viernes, 3 de enero de 2025

La chica de nieve (Miniserie), by Jesús Mesas Silva y Javier Andrés Roig

Quiero aclarar que, al ser esta una adaptación firmada por Jesús Mesas Silva y Javier Andrés Roig de una novela homónima de Javier Castillo, no tengo nada claro quién es directamente responsable de cada despropósito, espanto y locura del argumento. 

Verdaderamente no quisiera ser injusta. Cada cerdo que cargue con su Sanmartín.  Lo que sí sé seguro es que por lo menos el autor de la novela no es responsable de la elección de Milena Smit y Coronado como protagonistas, lo cual ya le da muchos puntos. 

Porque si bien lo de Milena me importa un huevo porque no soy fan y que hayan elegido a una tía con la misma expresividad facial que un búho momificado ni me va ni me viene... que a Coronado, a mi Jose Coronado, lo hayan elegido (y ojo, él haya aceptado) para hacer de chimpancé de ese búho disecado, eso sí que me duele en el alma. Algo aquí se me ha escapado. Qué te han hecho, Coronado?

Lo tenía que decir y lo he dicho.

Y una vez desfogada, que no me lo podía guardar porque reviento, paso a enumerar las cosas que he aprendido viendo esta serie: 

1. Si se te pierde un niño en la plaza principal de una gran ciudad llena de cámaras despídete de él para siempre porque ninguna cámara captará el momento. 

2. La policía es cada vez más tonta y los becarios de periodismo cada vez más lumbreras. 

3. Las agresiones sexuales ya no son agresiones si no hay burundanga de por medio. Parece que si violan a una estando simplemente borracha o drogada por su santa voluntad la violación es como de menor categoría. Si tienes que meter una violación en una historia con burundanga siempre.

4. Si se te pierde un niño en la plaza principal de una gran ciudad con toda probabilidad tu mejor amigo es un pederasta, científicamente probado.

5. Una familia con hijos adolescentes, perros y una casita perfectamente acondicionada puede vivir tranquilamente en el campo sin mantener contacto con absolutamente nadie durante años sin que en el entorno rural nadie se percate de que existen.

6. La mejor manera de salvar a un niño de su enloquecido secuestrador es perseguirlo a toda velocidad por carretera, porque seguro seguro seguro que el chiquillo así no corre ningún peligro.

7. Si desaparece súbitamente un empleado de banca y la última cita que tenía apuntada en su agenda es la casa de un moroso ni se te ocurra pedir una orden de registro de la casa al juez. Limítate a mandar a unos agentes de forma testimonial, que le pregunten si pasó por la casa. Y hasta luego Lucaaaaarl.

8. Todo lo que te han contado de Málaga no tiene nada que ver con la realidad. Es una ciudad donde no para de llover jamás. Galicia a su lado es puro secano.

9. Y lo más importante, si alguna vez secuestras a alguien y pasan años y milagrosamente nadie te ha pillado no olvides mandar vídeos con todas las pistas posibles a un periodista random que hayas visto por la tele y te haya caído en gracia. Eso demuestra que en el fondo, pese a ser un cochino secuestrador, eres buena persona. Y qué coño, en el más allá esas cosillas cuentan.

jueves, 19 de diciembre de 2024

Si lo hubiera sabido (Serie), by Ece Yörenç

He visto por ahí a bastante gente cabreada por el hecho de que la serie transcurra en Sevilla y nadie hable andaluz, lo cual es cierto que llama la atención, para qué nos vamos a engañar. Es difícil encontrar una pandilla en Sevilla donde no haya más que uno que hable sevillano, y el resto, aunque se supone que todos son nacidos y criados en Sevilla, hablen un perfecto vallisoletano. Eso sí, que no falte un negro, un argentino o un chino. Y al argentino que se le note bien que es argentino y no uruguayo. En fin, cosas de estos tiempos decadentes.

Dicho esto tengo que decir que a mí no me ha parecido en absoluto una serie tan mamarracha como a la mayoría de la gente. Puedo asegurar que he visto cosas bastante peores, sin ir más lejos la última que me tragué antes de esta, "Mar de plástico", que esa sí que es mala de verdad con agonía.

En esta por lo menos me he reído, y le reconozco un cierto esfuerzo argumental. Las historias estas de viajes en el tiempo no son fáciles porque hay tantos flecos por todas partes que ya de por sí que cuadren los hechos tiene bastante mérito. Y en esta, dicho sea de paso, no hay demasiadas trampas de guion y la resolución me ha gustado. Y es cortita, que también eso cuenta a su favor.

