domingo, 16 de febrero de 2014

Las sesiones, by Ben Lewin

4 SESIONES

Primera sesión: "Hola, me llamo Cheryl y soy su terapeuta sexual. No debe confundirme con una prostituta porque son dos trabajos diferentes. En esta sesión vamos a explorar sus zonas erógenas. Veamos, le gusta que le toque aquí? No? Vale, más a la izquierda, sí, aquí, vale, bien, qué tal aquí, no ahí no, vale. Veo que no tiene usted problemas de erección, estupendo. Bueno, se han pasado las dos horas, hasta la semana que viene. Le va bien el martes?"

Segunda sesión: "Hola, aquí estoy de nuevo. Hoy practicaremos el cunnilingus. Yo me colocaré encima de usted para que pueda observar detalladamente mi vagina y a continuación bajaré hasta que pueda usted operar adecuadamente con su lengua. Ya puede usted empezar. Cómo dice. Ah, que se ahoga. Perdone, tal vez no me he colocado del todo bien, así mejor. Vale, lo ha hecho usted bastante bien, el próximo día probaremos otra cosa. Le viene bien el jueves?"

Tercera sesión: "Hola, qué tal. Hoy practicaremos el coito. Usted no se mueva, que ya lo hago yo. Ah, es verdad, que no puede moverse. Vale, veo que la erección va bien. Ahora me subo, me coloco aquí y despacito voy bajando hasta que... oiga, no, si todavía no he metido nada. Bueno, vale, no se preocupe, es normal lo que le ha pasado. A ver si la semana que viene podemos culminar su formación."

Cuarta sesión: "Hola, cómo va eso. Está preparado para consumar el coito en esta sesión? Muy bien, procure no pensar mucho, a ver si aguanta un poco. Me coloco encima de usted y voy a ir bajando despacito, piense en otra cosa, vale, ahí estoy, ya ha entrado, muy bien, voy a intentar moverme un poquito, vale? Subo, bajo, sub... cómo dice? Que ya? Bueno, no se preocupe, el caso es que ha podido, aunque haya durado cuatro segundos, eso sería un record para muchos hombres. Que si yo me he corrido? Pues sinceramente... no. Caballero, yo no vengo aquí a correrme sino a instruirle a usted, no se confunda, oiga."

2 PREGUNTAS:

1. Cómo es posible que un señor, por muy tetrapléjico y virginal que sea, pueda excitarse con este tono de gélida asepsia erótica que utiliza la terapeuta durante todas las sesiones.

2. Por qué Ben Lewin elige para este papel a una actriz como Helen Hunt, que, desde mi punto de vista, es esencialmente emocional y totalmente antisexual.

miércoles, 5 de febrero de 2014

El secreto de sus ojos, by Juan José Campanella

Una historia fascinante.

Un guión lleno de matices.

Unas miradas que estremecen.

Un borrachuzo entrañable e inolvidable.

Unos diálogos brillantes, llenos de sentido y sensibilidad.

Una frase: lo único que no cambia en una persona es su pasión.

Un desenlace perfecto, redondo, impecable y muy difícil de superar.

Un par de tíos que son la hostia: Juan José Campanella y Ricardo Darín.

viernes, 31 de enero de 2014

The Queen (La reina), by Stephen Frears

Ésta es la triste historia de una suegra atribulada porque su exnuera, una petarda de campeonato, se ha matado en un accidente y ella se ve obligada a simular públicamente que tiene mucha pena cuando la realidad es que está encantada por haberse quitado un coñazo de encima. La particularidad es que la suegra es la reina de Inglaterra y la nuera Lady Di, la “Princesa del pueblo” (Hasta que llegó Belén Esteban y le arrebató el puesto).

La cosa empieza muy graciosa. Tony Blair acaba de ganar las elecciones y el secretario de la reina informa a ésta en Buckingham del programa electoral del nuevo Primer Ministro. Vamos, que la reina de Inglaterra no tiene antes de las elecciones ni la más remota idea de quién es cada candidato y de lo que lleva en su programa con respecto a la institución que ella representa. 

