Para empezar, aclaro que en mi casa la peli le gustó a todo el mundo un montón y que, las cosas como son, se pasa un ratillo bueno y entretenido. Hay intriga, hay tensión, hay giros, hay sorpresas... En fin, lo que se espera de un thriller más o menos apañao.
Eso sí, hay algo que lo jode todo: el principio en el que se basa.
A ver cómo lo cuento sin tener que espoilear.
Veamos, cuáles son los motivos que se te ocurren para secuestrar a dos niñas?
1. Quieres jugar con ellas a las casitas.
2. Quieres jugar con ellas a otras cositas.
3. Son ricas y quieres pedir un rescate.
4. Las quieres asesinar porque no te gustan las niñas.
5. Tienes de mascota un oso que sólo come niñas.
6. Eres tú el que sólo come niñas.
7. Usas niñas a modo de balón para jugar al fútbol.
8. Te han dado un papel de niña en una peli y quieres prepararlo con ellas.
Bueno, en esta serie de soluciones que doy hay algunas respuestas más verosímiles que otras. Obviamente cualquier policía trabajaría fundamentalmente sobre unas e ignoraría olímpicamente las demás, no?
Pues el secreto de esta película es ése justamente, que la posibilidad más tonta y más peregrina es la que es. Por tanto casi nadie puede adivinar el final, porque sólo a un imbécil de tomo y lomo se le podría ocurrir el desenlace. Y esto es lo que hoy en día se considera un buen thriller.
Claro, yo me pongo en el lugar de Denis Villeneuve y me digo: cómo puedo dejar atónito al personal, que ya está de vuelta de todo? Pues muy fácil: planteo un misterio con dos o tres posibilidades lógicas y mil o dos mil completamente gilipollescas, y la resolución es una de las más grotescas.
Y luego contratas para los papeles principales a Hugh Jackman, en plan padre ofuscado convertido en bestia parda, y a Jake Gyllenhaal, de poli bueno, comprensivo y legal; y enfrentas a estos ejemplares con una Melissa Leo que se los come a los dos con papas... e voilà! Qué susto, no?
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sábado, 18 de octubre de 2014
lunes, 21 de noviembre de 2011
The fighter, by David O. Russell
No estoy de acuerdo con la mayoría de críticas que he leído sobre esta película. La estrella suprema no es Christian Bale, que se llevó el Oscar al mejor secundario. Ni siquiera Melissa Leo, que también se llevó su correspondiente estatuilla. Para mí el verdadero papelón lo hace Mark Wahlberg.
Bale simplemente ha perdido unos cuantos kilos, se ha puesto flaco y hace de yonki. No soy una experta en artes interpretativas pero si no me equivoco eso es lo que de toda la vida se ha llamado un papel-caramelito. Eso es fullería, cualquier actor medianamente versátil podría haberlo hecho igual de bien. Lo de Melissa Leo tampoco tiene mayor mérito; le ha tocado un personaje puro histrión: una madre de nueve hijos metida a manager de boxeo de los 2 varones; cágate lorito. Tampoco vale, aunque eso en Hollywood mole mogollón y sea sinónimo de triunfo y muñequito en la vitrina de casa.
En cambio a Mark Wahlberg se le pide, frente a tanto aspaviento y tanta escandalera, que interprete con contención a un tipo acorralado en su carrera y en su vida. Y lo hace bien, y se defiende con gallardía entre tanto baile de san vito. Es increíble lo minusvalorada que está la sobriedad interpretativa en esto de la crítica cinematográfica. Que si es sosito, que si no se mueve... Joder, hasta Shakira es sosita al lado del tsunami Bale. Pero cómo se agradece ese relax, ese saber hacer sin contorsiones faciales, esa moderación. Mark, tú sí que vales, chaval.
Por lo demás la película es una paranoia total. Una familia monster, una novia igual de monster, y un pobre chaval a la deriva entre tanto monstruo. Lo que te cuentan, una vez más, es cómo salir de la miseria y el cutrerismo pegándote hostias con otra gente igual de cutre y miserable que tú. El boxeo para los tíos vendría a ser como la prostitución para las tías, sólo que disfrazado de deporte y con un poco más de riesgo para la salud. Otra historia estúpida sobre gente estúpida con vidas estúpidas. No merece mucho más comentario.
Bale simplemente ha perdido unos cuantos kilos, se ha puesto flaco y hace de yonki. No soy una experta en artes interpretativas pero si no me equivoco eso es lo que de toda la vida se ha llamado un papel-caramelito. Eso es fullería, cualquier actor medianamente versátil podría haberlo hecho igual de bien. Lo de Melissa Leo tampoco tiene mayor mérito; le ha tocado un personaje puro histrión: una madre de nueve hijos metida a manager de boxeo de los 2 varones; cágate lorito. Tampoco vale, aunque eso en Hollywood mole mogollón y sea sinónimo de triunfo y muñequito en la vitrina de casa.
En cambio a Mark Wahlberg se le pide, frente a tanto aspaviento y tanta escandalera, que interprete con contención a un tipo acorralado en su carrera y en su vida. Y lo hace bien, y se defiende con gallardía entre tanto baile de san vito. Es increíble lo minusvalorada que está la sobriedad interpretativa en esto de la crítica cinematográfica. Que si es sosito, que si no se mueve... Joder, hasta Shakira es sosita al lado del tsunami Bale. Pero cómo se agradece ese relax, ese saber hacer sin contorsiones faciales, esa moderación. Mark, tú sí que vales, chaval.
Por lo demás la película es una paranoia total. Una familia monster, una novia igual de monster, y un pobre chaval a la deriva entre tanto monstruo. Lo que te cuentan, una vez más, es cómo salir de la miseria y el cutrerismo pegándote hostias con otra gente igual de cutre y miserable que tú. El boxeo para los tíos vendría a ser como la prostitución para las tías, sólo que disfrazado de deporte y con un poco más de riesgo para la salud. Otra historia estúpida sobre gente estúpida con vidas estúpidas. No merece mucho más comentario.
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