Además me lo he pasado muy bien con Miquel Fernández y con Salva Reina, que me parecen pedazo de cómicos. El personaje de Fernández, obviamente muy caricaturizado, tiene un gracejo especial interpretado por él. Da hasta ternura, a pesar de lo sinvergüenza que es. Bueno, reconozco que tengo debilidad por Miquel, y aunque es la primera vez que lo veo en una comedia me ha convencido totalmente. Pensaba que era muy buen actor dramático y le he visto una vena cómica muy interesante. Y de Salva Reina qué puedo decir, que me parto el culo con él. Es un actor muy desaprovechado, porque como su propio nombre indica él solo te salva una escena. La ocasión la pintan calva, mi enhorabuena pa Salva.

Bueno, en definitiva, que no suelo hacer críticas positivas pero en este caso, en vista de la cantidad de gente que pone a parir este producto, en mi opinión injustamente, voy a hacer una excepción y le voy a dar un aprobado a la señora Yörenç. Qué coño, un día es un día. 


miércoles, 11 de diciembre de 2024

Mar de plástico (Serie), by Norberto López Amado

Hacía mucho tiempo que no veía una serie tan horrorosamente mala. Mala desde todos los puntos de vista que se puedan comentar. Guiones demenciales, interpretaciones horripilantes, personajes absolutamente esperpénticos, topicazos al por mayor, diálogos para echarse a llorar o a reír o todo a la vez. De verdad, es que no se salva nada.

Un pueblo de Almería en el que hay más colectivos étnicos que en Nueva York: el colectivo calé, el colectivo magrebí, el colectivo subsahariano, el colectivo ruso, el colectivo serbio, el colectivo rumano, el colectivo choni, el colectivo nazi, el colectivo autóctono (probablemente el menos nutrido)... en fin, un crisol de culturas que ríete tú de la fauna neoyorkina.

De las interpretaciones para qué vamos a hablar. Es difícil escoger la peor, pero por mencionar alguna que se salga del parchís pongamos la de Jesús Castro, un tipo guapérrimo donde los haya, pedazo ojos, pedazo mirada. Y ya está, no pidas más. Mucho poner morros, mucho mirar fijamente y mucho pegar puñetazos. En todas las escenas, en todas igual, como un deja vù permanente.

Y de Rodolfo Sancho qué decir. Digno hijo de su padre. Un Curro Jiménez 3.0, corregido y actualizado. El vengador, el justiciero, el incorruptible. Con su faz inmutable, su andar varonil, su aroma de hombre de verdad. Y claro, tal que le pasaba al padre, que allá donde va la tensión sexual se dispara y se disparata. Con quién? Pues con todas, para qué nos vamos a complicar. Con la viuda del amigo, con su compañera guardia civil, con la rusa... en definitiva, con toda hembra situada en 25 kilómetros a la redonda. Ese macho es muy macho, le sale la masculinidad por la pantalla, es normal que a las señoras les haga palmas el sisilisco, pero la verdad es que se han pasao siete pueblos. 

Luego están las subtramas amorosas, familiares y vecinales, que ocupan el 95% de cada capítulo. Porque en realidad el crimen con el que empieza la serie es una mera excusa para que nos traguemos horas y horas de argumentos laterales: el lío de Rodolfo con la viuda del amigo, el lío de Jesús Castro con la negrita, el lío con la amiga choninazi, los enredos de la rusa, el rollo de la guardia civil gitana con su familia, la trama serbia... De verdad, pereza máxima. 

Por cierto, hablando de la familia gitana, de verdad hacía falta sacarlos todo el tiempo cantando, bailando y tocando las palmas? Y a la madre de la guardia civil gipsy haciendo canastos, por favoooooor, rollo gitana canastera. Y al patriarca con el sombrerito. Y la casa llena de sillas de enea, de rejas y de vírgenes. Han tirado de todos los tópicos habidos y por haber, es que no les ha faltado ni uno.

Es muy probable que te olvides constantemente del hilo central porque como mucho lo retoman en los cinco minutos finales de cada capítulo, que es que ya ni te acuerdas de lo que estabas viendo. Es obligado revisar todo el tiempo el resumen de los capítulos anteriores porque es imposible acordarse de todos los líos que te cuelan por medio.

