Siete buenas razones por las que no me gusta nada esta película:
1. Clint Eastwood hace una vez más de Clint Eastwood, en señor mayor.
2. Clint Eastwood sigue sin asimilar que tiene 80 años y ya no es follable.
3. Clint Eastwood requeterrepite la sempiterna escena del puñetazo en la nariz.
4. Kevin Costner se pasa todo el rato haciendo de joven Clint pero no le sale.
5. Laura Dern parece la bruja de "Hansel y Gretel" fatalmente alimentada.
6. Como de costumbre, el niño protagonista es perfectamente asesinable.
7. El final es una puta mierda. Y encima es larga de cojones.
Clint, que no eres un chaval, que estás hecho un carcamal.
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jueves, 25 de junio de 2015
lunes, 20 de abril de 2015
El guardaespaldas, by Mick Jackson
"El guardaespaldas" es una historia de amor que perfectamente podría haber rodado Isabel Coixet porque, al igual que ocurre en sus anuncios de compresas con alas, aquí el personaje principal es alguien que aporta en el amor eso que tanto apreciamos las mujeres, y no solo durante la menstruación: protección y seguridad; en definitiva, la sensación de que con esa cosa o persona nada malo puede suceder. Como en la vida real rara vez se encuentra un chollazo de ésos, sino que con toda probabilidad lo más seguro es que termines haciendo de madre y cuidadora de tu pareja, al igual que la compresa fijo que te cala por mucho que hayas ajustado las alitas, este tipo de pelis y de anuncios tienen el éxito garantizado, porque representan fantasías femeninas muy difíciles de hacer realidad.
La verdad es que poco importa que el guión sea una patata de proporciones elefantescas, que los dos protagonistas sean el paradigma de candidatura a los Razzie y que algunos diálogos y situaciones produzcan tanta vergüenza ajena que podrían hacer enrojecer a un oso polar. El éxito comercial de la película estaba garantizado porque Mick Jackson une a esa fantasía femenina de complicada realización, el hecho de tener como protas a Houston, una estrella de la canción de proyección internacional, y a Costner, un actor famoso por su pétrea faz, que en su día hizo las delicias de las damas en edad de merecer, probables consumidoras del film. Prueba de ello es que cientos de niños de la época arrastran por la vida el inefable nombre de Kevin y algunos, los más desgraciados, incluso el de Kevincosner. Criaturitas.
Pero bueno, sin duda el principal hallazgo de la cinta es esa canción que todos alguna vez hemos destrozado a voz en grito bajo la ducha, o hemos oído destrozar al vecino de arriba, o hemos reinterpretado mientras conducíamos como locos por alguna autopista. Esa canción de la que existen millones de versiones en el mundo, de la que incluso existe un vídeo viral, que en su día causó furor, de una señora a la que tuvieron que reducir los tripulantes de un avión porque se pasó todo el trayecto cantando sin parar una y otra vez el estribillo, para desesperación y espanto del resto del pasaje. Ese "I will always love you" que es un verdadero himno al gallo, al desfase y a la aberración sonora y que nació para ser vapuleada, maltratada y machacada por millones de personas en el mundo, yo entre ellas. Gracias, Whitney Houston, por ese gran regalo para la humanidad. Casi te podemos perdonar que para ti actuar fuera un enigma de imposible resolución.
La verdad es que poco importa que el guión sea una patata de proporciones elefantescas, que los dos protagonistas sean el paradigma de candidatura a los Razzie y que algunos diálogos y situaciones produzcan tanta vergüenza ajena que podrían hacer enrojecer a un oso polar. El éxito comercial de la película estaba garantizado porque Mick Jackson une a esa fantasía femenina de complicada realización, el hecho de tener como protas a Houston, una estrella de la canción de proyección internacional, y a Costner, un actor famoso por su pétrea faz, que en su día hizo las delicias de las damas en edad de merecer, probables consumidoras del film. Prueba de ello es que cientos de niños de la época arrastran por la vida el inefable nombre de Kevin y algunos, los más desgraciados, incluso el de Kevincosner. Criaturitas.
Pero bueno, sin duda el principal hallazgo de la cinta es esa canción que todos alguna vez hemos destrozado a voz en grito bajo la ducha, o hemos oído destrozar al vecino de arriba, o hemos reinterpretado mientras conducíamos como locos por alguna autopista. Esa canción de la que existen millones de versiones en el mundo, de la que incluso existe un vídeo viral, que en su día causó furor, de una señora a la que tuvieron que reducir los tripulantes de un avión porque se pasó todo el trayecto cantando sin parar una y otra vez el estribillo, para desesperación y espanto del resto del pasaje. Ese "I will always love you" que es un verdadero himno al gallo, al desfase y a la aberración sonora y que nació para ser vapuleada, maltratada y machacada por millones de personas en el mundo, yo entre ellas. Gracias, Whitney Houston, por ese gran regalo para la humanidad. Casi te podemos perdonar que para ti actuar fuera un enigma de imposible resolución.
jueves, 25 de octubre de 2012
Más allá del odio, by Mike Binder
Pero esto qué es lo que es? Una comedia? Un drama? Un pez volador? Un gamusino?
