- Quim Gutiérrez? Hola, Quim, soy Daniel Sánchez Arévalo.
- Hombre, Dani, no me digas que tienes in mente otra peli.
- Pues sí, quiero hacer una peli rememorando la final del Mundial.
- Pero tío, cómo vas a hacer una peli de eso. Qué cantazo.
- Pues sí, la voy a hacer, pero tranqui, para disimular meteré una boda.
- Peor me lo pones; hay ya mil pelis de bodas, y todas supercutres.
- Pero no como ésta, que se celebrará el día de la gran final del Mundial.
- Qué morro. Tú lo que quieres es que la gente vaya al cine para rememorar la final.
- Sasto. Y de paso en la boda meteré a mucha gente pirada y neurasténica.
- Bueno, como en todas las pelis de bodas. Eso es lo más normal.
- Y un triste de ésos que le jode las fiestas a todo el mundo.
- Como en todas las pelis de bodas. Veo a Antonio de la Torre en el papel.
- Perfecto, de caníbal a deprimido crónico. Y qué tal un camarero borracho.
- Como en todas las pelis de bodas también. Ahí yo veo a Raúl Arévalo.
- Sí, Raúl hace muy bien de borracho. Lo malo es que se encasille.
- Tampoco puede faltar un novio con dudas; ah, y algún tercero en discordia.
- No faltará. Y todos los invitados serán una panda de gilipollas de campeonato.
- Como en todas las pelis de bodas. Me parece una boda demasiado normal.
- Bueno, y qué tiene de malo una boda normal. Puro costumbrismo.
- Pero para eso mejor te casas y lo grabas, y es menos follón.
- Ya, pero entonces no podremos volver a rememorar la final del Mundial.
- Y vas a hacer una puta película sólo para ver otra vez el gol de Iniesta, tío?
- Sastamente. Y para ganar pasta mientras lo veo. Te parece poco motivo?
- Huuuuummmm. Pues ahora que lo dices... no; me parece un motivo estupendo.
- Y a la gente le cuelas cualquier cosa, y más si te llamas Daniel Sánchez Arévalo.
- Pos oye, es verdad. Cuándo empezamos?
viernes, 14 de marzo de 2014
jueves, 13 de marzo de 2014
La cena, by Ettore Scola
MESA 1
Una hija le cuenta a su madre que va a meterse a monja. La pobre mujer es la gran Stefania Sandrelli y lógicamente llora al saber que su hija no sólo no parece tenerle mucho aprecio filial sino que encima se quiere encerrar de por vida en un convento. La propietaria del restaurante (espléndida y preciosa Fanny Ardant), se sienta con ella y la invita a un trozo de tarta para consolarla.
Moraleja: No te metas ni muerto en la hostelería. Ese oficio no está pagado con nada. Y la de petardos que hay que aguantar. Y encima los hijoputas no dejan ni propina.
MESA 2
Una joven estudiante lee una larguíiiiiiisima carta a su profesor de filosofía y amante. En la carta intenta convencer a la señora del profesor de por qué debe dejarlo libre y compartir al genio con el resto de la humanidad, o sea, con ella.
Moraleja: Donde tengas la olla no metas la polla. Y quien con niñas se acuesta, meao se levanta.
MESA 3
Una muchacha le está contando a su novio que está embarazada. Mientras, él mira fijamente a la rubia de la mesa de enfrente. La rubia se levanta y va al servicio. El tipo la sigue. Encuentro salvaje en los lavabos.
Moraleja: No te fíes de las rubias. Y no tontees con otras tías mientras tu novia te está anunciando que vas a ser padre.
MESA 4
Un cliente asiduo observa divertido a todos los demás. Es Vittorio Gassman pero no es él. En realidad es el alter ego de Ettore Scola, que mira desde detrás de su cámara esta especie de vodevil extraño, mezcla de "Mesas separadas", "La colmena", “7 vidas” y “Cheers”. Todos un poco pirados, todos un poco gilipollas, todos un poco solos, todos un poco frikis.
Moraleja: No mezcles churras con merinas ni el tocino con la velocidad. Y si quieres hacer un drama, haz un drama, y si quieres hacer una comedia, haz una comedia, pero no hagas mixtos rarunos de dudosa gracia. Manolete, Manolete, si no sabes torear pa qué te metes.