Y si te parece que la primera temporada es enreosa y no hay por dónde pillarla ya ni te cuento si le echas ovarios y sigues viéndola, porque el embrollo inicial se queda en un juego de niños al lado de lo que está por venir. Y las fiestas de los gitanos son un no parar. Y aquí ya se hace ojitos todo el mundo sin mirar color, sexo, procedencia, religión ni estatus. Un follón de padre y muy señor mío. 

En definitiva, te pierdes entre subtramas y tantos líos de camas. Por mi parte le echo la cruz a Norberto López Amado, principal responsable del engendro y paso de ver ninguna cosa más que lleve la firma de este señor. Con esto he tenido bastante.

viernes, 8 de noviembre de 2024

La última noche en Tremor (Miniserie), by Oriol Paulo

Sinceramente, después de haberme tragado la serie entera, algo así como quinientas mil lluvias de peces, tormentas atronadoras, lámparas que se mueven, ventanas que se abren, vallados que se rompen y señoras que entran en la casa ensangrentadas, tengo una extraña sensación de tomadura de pelo que intentaré explicar al final.

Antes quisiera hacer algunas puntualizaciones con respecto al papel del protagonista, interpretado por Javier Rey. Realmente era necesario ese pelo de loco, esa barba de náufrago, esa pinta de guarro que parece no haber visto una ducha en cinco años? Y si el aspecto es deplorable no hablemos ya cuando el tipo abre la boca, con ese tono susurrante intensito con el que se pasa toooooda la serie dando la matraca con sus visiones, sus lloriqueos y sus neuras. La verdad, prefiero a la bruja Lola, que lo que predice mola.

Para más inri aparecen de repente sus hijos, y el colega pasa de ellos tooooodo el tiempo como de la mierda. Los deja solos constantemente, a pesar de que está convencido por sus premoniciones de que va a suceder una tragedia de un momento a otro. Pos nada, que si podéis meteros en esa cueva mientras me fumo un cigarrito, que si me voy por la noche a la casa de los vecinos y dejo a los nenes durmiendo en el probable escenario de un crimen, que si en mitad de una fiesta en el pueblo me pongo a perseguir a un posible sospechoso y dejo a los chiquillos tirados que ahí se las apañen. 

Y a todo esto, la madre cada vez que llama para hablar con los niños no solo no se ponen porque no están con el padre, sino que el tío empieza a desvariar como un auténtico psicópata, y la madre en lugar de agarrar las maletas y venir corriendo a separar a sus hijos de semejante chalado se pira a Grecia tan ricamente y de vez en cuando le echa la bronca al señor por teléfono por no ocuparse de los niños. Pobres criaturas dejadas de la mano de Dios.

En fin, a mí la que me ha gustado de verdad es Nora Navas, que hace de madre architarada del pianista marrano. La tía está genial en su papel, las cosas como son. Bueno, si exceptuamos la escena en la que se la ve en el psiquiátrico ya de señora mayor hecha un auténtico espantajo, que parece recién salida de una fiesta de Halloween pasada de vueltas. Pero eso no es culpa de ella sino de quien ha perpetrado ese maquillaje abominable, con la más que probable connivencia de Oriol Paulo, responsable último del engendro.

Hablando de fiestas pasadas de vueltas, muy fuerte el capítulo dedicado a Ana Polvorosa. También era necesaria esa subtrama que ocupa un capítulo entero sin aportar absolutamente nada al misterio principal?

Y además no entiendo muy bien el concepto general de la serie. Si tú tienes unas visiones en las que muere hasta el apuntador qué coño haces que no te piras de ahí desde el minuto uno? Y aún más, no solo no te piras sino que te traes a tus hijos y los dejas solos tooooooodo el rato, pese a que el chiquillo encima padece una especie de ataques en los que se queda totalmente traspuesto. Pero qué clase de padre es el sujeto este? 

Y luego, para terminar, está lo de Guillermo Toledo. Su personaje es un trasunto del propio actor, borde a más no poder, de hablar chulesco y constante tono de superioridad moral, en definitiva, un tipo muuuuy antipático que cae como el culo. Lo cual me lleva inevitablemente a spoilear.

No se intuía quién era el malo?



viernes, 1 de noviembre de 2024

La pareja perfecta (Miniserie de TV), by Jenna Lamia

Estamos ante la tropegésima serie sobre lo desgraciados que son los ricos y lo obligados que se ven a beber como cosacos y drogarse como cerdos para soportar sus terribles penurias vitales.

