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sábado, 18 de junio de 2016

Coco Chanel (TV), by Christian Duguay

Como tengo un hijo que le va el rollo rapero
se me ha pegao el tema pa criticar a esta tía que hacía sombreros.

Y si el dire de la peli se llama Christian Duguay
me lo está poniendo a pelo pa nombrar en mi rima al Paraguay.

La señora esta de la peli va de tía independiente
pero se lo monta con los tíos en plan madame y cliente.

Vale, nene, tú me molas
pero si puede ser me montas una tienda pa que la peña haga cola.

Yo te monto lo que quieras, corderita
porque pa eso te pones pantalones y te los atas con una guita.

Y te voy a llamar la Coco
como al de Barrio Sésamo que se comía hasta los mocos.

Soy Coco soy Coco dame galletas
y te diseño un vestido que te levante las tetas.

Pos mejor diséñame un sostén
que lo flipe todo el mundo porque sea mu fetén.

Ay, no puedo diseñarte
porque me he enamorao de ti y me coartas mi arte.

Pos diséñame una corbata
que no sea para mí, que sea para mi gata.

Te diseñaría un condón
pa que tengas abrigaíto eso que a mí me pone más dislocá que el copón.

Ya sé que no soy mu rapera
y que la improvisación se me da fatal tela marinera.

Pero lo que más me alucina
es que la Shirley MacLaine haga de la tía esta prima.

Shirley, tía, qué te pasa??
Que con la Irma la dulce no tuviste bastante guasa??

Yo a la Chanel número cinco
aunque la rima sea cutre, por el culo me la hinco.

Y con esta rima infumable
termino ya esta crítica que es más  plasta que el tío del sable

Mira que empezó rapera
pero al final se me ha puesto entre flamenca y rumbera

Y es que aunque me mole el rapeo
yo la rima asonante francamente no la veo.

martes, 15 de septiembre de 2015

La calumnia, by William Wyler

Lo primero que tengo que decir sobre esta película es manifestar mi más rendido homenaje hacia sus dos actrices protagonistas. Mira que soy acérrima de Audrey Hepburn y Shirley MacLaine, pero aquí están sencillamente sublimes. Yo, que también soy muy fan de los calendarios anuales que publica la revista Fotogramas, no me explico cómo es que nunca he visto un solo fotograma de “La calumnia” entre ellos. Hay escenas impresionantes, primeros planos de Hepburn y MacLaine que deberían figurar para siempre en todas las antologías del cine y frases memorables que harían estremecer de emoción a una piedra pómez.

Y una vez hecha esta premisa necesaria, voy al fondo de la cuestión, que no es otro que el tema de la película. Para mí ésta no es una historia sobre la homosexualidad y los prejuicios sobre ella, aunque en todas las críticas ése sea el concepto que más se destaque de ella. Para mí ése es un tema completamente secundario; el mismo efecto hubiese hecho cualquier otro tema tabú de la época o de cualquier otra época. No sé, las drogas, la pederastia, los malos tratos… El hecho de que la calumnia de la que son víctimas las protagonistas sea una relación lésbica en todo caso dota a la película de un cierto morbillo pero nada más. Esto no va de ese tema; esto va de la maldad y de cómo un rumor, un bulo, una mentira, pueden destruir las vidas de las personas y socavar los cimientos de toda su existencia, incluso hacer temblar lo que parecía más sólido y resistente.

Por una vez, y ojalá sirviera de precedente, el título de la versión española me parece mucho más acertado que el original, que es “The children’s hour”, título gilipollesco donde los haya porque esto no puede tener mejor nombre que lo que es toda la película, la denuncia de una calumnia como la copa de un pino. El proceso público al que son sometidas las dos maestras denunciadas soterradamente por una alumna malvada, vengativa y malcriada es tan espeluznante que una no puede evitar las comparaciones con otros juicios públicos sobradamente conocidos de los que somos testigos a diario en nuestra decadente sociedad. Y ya el punto de enjuiciamiento exprés al que hemos llegado con las redes sociales y los desbarres que en ellas se producen sería el mejor ejemplo de hasta dónde se puede llegar con una simple infamia que se suelte acerca de una persona.

Como ya dije antes, la película tiene momentos realmente impactantes, cinematográficamente magistrales: la cara de Hepburn cuando corre hacia la casa, la escena final en el cementerio saliendo altiva y majestuosa con todos los calumniadores alrededor, la confesión de MacLaine… Por diossss, qué dos tías más guapas y qué pedazo de actrices!

