viernes, 12 de diciembre de 2014

Happy family, by Gabriele Salvatores

No es la primera vez que en cine un espectador o un guionista o un director se mete en una película y se pone a interactuar con sus personajes. De hecho es un tema muy recurrente entre bastantes creadores. Para mí el maestro en estas lides es indiscutiblemente el Woody Allen de “La rosa púrpura de El Cairo”

Gabriele Salvatores nos cuenta aquí su propia versión de “Seis personajes en busca de autor” de Pirandello. En este caso es un guionista el que entra en contacto con la realidad que él mismo ha creado e incluso llega a enamorarse de una de sus invenciones. Llega incluso un momento en el que los personajes se cabrean con él porque ha planteado un final abierto para su película y ellos no están de acuerdo, así que se rebelan y le exigen un destino definitivo para cada uno de ellos de forma que sepan a ciencia cierta a qué atenerse.

En realidad es un mero divertimento, y como tal resulta divertido. No es una película inolvidable ni creo que tenga grandes pretensiones pero se ve con agrado. Y los personajes tienen incluso cierto puntillo almodovariano. No apta para incondicionales del realismo.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Una vida en tres días, by Jason Reitman

Queridos Reyes Magos, yo también me pido para este año ser secuestrada por:

1. Un señor que sepa cambiar ruedas igual de bien que Josh Brolin.

2. Un señor que me mire a los ojos como sólo sabe mirar Josh Brolin.

3. Un señor que repare desperfectos del hogar como Josh Brolin.

4. Un señor que en camiseta luzca los bíceps y los tríceps de Josh Brolin.

5. Un señor que planche y friegue el suelo como Josh Brolin.

6. Un señor que haga de perfecta supernanny como Josh Brolin.

7. Un señor que cocine y haga pasteles como Josh Brolin.

8. Un señor que se enamore locamente de mí en 3 días, como hace Josh Brolin.

9. Un señor que, en resumen, sea exactamente Josh Brolin.

No me importa que sea delincuente ni que acabe de escaparse de la cárcel. Ese pequeño inconveniente es pecata minuta cuando la perfección llama a tu puerta en forma de caballero andante, manitas, curtido chef y repostero, deportista cachas, Mary Poppins y experto en todas las artes prácticas habidas y por haber, incluídas las artes amatorias.

Ahora bien, mi condición de mujer con serias responsabilidades laborales y familiares me obliga a mantener los pies a ras de suelo y entiendo que las posibilidades de que me secuestre un señor con estas características, la verdad, son escasas. Por eso creo que mi única opción es pedírselo a los Reyes Magos con la secreta esperanza de que alguna vez, para variar, se decidan a traerme lo que les pido, en lugar del habitual kit de champú, gel y colonia del Mercadona.

Fuera coñas, la verdad es que me ha costado mucho asimilar que Jason Reitman haya sido capaz de perpetrar esta cosa, de firmarla y encima de pasearse luego por ahí promocionándola; y más aún que la gran Winslet se haya prestado a seguirle el juego. A Brolin sin embargo se lo puedo perdonar todo. Porque sí, porque él lo vale.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Tomboy, by Céline Sciamma

Hace poco escuché en la radio una entrevista a los padres de una niña con problemas de identidad de género, vamos, una niña transexual. La verdad es que siempre había relacionado este problema con el mundo adulto y nunca se me había ocurrido pensar que estas cosas ya surgen en la infancia y que estos niños, que no se sienten como pertenecientes al género que les corresponde, lo tienen que pasar francamente mal.

Los padres de esta chiquilla hablaban de los inconvenientes que ponía el colegio a que la niña se vistiera según el género con el que ella se identificaba y también se negaban a llamarla por el nombre con el que ella quería ser conocida. Para estos padres, personas tradicionales y muy conservadoras, había sido un palo darse cuenta de que tenían este problema en casa pero a base de ver sufrir muchísimo a su hija habían llegado a informarse, a entender y a respetar el sentir de la niña. Ahora lo que querían era que el resto del mundo hiciera igual.