En este caso una Nicole Kidman carente por completo de expresividad facial es la protagonista de una historia de ricos que lo pasan fatal todo el tiempo. El que peor el marido, que es el doble de Jorge Javier Vázquez con unos cuantos kilos menos y unos centímetros de altura más, y que se pasa toda la serie con un vaso de whisky en una mano y con un porro en la otra, a pesar de lo cual mantiene sorprendentemente una envidiable verticalidad. También mantiene una dicción más que correcta para lo que se mete entre pecho y espalda, y una memoria prodigiosa. Me tomo yo dos copas de verdejo y al día siguiente no me acuerdo ni de mi nombre, y el tío este se zampa las botellas de whisky de cuatro en cuatro y luego recuerda perfectamente hasta el más mínimo detalle de lo que hizo y dejó de hacer, con una lucidez que ya la quisiera yo pa mí incluso en sobriedad total.

La pareja perfecta es desde el principio un meme. Ella se acuesta y se levanta con el mismo peinado, sin que se le mueva un solo pelo de sitio. Él con el copazo parriba y pabajo. Y los hijos y las nueras una panda de memos a cuál más desnortao.

Ya se harta una de tanto pego. Estoy hasta el moño de ricos sufrientes, alcohólicos, drogadictos y chiflados. Tiene que ser horrible vivir en una mansión con una piscina maravillosa y vistas al mar, tener una salud de hierro, cocineros, criados que recogen al minuto los pedazos de las cosas que tú rompes. Tener todo el tiempo del mundo para divertirte, viajar, ir a fiestas, bailar, navegar, hacer surf, jugar al golf, leer, mirar las musarañas, meditar... Qué horror, se me ponen los pelos como escarpias de pensar en una vida tan espeluznante.

Yo le diría a Jenna Lamia, creadora del engendro en cuestión, que se ha pasado un pelín de vueltas. No he leído la novela en la que se basa la serie, pero dudo mucho que los personajes den tanta grima en el libro como en la pantalla. Y si lo dan no me explico cómo ha llegado a convertirse en superventas.

En fin, solo puedo decir lo mismo que siempre que veo un producto de este estilo que tanto invita a arrojarse gustosamente en brazos de la pobreza: qué duro es ser millonario y sufrir tanto a diario.


sábado, 26 de octubre de 2024

El nudo (Serie de TV), by Jordi Frades

Jordi Frades es el padre de series de tremendo éxito como "Isabel" o "La señora", por lo que se le presupone un saber hacer que, en mi opinión, no se demuestra en este trabajo.

Para empezar tengo que decir que todo gira en torno a una historia de amor que da una pereza máxima. Ya sabemos que todas las historias de amor se parecen, y si son clandestinas se parecen todavía más, pero esta en cuestión es una catarata de lugares comunes que, para más inri, se repiten constantemente en cada episodio, que podrían matar de aburrimiento a una cabra.

- Ay, me siento fatal, esto no puede ser.

- Sí, tenemos que dejarlo, no nos estamos portando bien.

- Pero es que no puedo, es superior a mí.

- Yo tampoco.

Y nada, otro polvo. Donde toque, en un baño público, en la cocina de la casa, en el pasillo, en el despacho....

Y esto un día y otro y otro y así toooooooodos los días el mismo plomazo.  De hecho, juro que estuve a puntito de potar con las babas de ese par.

Y luego, lo más flipante de todo. En la Universidad más cotilla de España, donde todo el mundo se pasa el día espiando a todo el mundo y chismorreando sobre lo que hace el vecino, resulta que nadie se dio cuenta de que estos dos pelmazos estaban enrollados. Nadie perdía comba de nada, pero la parejita en cuestión se pasaba los días echándose miraditas lánguidas y sobándose por los rincones... sin que ninguno de los chismosos del lugar se percatara lo más mínimo.

Eso sí, luego estaban al tanto de la calle de cualquier cosilla, de unas ojeras, de una discusión, de que a uno se le cayó un papel, de que la otra se cambió de bolso, de que esa silla estaba movida, de que a la rectora le faltaba un pendiente... Pero de un rollo amoroso de meses sin ningún disimulo nasti de plasti. Vengaaaaaa, hombreeeeeee!!

