Malo ya es de por sí ver una comedia romántica, por muy francesa que sea.
Pero peor es que desde el principio la protagonista se te enquiste en el esófago.
Y aún más peor que el protagonista te parezca un mamarracho de manual.
Y que a mitad de la película empieces a pensar en sangrientos asesinatos.
Y que encima este tipo, Michel Leclerc, sea considerado la polla en Francia.
Me doy mucho miedo cuando veo pelis de éstas porque pienso cosas muy feas.
Pero aún da más miedo que esto lo pete en La France. Vecinos, qué coño os pasa?