Es verdad que hay momentos en los que a Wyler se le pasa un pelín la mano con el melodrama, pero en general procura mantener una contención argumental poco frecuente en los dramones de la época. Sólo hay una escena que para mí es un puro desbarre, que inevitablemente estropea bastante el conjunto y que paso a contar en espoiler para que el que no quiera leerla se la salte.
spoiler:
Cuando las niñas cuentan a la abuela lo que vieron y son interrogadas por el doctor para intentar esclarecer la verdad, la evidencia de que una de las niñas está chantajeando a la otra y de que ésta confiesa que ha visto lo que no ha visto presionada y prácticamente torturada es tan obvia y tan descarada que no es posible que nadie pudiera creer ni una palabra de esa confesión forzada.

En principio la muchacha niega haber visto nada pero luego la otra, la mala malísima con una cara de niña psicópata y demoníaca que no se aguanta, se sienta al lado y poco menos que le dice públicamente que si no ha dicho que ha visto lo que ella le diga que le contará a todo el mundo su secreto. La otra entra en estado de shock y en pleno ataque de histeria dice chillando que sí que lo vio, y a nadie de los presentes, incluídas las dos maestras víctimas de la infamia, se le ocurre pensar que la chiquilla ha estado pelín presionadilla para confesar. En fin, una escena lamentable que no tiene nada que ver con el nivel del resto la película.

miércoles, 21 de agosto de 2013

El apartamento, by Willy Wilder

"El apartamento" es un tratado de sabiduría universal sobre 3 temas trascendentales que preocupan y han preocupado desde el principio de los tiempos profundamente a la humanidad. A saber:

1. LOS NIDOS DE AMOR. Según encuestas recientes un alarmante porcentaje de la población mundial tiene como principal preocupación encontrar un nidito de amor discreto y asequible para poder engañar confortablemente a sus parejas, muy seguido de la segunda gran preocupación: encontrar un amigo coartada fiable que les sirva de parche para sus encuentros clandestinos. Wilder aprovecha este interés colectivo para captar adeptos e incondicionales a su obra más emblemática.

2. EL PELOTILLEO. Cómo ser el empleado más servil sufriendo mínimamente el impacto ambiental del desprecio de los compañeros. El pelotas vocacional se ve impulsado por sus instintos más primarios a arrastrarse vilmente hasta extremos vomitivos, pero tiene que redimirse de alguna manera cara a la sociedad. La redención vendrá de mano del amor, como casi siempre, en este caso centrado en la figura de la ascensorista amante del jefe. Lo que nos lleva directamente al tercer tema trascendental. 

3. LAS CONVERSACIONES DE ASCENSOR. Qué decir cuando se coincide con un vecino o un compañero de trabajo en el ascensor. Desde que el mundo es mundo ésta es una de las principales preocupaciones del ser humano, muy especialmente en los rascacielos, en los que hay personas que pueden pasar perfectamente y sin exagerar varias horas al día subiendo y bajando de un piso a otro. Encontrar temas de conversación versátiles, medianamente originales y que no resulten cansinos es un verdadero arte al alcance de pocos privilegiados.

En definitiva, Billy Wilder encuentra en "El apartamento" la forma de concentrar sus enseñanzas sobre estos tres asuntos de máximo interés general de una forma amena, ligera y divertida. Contribuyen en gran medida los excelentes trabajos de dos de sus actores favoritos: Lemmon y MacLaine. Son muchas las generaciones que han aprendido gracias a "El apartamento" a engañar a sus cónyuges con soltura, a pelotillear a sus jefes con habilidad y a encandilar a sus vecinos con inolvidables y fascinantes conversaciones de ascensor. Gracias, Billy. Sólo tú podías hacerlo.

jueves, 9 de mayo de 2013

En sus zapatos, by Curtis Hanson

5 buenas razones para recomendar esta película.

1. Por los zapatos, como su propio nombre indica. Es una peli ideal para fetichistas. Una de las protagonistas tiene un armario zapatero que te puedes morir, madre mía! Sólo por verlo merece la pena tragarse toda la película

2. Porque no es una comedia romántica al uso, ni siquiera el tema principal es el amor romántico. Es una historia de hermanas, de opuestos que se quieren y se envidian al mismo tiempo, de cosas cercanas que pueden sonar bastante a mucha gente. Y hay un buen guión de fondo, un guión incluso inteligente, por extraño que pueda parecer en este tipo de historias.

3. Por Shirley MacLaine, a la que siempre es un gustazo ver, incluso de vieja. Qué coño, casi mejor de vieja. De hecho yo de vieja quiero ser exactamente como Shirley MacLaine.

4. Por Toni Collette, que borda su papel de hermana lista y feúcha y consigue transmitir perfectamente a su personaje esa mezcla emocional entre el cariño que siente por su hermana, su dolor por haber sido traicionada y su deseo de recuperarla y seguir protegiéndola.

5. Por los abuelillos de la residencia. Y qué residencia! Yo también quiero una así si llego a vieja. Dan hasta ganas de envejecer. Me gustan las películas en las que se desdramatiza la vejez y los abuelos se lo pasan pipa. Si tenéis gente mayor en casa les encantará.

