lunes, 10 de marzo de 2014

Al cruzar el límite, by Michael Apted

Para ser un thriller protagonizado por el dueto de mataos Hugh Grant-Sarah Jessica Parker la cosa sorprende positivamente. Claro que el contrapunto lo pone la presencia siempre estimulante del gran Gene Hackman, con lo cual el espectador queda medio compensado por el infame dueto.

La trama está bien, es entretenida a la par que interesante, y da que pensar. Se plantea un conflicto moral importante: es legítimo sacrificar vidas humanas en la experimentación médica si es por una causa mayor? Ahí queda eso. Claro, el dilema está en qué vidas humanas sacrificamos. Por supuesto nunca la de nuestra madre, nuestro hijo o nuestro hermano. En la peli se usa para experimentar y putear de formas varias a indigentes sin techo.

En fin, bonito no está, para qué nos vamos a engañar, pero… vayamos un paso más allá. Y si en lugar de pobres mendigos que probablemente no han hecho mal a nadie se usara a despojos humanos, gente malvada cuya única finalidad en la vida es la de joder, torturar, asesinar, violar, etc., al personal? Me refiero a violadores reincidentes, pederastas o psicópatas asesinos en serie, por ejemplo. Tan terrible sería usar los cuerpos de esa gente para encontrar una vacuna contra el Sida o una cura definitiva contra el cáncer o, como se plantea en esta historia, para que personas parapléjicas y tetrapléjicas puedan volver a andar? Así parece un poco menos feo, no? A fin de cuentas esas personas se pasarán toda su vida en la cárcel (o deberían pasársela) sin hacer ningún bien a la sociedad a la que tanto han puteado. Por qué no hacer que sus asquerosas vidas sirvan para algo?

En fin, juguemos a ser dioses. No habría algo de justicia divina en esa contraprestación de servicios, aunque fuera involuntaria por parte del sujeto? Pensad en un De Juana Chaos, en un Bolinaga, en el pederasta que asesinó a Mariluz, en el violador del Ensanche, en los salvajes que quemaron viva a Sandra Palo, en Bretón, el padre psicópata de Ruth y José… Y si esa gente terminara haciendo algo útil para la humanidad? No sé, yo no tengo del todo claro que esto sea una barbaridad, la verdad.

En fin, Michael Apted nos da que pensar y, a pesar de la infame pareja protagonista que ha escogido, no le sale del todo mal. Con suspense in crescendo, con escenas de bastante impacto y con un guión dinámico que en ningún momento decae ni aburre.

Y casi podría jurar que Hugh Grant no está todo lo patético que suele estar y que hasta tartamudea menos. No digo que esté bien, cuidadito; sólo digo que está un poco menos espantajo que de costumbre. Sarah Jessica Parker no; a ésa le quitas los Loubotines y los Manolos e irremediablemente se queda en nada.

jueves, 6 de marzo de 2014

Ciudadano Bob Roberts, by Tim Robbins

No es un thriller pero da miedito.

No es un reality pero es pura realidad.

No es un musical pero hay mucha música.

No es un informativo pero informa casi más.

No es un drama pero es para echarse a lloraaar.

No es una comedia pero es para despiporraaaarse.

No es un documental pero está muuuuuy documentado.

No es un talent pero Tim Robbins es puuro y duro talento.

No es una historia de amor pero... qué guapa está la Sarandon.

No es una mierda pero lo que cuenta, hossssssssssstia... cómo hiede.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Concursante, by Rodrigo Cortés

Justo un año antes de que Lehman Brothers se fuera al carajo y con ellos la economía mundial, Rodrigo Cortés rueda esta impresionante lección de economía contándonos exactamente todo lo que iba a pasar y ha pasado y por qué.

Leonardo Sbaraglia interpreta (magistralmente, para mí su trabajo más impresionante hasta el momento) a un "afortunado" concursante televisivo que consigue ganar el premio más importante de la historia de la televisión. Por valor de 7 millones de euros se lleva una mansión, un par de cochazos, un yate, una avioneta, un viaje alrededor del mundo, etc., etc. Los impuestos del premio, los seguros y los gastos de mantenimiento, más la trampa mortal de un crédito bancario para atender sus nuevas necesidades de rico, convertirán el gran premio en la peor pesadilla de su vida.  Y en un viaje claustrofóbico que el espectador sigue y comparte con el protagonista casi sin respiración.

Película que debería ser de visionado obligatorio en los institutos y, por supuesto, en la universidad. Hay algo que todo el mundo debería aprender a la misma vez que aprende a andar: que sólo el 5% del dinero que circula por el mundo es real; el resto es puro y duro papel. No existe; es humo, es polvo, es sombra, es nada. Y de eso vivimos, y por eso estamos como estamos.

Lo mejor: la lección magistral de economía de Chete Lera a Sbaraglia, con su estética ajedrecística y sus cien monedas sobre el tablero. Impagable. Y un gran descubrimiento: Luis Zahera, el abogado de Sbaraglia. Qué pedazo de personaje y qué pedazo de actor. Y qué gran película.

martes, 4 de marzo de 2014

Noviembre dulce, by Pat O'Connor

1. COSAS QUE ME GUSTAN DE ESTA HISTORIA.

- La filosofía que subyace: pon tú fin al amor mientras estés a tiempo.

- Los estilismos de Charlize Theron. Mamarracha total tipo bloggera de moda.

- El maquillaje de Charlize Theron. Qué mona está malita.

- Las calles de San Francisco. Sus tranvías, sus cuestas, su sol... Ayyy!!

2. COSAS QUE ME PARECEN VOMITIVAS DE ESTA HISTORIA.

- La cantidad de memeces que urde el guión para unir a los protas.

- El barrio megaflowerpower: Hey Mary, hey Paul, hey capullo...