Por contra muy superfan de la pareja Miquel Fernández y Cristina Plazas, esa pasión vengativa llena de furia y mala leche me ha encantado. Aparte de que sus personajes me parecen mucho más interesantes, el trabajo actoral de ambos es muchísimo más notable que el de Verbeke y su partenaire, que son dos huevos sin sal tanto en interpretación como en química sexual, totalmente nula.

Tengo que decir que en mi opinión Cristina Plazas hace un papelón, y que ella sola levanta la serie. Bueno, y el comisario Godoy, que no me acuerdo del nombre del actor, que está genial. Pero es que ella tiene el mérito de hacer frente a un personaje con el que los guionistas juegan perversamente hasta convertirlo en imposible, y solo ella consigue salvarlo y hacerlo grande.  Y esto me obliga a espoilear.

Spoiler. -  Ese giro de guion que dan de repente en torno al octavo episodio, en el cual, sin explicación ninguna, la ingenua rectora interpretada por Plazas de repente se convierte en una verdadera arpía, una bruja clasista y ególatra que hasta el momento estaba escondida tras un alma cándida, eso carece absolutamente de credibilidad narrativa. Lo siento, pero no.

Aunque claro, era imprescindible para hacer medianamente tragable el desenlace, que pretende ser sorpresivo pero que no deja de hacer aguas por todas partes.  Esa supuesta locura que nadie, absolutamente nadie, había sospechado jamás que pudiera existir porque no había ni un solo indicio. Y ya ni comentar el guiño de la rectora en la escena final: "Y si hubiera sabido en todo momento lo que estaba haciendo??" Por favooooooorrrrr!!

domingo, 13 de octubre de 2024

Rapa (Serie de TV), by Jorge Coira y Fran Araújo

Teniendo en cuenta que me encantó "Hierro", la serie anterior de Coira y Araújo, empecé a ver esta con muchas expectativas, y eso de entrada ya es malo, porque la decepción está casi asegurada.

Con todo y con eso no ha sido tanta, tengo que reconocer que me ha gustado bastante. Y buena parte del mérito lo tienen Javier Cámara y Mónica López, que me han encantado como pareja detectivesca. 

Puedo no creerme del todo esa historia entre ellos, porque ni sé ni quiero saber cómo debe de ser tener una enfermedad como la ELA, pero me gusta el solo hecho de crear un personaje que se salga de los cánones de siempre. No sé, puestos a escoger una enfermedad, el cáncer o el Alzheimer están muy vistos, y por desgracia todos tenemos a alguien cercano en esas situaciones. Elegir la ELA como tortura vital del protagonista me ha parecido un gran acierto. 

Me gusta también que casi desde el principio el espectador sepa la identidad de los culpables. Se trata sobre todo de ver cómo descubren ellos la historia y cómo pueden demostrar los hechos. No hay, por tanto, giros de guion demenciales ni nada especialmente sorprendente, algo muy de agradecer teniendo en cuenta la abundancia de locuras varias en la ficción seriada actual, tanto nacional como internacional.

Eso sí, lo que es creíble mientras el tipo está medianamente bien deja de serlo cuando la enfermedad se pone peor, conforme van pasando las temporadas. Porque ver a un tío que al final va en silla de ruedas, que apenas puede moverse, que tiene problemas para tragar y a veces hasta para respirar, intentando resolver crímenes, es un tanto inverosímil, la verdad.

También cuesta bastante creer la evolución del personaje de Cámara. Un tipo condenado a muerte con una enfermedad terrible que no tiene nunca ni una palabra de agradecimiento hacia la persona que lo está cuidando sin ser ni de su familia ni su pareja, más bien al revés, tratándola con la punta del pie y hasta despreciándola. Por no hablar del trato vejatorio constante hacia la asistenta-enfermera que le cambia los pañales.  No se explica una cómo la señora no coge la cafetera y se la estrella al caballero en la cabeza. En fin, que tienen ganada la gloria las mujeres de esta historia.

Spoiler. Eso sí, lo de las mujeres criminales que caen bien porque a fin de cuentas sus víctimas eran unos auténticos hijoputas hay que hacérselo mirar, chicos.  Es que me he tragado la serie enterita y en todas las temporadas es el mismo patrón: una asesina que cae de puta madre y el asesinado siempre es un cabrón, aunque de distinto pelaje. Violadores, maltratadores, explotadores o cerdos asquerosos. 

Oigan, que también debe de haber asesinas miserables e hijaputas y hombres que son víctimas inocentes. Un poquito de por favor, que el feminismo se nos está yendo de las manos.