A todo esto Blair (que le han puesto una carita raruna que te cagas, tipo Mister Bean) llega ante la reina (magnífica Helen Mirren) y casi se multiorgasma cuando se pone de rodillas ante ella y la señora le da su bendición para formar gobierno. El pobre Tony al conocer en persona a la monarca entra en estado catatónico-místico e incluso se pone bizco de gusto.

Stephen Frears retrata francamente bien el estado de histeria colectiva en que entró el pueblo británico y prácticamente el mundo entero por la muerte de lady Di a través de imágenes reales de la gente chillando y diciendo gilipolleces en la calle y de las toneladas de flores y mensajitos cutres que los británicos dejaron a las puertas de Buckingham. A todo esto la reina, su ínclito esposo y toda la gente de palacio alucinando porque ellos sí que conocían personalmente a la difunta y no se explican ese fervor popular por semejante petardazo de tía, lo que viene a confirmarles algo que ya intuían, que el pueblo es completamente imbécil.

En definitiva, tras ver la película a una le queda una pregunta en el aire: para qué coño sirve la monarquía, salvo para dar disgustos. Que si se llevan bien o mal las nueras y las suegras y las cuñadas, que si se tiran de los pelos, que si los hijos salen pendones, que si salen borrachos, que si tal que si cual. Pocos problemas tenemos los ciudadanos de a pie como para encima tener que preocuparnos por los asuntos domésticos de esta panda de vividores.

Alucinante ver a ese pueblo británico criticando a la reina por no mostrarse públicamente afligida por la muerte de la milady. Cómo puede ser la gente tan subnormal, madre mía. No me extraña que llevemos siglos aguantando a estos chupópteros, ellos a los suyos y nosotros a los nuestros. Si es que parece que algunos sufren más por sus desgracias que por las propias. Joder, si es que sale hasta una tía (imágenes reales, no ficticias) diciendo: “Esto es horrible, nunca había pasado por algo tan terrible”). La muerte de lady Di era lo más horrible que le había pasado en la vida!!!!! Virgen santa, qué panda.


FRASES INOLVIDABLES:

- Son una pandilla de gorrones emocionalmente ineptos y chalados (Cheryl Blair, la más lista de todos, sobre la monarquía británica). Me apropio de la frase para nuestros propios gorrones patrios.

- Diana ha resultado ser más pesada muerta que viva (la princesa Margaret). Y que lo digas.

miércoles, 29 de enero de 2014

La parte de los ángeles, by Ken Loach

Ken Loach, el cineasta social por antonomasia, contraataca. En esta ocasión con un delincuente con tremendas orejas de soplillo que busca la redención a través del whisky. Comorrrrrrrrr, dirá alguno. Tranquilos, que no cunda el pánico; no es que el muchacho se ponga ciego de whisky para redimirse de su pasado delictivo sino que se hace experto catador. Por lo visto aparte de las orejas dumbonianas el chaval goza de una nariz milagrosa con el don del olfato whiskero.

Y así nuestro muchacho, auspiciado por una especie de ángel de la guarda representado en la figura de un señor gordo aficionado a los destilados, se convierte en un fenómeno de la cata whiskera y va por ahí olisqueando vasos con el mismo entusiasmo olfativo con el que los perros olisquean los culos de otros perros.

Y del mismo modo que en Full Monty aquel grupo de parados sin oficio ni beneficio ni futuro salían de la depresión mediante el streaptease, esta panda de choricillos de medio pelo se solazan e intentan escapar de la miseria entre vapores etílicos. Un método ciertamente peligroso que yo no extendería demasiado, por si acaso. Que de la cata a la papa puede haber un paso.

Una vez más Ken Loach y Paul Laverty, su guionista de cabecera, apuestan por las segundas oportunidades y nos obsequian con esta simpática historia que tal vez no sea una de sus mejores películas pero que se ve con agrado y vuelve a dejarnos con esa sonrisa bobalicona con la que ya nos dejaron en trabajos anteriores como “Buscando a Eric”. Vamos, que mola. Y con un whisquito en la mano todavía más.

martes, 28 de enero de 2014

Tesis sobre un homicidio, by Hernán A. Golfrid

La cosa va de un tipo (Ricardo Darín) al que le da un yuyu un día viendo entrar a un alumno a su clase y decide que el chaval es un asesino. Cómo, por qué, de dónde se saca esta idea. Ah, pues no se sabe. Por lo visto dice Darín que hay que estar muy atento a los detalles pero yo por más atenta que he estado no me he enterado de nada.

