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viernes, 14 de marzo de 2014

La gran familia española, by Daniel Sánchez Arévalo

- Quim Gutiérrez? Hola, Quim, soy Daniel Sánchez Arévalo.

- Hombre, Dani, no me digas que tienes in mente otra peli.

- Pues sí, quiero hacer una peli rememorando la final del Mundial.

- Pero tío, cómo vas a hacer una peli de eso. Qué cantazo.

- Pues sí, la voy a hacer, pero tranqui, para disimular meteré una boda.

- Peor me lo pones; hay ya mil pelis de bodas, y todas supercutres.

- Pero no como ésta, que se celebrará el día de la gran final del Mundial.

- Qué morro. Tú lo que quieres es que la gente vaya al cine para rememorar la final.

- Sasto. Y de paso en la boda meteré a mucha gente pirada y neurasténica.

- Bueno, como en todas las pelis de bodas. Eso es lo más normal.

- Y un triste de ésos que le jode las fiestas a todo el mundo.

- Como en todas las pelis de bodas. Veo a Antonio de la Torre en el papel.

- Perfecto, de caníbal a deprimido crónico. Y qué tal un camarero borracho.

- Como en todas las pelis de bodas también. Ahí yo veo a Raúl Arévalo.

- Sí, Raúl hace muy bien de borracho. Lo malo es que se encasille.

- Tampoco puede faltar un novio con dudas; ah, y algún tercero en discordia.

- No faltará. Y todos los invitados serán una panda de gilipollas de campeonato.

- Como en todas las pelis de bodas. Me parece una boda demasiado normal.

- Bueno, y qué tiene de malo una boda normal. Puro costumbrismo.

- Pero para eso mejor te casas y lo grabas, y es menos follón.

- Ya, pero entonces no podremos volver a rememorar la final del Mundial.

- Y vas a hacer una puta película sólo para ver otra vez el gol de Iniesta, tío?

- Sastamente. Y para ganar pasta mientras lo veo. Te parece poco motivo?

- Huuuuummmm. Pues ahora que lo dices... no; me parece un motivo estupendo.

- Y a la gente le cuelas cualquier cosa, y más si te llamas Daniel Sánchez Arévalo.

- Pos oye, es verdad. Cuándo empezamos?

jueves, 22 de marzo de 2012

AzulOscuroCasiNegro (Azul oscuro casi negro), by Daniel Sánchez Arévalo

Verdaderamente increíble, asombroso, espeluznante... que la misma persona que ha dirigido este pedazo de película haya podido concebir un producto tan vomitivo y soez como "Primos". Aunque claro, si tenemos en cuenta que entre medias se dejó caer con esa sarta de despropósitos que fue "Gordos" ya la cosa extraña un poco menos.

El gran misterio de Sánchez Arévalo consiste justamente en eso; en la respuesta al enigma de cómo un talento como el que nos dejó adivinar y hasta tocar en AzulOscuroCasiNegro ha podido deteriorarse en tan poco tiempo de esa forma para dar lugar a esos dos engendros indigeribles de cuyos nombres me gustaría no tener que acordarme.

Lo que en su opera prima era sencillez, naturalidad, sentimiento, intensidad,  impecable contención, delicadeza y exquisitez ha derivado inexplicablemente con el tiempo en burdez, artificio, topicidad, vana sensiblería, futilidad y exageración. Nada de lo que prometía se ha cumplido, y en cambio nada de lo que se ha cumplido se veía venir en AzulOscuro.

De esta peli me gusta todo y me encantan todos los actores, pero destacaría a un inspiradísimo Raúl Arévalo en su pequeño papel secundario, protagonista de una historia paralela con cierto punto grotesco pero a la vez muy tierno, mérito que atribuyo casi en exclusiva a su pericia interpretativa. Lástima que el primo Dani no lo dejara ahí para que siguiera su camino y haya seguido contando con él para sus bodrios posteriores. Una verdadera putada.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Gordos, by Daniel Sánchez Arévalo

"Gordos" es una película tan grasienta y estomagante como la mayoría de sus personajes. Es más, no tenía nada contra los gordos hasta que la vi y decidí que o ser gordo es sinónimo de ser imbécil o eso es al menos lo que piensa Daniel Sánchez Arévalo.

La promoción de este filme estuvo inevitablemente ligada a los impresionantes cambios de peso de su protagonista principal, Antonio de la Torre. Prensa, televisión, radio... todos los medios, se volcaron en mostrarnos a de la Torre en su delirante proceso artístico-estético: gordísimo, gordo, menos gordo, casi normal, normal y delgado. Plan reality-show. Y no digamos ya después del estreno; entrevistas, reportajes, debates... y sí, tal como era de prever, detrás no había mucho más.

Una serie de historias ridículas, con personajes igualmente ridículos, todos ellos preocupados hasta la obsesión por su peso, su aspecto y sus medidas. Problemas sobredimensionados, tópico tras tópico, personajes estereotipados e interpretaciones desbordadas; principalmente de la Torre, que parece que después del esfuerzo físico del engorde-adelgace decidió que ya había hecho bastante y que hasta ahí había llegado.

Sinceramente, no merece la pena jugarse el pellejo y la salud ni para representar a un personaje tan absurdo y poco interesante como el suyo ni para colaborar en una película tan estúpida y llena de lugares comunes. Supongo que lo hizo soñando con cienes de premios por su inusitado sacrificio personal, el Goya entre ellos; me alegro de que no se lo dieran. Ser actor es mucho más que hacer todas las gilipolleces que te pida un director para dar vida a sus delirios; luego además hay que actuar.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Primos, by Daniel Sánchez Arevalo

Joder, casi un 7 en FA! Y Carlos Boyero, que suelta esto: "Luz, excentricidad, gracia y ternura. (...) Me gusta todo en esta comedia osada, extraña, eficaz y conmovedora."  La hossstia, habremos visto la misma película?

Porque a mí no me gusta nada en esta comedia pesada, castaña, soez y desoladora. Más que primos los protagonistas parecen primates, y más que una película de Daniel Sánchez-Arévalo esto parece una boñiga de Mariano Ozores. No, la verdad es que parece un capítulo de "Los Serrano", y de hecho los actores actúan exactamente igual que Resines, Bonilla y el Fiti. Existe algún tipo de complot en el cine actual para ridiculizar al elemento masculino patrio hasta límites cercanos a la humillación y el vituperio?

Cutre, aburrida, sin gracia, basta e infumable de principio a fin. Ni va de más a menos ni de menos a más, es un continuum de despropósitos, chorradas y diálogos burdos que ruborizarían al más pintao. Lo siento sobre todo por Raúl Arévalo, que es un actor que promete y que me gusta muchísimo, pero bueno, él ha sido el que se ha metido en este engendro por su propio pie. Igual estaba borracho cuando leyó el guión y cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo ya era demasiado tarde para echarse atrás y se exponía  a una demanda por incumplimiento de contrato. Si no, no se explica.