Una hija le cuenta a su madre que va a meterse a monja. La pobre mujer es la gran Stefania Sandrelli y lógicamente llora al saber que su hija no sólo no parece tenerle mucho aprecio filial sino que encima se quiere encerrar de por vida en un convento. La propietaria del restaurante (espléndida y preciosa Fanny Ardant), se sienta con ella y la invita a un trozo de tarta para consolarla.
Moraleja: No te metas ni muerto en la hostelería. Ese oficio no está pagado con nada. Y la de petardos que hay que aguantar. Y encima los hijoputas no dejan ni propina.
MESA 2
Una joven estudiante lee una larguíiiiiiisima carta a su profesor de filosofía y amante. En la carta intenta convencer a la señora del profesor de por qué debe dejarlo libre y compartir al genio con el resto de la humanidad, o sea, con ella.
Moraleja: Donde tengas la olla no metas la polla. Y quien con niñas se acuesta, meao se levanta.
MESA 3
Una muchacha le está contando a su novio que está embarazada. Mientras, él mira fijamente a la rubia de la mesa de enfrente. La rubia se levanta y va al servicio. El tipo la sigue. Encuentro salvaje en los lavabos.
Moraleja: No te fíes de las rubias. Y no tontees con otras tías mientras tu novia te está anunciando que vas a ser padre.
MESA 4
Un cliente asiduo observa divertido a todos los demás. Es Vittorio Gassman pero no es él. En realidad es el alter ego de Ettore Scola, que mira desde detrás de su cámara esta especie de vodevil extraño, mezcla de "Mesas separadas", "La colmena", “7 vidas” y “Cheers”. Todos un poco pirados, todos un poco gilipollas, todos un poco solos, todos un poco frikis.
Moraleja: No mezcles churras con merinas ni el tocino con la velocidad. Y si quieres hacer un drama, haz un drama, y si quieres hacer una comedia, haz una comedia, pero no hagas mixtos rarunos de dudosa gracia. Manolete, Manolete, si no sabes torear pa qué te metes.
lunes, 10 de marzo de 2014
Al cruzar el límite, by Michael Apted
Para ser un thriller protagonizado por el dueto de mataos Hugh Grant-Sarah Jessica Parker la cosa sorprende positivamente. Claro que el contrapunto lo pone la presencia siempre estimulante del gran Gene Hackman, con lo cual el espectador queda medio compensado por el infame dueto.
La trama está bien, es entretenida a la par que interesante, y da que pensar. Se plantea un conflicto moral importante: es legítimo sacrificar vidas humanas en la experimentación médica si es por una causa mayor? Ahí queda eso. Claro, el dilema está en qué vidas humanas sacrificamos. Por supuesto nunca la de nuestra madre, nuestro hijo o nuestro hermano. En la peli se usa para experimentar y putear de formas varias a indigentes sin techo.
En fin, bonito no está, para qué nos vamos a engañar, pero… vayamos un paso más allá. Y si en lugar de pobres mendigos que probablemente no han hecho mal a nadie se usara a despojos humanos, gente malvada cuya única finalidad en la vida es la de joder, torturar, asesinar, violar, etc., al personal? Me refiero a violadores reincidentes, pederastas o psicópatas asesinos en serie, por ejemplo. Tan terrible sería usar los cuerpos de esa gente para encontrar una vacuna contra el Sida o una cura definitiva contra el cáncer o, como se plantea en esta historia, para que personas parapléjicas y tetrapléjicas puedan volver a andar? Así parece un poco menos feo, no? A fin de cuentas esas personas se pasarán toda su vida en la cárcel (o deberían pasársela) sin hacer ningún bien a la sociedad a la que tanto han puteado. Por qué no hacer que sus asquerosas vidas sirvan para algo?
En fin, juguemos a ser dioses. No habría algo de justicia divina en esa contraprestación de servicios, aunque fuera involuntaria por parte del sujeto? Pensad en un De Juana Chaos, en un Bolinaga, en el pederasta que asesinó a Mariluz, en el violador del Ensanche, en los salvajes que quemaron viva a Sandra Palo, en Bretón, el padre psicópata de Ruth y José… Y si esa gente terminara haciendo algo útil para la humanidad? No sé, yo no tengo del todo claro que esto sea una barbaridad, la verdad.
En fin, Michael Apted nos da que pensar y, a pesar de la infame pareja protagonista que ha escogido, no le sale del todo mal. Con suspense in crescendo, con escenas de bastante impacto y con un guión dinámico que en ningún momento decae ni aburre.
