miércoles, 8 de mayo de 2013

Caché (Escondido), by Michael Haneke

La tomadura de pelo perfecta consiste en tener a la gente pendiente de la pantalla con un buen cebo, que podría ser, por ejemplo, enterarse de cierta intriga que les estás planteando, y al final dejar al espectador in albis pero haciéndose un montón de preguntas. Preguntas como:

Qué pretende este tío con esta mamarrachada.

Cuál es el mensaje oculto de Michael Haneke, si lo tiene.

Por qué Daniel Auteuil apenas mueve un músculo de su cara.

Por qué Juliette Binoche se viste de fantoche todo el tiempo.

Por qué unos buenos padres pondrían de nombre a su hijo Pierrot.

Qué duración puede llegar a tener un plano secuencia.

Hasta dónde se puede estirar la paciencia del espectador.

Hasta dónde se puede estirar la pedantería de un director.

Por qué esta película se titula "Caché".

Cuánto caché hay que tener para entender esta mierda.

Cómo podría quitarme esta cara de gilipollas que se me ha puesto.

Preguntas todas ellas sin respuesta, lo cual hace que la tomadura de pelo sea completa, redonda y perfecta.

martes, 7 de mayo de 2013

Las hermanas de la Magdalena (En el nombre de Dios), by Peter Mullan

No voy a negar que estamos ante una buena película, y muy probablemente necesaria. Ahora bien, las cosas como son: este tipo de historias de denuncia sobre los abusos de la Iglesia Católica en internados y orfanatos, vista una, vistas todas. Será porque en todas partes eran igual de hijosdeputa.

Realmente si te pones a comparar la película de Peter Mullan con otra similar, por ejemplo “Los niños de San Judas”, se puede comprobar que las diferencias son mínimas.

Se podrían incluso extraer una serie de características comunes a todas ellas:

1. Suelen estar basadas en hechos reales, cómo no.

2. Los curas y las monjas son prácticamente todos unos sádicos.

3. Hay escenas de violencia y humillaciones bastante desagradables.

4. Siempre aparece entre el grupo de los puteados la figura de un líder.

5. Son bastante oscuras y claustrofóbicas en cuanto a su ambientación.

Por eso, valga para esta crítica algo que ya escribí en la de “Los niños de San Judas”: "Aquí no caben medias tintas; el daño que la Iglesia Católica ha hecho, la ocultación de los crímenes que han tenido lugar en sus instituciones y esos tibios lamentos que ahora escuchamos de boca de sus dirigentes hacen que la denuncia por fuerza tenga que ser brutal e impactante". Pos eso.

lunes, 6 de mayo de 2013

Tenemos que hablar de Kevin, by Lynne Ramsay

Menuda película que elegí yo para el día de la madre! Eso es tener ojo clínico y lo demás es tontería. Hombre, es cierto que la historia va de la relación de una madre con su hijo. Una relación un tanto peculiar pero bueno, indiscutiblemente maternofilial. No sé por qué, cuando la estaba viendo se me vinieron a la cabeza unas sevillanas que cantaba un amigo mío hace un montón de años, que decían algo así como : “No le pegues más ar niño que ya ha aparesío er meshero”.

Quién no se ha preguntado alguna vez cómo deben sentirse los padres de un psicópata. Echando mano de la palpitante actualidad, quién no se ha preguntado por ejemplo cómo deben sentirse los padres de José Bretón, el tipo que mató y quemó a sus dos hijos para vengarse de su mujer. O cómo deben sentirse los padres de aquel sujeto que entró en un cine y se cargó a nosecuantos chavales que estaban viendo Batman. O los padres de un pederasta que haya violado y asesinado a uno o varios chiquillos.

Quién no se ha preguntado si se ven venir estas cosas en un hijo o pasan de sopetón y te pillan totalmente por sorpresa. Si se culpan a sí mismos esos padres. Cómo pueden seguir viviendo después. Si continúan queriendo al hijo o reniegan de él. Si piensan que si lo hubieran educado de otra manera podrían haber evitado la tragedia. Cómo se enfrentan al rechazo de la sociedad. Todos podemos imaginar cómo se sienten los padres de una víctima, pero es mucho más complicado, mucho más terrible si cabe imaginar cómo deben sentirse los padres de un verdugo cabrón hijodeputa.

Es probable que todas estas preguntas no tengan una sola respuesta y que cada caso sea un mundo, una pesadilla diferente. Lynne Ramsay intenta entrar en una de estas historias y nos plantea el enfrentamiento entre una madre (magnífica Tilda Swinton) y su hijo (inquietante Ezra Miller), un hijo que da verdadero miedo y que da muestras desde su más tierna infancia de tener una personalidad "rarita". Sin embargo es la madre la única realmente consciente de la anormalidad del niño; es ella la única que ve la maldad intrínseca del crío y que le teme, y además es ante ella ante la única que él se muestra como realmente es.

