sábado, 30 de junio de 2012
La caza, by Carlos Saura
Se juntan una panda de tarados, con unas cuantas cuentas que ajustar unos con otros y un pelín de inquina bien maceradita, un montón de armas de fuego con sus correspondientes municiones, un solazo que quema y traspasa la pantalla, litros de alcohol corriendo por sus venas y muuuuuucha sangre. De conejo. Sangre, sudor y alguna que otra lagrimilla que se escapa por ahí.
Adivina adivinanza, cómo termina esta chanza? Pues sí, lo has adivinado, como el rosario de la aurora.
Y no, no es que seas Aramís Fuster ni el pulpo Paul ni un prodigio de la naturaleza; es que hasta un niño de cinco años lo hubiera adivinado igual. Porque el cocktail tarados-alcohol-40grados-armas tiene muy pocas salidas más. Igual Woody Allen o los Monty Python con estos ingredientes son capaces de montarse una fiestuqui pero Saura agita la mezcla y le sale... La caza.
La peli es predecible a más no poder, y cansina, y aburrida. Aparte de ver a estos tíos mirarse a cara de perro y matar animalitos a diestro y siniestro (por cierto, para siniestra y chunga la afición de la caza, qué repelús y qué asquito da toda esa gente), no hay mucho más. Bueno, miento, hay unos actores que son mitos en la historia del cine español y un par de escenas antológicas:
- El tenso enfrentamiento entre Alfredo Mayo e Ismael Merlo cuando éste le pide dinero y Mayo se lo niega. Inquietantes primeros planos, pensamientos en off... Se adivina el desenlace.
- La escena final; inolvidable la cara de ese jovencísimo y casi irreconocible Emilio Gutiérrez Caba. Probablemente lo mejor de la película.
viernes, 29 de junio de 2012
Lilya forever (Lilja 4-ever), by Lukas Moodysson
L-ilja es la viva imagen del dolor de todas las Liljas que en el mundo han sido y, por desgracia, siguen siendo y serán.
I-mpresionante documento. Y ominoso. Da muchísimo asco. Todos esos tíos que pasan por el cuerpo de Lilja, reflejados de forma impactante en esos durísimos primeros planos de sus torsos desnudos y sudorosos mientras se la follan sin vergüenza ni piedad, dan asco.
L-os hombres no salen muy bien parados en esta historia. Después de verla se siente momentáneamente una especie de repulsión universal hacia el sexo masculino, que en un porcentaje escandalosamente importante no tiene reparos en hacer uso comercial del cuerpo de la mujer sin importarles en absoluto si está ahí voluntariamente o no, o qué historia hay detrás de ella. Como si de un objeto se tratara, o peor, ni siquiera eso: un simple agujero, un hueco, un estercolero donde descargarse.
Y-los proxenetas? Y los novios-anzuelo? Y las ilusiones hechas trizas? Y los amigos que la rechazan primero y después la violan por prostituirse? Únicamente el pequeño Volodja actúa de elemento redentor frente a tanta indignidad y tanta ignominia.
A-unque tampoco las mujeres salen demasiado favorecidas en este durísimo retrato social. La madre de Lilja, que la abandona sin escrúpulos a su suerte; su tía, que la empuja directamente a la prostitución; la amiga que la traiciona… Todos y todas, todas y todos van contribuyendo, poniendo su granito de arena para convertir la vida de Lilja en una puta mierda de la que es imposible salir.
4-ever. Lilja forever. Oksana Akinshina forever.
martes, 26 de junio de 2012
C.R.A.Z.Y. (CRAZY), by Jean-Marc Vallée
C.R.A.Z.Y. tiene un buen guión, unos actores entregados, una banda sonora estupenda y unas intenciones encomiables. Es una película que refleja con toda exactitud la pesadilla que supone descubrir una sexualidad diferente en un mundo hostil. Los que hemos vivido la experiencia o la hemos padecido en alguien muy cercano sabemos que es así, justamente así, como ocurre. Y hemos sufrido las bromas de rigor cuando no directamente los comentarios hirientes y despectivos destinados a abortar cualquier intento de normalizar esa otra forma de sentir.
Y una vez dicho y reconocido esto tengo que decir que a la película le falta algo, algo que podría enominarse “alma”. O “sentimiento”. O “vida”. Los personajes no cuajan; ni siquiera el chaval protagonista en sus 3 etapas diferentes. Sus impulsos y motivaciones quedan como difusos, su búsqueda de la ambigüedad física, su relación con la novia… es difícil entenderlo, mucho menos empatizar con él.
Los otros personajes también están poco definidos, como desvaídos. Los hermanos, totalmente estereotipados: el yonqui, el deportista y el gordito comilón. La actitud de la madre tampoco se entiende demasiado bien, está entre la negación, la connivencia, la aceptación, la rebeldía, la contestación al padre… pero en ningún momento toma una postura clara con la que podamos identificarnos o disentir.