Y casi podría jurar que Hugh Grant no está todo lo patético que suele estar y que hasta tartamudea menos. No digo que esté bien, cuidadito; sólo digo que está un poco menos espantajo que de costumbre. Sarah Jessica Parker no; a ésa le quitas los Loubotines y los Manolos e irremediablemente se queda en nada.
La trama está bien, es entretenida a la par que interesante, y da que pensar. Se plantea un conflicto moral importante: es legítimo sacrificar vidas humanas en la experimentación médica si es por una causa mayor? Ahí queda eso. Claro, el dilema está en qué vidas humanas sacrificamos. Por supuesto nunca la de nuestra madre, nuestro hijo o nuestro hermano. En la peli se usa para experimentar y putear de formas varias a indigentes sin techo.
En fin, bonito no está, para qué nos vamos a engañar, pero… vayamos un paso más allá. Y si en lugar de pobres mendigos que probablemente no han hecho mal a nadie se usara a despojos humanos, gente malvada cuya única finalidad en la vida es la de joder, torturar, asesinar, violar, etc., al personal? Me refiero a violadores reincidentes, pederastas o psicópatas asesinos en serie, por ejemplo. Tan terrible sería usar los cuerpos de esa gente para encontrar una vacuna contra el Sida o una cura definitiva contra el cáncer o, como se plantea en esta historia, para que personas parapléjicas y tetrapléjicas puedan volver a andar? Así parece un poco menos feo, no? A fin de cuentas esas personas se pasarán toda su vida en la cárcel (o deberían pasársela) sin hacer ningún bien a la sociedad a la que tanto han puteado. Por qué no hacer que sus asquerosas vidas sirvan para algo?
En fin, juguemos a ser dioses. No habría algo de justicia divina en esa contraprestación de servicios, aunque fuera involuntaria por parte del sujeto? Pensad en un De Juana Chaos, en un Bolinaga, en el pederasta que asesinó a Mariluz, en el violador del Ensanche, en los salvajes que quemaron viva a Sandra Palo, en Bretón, el padre psicópata de Ruth y José… Y si esa gente terminara haciendo algo útil para la humanidad? No sé, yo no tengo del todo claro que esto sea una barbaridad, la verdad.
En fin, Michael Apted nos da que pensar y, a pesar de la infame pareja protagonista que ha escogido, no le sale del todo mal. Con suspense in crescendo, con escenas de bastante impacto y con un guión dinámico que en ningún momento decae ni aburre.
Y casi podría jurar que Hugh Grant no está todo lo patético que suele estar y que hasta tartamudea menos. No digo que esté bien, cuidadito; sólo digo que está un poco menos espantajo que de costumbre. Sarah Jessica Parker no; a ésa le quitas los Loubotines y los Manolos e irremediablemente se queda en nada.
jueves, 6 de marzo de 2014
Ciudadano Bob Roberts, by Tim Robbins
No es un thriller pero da miedito.
No es un reality pero es pura realidad.
No es un musical pero hay mucha música.
No es un informativo pero informa casi más.
No es un drama pero es para echarse a lloraaar.
No es una comedia pero es para despiporraaaarse.
No es un documental pero está muuuuuy documentado.
No es un talent pero Tim Robbins es puuro y duro talento.
No es una historia de amor pero... qué guapa está la Sarandon.
No es una mierda pero lo que cuenta, hossssssssssstia... cómo hiede.
No es un reality pero es pura realidad.
No es un musical pero hay mucha música.
No es un informativo pero informa casi más.
No es un drama pero es para echarse a lloraaar.
No es una comedia pero es para despiporraaaarse.
No es un documental pero está muuuuuy documentado.
No es un talent pero Tim Robbins es puuro y duro talento.
No es una historia de amor pero... qué guapa está la Sarandon.
No es una mierda pero lo que cuenta, hossssssssssstia... cómo hiede.
miércoles, 5 de marzo de 2014
Concursante, by Rodrigo Cortés
Justo un año antes de que Lehman Brothers se fuera al carajo y con ellos la economía mundial, Rodrigo Cortés rueda esta impresionante lección de economía contándonos exactamente todo lo que iba a pasar y ha pasado y por qué.