Los “detalles” son: un colgante con forma de mariposa, el folleto de una exposición, una charla enigmática sobre pruebas de paternidad… El resultado es que en las críticas que he leído a posteriori hay tesis para todos los gustos. Ahí van algunas:

1. Ricardo Darín es un neurótico con transtorno obsesivo-compulsivo.

2. Ricardo Darín lleva razón y su alumno es el asesino.

3. Ricardo Darín es el verdadero asesino.

4. Ricardo Darín está dormido y todo ha sido un sueño.

5. Ricardo Darín es el padre biológico del asesino.

6. Ricardo Darín no existe; en realidad está muerto.

Así nos deja Hernán A. Golfrid después de dos horas de película, con dos palmos de narices, cara de gilipollas, la boca abierta y la mandíbula colgando.

Dos horas tragándote una historia de intriga para que al final, con suerte, puedas plantear una tesis peregrina sobre lo que acabas de ver. Vamos, una puta mierda.

lunes, 27 de enero de 2014

Recuerda, by Alfred Hitchcock

- Recuerda, recuerda, mi amorrrrr.

- No puedo, no puedo… Espera, espera, veo un par de rayas.

- Un par de rayas…Hummmmm. Pero perpendiculares o paralelas?

- No, no, paralelas. Oh, cielos, qué puede significar?

- Un par de rayas bien podrían ser el símbolo de un trauma infantil.

- Síiiiií, mi profesor de matemáticas llevaba pantalones de rayas.

- Pero de qué color eran? Recuerda, recuerda.

- Creo que eran azules.... No, no, espera, eran blancaaaaas.

- Dos rayas blancas. Huuuummmm, qué cosa más extraña.

- Las veo, las veo, las estoy viendo… Creo que voy a desmayarme.

- Noooo, no te desmayes ahora. Recuerda, recuerda.

- Síiiiiiií… Recuerdo… un patinete de rayas.

- Rediez!! Un patinete. Eso bien podría ser un símbolo fálico. 

- Uysssss, un símbolo fálico. Creo que voy a desmayarme otra vez.

- Un par de rayas, un par de rayas… Espera… Había una tarjeta?

- Sí, creo que sí. Una Visa. No, una MasterCard!

- Cielosssss, una MasterCard! Algo más? Recuerda, recuerda!

- Síiiiií, lo veo, lo veo! Un billete de 20 euros! Y está enrollado!!!!

- Y las dos rayas son cortas o largas? Recuerda, recuerda!

- Espera espera... Snifffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffff!

LO PEOR: Todo… el guión, las interpretaciones, el argumento, los desmayos, los sueños, el desenlace… pero principalmente las patéticas caritas de la Bergman.

LO MEJOR: Una frase muy de Hitchcock: “Los dos sabemos que el cerebro de una mujer enamorada opera al más bajo nivel”.

jueves, 23 de enero de 2014

Descalzos por el parque, by Gene Saks

Ella es joven, guapa e insoportablemente petarda.

Él es joven, guapo e infinitamente paciente.

Ella ve un quinto sin ascensor como la antesala del cielo.

Él ve un quinto sin ascensor como la antesala del infierno.

Ella cree que a dos grados bajo cero es primavera.

Él cree que a dos grados bajo cero es gripe segura.

Ella es neurótica, ciclotímica, compulsiva y altamente asesinable.

Él es equilibrado, tranquilo, trabajador y altamente follable.

Ella adora a sus vecinos, sobre todo a Charles Boyer.

Él odia a Charles Boyer y a todos sus demás vecinos.

Ella quiere bailar descalza por el parque.

Él no quiere bailar ni descalzo ni calzado.

Ella es Jane Fonda, una pesadilla de mujer.

Él es Robert Redford, un hombre de ensueño. Chapeau, Gene Saks.