La historia es terror puro, tal vez el terror más intenso que puede haber porque es real, porque te planteas que es algo que le podría ocurrir a cualquiera, porque no estamos hablando de ectoplasmas o de marcianitos verdes sino de personas que están ahí, en cualquier parte, que existen, que pueden ser tus vecinos, o aún peor, tus propios hijos.

La película podría haber sido sobresaliente si no fuera por esa profusión de saltos en el tiempo que Ramsay se gasta y que son verdaderamente mareantes (Qué hartura de delirios videocliperos, pordiosssss), sobre todo lo que es la primera media hora hasta que ya consigues situarte, más que nada guiándote por el corte de pelo de Tilda Swinton (corto pasado, largo presente). Sinceramente no creo que haya necesidad de tanta tontería para contar una historia, mucho menos tan apasionante como ésta.

Desde luego es la película-anticonceptivo ideal. No creo que nadie se atreva a arriesgarse a traer al mundo a una criatura como Kevin. Para los que se estén pensando lo de la paternidad, ni se os ocurra verla; puede haceros desistir para siempre. O casi mejor, vedla.

sábado, 4 de mayo de 2013

Cuentos de Tokio, by Yasujiro Ozu

Considerada por los "sabios" una de las tres mejores películas de la historia del cine, sinceramente no me lo puedo explicar. Y eso que hasta ahora todo lo que había visto de este director me había gustado muchísimo, pero en honor a la verdad ésta me parece la peor de sus películas con diferencia.

Pesada hasta decir basta, la lentitud extrema del cine nipón llega aquí a sus más exasperantes cotas. Por no hablar de la duración, madre mía, 140 minutos! Claro, le da tiempo a repetirse y a repetir los conceptos hasta la saciedad.

Aquí el concepto base es el siguiente: los hijos son egoístas y no devuelven a los padres todo lo que éstos han hecho por ellos. Yo es que de esta premisa me bajo pero ya. Y mucho más si lo que haces para demostrarme tu tesis es enfrentar a tus ocupadísimos hijos con una nuera viuda eternamente sonriente que se dedica en cuerpo y alma a sus queridos suegros: reconfortantes masajes de espalda, regalitos espontáneos, días libres en el trabajo para acompañar de paseo a los abuelos, plena disponibilidad, plena amabilidad... Mary Poppins en nuera, vamos.

El contrapunto son los hijos, que reciben a sus ancianos padres unos cuantos días en Tokio y que realmente no saben qué hacer para compaginar sus trabajos y demás obligaciones con la visita. Y el colmo de la maldad es que como no pueden dedicarles más tiempo les regalan unas vacaciones en un balneario con todos los gastos pagados. Qué hijos más horrorosos, virgensanta! Son para mandarlos por lo menos a "Hermano Mayor".

Vale; los hijos no son tan idealesdelamuerrrrrte como la nuera Mary Poppins (a la que, por cierto,  a ratos dan ganas de soltarle un par de hostias para que deje de sonreir estúpidamente) pero no paran de hacerles reverencias a los padres, les reciben con agrado, intentan ocuparse de ellos todo el tiempo que pueden, se preocupan por si se aburren o lo pasan bien, les preguntan constantemente qué quieren hacer y qué no... aunque por supuesto con la dulce y eficiente Mary Poppins es imposible competir.

Me parece una película cantidad de injusta y el mensaje sí que no puede ser más egoísta. Por lo visto Ozu rodó esta historia rondando los 50 años, que en sus tiempos era casi como ahora los 80, y al parecer lo que quería era que sus hijos fueran como la nuera perfecta que retrata en la cinta. En plan indirecta, vamos.

No sé muy bien si pretendía hacerles un reproche, darles un aviso, o una muestra de lo que esperaba de ellos poniendo en el personaje de Miss Poppins todas sus esperanzas de futuro. En cualquier caso me parece sinceramente asqueroso.

Y lo peor es que parece que el intento coló y los gafapastas japofílicos de medio mundo están convencidos de que los hijos japoneses son unos auténticos cabrones mientras que las nueras viudas son unos angelitos. Igual hasta el tipo estaba secretamente enamorado de alguna nuera, vete tú a saber estos directores las perversiones que se gastan.