Leonardo Sbaraglia interpreta (magistralmente, para mí su trabajo más impresionante hasta el momento) a un "afortunado" concursante televisivo que consigue ganar el premio más importante de la historia de la televisión. Por valor de 7 millones de euros se lleva una mansión, un par de cochazos, un yate, una avioneta, un viaje alrededor del mundo, etc., etc. Los impuestos del premio, los seguros y los gastos de mantenimiento, más la trampa mortal de un crédito bancario para atender sus nuevas necesidades de rico, convertirán el gran premio en la peor pesadilla de su vida. Y en un viaje claustrofóbico que el espectador sigue y comparte con el protagonista casi sin respiración.
Película que debería ser de visionado obligatorio en los institutos y, por supuesto, en la universidad. Hay algo que todo el mundo debería aprender a la misma vez que aprende a andar: que sólo el 5% del dinero que circula por el mundo es real; el resto es puro y duro papel. No existe; es humo, es polvo, es sombra, es nada. Y de eso vivimos, y por eso estamos como estamos.
Lo mejor: la lección magistral de economía de Chete Lera a Sbaraglia, con su estética ajedrecística y sus cien monedas sobre el tablero. Impagable. Y un gran descubrimiento: Luis Zahera, el abogado de Sbaraglia. Qué pedazo de personaje y qué pedazo de actor. Y qué gran película.
Leonardo Sbaraglia interpreta (magistralmente, para mí su trabajo más impresionante hasta el momento) a un "afortunado" concursante televisivo que consigue ganar el premio más importante de la historia de la televisión. Por valor de 7 millones de euros se lleva una mansión, un par de cochazos, un yate, una avioneta, un viaje alrededor del mundo, etc., etc. Los impuestos del premio, los seguros y los gastos de mantenimiento, más la trampa mortal de un crédito bancario para atender sus nuevas necesidades de rico, convertirán el gran premio en la peor pesadilla de su vida. Y en un viaje claustrofóbico que el espectador sigue y comparte con el protagonista casi sin respiración.
Película que debería ser de visionado obligatorio en los institutos y, por supuesto, en la universidad. Hay algo que todo el mundo debería aprender a la misma vez que aprende a andar: que sólo el 5% del dinero que circula por el mundo es real; el resto es puro y duro papel. No existe; es humo, es polvo, es sombra, es nada. Y de eso vivimos, y por eso estamos como estamos.
Lo mejor: la lección magistral de economía de Chete Lera a Sbaraglia, con su estética ajedrecística y sus cien monedas sobre el tablero. Impagable. Y un gran descubrimiento: Luis Zahera, el abogado de Sbaraglia. Qué pedazo de personaje y qué pedazo de actor. Y qué gran película.
martes, 4 de marzo de 2014
Noviembre dulce, by Pat O'Connor
1. COSAS QUE ME GUSTAN DE ESTA HISTORIA.
- La filosofía que subyace: pon tú fin al amor mientras estés a tiempo.
- Los estilismos de Charlize Theron. Mamarracha total tipo bloggera de moda.
- El maquillaje de Charlize Theron. Qué mona está malita.
- Las calles de San Francisco. Sus tranvías, sus cuestas, su sol... Ayyy!!
2. COSAS QUE ME PARECEN VOMITIVAS DE ESTA HISTORIA.
- La cantidad de memeces que urde el guión para unir a los protas.
- El barrio megaflowerpower: Hey Mary, hey Paul, hey capullo...
- La cara permanente de gilipollas de Keanu Reeves.
- El momento travesti de Isaacs Jason. Cutrerisssssmo, lavirrrgen!
- La fiebre de Pat O'Connor por las escenas de playa tipo anuncio Rexona.
- El puto niño de los cojones. Jartura de niños actores, Diooooos!
- La filosofía que subyace: pon tú fin al amor mientras estés a tiempo.
- Los estilismos de Charlize Theron. Mamarracha total tipo bloggera de moda.
- El maquillaje de Charlize Theron. Qué mona está malita.
- Las calles de San Francisco. Sus tranvías, sus cuestas, su sol... Ayyy!!
2. COSAS QUE ME PARECEN VOMITIVAS DE ESTA HISTORIA.
- La cantidad de memeces que urde el guión para unir a los protas.
- El barrio megaflowerpower: Hey Mary, hey Paul, hey capullo...
- La cara permanente de gilipollas de Keanu Reeves.
- El momento travesti de Isaacs Jason. Cutrerisssssmo, lavirrrgen!
- La fiebre de Pat O'Connor por las escenas de playa tipo anuncio Rexona.
