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martes, 19 de junio de 2012

Gigi, by Vincente Minnelli

Si yo tuviera que ponerle un subtítulo a esta película sería, parafraseando al ínclito Julio Iglesias, “De niña a putón”. En definitiva es la historia de una chica a la que su abuela y su tía intentan adiestrar en las artes de la seducción con el loable objeto de pillar un marido rico, preferentemente lo más tontorroncillo y manejable posible. 

En realidad los que hablan de historia de amor y de romanticismo sinceramente no sé dónde han visto ni una cosa ni la otra, porque esto es simplemente un canto a la impostura y al artificio disfrazado de canto a la frescura, que se supone está representada en el personaje de Leslie Caron.

Un relato rancio, que huele a viejo, a alcanfor, con una estética acartonada (del estilo de la época, vamos) y que ha envejecido como el culo.

En general es algo que le pasa mucho al cine de Vincente Minnelli; es uno de esos directores a los que el tiempo ha tratado fatal. Que yo recuerde, salvo “El loco del pelo rojo”, la interesante biografía de Vincent Van Gogh, el resto cuando no dan pena dan risa y cuando no dan risa dan repelús, que es concretamente el caso de “Gigi”.
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lunes, 16 de enero de 2012

El loco del pelo rojo, by Vincente Minnelli

Vincente Minnelli recrea en esta película el mito del genio loco y torturado en la figura de su tocayo Vincent Van Gogh.

Impresionante biografía del atormentado pintor. Sus neurosis, su temperamento obsesivo, su frenética compulsividad y su insólita capacidad de trabajo quedan perfectamente retratados en esta historia que sobrecoge y fascina a partes iguales.

El pintor, que en vida no consiguió vender más que un miserable cuadro, con los años se convertiría en el más cotizado de la historia. Tal vez esto no le hubiera importado demasiado; o tal vez sí, no sabemos. Pero sospecho que no era lo que más le preocupaba, gracias también a que nunca le faltó nada debido a la incondicional ayuda que su hermano Theo le prestó hasta el fin de sus días.

Minnelli nos muestra a un Van Gogh intensamente feliz cuando pinta pero de una fragilidad abrumadora. Su desequilibrio nervioso, su ansia de compañía y amor y su constante búsqueda de la perfección artística marcaron la vida del genio de la pintura. Por lo que he podido saber la película es bastante fiel a lo que fue la realidad de su vida; el guión se basa en las cartas que el pintor escribió a su hermano y mentor a lo largo de los años, unas cartas que muestran sin lugar a dudas su temperamento pasional y su carácter enfermizo y neurótico..

A destacar la impresionante interpretación de Kirk Douglas y la breve pero intensa aparición de Anthony Quinn en el papel de Gauguin, por el que se llevó el Oscar al mejor actor secundario. Vaya dos personalidades que se juntaron y vaya dos pedazo de genios. Por fuerza tenían que saltar chispas. Los dos hacen gala del histrionismo más exagerado pero en este caso está plenamente justificado por las peculiaridades de los personajes.

Para mí una de las películas más logradas de Vincente Minnelli, que por lo demás no es un director que me apasione demasiado.

martes, 17 de mayo de 2011

Con él llegó el escándalo, by Vincente Minnelli

Un verdadero homenaje al histrionismo y la exageración, eso es lo que es esta película. Robert Mitchum interpreta a un rico terrateniente bastante déspota, machista y bruto que vive con su amargada esposa (Eleanor Parker) y con un hijo bastante tontorronzuelo (George Hamilton) al que no le gustan las aficiones falderas de su descocado papá. Ésa es básicamente la historia. Y a partir de esta pueril trama Minnelli se monta un dramón de tomo y lomo que, para más inri, es traducido al castellano con el desternillante título de "Con él llegó el escándalo". La pregunta es: con quién?

Exceptuando a Robert Mitchum, que hace un importante esfuerzo de contención interpretativa, y de George Peppard, simplemente pasable, el resto del reparto está directamente para el harakiri. Sobre todo el niño, George Hamilton. Unos desplantes, unos aspavientos, unas idas y venidas, unas contorsiones, unas muecas... En fin, hay que verlo para creerlo.

Aparte, la primera hora de película es un auténtico tostón para el que no sea aficionado a la caza. Para darnos a entender que el muchacho admira muchísimo a su padre y quiere que se sienta orgulloso de él, se nos hace un relato tan minucioso de lo que es una jornada de caza que, salvo que uno sea un fanático del tema, aburre hasta a las cabras. Viendo la hipergesticulación de Hamilton lo que extraña de verdad es que no mate a todos los animales del bosque, pero de susto.

En fin, una historia que pretende ser un acercamiento a las relaciones padres-hijos y se queda en un compendio de escenas en las que los excesos interpretativos de los actores invitan más a la risa que a otra cosa.

Para escándalo de verdad, la nota media que consiguen estos "clásicos". Eso sí que es para echarse a llorar.

jueves, 17 de marzo de 2011

Cautivos del mal, by Vincente Minnelli

Bueno, pues para no variar, otro clásico que me decepciona. Es verdad que sus protagonistas son grandes mitos del celuloide y que su director forma parte de la historia del cine con mayúsculas, pero a mí me parece bastante mediocre. La historia convence muy poco, y ya si hablamos del final es tan patético que consigue ruborizar.

La peli va de los entresijos de la industria del cine y de lo despiadada que puede llegar a ser. Un productor arruinado intenta levantar cabeza haciendo una película para la que quiere contratar a una actriz, un director y un escritor que le odian por algunas putadillas que les hizo en el pasado. Bueno, pues a mí el productor supuestamente "hijoputa" , interpretado por Douglas, me parece el más auténtico y el más legal. Gracias a él todos han alcanzado el estrellato y han tenido carreras de éxito. Cuanto más antipático y cabrón lo quiere pintar el director, mejor me cae a mí.

Las interpretaciones simplemente pasables, y algunas ni eso. Lana Turner será una actriz muy glamourosa, muy mona y todo lo que se quiera, pero sobreactúa que da gusto. Hay una escena, justo después de la putadilla que le toca a ella, en la que va conduciendo y puedo jurar que en mi vida he visto a nadie hacer más muecas y aspavientos. Por no hablar del aparataje con el que interpreta las borracheras. En fin, muy muy mal. Entiendo que decir esto de un gran mito puede sentar fatal pero es lo que yo he visto. Es impensable esa forma de actuar una actriz en la actualidad. La crítica la machacaría viva.

En definitiva, una película que ha envejecido mal, a la que los años no han tratado bien y que a ratos resulta hasta cómica. Ya digo que el final es de enrojecimiento cutáneo intenso.

Un aprobadillo mondo y lirondo y va que chuta. Y porque me da cosa suspenderla. Como siempre, haciendo amigos.