La cosa había llegado hasta el punto de que un día habían descubierto a la niña, a los 4 o 5 años, con unas tijeras intentando cortarse el pene. Fue entonces cuando se dieron cuenta de que no era ninguna tontería lo que le pasaba a esa niña sino que había un sentimiento muy profundo de rechazo hacia su sexo biológico. Ellos lo entendieron en ese instante pero muchas personas ignoran cómo puede llegar a sentir un crío ese rechazo, ese problema de identidad.

Céline Sciamma nos cuenta en Tomboy una historia parecida, en este caso de un niño que ha nacido niña pero que tiene muy claro lo que es y lo que siente, y lo que cuenta tiene un claro paralelismo con el relato de esos padres desesperados que yo escuché en la radio. Una particularidad de estos críos es que tienen muy exacerbados los rasgos del género con el que se identifican, vamos, que las niñas son muy muy princesitas y los niños muy muy machotes. Mucho más que los niños supuestamente "normales". Y eso es algo que en la película se evidencia con bastante fuerza.

A destacar la interpretación de la niña-niño, que en realidad es una niña aunque es espectacular su transformación.  No sé, igual es transexual tambien porque cuesta entender que un niño sea capaz de elaborar así un personaje de otro sexo. Joder, sería una actriz prodigiosa, un verdadero fenómeno.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Corazones enfrentados, by Jeroen Krabbé

Ésta es la bonita y edificante historia de una muchacha de los años 70 que se mete a niñera de la familia Monster y termina simpatizando con ellos y entendiendo sus peculiaridades.

Esta familia Monster son una de esas familias de judíos ortodoxos que llevan tirabuzones a ambos lados de la cara y que no dejan entrar a sus mujeres en los sagrados recintos masculinos.

Sí, ésos que a sus niños los tienen todo el día leyendo la Torá, rizándose los tirabuzones y dándose golpes de pecho mirando a las niñas de soslayo como si fueran especímenes pecaminosos de los que conviene alejarse cuanto más mejor.

Aquí el amigo Jeroen Krabbé propone la alianza universal de civilizaciones al más puro estilo Zapatero; según su teoría sólo hay que conocer a los "otros" para quererlos, entenderlos y respetarlos.

Pos no, Jeroen, vaserqueno, que no me cuela a mí tu mensaje. Mira, chico, para mí los judíos ortodoxos estos equivalen a los fundamentalistas islámicos o a los integristas de cualquier religión. Llámame sectaria, llámame dictadora, llámame intolerante, pero no...

No puedo ni quiero entender a ese tipo de gente; no me interesan sus razones. Yo vivo en paz, no me meto con nadie y me importa un pimiento cómo vivan los demás, pero no estoy dispuesta a confraternizar una mierda con los que querrían que todos pensáramos como ellos, creyéramos en las mismas cosas que ellos, viviéramos como ellos, vistiéramos como ellos, comiéramos como ellos, folláramos como ellos y muriéramos como ellos.

Y sobre todo me parece patético tu razonamiento, Jeroen:  los ortodoxos son así porque a los judíos los mataron los nazis a porrillos. Ya, y los islamistas son así porque los americanos se han cargado musulmanes a millares. Claro, y Jeanette era rebelde porque el mundo la hizo así, no te jode?


viernes, 5 de diciembre de 2014

Enemy, by Denis Villeneuve

En las críticas a esta película parece obligado ofrecer una versión que explique la historia, ya que tanto José Saramago, autor de la novela, como Denis Villeneuve, el director, por lo visto están empeñados en confundir a la peña. Y como yo no puedo quedarme corta en estos retos, para superar a la competencia ofrezco cinco versiones posibles. Ahí van:

VERSIÓN 1

Jake Gyllenhaal es una araña que sueña con ser una persona; concretamente sueña con ser un cachas con barba. El problema es que no se aclara y no sabe bien si prefiere ser un motero sinvergonzón o un profe de Historia pelín emparanoiado. Y tampoco tiene claro si prefiere follar con una rubia embarazada o sin embarazar, así que no tiene más remedio que bifurcarse y convertirse en dos cachas con barba. Y como al final no se decide entre uno y otro, en un momento de lucidez opta por volver a ser araña, que es menos complicado.

