien al revés, las agrava. Porque ver a tal pedazo de macho hacer el capullo de esa manera casi que duele. Y que Jennifer Aniston sea la tercera en discordia tampoco ayuda demasiado porque los que estamos de la amiga Rachel hasta la punta el moño, que somos unos cuantos, pues nos toca todavía más las pelotas.
Con todo y con eso a Mikael Håfström no le sale la cosa mal del todo. Hay que reconocer que la peli entretiene y que consigue mantener la intriga hasta el final. El problema es que el bueno de Mikael la va cagando casi al mismo tiempo que su protagonista. Con escenas que bordean lo surrealista (la de la prostituta y el coche-patrulla, por ejemplo, qué fuerrrrrrte), y sobre todo con el final, que es un verdadero despiporre.Y claro, lo que empezó siendo un thriller interesante que prometía bastante termina en puro cine cómico y en descojone del copón. Joder, Mikael, hay que currarse más esos finales, chaval.
Que el imbécil sea Clive Owen no mejora mucho las cosas, más bien al revés, las agrava. Porque ver a tal pedazo de macho hacer el capullo de esa manera casi que duele. Y que Jennifer Aniston sea la tercera en discordia tampoco ayuda demasiado porque los que estamos de la amiga Rachel hasta la punta el moño, que somos unos cuantos, pues nos toca todavía más las pelotas.
Con todo y con eso a Mikael Håfström no le sale la cosa mal del todo. Hay que reconocer que la peli entretiene y que consigue mantener la intriga hasta el final. El problema es que el bueno de Mikael la va cagando casi al mismo tiempo que su protagonista. Con escenas que bordean lo surrealista (la de la prostituta y el coche-patrulla, por ejemplo, qué fuerrrrrrte), y sobre todo con el final, que es un verdadero despiporre.Y claro, lo que empezó siendo un thriller interesante que prometía bastante termina en puro cine cómico y en descojone del copón. Joder, Mikael, hay que currarse más esos finales, chaval.
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