En fin, la verdad es que una vez que te has familiarizado con el cine de Ozu, con su peculiar mezcla estética entre lo oriental y lo occidental, con sus obsesiones (la guerra, la familia, las diferencias generacionales, el alcohol,...), con lo más llamativo de la cultura japonesa, con la nula expresividad de sus actores, con sus diálogos monocordes..., una vez que todo eso ya te suena y no te llama la atención, si te metes un chute de 140 minutos puede ser letal.  De hecho para mí lo ha sido, aunque los incombustibles fans de este señor me quieran asesinar.

viernes, 3 de mayo de 2013

París París, by Christophe Barratier

Estaba yo anoche indecisa entre ver esta peli o "El hombre sin sombra" y me costó un buen rato decidirme. Al final elegí "París, París" por lo que su propio nombre indica, porque a un paseo por París nunca se puede decir que no y porque entre señores sin sombra o malas sombras y ciudades deslumbrantes siempre recomendaré lo segundo. Y mira, no fue mala elección.

Tenemos una historia que es algo así como una mezcla entre “Cinema Paradiso”, “El viaje a ninguna parte” y “Moulin Rouge”, o sea, una historia sobre el amor por el mundo del espectáculo, más que amor una gran pasión.

Como en “Viaje a ninguna parte” está la lucha por la supervivencia de un grupo de actores, las inevitables cuitas de amor y celos entre ellos, y ese irresistible encanto que tienen para todos los que amamos el teatro las historias que transcurren entre bambalinas.

De “Moulin Rouge” toma la parte de los números musicales, aunque bastante menos coñazo, pero sobre todo esas incomparables vistas de París desde los tejados de Montmartre. Esas escaleras interminables que suben y bajan por el barrio más emblemático de la ciudad. Ay omá, qué gonito! Sólo por eso no me importaría verla mil veces.

De “Cinema Paradiso” reconoceréis la lucha colectiva por salvar el edificio; el inevitable niño-prota (grrrrrrr) y el igualmente inevitable tono lacrimógeno, que es lo que más echa para atrás de este tipo de películas. Que sí, que desde que empiezan sabes que al final va a tocar moquear tanto si quieres como si no. De todas formas “París París” es mucho menos sentimentaloide y bastante menos burda para  tocar el lacrimal con saña y alevosía. Personalmente ésta me parece mucho más fumable, aunque los incondicionales de "Cinema Paradiso" puede que quieran fulminarme por esto.

jueves, 2 de mayo de 2013

Animal Kingdom, by David Michôd

Yo siento tener que decirlo pero el argumento de esta película de original no tiene nada. Lo que hace David Michôd básicamente es llevar a la gran pantalla la inolvidable canción del grupo Tequila "Mister Jones". Por si alguien no la conoce ahí va:

Mister Jones abrió la puerta,
vio a su madre recién muerta
y la sangre del chaleco se limpió.

Guardó a su madre en el ropero,
le pusó más leña al fuego
y el invierno muy crudo se avecinó.

Llamó a su esposa y le dijo:
Mamá esta muerta en el ropero;
"Por supuesto, si yo la asesiné.

Ella puso mal la mesa,
le hundí un hacha en la cabeza
y la sangre el tapizado me manchó".

Y Mister Jones trabajaba
y su esposa asesinaba
y los chicos correteaban por ahí.

Se comían los pajaritos,
los perros y los gatitos
y otros bichos que vagaban por ahí.

Y llegó la policía
con dos carros y un tranvía
para toda la familia encarcelar.

Yo no sé por qué el sargento
me lleva al destacamento
si somos una familia muy normal.

No, si ya me daba a mí mala espina esta película cuando supe que Tarantino la consideró la tercera mejor película de 2010. Con tal recomendación qué quieres?

miércoles, 1 de mayo de 2013

Lo dice Georgia, by Garry Marshall

Mis 13 imposibles:

Llevar tocado a las bodas sin parecer la nieta fea de la reina de Inglaterra.

Tener alergia a los gatos y trabajar en una clínica veterinaria.

Hacer un pastel de coles que guste a los niños.

Ser Lindsay Lohan y no estar desintoxicándote en una clínica.

Desperdiciar espermatozoides matándote a pajas y ser un pro-vida.

Confesarte republicano y comerle la polla al rey por su cumple.

Votar a un partido y reconocer después que has votado una puta mierda.

Ser octogenaria como Jane Fonda y conservar tu dignidad pasando de botox.

Cantar ópera y flipar con la Oreja de Van Gogh.

Ser del PP y a la vez partidario del aborto y el matrimonio homosexual.

Ser socialista y a la vez forofo de José Bono.

Llamarse Garry Marshall y hacer pelis interesantes.

Colar en una comedia romántica temas serios como alcoholismo o pederastia.

Y de todos  estos despropósitos, el último es el peor.