Y luego está el que para mí es el personaje más logrado, el padre, estupendamente interpretado por Michel Coté. Tal vez porque representa algo claramente identificable: el rechazo, la incomprensión, la intolerancia y la condena. En definitiva, el que realmente da sentido a las tribulaciones, dudas y miedos del protagonista.
lunes, 25 de junio de 2012
Bailando con lobos, by Kevin Costner
Mujerquevepelículas y Hombrequeronca estar en sofá con Niñoquepidebocata y Perritoloco para ver película “Bailando con lobos”, donde hombre que baila con lobos conoce tribu sioux y gusta muchacha llamada Enpieconelpuñoenalto, que enseñar a Hombrequebailaconlobos lengua sioux.
Historia no gustar a Mujerquevepelículas porque haber tribu de indios malos y tribu de indios buenos. Todos gritar mucho Uhuhuhuhuhuhuhuhuh, pero en tribu mala no haber indios buenos y en tribu buena no haber indios malos. Blancos buenos no haber, sólo Hombrequebailaconlobos.
Antes siempre blancos buenos, indios malos; ahora siempre indios buenos, blancos malos. No gustar, todo claro, siempre buenos y malos. Mujerquevepelículas no comprender por qué mejor ahora que antes, si siempre haber muy buenos y muy malos.
Sí gustar mujer llamada Mary McDonnell, parecer india; no gustar hombre llamado Kevin Costner, no parecer indio, parecer fantoche. Sí gustar lobo bonito que baila con hombre, ahí Mujerquevepelículas llorar mucho y abrazar a Perritoloco, que parecer lobo pequeño. Sólo llorar con lobo; con indios muy buenos y muy malos aburrir. Película ser tonta.
sábado, 23 de junio de 2012
Rebeca, by Alfred Hitchcock
Hacía muchísimos años que no veía Rebeca y tenía ganas de revisar el gran clásico, volver a Manderley y enfrentarme de nuevo a la helada expresión de la espeluznante señora Danvers, una de mis malas favoritas en la historia del cine. Pues bien, como me temía la revisión fue demoledora.
La película empieza genial, eso no se puede discutir: "Anoche soñé que volvía a Manderley" es también uno de mis inicios cinematográficos preferidos. Es genial también la sutil elipsis del nombre propio del personaje de Joan Fontaine a lo largo de toda la cinta, es el reflejo perfecto de su insignificancia.
Ahora bien, si para mí hay un personaje irritante en la historia del cine es ése justamente, el de la señora de Winter. Timorata a más no poder, apocada, sumisa hasta la exasperación... Sólo le falta pedir perdón por respirar. Esa carita permanente de carnero degollado, todo el tiempo encorvada, sacando chepa con la famosa rebequita... No puedorrrrrr!!!!
Dan ganas de inflarla a hostias, de atormentarla, de torturarla, de azuzar a la malvada señora Danvers para que la destroce, la despedace y la deje hecha un guiñapo, si es que se puede ser más guiñapo aún. La tía está pidiéndolo a gritos, qué espanto de mujer!
Definitivamente es uno de los personajes más abominables con los que me tropezado en mi largo cinefiliar. Frente a ella, esa maravillosa Judith Anderson comiéndosela en la pantalla, acojonándola con su sola mirada, llenando los espacios, perpetuando la presencia de Rebeca en el mundo de los vivos... qué pedazo de personaje y qué pedazo de actriz. Chapeau por ella. De hecho es lo único que me interesa en esta sarta de memeces que empieza con el inesperado e increíble "enamoramiento" de Maxim de Winter de la aborrecible Fontaine.
Lo siento por Sir Laurence, otro pedazo de actor de la hostia, pero que aquí le toca ese papelón vano y desvaído que roza el patetismo, mientras Anderson se lo come también a él con patatas, como se come todo lo que le pongan por delante.
Si tuviera que comparar esta historia y sus personajes con alguna historia real, Maxim de Winter sería el príncipe Charles, su actual esposa la desquiciada lady Di, y Rebeca sería la innombrable a la par que inolvidable Camille Parker. Yo sinceramente me quedo con el príncipe Charles, que prefería a la rotunda y malvada Camille mil veces antes que a la ingenua, bondadosa e insustancial lady Di.
A "Rebeca" la salva únicamente la presencia real de una mala malísima como Danvers y la presencia fantasmal del personaje que da nombre a la película. Lo demás... pura cáscara.
La película empieza genial, eso no se puede discutir: "Anoche soñé que volvía a Manderley" es también uno de mis inicios cinematográficos preferidos. Es genial también la sutil elipsis del nombre propio del personaje de Joan Fontaine a lo largo de toda la cinta, es el reflejo perfecto de su insignificancia.
