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viernes, 5 de diciembre de 2014

Enemy, by Denis Villeneuve

En las críticas a esta película parece obligado ofrecer una versión que explique la historia, ya que tanto José Saramago, autor de la novela, como Denis Villeneuve, el director, por lo visto están empeñados en confundir a la peña. Y como yo no puedo quedarme corta en estos retos, para superar a la competencia ofrezco cinco versiones posibles. Ahí van:

VERSIÓN 1

Jake Gyllenhaal es una araña que sueña con ser una persona; concretamente sueña con ser un cachas con barba. El problema es que no se aclara y no sabe bien si prefiere ser un motero sinvergonzón o un profe de Historia pelín emparanoiado. Y tampoco tiene claro si prefiere follar con una rubia embarazada o sin embarazar, así que no tiene más remedio que bifurcarse y convertirse en dos cachas con barba. Y como al final no se decide entre uno y otro, en un momento de lucidez opta por volver a ser araña, que es menos complicado.

VERSIÓN 2

Jake Gyllenhaal es un profesor de Historia que sueña con ser una araña. A Jake le gustan las rubias embarazadas pero a la hora de la verdad es incapaz de consumar sexualmente con las señoras preñadas, por lo cual cuando su esposa queda en estado él se inventa una doble personalidad para conseguir follar con ella sin darse cuenta de que está embarazada. Si consigue inventarse a un doble que sale con una rubia no preñada podrá cumplir con su mujer sin que ella se entere de lo que realmente le sucede.

VERSIÓN 3

Jake Gyllenhaal es un actor de pelis de serie B que sueña con dar clases de Historia. Como no ha estudiado la carrera se siente superfrustrado y entonces se inventa un rollo en el que él es un profesor de Historia que ve en un vídeo a un actor con su misma cara. Así consigue ser lo que siempre quiso ser pero sin dejar de ser lo que realmente es. Se está tirando a la vez a dos chicas, una embarazada y otra sin embarazar, pero en realidad las dos chicas son la misma, una antes de ser fecundada y otra después. Hay que reconocer que el embarazo le sienta francamente bien porque a chica mejora un montón.

VERSIÓN 4

Jake Gyllenhaal es un alcohólico que lo ve todo doble, incluido él mismo. Un día mirándose en el espejo se bifurca y aparece un Jake actor y un Jake profe. Como no tiene muy claro quién es él de los dos decide irse de putas y follarse a dos rubias, una embarazada y otra sin embarazar, pero cuando se le pasa la borrachera ya no sabe muy bien si eran dos o es que en el acto ha sido él quien ha dejado embarazada a la rubia. Esto le provoca un tremendo disgusto y se traumatiza un montón hasta el punto de que decide dejar la bebida, pero claro, con el delirium tremens tan tremens que le entra resulta que termina viendo arañas, como todo alcohólico de pro que se precie.

VERSIÓN 5

Jake Gyllenhaal es una supermodelo rubia que se ha quedado embarazada pero no se lo quiere decir a su manager y está aterrorizada de que las marcas para las que trabaja se enteren de su preñez. Tal es la paranoia que le entra que se inventa que en realidad ella es un tío con barba, un pluriempleado que de día trabaja de profesor de Historia y de noche hace de actor. Con ello consigue olvidar su triste realidad ya que está demasiado ocupada con tanta actividad laboral, y así se le pasa el tiempo volando, hasta el punto de que llega el día del parto  y como no tiene tiempo de parir se convierte en araña y se pone a hacerle al niño una mantita de punto yugoslavo.

sábado, 18 de octubre de 2014

Prisioneros, by Denis Villeneuve

Para empezar, aclaro que en mi casa la peli le gustó a todo el mundo un montón y que, las cosas como son, se pasa un ratillo bueno y entretenido. Hay intriga, hay tensión, hay giros, hay sorpresas... En fin, lo que se espera de un thriller más o menos apañao.

Eso sí, hay algo que lo jode todo: el principio en el que se basa.

A ver cómo lo cuento sin tener que espoilear.

Veamos, cuáles son los motivos que se te ocurren para secuestrar a dos niñas?

1. Quieres jugar con ellas a las casitas.

2. Quieres jugar con ellas a otras cositas.

3. Son ricas y quieres pedir un rescate.

4. Las quieres asesinar porque no te gustan las niñas.

5. Tienes de mascota un oso que sólo come niñas.

6. Eres tú el que sólo come niñas.

7. Usas niñas a modo de balón para jugar al fútbol.

8. Te han dado un papel de niña en una peli y quieres prepararlo con ellas.

Bueno, en esta serie de soluciones que doy hay algunas respuestas más verosímiles que otras. Obviamente cualquier policía trabajaría fundamentalmente sobre unas e ignoraría olímpicamente las demás, no?

Pues el secreto de esta película es ése justamente, que la posibilidad más tonta y más peregrina es la que es. Por tanto casi nadie puede adivinar el final, porque sólo a un imbécil de tomo y lomo se le podría ocurrir el desenlace.  Y esto es lo que hoy en día se considera un buen thriller.