- El puto niño de los cojones. Jartura de niños actores, Diooooos!
sábado, 1 de marzo de 2014
Lincoln, by Steven Spielberg
- Hola, Daniel Day-Lewis, eres tú? Steven Spielberg al habla.
- Aquí Daniel. Hombre, Steven, cuánto tiempo. Qué pasa, chaval.
- Pues mira, te llamo porque quiero hacer una peli sobre Abraham Lincoln.
- Lincoln, el presidente... qué interesante.
- Y me gustaría que lo interpretaras tú.
- Cielos, qué papelón. Difícil caracterización, vive Dios.
- Efectivamente, Daniel. Es Oscar cantado.
- Wawwwwww, qué caramelito. Se trataría de un biopic, supongo.
- No, no, sólo un hecho histórico: la aprobación de la 13ª enmienda.
- Y qué enmienda es ésa.
- Sí, hombre, la enmienda que abolió la esclavitud.
- Vaya, qué oportuno. Ahora que tenemos presidente negro será un pelotazo.
- Lo será. Es el gran momento.
- Y bueno, Steven, cómo habías pensado plantearlo.
- Será una especie de carrera de obstáculos para conseguir votos.
- Qué guay. Suena superemocionante.
- Todo a base de chantajes, sobornos, extorsiones, corrupción a punta pala...
- Pero bueno... eso no quedará muy bonito. Se trata de abolir la esclavitud.
- Pos eso; el fin justifica los medios, no??
- Hummmm... pues no sé.
- En realidad nadie se va a enterar de nada. Todo será muy críptico.
- Qué quiere decir críptico.
- Que, salvo los especialistas en Historia de América, nadie pillará un carajo.
- Pero entonces para qué vamos a hacer esta película.
- Jo, pues tú para lucirte, y los dos para echarnos unos Oscarcillos.
- Pero hombre, también habrá que pensar un poco en el público.
- El público irá a verla en masa, por ser yo quien soy, y por ti, por supuesto.
- Pero no les gustará. Y la crítica nos pondrá a parir.
- No se atreverán. El gran Spielberg, el gran Day-Lewis y la 13ª enmienda.
- Y tú crees que colará?? Yo no estoy tan seguro.
- Colará. A ver, Daniel, tú de qué serías capaz por un Oscar.
- Yo de cualquier cosa legal o ilegal.
- Pos eso.
- Pos fale.
- Aquí Daniel. Hombre, Steven, cuánto tiempo. Qué pasa, chaval.
- Pues mira, te llamo porque quiero hacer una peli sobre Abraham Lincoln.
- Lincoln, el presidente... qué interesante.
- Y me gustaría que lo interpretaras tú.
- Cielos, qué papelón. Difícil caracterización, vive Dios.
- Efectivamente, Daniel. Es Oscar cantado.
- Wawwwwww, qué caramelito. Se trataría de un biopic, supongo.
- No, no, sólo un hecho histórico: la aprobación de la 13ª enmienda.
- Y qué enmienda es ésa.
- Sí, hombre, la enmienda que abolió la esclavitud.
- Vaya, qué oportuno. Ahora que tenemos presidente negro será un pelotazo.
- Lo será. Es el gran momento.
- Y bueno, Steven, cómo habías pensado plantearlo.
- Será una especie de carrera de obstáculos para conseguir votos.
- Qué guay. Suena superemocionante.
- Todo a base de chantajes, sobornos, extorsiones, corrupción a punta pala...
- Pero bueno... eso no quedará muy bonito. Se trata de abolir la esclavitud.
- Pos eso; el fin justifica los medios, no??
- Hummmm... pues no sé.
- En realidad nadie se va a enterar de nada. Todo será muy críptico.
- Qué quiere decir críptico.
- Que, salvo los especialistas en Historia de América, nadie pillará un carajo.
- Pero entonces para qué vamos a hacer esta película.
- Jo, pues tú para lucirte, y los dos para echarnos unos Oscarcillos.
- Pero hombre, también habrá que pensar un poco en el público.
- El público irá a verla en masa, por ser yo quien soy, y por ti, por supuesto.
- Pero no les gustará. Y la crítica nos pondrá a parir.
- No se atreverán. El gran Spielberg, el gran Day-Lewis y la 13ª enmienda.
- Y tú crees que colará?? Yo no estoy tan seguro.
- Colará. A ver, Daniel, tú de qué serías capaz por un Oscar.
- Yo de cualquier cosa legal o ilegal.
- Pos eso.
- Pos fale.
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