Ahora bien, si para mí hay un personaje irritante en la historia del cine es ése justamente, el de la señora de Winter. Timorata a más no poder, apocada, sumisa hasta la exasperación... Sólo le falta pedir perdón por respirar. Esa carita permanente de carnero degollado, todo el tiempo encorvada, sacando chepa con la famosa rebequita... No puedorrrrrr!!!!
Dan ganas de inflarla a hostias, de atormentarla, de torturarla, de azuzar a la malvada señora Danvers para que la destroce, la despedace y la deje hecha un guiñapo, si es que se puede ser más guiñapo aún. La tía está pidiéndolo a gritos, qué espanto de mujer!
Definitivamente es uno de los personajes más abominables con los que me tropezado en mi largo cinefiliar. Frente a ella, esa maravillosa Judith Anderson comiéndosela en la pantalla, acojonándola con su sola mirada, llenando los espacios, perpetuando la presencia de Rebeca en el mundo de los vivos... qué pedazo de personaje y qué pedazo de actriz. Chapeau por ella. De hecho es lo único que me interesa en esta sarta de memeces que empieza con el inesperado e increíble "enamoramiento" de Maxim de Winter de la aborrecible Fontaine.
Lo siento por Sir Laurence, otro pedazo de actor de la hostia, pero que aquí le toca ese papelón vano y desvaído que roza el patetismo, mientras Anderson se lo come también a él con patatas, como se come todo lo que le pongan por delante.
Si tuviera que comparar esta historia y sus personajes con alguna historia real, Maxim de Winter sería el príncipe Charles, su actual esposa la desquiciada lady Di, y Rebeca sería la innombrable a la par que inolvidable Camille Parker. Yo sinceramente me quedo con el príncipe Charles, que prefería a la rotunda y malvada Camille mil veces antes que a la ingenua, bondadosa e insustancial lady Di.
A "Rebeca" la salva únicamente la presencia real de una mala malísima como Danvers y la presencia fantasmal del personaje que da nombre a la película. Lo demás... pura cáscara.
viernes, 22 de junio de 2012
Definitivamente, quizás, by Adam Brooks
Definitivamente... un horror.
Y alguien podría decir: pero vamos a ver, tía, qué esperabas? Te pones a ver una “comedia romántica” americana y te cabreas después porque es un puto rollo?
Posí, me cabreo. Y por qué me cabreo? Pues porque resulta que las críticas que había leído me habían inducido cruelmente a una apreciación completamente errónea.
Copipego:
"Estimulante telón de fondo (...) película que no oculta su destino para el gran público, pero tiene el detalle de recordar que, en ocasiones, ese público es adulto, exigente y no idiota." (Jordi Costa: Diario El País)
"Inteligencia y perspicacia en el dibujo de personajes (...) Un film que en ningún momento cede al chantaje del tópico y los lugares comunes del género. (...) Puntuación: *** (sobre 5)." (David Broc: Fotogramas)
"Lo que principalmente eleva esta comedia, o drama, por encima del género y, más importante, la hace una película muy apreciable es que todos los personajes son inteligentes y creíbles sus dilemas. (...) Puntuación: *** (sobre 5)." (Francisco Marinero: Diario El Mundo)
Comorrrrr?????? Estimulante telón de fondo????? Público adulto, exigente y no idiota????? Inteligencia y perspicacia en el dibujo de personajes?????? Que no cede al chantaje del tópico y a los lugares comunes del género????? Personajes inteligentes y dilemas creíbles????? He visto yo la misma película que han visto Jordi Costa, David Broc y Francisco Marinero???? Imposible!
La que yo vi tenía un telón de fondo cutre a más no poder; estaba dirigida al mismo público básico, infantiloide y tontorrón que casi todas las de su especie y procedencia; los personajes son casi tan imbéciles como el público al que va dirigida y es tópica y típica como la que más.
Si a todo ello le añadimos la insoportable sosería del actor protagonista, Ryan Reynolds (al que sinceramente no sé qué clase de misterioso encanto pudo verle Scarlett Johansson para casarse con él) y la vomitiva pedantería de la niña, interpretada por Abigail Breslin, la nena aquella que enamoró a medio mundo en “Pequeña Miss Sunshine” pero a la que la fama le sentó como el culo, a juzgar por la repelencia altamente hostiable que ha ido desarrollando en papeles posteriores… si le añadimos esto ya es que es pa haberlos matao.
Qué se salva? Pues tal vez la confortante presencia de Rachel Weisz, una actriz a la que siempre da gusto ver trabajar aunque sea en un bodriazo como éste. Por lo demás, en serio, no os dejéis engañar por los críticos: es la misma clase de bazofia hiperedulcorada que hace orgasmarse una y otra vez a los fans más frikis de Sandra Bullock o Meg Ryan.
