martes, 8 de julio de 2014

En brazos de la mujer madura, by Manuel Lombardero

Ésta es la historia de un adolescente que, como todos los individuos de su edad y sexo, anda más salido que el pico una plancha y no le hace ascos a nada, siempre y cuando entre las piernas tenga un agujero, sin importar su tamaño, antigüedad, condiciones de uso o nacionalidad. La peculiaridad es que las andanzas de este muchacho transcurren durante nuestra guerra civil y la consiguiente posguerra, que por una vez y sin que sirva de precedente, se nos muestran como épocas bastante lúdicas de nuestra historia, en las que a pesar del hambre y las dificultades la gente se lo pasaba pipa de cintura para abajo.

El chaval en cuestión, en sus primeros años de iniciación, está interpretado por un guapo mocito de unos 15 años al que dan más ganas de darle un par de tortas y mandarlo a la cama sin postre que de follárselo. No sé, será porque tengo un hijo de su edad con la misma cara de pánfilo y desnortado, pero como que da un poco de repelús imaginar a una señora mayor haciéndole un apaño. Aunque bien mirado, para que se estrene con una choni llena de tatus hasta en la punta del clítoris tengo que decir que es mil veces preferible que lo coja por banda una dama algo más preparada en estas lides.

Supongo que en los tiempos pacatos que corren al director, Manuel Lombardero, le acusarían sin preámbulo ni compasión de pederasta en potencia, o de apología de la pederastia. Como la peli es de 1997, vamos, de hace casi 20 años, de unos tiempos en los que aún no habíamos llegado al grado de gilipollez y atontamiento general que existe en la actualidad con el tema de los menores, por ahí se ha librado Lombardero.

Al personaje principal lo interpreta, de más crecidito, un jovencísimo Juan Diego Botto, al que ya dan un poco más de ganas de tirárselo que al quinceañero del principio. Como digo, el protagonista de la peli no parece pasarlo muy mal durante la guerra y la posguerra, y algo me dice que Botto tampoco lo debió pasar demasiado mal durante el rodaje, con la cantidad de hermosas señoras y señoritas que pasan por sus manos. Al menos tiene durante toda la cinta una cara de felicidad muy difícil de fingir si uno no está encantado de la vida. Desde aquí mi más sincera enhorabuena por un papel tan dichoso y lleno de satisfacciones a tan tierna edad..

sábado, 5 de julio de 2014

El niño con el pijama de rayas, by Mark Herman

No tengo mucha mejor idea de la película de Mark Herman de la que en su momento tuve de la novela de John Boyne.

Simplemente es una historia diseñada para hacer llorar planteando una tesis imposible y malévola: un niño de familia nazi que no tiene ni la más remota idea de lo que es un judío.

Es descaradamente infantiloide.

Es asquerosamente maniquea.

Es repulsivamente comercial.

Es cochinamente sensiblera.

Es vergonzantemente tramposa.

Es vomitivamente deshonesta.

Es sutilmente embaucadora.

Es peligrosamente malvada.

Pretende transmitir la idea de que los niños de los nazis eran subnormales.

Y lo que es aún peor, que los niños judíos de los campos de concentración eran todavía más subnormales.

Pero lo más fuerte de todo es el mensaje final, para mí tremendo:

Cuál es el problema? Que un niño nazi, por error, pueda acabar igual que uno judío? Es eso lo que tiene que poner los pelos de punta al espectador?

Ya en su día hice una crítica de la novela en mi blog. Por si a alguien le interesa:

http://arfondoalaizquierda.blogspot.com.es/2011/03/el-nino-con-el-pijama-de-rayas-by-john.html

Bajo el sol, by Colin Nutley

Está película ha sido clasificada como erótica en algunas webs, y mucha gente no lo entiende.

Y no lo entienden porque prácticamente no hay sexo, y el poco que hay es bastante light.

Quien conciba el erotismo como un sucedáneo de la pornografía no lo captará.

Pero sí que hay erotismo en esta película; hay muchíiiiiisimo erotismo.

Hay erotismo en la fotografía.

Hay erotismo en las miradas.

Hay erotismo en los paisajes.

Hay erotismo en la música.

Hay erotismo en el vestuario.

Hay erotismo en cada frase del guión.

Hay tanto erotismo que en un momento dado, inexplicablemente, entiendes cómo un tipo tan feo, tan blandito, tan sueco y tan simplón como Rolf Lassgard consigue enamorar a esa mujer.

Puede que Colin Nutley haya logrado captar la pura esencia del erotismo en esta sencilla historia de un hombre de 40 años, virgen, torpe, poco agraciado y analfabeto, que simplemente desea a una mujer.

viernes, 4 de julio de 2014

Big Fish, by Tim Burton

En realidad Big fish no es más que un popurrí bastante burdo de cuentos populares.

Tim Burton, el inefable director de imaginación prodigiosa, en esta ocasión se limita a coger un poquito de aquí y otro poquito de allá para crear este nuevo engendro de su peculiar filmografía. Burton junta:

1. El mundo onírico de ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS.

2. Un héroe protagonista inconsciente y arrojado, mismamente JUAN SIN MIEDO.

3. Una casa en el bosque con su bruja, como LA CASITA DE CHOCOLATE.

4. Una historia de amor al más puro estilo ñoño de LA BELLA Y LA BESTIA.

5. Unos secundarios deformes, como BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANITOS.

6. Un misterioso personaje femenino que nada en pelotas, como LA SIRENITA.

Pero vamos, que por mucho cuento del que tire le sale un bodrio como la copa un pino.

Por no hablar de las ganas que entran de hostiar a Ewan McGregor. Lavirrrgen!!

jueves, 3 de julio de 2014

Matrix, by Andy y Lana Wachowski

- Hola, mamá. Qué estás viendo?