VERSIÓN 2

Jake Gyllenhaal es un profesor de Historia que sueña con ser una araña. A Jake le gustan las rubias embarazadas pero a la hora de la verdad es incapaz de consumar sexualmente con las señoras preñadas, por lo cual cuando su esposa queda en estado él se inventa una doble personalidad para conseguir follar con ella sin darse cuenta de que está embarazada. Si consigue inventarse a un doble que sale con una rubia no preñada podrá cumplir con su mujer sin que ella se entere de lo que realmente le sucede.

VERSIÓN 3

Jake Gyllenhaal es un actor de pelis de serie B que sueña con dar clases de Historia. Como no ha estudiado la carrera se siente superfrustrado y entonces se inventa un rollo en el que él es un profesor de Historia que ve en un vídeo a un actor con su misma cara. Así consigue ser lo que siempre quiso ser pero sin dejar de ser lo que realmente es. Se está tirando a la vez a dos chicas, una embarazada y otra sin embarazar, pero en realidad las dos chicas son la misma, una antes de ser fecundada y otra después. Hay que reconocer que el embarazo le sienta francamente bien porque a chica mejora un montón.

VERSIÓN 4

Jake Gyllenhaal es un alcohólico que lo ve todo doble, incluido él mismo. Un día mirándose en el espejo se bifurca y aparece un Jake actor y un Jake profe. Como no tiene muy claro quién es él de los dos decide irse de putas y follarse a dos rubias, una embarazada y otra sin embarazar, pero cuando se le pasa la borrachera ya no sabe muy bien si eran dos o es que en el acto ha sido él quien ha dejado embarazada a la rubia. Esto le provoca un tremendo disgusto y se traumatiza un montón hasta el punto de que decide dejar la bebida, pero claro, con el delirium tremens tan tremens que le entra resulta que termina viendo arañas, como todo alcohólico de pro que se precie.

VERSIÓN 5

Jake Gyllenhaal es una supermodelo rubia que se ha quedado embarazada pero no se lo quiere decir a su manager y está aterrorizada de que las marcas para las que trabaja se enteren de su preñez. Tal es la paranoia que le entra que se inventa que en realidad ella es un tío con barba, un pluriempleado que de día trabaja de profesor de Historia y de noche hace de actor. Con ello consigue olvidar su triste realidad ya que está demasiado ocupada con tanta actividad laboral, y así se le pasa el tiempo volando, hasta el punto de que llega el día del parto  y como no tiene tiempo de parir se convierte en araña y se pone a hacerle al niño una mantita de punto yugoslavo.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Dallas Buyers Club, by Jean-Marc Vallée

INGREDIENTES

Una truculenta historia de farmacéuticas, todo por la pasta.

Un director provocador al que le gusta romper moldes, Jean-Marc Vallée.

Matthew McConaughey, y una dieta suicida que pide a gritos un Oscar.

Jared Leto, y una transformación radical que pide a gritos otro Oscar.

Una subtrama médico-legal con juicio y sentencia incluídos.

CONTRAINDICACIONES

Alérgicos a la demagogia de baratillo.

Personas con problemas estomacales y/o diabéticas.

Profesionales del sexo que no tengan más remedio que seguir trabajando.

EFECTOS SECUNDARIOS

A partir de la primera hora produce grave somnolencia.

Puede provocar naúseas y úlceras estomacales.

Los índices de glucosa pueden dispararse con algunas secuencias.


martes, 2 de diciembre de 2014

Los nombres del amor, by Michel Leclerc

Malo ya es de por sí ver una comedia romántica, por muy francesa que sea.

Pero peor es que desde el principio la protagonista se te enquiste en el esófago.

Y aún más peor que el protagonista te parezca un mamarracho de manual.

Y que a mitad de la película empieces a pensar en sangrientos asesinatos.

Y que encima este tipo, Michel Leclerc, sea considerado la polla en Francia.

Me doy mucho miedo cuando veo pelis de éstas porque pienso cosas muy feas.

Pero aún da más miedo que esto lo pete en La France. Vecinos, qué coño os pasa?