Definitivamente… mierda.
Y alguien podría decir: pero vamos a ver, tía, qué esperabas? Te pones a ver una “comedia romántica” americana y te cabreas después porque es un puto rollo?
Posí, me cabreo. Y por qué me cabreo? Pues porque resulta que las críticas que había leído me habían inducido cruelmente a una apreciación completamente errónea.
Copipego:
"Estimulante telón de fondo (...) película que no oculta su destino para el gran público, pero tiene el detalle de recordar que, en ocasiones, ese público es adulto, exigente y no idiota." (Jordi Costa: Diario El País)
"Inteligencia y perspicacia en el dibujo de personajes (...) Un film que en ningún momento cede al chantaje del tópico y los lugares comunes del género. (...) Puntuación: *** (sobre 5)." (David Broc: Fotogramas)
"Lo que principalmente eleva esta comedia, o drama, por encima del género y, más importante, la hace una película muy apreciable es que todos los personajes son inteligentes y creíbles sus dilemas. (...) Puntuación: *** (sobre 5)." (Francisco Marinero: Diario El Mundo)
Comorrrrr?????? Estimulante telón de fondo????? Público adulto, exigente y no idiota????? Inteligencia y perspicacia en el dibujo de personajes?????? Que no cede al chantaje del tópico y a los lugares comunes del género????? Personajes inteligentes y dilemas creíbles????? He visto yo la misma película que han visto Jordi Costa, David Broc y Francisco Marinero???? Imposible!
La que yo vi tenía un telón de fondo cutre a más no poder; estaba dirigida al mismo público básico, infantiloide y tontorrón que casi todas las de su especie y procedencia; los personajes son casi tan imbéciles como el público al que va dirigida y es tópica y típica como la que más.
Si a todo ello le añadimos la insoportable sosería del actor protagonista, Ryan Reynolds (al que sinceramente no sé qué clase de misterioso encanto pudo verle Scarlett Johansson para casarse con él) y la vomitiva pedantería de la niña, interpretada por Abigail Breslin, la nena aquella que enamoró a medio mundo en “Pequeña Miss Sunshine” pero a la que la fama le sentó como el culo, a juzgar por la repelencia altamente hostiable que ha ido desarrollando en papeles posteriores… si le añadimos esto ya es que es pa haberlos matao.
Qué se salva? Pues tal vez la confortante presencia de Rachel Weisz, una actriz a la que siempre da gusto ver trabajar aunque sea en un bodriazo como éste. Por lo demás, en serio, no os dejéis engañar por los críticos: es la misma clase de bazofia hiperedulcorada que hace orgasmarse una y otra vez a los fans más frikis de Sandra Bullock o Meg Ryan.
Definitivamente… mierda.
martes, 19 de junio de 2012
Gigi, by Vincente Minnelli
Si yo tuviera que ponerle un subtítulo a esta película sería, parafraseando al ínclito Julio Iglesias, “De niña a putón”. En definitiva es la historia de una chica a la que su abuela y su tía intentan adiestrar en las artes de la seducción con el loable objeto de pillar un marido rico, preferentemente lo más tontorroncillo y manejable posible.
En realidad los que hablan de historia de amor y de romanticismo sinceramente no sé dónde han visto ni una cosa ni la otra, porque esto es simplemente un canto a la impostura y al artificio disfrazado de canto a la frescura, que se supone está representada en el personaje de Leslie Caron.
Un relato rancio, que huele a viejo, a alcanfor, con una estética acartonada (del estilo de la época, vamos) y que ha envejecido como el culo.
En general es algo que le pasa mucho al cine de Vincente Minnelli; es uno de esos directores a los que el tiempo ha tratado fatal. Que yo recuerde, salvo “El loco del pelo rojo”, la interesante biografía de Vincent Van Gogh, el resto cuando no dan pena dan risa y cuando no dan risa dan repelús, que es concretamente el caso de “Gigi”.
.
En realidad los que hablan de historia de amor y de romanticismo sinceramente no sé dónde han visto ni una cosa ni la otra, porque esto es simplemente un canto a la impostura y al artificio disfrazado de canto a la frescura, que se supone está representada en el personaje de Leslie Caron.
Un relato rancio, que huele a viejo, a alcanfor, con una estética acartonada (del estilo de la época, vamos) y que ha envejecido como el culo.
En general es algo que le pasa mucho al cine de Vincente Minnelli; es uno de esos directores a los que el tiempo ha tratado fatal. Que yo recuerde, salvo “El loco del pelo rojo”, la interesante biografía de Vincent Van Gogh, el resto cuando no dan pena dan risa y cuando no dan risa dan repelús, que es concretamente el caso de “Gigi”.
.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)