Os cuento. Esto es una tía a la que el marido abandona para fugarse con su secretaria, y de repente a la tía se le cuela un vecino en su casa, no se sabe muy bien ni cómo ni por qué, y allí se le plantifica a comer, a dormir y a hacer guarreridas. A todo esto la tía supuestamente es alcohólica, y efectivamente se pasa la vida con una copa de vodka en la mano, se levanta con ella y se acuesta con ella, pero curiosamente no la veréis en ningún momento dar un leve traspié, ni enturbiársele la mirada, ni tambalearse un ápice ni balbucear lo más mínimo, vamos, ninguna de las manifestaciones propias de la ebriedad que todos alguna que otra vez hemos podido padecer. Ella con su copa para arriba y para abajo todo el día, venga a beber y venga a beber, pero eso sí, más derecha que una vela, hablando con total corrección e impecablemente peinada y maquillada. No he visto mayor aguante con la bebida en todos los días de mi vida, la verdad.
El problema de esta película del chapucero director Mike Binder es que no se sabe muy bien si es chicha, si es limoná o qué cosa puede ser. Risa da poca, hastío da bastante, a ratos un poco de pena y casi todo el tiempo sensación de estar perdiendo el idem. Y bueno, también un poco de vergüenza ajena, porque los actores se ve que hacen lo que pueden pero ni el guión les acompaña ni la indefinición de sus personajes les da para mayores alegrías interpretativas.
Como frikicuriosidad, decir que sale Kevin Costner panzudo y medio calvete, bastante asquerosito y en un papel tan insulso y deslavazado como el resto, por no decir directamente patético.
Os cuento. Esto es una tía a la que el marido abandona para fugarse con su secretaria, y de repente a la tía se le cuela un vecino en su casa, no se sabe muy bien ni cómo ni por qué, y allí se le plantifica a comer, a dormir y a hacer guarreridas. A todo esto la tía supuestamente es alcohólica, y efectivamente se pasa la vida con una copa de vodka en la mano, se levanta con ella y se acuesta con ella, pero curiosamente no la veréis en ningún momento dar un leve traspié, ni enturbiársele la mirada, ni tambalearse un ápice ni balbucear lo más mínimo, vamos, ninguna de las manifestaciones propias de la ebriedad que todos alguna que otra vez hemos podido padecer. Ella con su copa para arriba y para abajo todo el día, venga a beber y venga a beber, pero eso sí, más derecha que una vela, hablando con total corrección e impecablemente peinada y maquillada. No he visto mayor aguante con la bebida en todos los días de mi vida, la verdad.
El problema de esta película del chapucero director Mike Binder es que no se sabe muy bien si es chicha, si es limoná o qué cosa puede ser. Risa da poca, hastío da bastante, a ratos un poco de pena y casi todo el tiempo sensación de estar perdiendo el idem. Y bueno, también un poco de vergüenza ajena, porque los actores se ve que hacen lo que pueden pero ni el guión les acompaña ni la indefinición de sus personajes les da para mayores alegrías interpretativas.
Como frikicuriosidad, decir que sale Kevin Costner panzudo y medio calvete, bastante asquerosito y en un papel tan insulso y deslavazado como el resto, por no decir directamente patético.
lunes, 25 de junio de 2012
Bailando con lobos, by Kevin Costner
Mujerquevepelículas y Hombrequeronca estar en sofá con Niñoquepidebocata y Perritoloco para ver película “Bailando con lobos”, donde hombre que baila con lobos conoce tribu sioux y gusta muchacha llamada Enpieconelpuñoenalto, que enseñar a Hombrequebailaconlobos lengua sioux.
Historia no gustar a Mujerquevepelículas porque haber tribu de indios malos y tribu de indios buenos. Todos gritar mucho Uhuhuhuhuhuhuhuhuh, pero en tribu mala no haber indios buenos y en tribu buena no haber indios malos. Blancos buenos no haber, sólo Hombrequebailaconlobos.
Antes siempre blancos buenos, indios malos; ahora siempre indios buenos, blancos malos. No gustar, todo claro, siempre buenos y malos. Mujerquevepelículas no comprender por qué mejor ahora que antes, si siempre haber muy buenos y muy malos.
Sí gustar mujer llamada Mary McDonnell, parecer india; no gustar hombre llamado Kevin Costner, no parecer indio, parecer fantoche. Sí gustar lobo bonito que baila con hombre, ahí Mujerquevepelículas llorar mucho y abrazar a Perritoloco, que parecer lobo pequeño. Sólo llorar con lobo; con indios muy buenos y muy malos aburrir. Película ser tonta.
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