Claro, yo me pongo en el lugar de Denis Villeneuve y me digo: cómo puedo dejar atónito al personal, que ya está de vuelta de todo? Pues muy fácil: planteo un misterio con dos o tres posibilidades lógicas y mil o dos mil completamente gilipollescas, y la resolución es una de las más grotescas.

Y luego contratas para los papeles principales a Hugh Jackman, en plan padre ofuscado convertido en bestia parda, y a Jake Gyllenhaal, de poli bueno, comprensivo y legal; y enfrentas a estos ejemplares con una Melissa Leo que se los come a los dos con papas... e voilà! Qué susto, no?

martes, 6 de mayo de 2014

Incendies, by Denis Villeneuve

Totalmente de acuerdo con alguna crítica que he leído por ahí que afirma que esta película, de no ser canadiense, perfectamente podría haber sido un culebrón venezolano. Desde luego Wajdi Mouawad, el autor de la obra de teatro en la que se basa, podría perfectamente tener antecedentes caribeños por su tendencia al tortuosismo argumental y al rocambolerismo agudo.

Creo sinceramente que esta historia, como cualquier culebrón televisivo de baja estofa, se basa en un principio impactante e intrigante, que pretende enganchar al espectador, y un desenlace aún más impactante y a ser posible truculento, que pretende dejarlo kao. El resto, o sea, el nudo, es un puto coñazo perfectamente prescindible. Veamos, sin desvelar nada esencial del argumento, la versión venezolana, con permiso de Denis Villeneuve, director del engendro.

PRINCIPIO

- Queridos Luis Alfredo y Carmen Juana, como notario de vuestra difunta madre, yo os conmino a encontrar a vuestro padre y a vuestro hermano para entregarles estas cartas, por mandato expreso de la malograda María de la Piedad.

- Pero don Carlos Augusto, nosotros no tenemos ningún hermano. Cómo vamos a encontrarlo.

- Querida Carmen Juana, si la difunta María de la Piedad dejó escrito en su testamento que buscáseis a ese hijo, es porque el hijo existe, y mi obligación como notario es garantizar que su último deseo se cumplirá.

- Carmen Juana, vayámonos de aquí. Enterremos a nuestra madre según los rituales en los que hemos sido educados y olvidemos este lamentable suceso.

- Pero Luis Alfredo, no podemos hacer eso. Si nuestra madre dejó escrito expresamente este deseo no podemos ignorarlo. Hemos de buscar a nuestro padre y a ese hermano de cuya existencia no teníamos conocimiento.

- Queridos Luis Alfredo y Carmen Juana, como notario de vuestra difunta madre y garante de sus últimos deseos, yo os ayudaré en todo lo que me sea posible a lograr vuestro objetivo. Podéis contar conmigo, toda mi fortuna está a vuestra disposición para que recorráis el mundo si hace falta para conseguir vuestro noble fin.

DESENLACE

- Oh, cielos, Luis Alfredo, no puedo creer que el destino se haya conjurado de esta forma contra nosotros. Cómo pudo nuestra madre enfrentarnos a esta cruel realidad cuando podíamos haber sido siempre felices en nuestra bendita ignorancia.

- No llores, Carmen Juana, ni juzgues a nuestra madre. Ella sólo quiso convertir toda nuestra ira en amor y demostrarnos que del mal siempre puede amanecer un nuevo día lleno de felicidad.

- Queridos Luis Alfredo y Carmen Juana, habéis cumplido con el deseo de vuestra madre y os felicito por ello. Ella siempre fue una mujer excepcional que os amó por encima de todas las cosas y con esta terrible prueba os quiso demostrar cuánto os quería.

- Oh, don Carlos Augusto, qué hubiera sido de nosotros sin su ayuda y, sobre todo, sin los 7 millones de dólares que puso a nuestra disposición para poder recorrer el mundo sobornando a cientos de funcionarios corruptos para así poder cumplir con el noble objetivo que nos encomendó nuestra mamá.

- No digas eso, Carmen Juana. Yo por mi querida María de la Piedad, a la que siempre amé en secreto - ahora puedo decirlo sin temor ni vergüenza - habría hecho cualquier cosa. Y tú, Luis Alfredo, te has portado como un verdadero hombre de pro y tu mamá estaría muy orgullosa de ti.

- Don Carlos Augusto, muchas gracias. Ahora que, gracias a nuestra querida madre, hemos sabido la terrible verdad de nuestras vidas, prometemos no suicidarnos ni darnos a la bebida o a las drogas de diseño, como haría cualquier persona que no fuera protagonista de un culebrón, y procuraremos llevar con toda la dignidad y alegría posibles nuestra desgracia.

- Hijos míos, ya sé que no soy vuestro padre biológico, qué más hubiera querido yo, pero aquí me tendréis siempre para lo que necesitéis. Y si hay que volver a recorrer el mundo para olvidar vuestro terrible pasado, estoy dispuesto a acompañaros y a regalaros mi Visa Oro en señal de mi aprecio y gratitud hacia vuestra amada mamá.

- Oh, don Carlos Augusto, es usted el hombre más bueno del mundo. No querría usted, por un casual, adoptarnos y convertirnos en legítimos herederos de su fortuna? Más que nada, por aparecer como beneficiarios en un testamento más o menos normal.