- Matrix.

- Matrix túuuuuuuuuuuu?

- Sí, Matrix yo, qué passssssa?

- Pero si a ti no te gusta la ciencia-ficción.

- Bueno, pero tengo curiosidad.

- No te va a gustar. Te lo digo yo, que la he visto 20 veces.

- Bueno, pues si no me gusta no será ni la primera ni la última.

- Pero es que además no te vas a enterar de nada.

- Tú me tienes a mí por subnormal o qué?

- No, mamá, pero es que tú nunca te enteras de nada en estas pelis.

- Mira, niña, que me olvides, que estoy concentrá. Piérdete.



Dos horas después me he enterado perfectamente de todo:

Me he enterado de que Matrix no es real, y …



1. Si te tomas una pastillita roja sales de Matrix.

2. Si te tomas la pastillita entras en un líquido viscoso que te chupa.

3. Si te tomas la pastillita te salen unos enchufes por el cuerpo.

4. Si te tomas la pastillita aprendes kárate en un pispás.

5. Si te tomas la pastillita puedes pegar saltos de 20 metros.

6. Si te tomas la pastillita te mueves a cámara lenta, como Oliver y Benji.

7. Si te tomas la pastillita no puedes salir a la calle sin gafas de sol.

8. Si te tomas la pastillita en tu look no puede faltar un abrigo hasta los pies.



Y luego está el mensaje oculto de los hermanos Wachowski:

Keanu Reeves en realidad no es Neo; es Blancanieves

Carrie-Anne Moss no es Trinity; es el príncipe azul.

Y cuando el príncipe azul besa a Blancanieves… adivina.

Y para esto tanto misterio y tanto rollo?

Y ésta era la mierda de filosofía oculta en la mítica Matrix?

miércoles, 2 de julio de 2014

Brando (TV), by Leslie Greif, Mimi Freedman

La verdad es que Leslie Greif y Mimi Freedman lo tenían muy fácil para hacer un gran documental porque lo difícil es hacer un churro cuando la materia prima es un tipo como Brando.

Brando lo tenía todo para hacer con él un trabajo biográfico de la hostia:

1. Una vida intensa y llena de anécdotas sustanciosas.

2. Una personalidad fuerte y vulnerable a la vez.

3. Una sensibilidad artística fuera de lo común.

4. Una belleza masculina animal, salvaje, felina, brutal.

5. Una inteligencia natural prodigiosa.

6. Un don innato para la interpretación dramática.

7. Un espíritu comprometido con grandes ideales.

8. Una rebeldía instintiva contra el stablishment.

Hay muchos testimonios en este documental, pero de todos ellos yo me quedaría con los comentarios llenos de admiración y respeto infinitos de Al Pacino hacia el que consideraba su gran maestro.

Viendo la película no se puede evitar sentir una fascinación absoluta por el actor y por el hombre, pero sobre todo por el icono sexual; imposible verlo sin babear y sin encharcar las bragas.

martes, 1 de julio de 2014

La herida, by Fernando Franco

Ésta es una película dura, durísima. Y antes de verla ya lo sabía. Lo sabía pero esperaba mucho más de ella; esperaba una explicación, un indicio, algo que me hiciera comprender la complejidad del problema que plantea.

Conozco gente que es muy parecida a la protagonista de "La herida" y al leer de qué iba la historia decidí verla con la esperanza de entender lo que no entiendo. Me cuesta muchísimo empatizar con la gente desequilibrada, con personalidades bipolares, diagnosticadas o no, da igual. Y pensé que viendo esta película igual conseguía entrar de alguna manera en esas mentes enfermas que se me escapan.

Pero resulta que no, que lo que Fernando Franco hace es mostrarnos con total asepsia el sufrimiento inmenso de una persona. Es evidente que la protagonista tiene un rollo muy chungo, que está fatal, que es incapaz de comunicarse normalmente, que la caga constantemente, que se pasa siete pueblos con la gente, que es autodestructiva, que es una suicida de manual... Y todo hay que decirlo, Marian Álvarez, con esa cámara todo el tiempo pegada a su cara, hace un trabajo digno de alabanzas al por mayor, y que parece un auténtico guiñapo retorcido de dolor.

El problema es que sigo sin entender nada. Por qué esa mujer es tan desgraciada. Por qué es incapaz de hacer nada para salir de su pozo. Por qué esa apatía. Por qué no consigue disfrutar de nada ni de nadie. Al final resulta que me he puesto a ver esta peli para intentar comprender y termino irritada con las neuras del personaje principal, igual que me irrita la gente desquiciada de mi entorno a la que tampoco entiendo.

Y luego va Franco y propone como de refilón una explicación peregrina que se remonta al pasado de la muchacha. Pues no, no me sirve. De hecho me sobra, me parece una chorrada, un giro argumental gratuito e innecesario. Hay muchísima gente bipolar que no ha padecido traumas infantiles; se supone que se trata de un trastorno que va en la personalidad, no en el historial vital del que lo padece. Mal, muy mal.

Y para remate de la pera está la historia con la madre. Intenta Franco culpabilizarla de alguna manera por lo que le pasa a la hija? Para mí esa pobre mujer es un personaje desesperado, que simplemente ha tirado la toalla porque sabe que no puede hacer nada, que todo es inútil, pero me da la sensación de que el director la está juzgando, y con no demasiada benevolencia. Y yo me planteo: sería él capaz de afrontar en su vida algo así? Y si lo fuera y sabe cómo hacerlo... por qué no nos lo ha contado? Probablemente su película habría sido mucho más interesante y yo le hubiera puesto un diez.