- La cara permanente de gilipollas de Keanu Reeves.

- El momento travesti de Isaacs Jason. Cutrerisssssmo, lavirrrgen!

- La fiebre de Pat O'Connor por las escenas de playa tipo anuncio Rexona.

- El puto niño de los cojones. Jartura de niños actores, Diooooos!

sábado, 1 de marzo de 2014

Lincoln, by Steven Spielberg

- Hola, Daniel Day-Lewis, eres tú? Steven Spielberg al habla.

- Aquí Daniel. Hombre, Steven, cuánto tiempo. Qué pasa, chaval.

- Pues mira, te llamo porque quiero hacer una peli sobre Abraham Lincoln.

- Lincoln, el presidente... qué interesante.

- Y me gustaría que lo interpretaras tú.

- Cielos, qué papelón. Difícil caracterización, vive Dios.

- Efectivamente, Daniel. Es Oscar cantado.

- Wawwwwww, qué caramelito. Se trataría de un biopic, supongo.

- No, no, sólo un hecho histórico: la aprobación de la 13ª enmienda.

- Y qué enmienda es ésa.

- Sí, hombre, la enmienda que abolió la esclavitud.

- Vaya, qué oportuno. Ahora que tenemos presidente negro será un pelotazo.

- Lo será. Es el gran momento.

- Y bueno, Steven, cómo habías pensado plantearlo.

- Será una especie de carrera de obstáculos para conseguir votos.

- Qué guay. Suena superemocionante.

- Todo a base de chantajes, sobornos, extorsiones, corrupción a punta pala...

- Pero bueno... eso no quedará muy bonito. Se trata de abolir la esclavitud.

- Pos eso; el fin justifica los medios, no??

- Hummmm... pues no sé.

- En realidad nadie se va a enterar de nada. Todo será muy críptico.

- Qué quiere decir críptico.

- Que, salvo los especialistas en Historia de América, nadie pillará un carajo.

- Pero entonces para qué vamos a hacer esta película.

- Jo, pues tú para lucirte, y los dos para echarnos unos Oscarcillos.

- Pero hombre, también habrá que pensar un poco en el público.

- El público irá a verla en masa, por ser yo quien soy, y por ti, por supuesto.

- Pero no les gustará. Y la crítica nos pondrá a parir.

- No se atreverán. El gran Spielberg, el gran Day-Lewis y la 13ª enmienda.

- Y tú crees que colará?? Yo no estoy tan seguro.

- Colará. A ver, Daniel, tú de qué serías capaz por un Oscar.

- Yo de cualquier cosa legal o ilegal.

- Pos eso.

- Pos fale.



domingo, 16 de febrero de 2014

Las sesiones, by Ben Lewin

4 SESIONES

Primera sesión: "Hola, me llamo Cheryl y soy su terapeuta sexual. No debe confundirme con una prostituta porque son dos trabajos diferentes. En esta sesión vamos a explorar sus zonas erógenas. Veamos, le gusta que le toque aquí? No? Vale, más a la izquierda, sí, aquí, vale, bien, qué tal aquí, no ahí no, vale. Veo que no tiene usted problemas de erección, estupendo. Bueno, se han pasado las dos horas, hasta la semana que viene. Le va bien el martes?"

Segunda sesión: "Hola, aquí estoy de nuevo. Hoy practicaremos el cunnilingus. Yo me colocaré encima de usted para que pueda observar detalladamente mi vagina y a continuación bajaré hasta que pueda usted operar adecuadamente con su lengua. Ya puede usted empezar. Cómo dice. Ah, que se ahoga. Perdone, tal vez no me he colocado del todo bien, así mejor. Vale, lo ha hecho usted bastante bien, el próximo día probaremos otra cosa. Le viene bien el jueves?"

Tercera sesión: "Hola, qué tal. Hoy practicaremos el coito. Usted no se mueva, que ya lo hago yo. Ah, es verdad, que no puede moverse. Vale, veo que la erección va bien. Ahora me subo, me coloco aquí y despacito voy bajando hasta que... oiga, no, si todavía no he metido nada. Bueno, vale, no se preocupe, es normal lo que le ha pasado. A ver si la semana que viene podemos culminar su formación."

Cuarta sesión: "Hola, cómo va eso. Está preparado para consumar el coito en esta sesión? Muy bien, procure no pensar mucho, a ver si aguanta un poco. Me coloco encima de usted y voy a ir bajando despacito, piense en otra cosa, vale, ahí estoy, ya ha entrado, muy bien, voy a intentar moverme un poquito, vale? Subo, bajo, sub... cómo dice? Que ya? Bueno, no se preocupe, el caso es que ha podido, aunque haya durado cuatro segundos, eso sería un record para muchos hombres. Que si yo me he corrido? Pues sinceramente... no. Caballero, yo no vengo aquí a correrme sino a instruirle a usted, no se confunda, oiga."

2 PREGUNTAS:

1. Cómo es posible que un señor, por muy tetrapléjico y virginal que sea, pueda excitarse con este tono de gélida asepsia erótica que utiliza la terapeuta durante todas las sesiones.

2. Por qué Ben Lewin elige para este papel a una actriz como Helen Hunt, que, desde mi punto de vista, es esencialmente emocional y totalmente antisexual.

miércoles, 5 de febrero de 2014

El secreto de sus ojos, by Juan José Campanella

Una historia fascinante.

Un guión lleno de matices.

Unas miradas que estremecen.

Un borrachuzo entrañable e inolvidable.

Unos diálogos brillantes, llenos de sentido y sensibilidad.

Una frase: lo único que no cambia en una persona es su pasión.

Un desenlace perfecto, redondo, impecable y muy difícil de superar.

Un par de tíos que son la hostia: Juan José Campanella y Ricardo Darín.