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jueves, 19 de diciembre de 2024

Si lo hubiera sabido (Serie), by Ece Yörenç

He visto por ahí a bastante gente cabreada por el hecho de que la serie transcurra en Sevilla y nadie hable andaluz, lo cual es cierto que llama la atención, para qué nos vamos a engañar. Es difícil encontrar una pandilla en Sevilla donde no haya más que uno que hable sevillano, y el resto, aunque se supone que todos son nacidos y criados en Sevilla, hablen un perfecto vallisoletano. Eso sí, que no falte un negro, un argentino o un chino. Y al argentino que se le note bien que es argentino y no uruguayo. En fin, cosas de estos tiempos decadentes.

Dicho esto tengo que decir que a mí no me ha parecido en absoluto una serie tan mamarracha como a la mayoría de la gente. Puedo asegurar que he visto cosas bastante peores, sin ir más lejos la última que me tragué antes de esta, "Mar de plástico", que esa sí que es mala de verdad con agonía.

En esta por lo menos me he reído, y le reconozco un cierto esfuerzo argumental. Las historias estas de viajes en el tiempo no son fáciles porque hay tantos flecos por todas partes que ya de por sí que cuadren los hechos tiene bastante mérito. Y en esta, dicho sea de paso, no hay demasiadas trampas de guion y la resolución me ha gustado. Y es cortita, que también eso cuenta a su favor.

Además me lo he pasado muy bien con Miquel Fernández y con Salva Reina, que me parecen pedazo de cómicos. El personaje de Fernández, obviamente muy caricaturizado, tiene un gracejo especial interpretado por él. Da hasta ternura, a pesar de lo sinvergüenza que es. Bueno, reconozco que tengo debilidad por Miquel, y aunque es la primera vez que lo veo en una comedia me ha convencido totalmente. Pensaba que era muy buen actor dramático y le he visto una vena cómica muy interesante. Y de Salva Reina qué puedo decir, que me parto el culo con él. Es un actor muy desaprovechado, porque como su propio nombre indica él solo te salva una escena. La ocasión la pintan calva, mi enhorabuena pa Salva.

Bueno, en definitiva, que no suelo hacer críticas positivas pero en este caso, en vista de la cantidad de gente que pone a parir este producto, en mi opinión injustamente, voy a hacer una excepción y le voy a dar un aprobado a la señora Yörenç. Qué coño, un día es un día. 


sábado, 26 de octubre de 2024

El nudo (Serie de TV), by Jordi Frades

Jordi Frades es el padre de series de tremendo éxito como "Isabel" o "La señora", por lo que se le presupone un saber hacer que, en mi opinión, no se demuestra en este trabajo.

Para empezar tengo que decir que todo gira en torno a una historia de amor que da una pereza máxima. Ya sabemos que todas las historias de amor se parecen, y si son clandestinas se parecen todavía más, pero esta en cuestión es una catarata de lugares comunes que, para más inri, se repiten constantemente en cada episodio, que podrían matar de aburrimiento a una cabra.

- Ay, me siento fatal, esto no puede ser.

- Sí, tenemos que dejarlo, no nos estamos portando bien.

- Pero es que no puedo, es superior a mí.

- Yo tampoco.

Y nada, otro polvo. Donde toque, en un baño público, en la cocina de la casa, en el pasillo, en el despacho....

Y esto un día y otro y otro y así toooooooodos los días el mismo plomazo.  De hecho, juro que estuve a puntito de potar con las babas de ese par.

Y luego, lo más flipante de todo. En la Universidad más cotilla de España, donde todo el mundo se pasa el día espiando a todo el mundo y chismorreando sobre lo que hace el vecino, resulta que nadie se dio cuenta de que estos dos pelmazos estaban enrollados. Nadie perdía comba de nada, pero la parejita en cuestión se pasaba los días echándose miraditas lánguidas y sobándose por los rincones... sin que ninguno de los chismosos del lugar se percatara lo más mínimo.

Eso sí, luego estaban al tanto de la calle de cualquier cosilla, de unas ojeras, de una discusión, de que a uno se le cayó un papel, de que la otra se cambió de bolso, de que esa silla estaba movida, de que a la rectora le faltaba un pendiente... Pero de un rollo amoroso de meses sin ningún disimulo nasti de plasti. Vengaaaaaa, hombreeeeeee!!

Por contra muy superfan de la pareja Miquel Fernández y Cristina Plazas, esa pasión vengativa llena de furia y mala leche me ha encantado. Aparte de que sus personajes me parecen mucho más interesantes, el trabajo actoral de ambos es muchísimo más notable que el de Verbeke y su partenaire, que son dos huevos sin sal tanto en interpretación como en química sexual, totalmente nula.

Tengo que decir que en mi opinión Cristina Plazas hace un papelón, y que ella sola levanta la serie. Bueno, y el comisario Godoy, que no me acuerdo del nombre del actor, que está genial. Pero es que ella tiene el mérito de hacer frente a un personaje con el que los guionistas juegan perversamente hasta convertirlo en imposible, y solo ella consigue salvarlo y hacerlo grande.  Y esto me obliga a espoilear.

Spoiler. -  Ese giro de guion que dan de repente en torno al octavo episodio, en el cual, sin explicación ninguna, la ingenua rectora interpretada por Plazas de repente se convierte en una verdadera arpía, una bruja clasista y ególatra que hasta el momento estaba escondida tras un alma cándida, eso carece absolutamente de credibilidad narrativa. Lo siento, pero no.

Aunque claro, era imprescindible para hacer medianamente tragable el desenlace, que pretende ser sorpresivo pero que no deja de hacer aguas por todas partes.  Esa supuesta locura que nadie, absolutamente nadie, había sospechado jamás que pudiera existir porque no había ni un solo indicio. Y ya ni comentar el guiño de la rectora en la escena final: "Y si hubiera sabido en todo momento lo que estaba haciendo??" Por favooooooorrrrr!!