Chapeau, Curtis Hanson. Has demostrado que se puede hacer cine comercial y de puro entretenimiento con decencia y sin dar la sensación de que te diriges a una panda de becerros con el talento justo para llevarse la cuchara a la boca a la hora de comer.

miércoles, 24 de abril de 2013

Bienvenido Mr. Chance, by Hal Ashby

Maravillosa sátira del director norteamericano Hal Ashby sobre el absurdo y caprichoso mundo de la política, los medios y el poder, y sobre lo fácil que es que un auténtico subnormal pueda acceder a él.

Os suena de algo? Aquí sabemos bien cómo un imbécil absoluto puede llegar a presidente de gobierno simplemente hablando lo justo, dejando que el enemigo la cague él solito y repitiendo una y otra vez unos cuantos mantras que le han apuntado.

Con un vocabulario tan limitado como éste: "Por supuesto, Henry" "Totalmente de acuerdo, Charles", "Claro que sí, Lawrence" "Yo también me alegro mucho de verte, John", "Claro, Margaret, me parece que eres muy guapa", "Estaré encantado de cenar con usted, Mr. White", “Hay que cuidar el jardín” ... Se puede llegar sin problemas hasta el infinito y más allá.

Alguien ha oído a Rajoy decir mucho más que eso? Y ahora encima en pantalla de plashhhhma, el no va más. Vamos, es que mientras veía la película se me iba representando perfectamente la imagen de nuestro ínclito presidente, con tinte capilar y todo.

Impagable la escena de "sexo" con Shirley MacLaine, esa entusiasta masturbación de ella mientras Chance hace el pino puente sobre la cama. Nunca las palabras mágicas: "Me gusta mirar" tuvieron un efecto más impactante. Qué grande Mister Sellers!

martes, 18 de octubre de 2011

Irma la dulce, by Billy Wilder

5 razones por las que no me ha gustado nada "Irma la Dulce"

1. Demasiadas expectativas, fracaso seguro.

2. MacLaine no parece en ningún momento una puta; ni siquiera una puta ingenua. Nadie en el mundo se acostaría con esa muchacha, salvo un pederasta. Y muy pervertido.

3. Mi adorado Lemmon sobreactúa hasta el hastío. Vale que hace de dos personajes a la vez, pero... era necesaria tanta mueca? A ratos creía que estaba viendo a Jim Carrey. No quisiera creer que Carrey se fijó en él para interpretar "La Máscara" ; sería horrible.

4. "Difícil forma de tener una vida fácil". La frase mejor del guión. Con eso está todo dicho.

5. Moustache, el mítico personaje de esta película, es un petardo de cuidado. Y su frase favorita, que no repetiré porque podría vomitar, es verdaderamente... pues eso, vomitiva. Wilder, realmente TÚ necesitabas ese repulsivo truco?

En definitiva, un planchazo más; otro clásico enviado a la alcantarilla, y mi saldo negativo en aumento.

Lo peor ha sido que es mi primera crítica de Wilder y que me he decepcionado a mí misma. Joder, me habría encantado formar parte de su club de fans incondicionales y decir aquello de "Yo por mi Wilder ma-to".

Y en cambio aquí estoy, defraudándome y acongojándome por mi falta de sensibilidad para apreciar la genialidad de esta película. Me estoy deprimiendo tanto que me voy a poner un uno. Y mañana dios dirá.

jueves, 17 de marzo de 2011

Magnolias de acero, by Herbert Ross

Se trata de una película coral con tintes tragicómicos que cuenta en clave costumbrista la vida de un grupo de amigas en un pueblecito de Louisiana. La historia transcurre en buena parte en la peluquería-salón de belleza de una de ellas, que actúa como escenario principal donde estas mujeres se reúnen, hablan de sus cosas, sacan a relucir sus ilusiones y temores y ven pasar la vida mientras se cortan el pelo o se hacen la manicura. En ese sentido es muy teatral y se deja adivinar bastante su procedencia dramática. Y no sólo por el escenario central sino también por los diálogos, bastante ricos, a través de los cuales se va entretejiendo la acción. Si a algunos les ha parecido lenta es por esto, porque casi toda la trama se desarrolla en torno al diálogo.

El reparto es magnífico, aunque no todas las actrices están ni mucho menos al mismo nivel. Para mí destacan la siempre correcta Sally Field, y por supuesto las geniales Dukakis y MacLaine, esta última en uno de esos papeles tan suyos de señora excéntrica en los que casi se ha especializado y que tan estupendamente borda. Sin embargo la película arrastra un exceso de edulcoramiento que la hace a ratos difícilmente tragable. Es una buena historia y cuenta con un elenco de actrices privilegiado, pero es tal la hiperglucemia que provoca y tan frecuente el recurso a la lágrima fácil que pierde un montón de puntos. Una pena, porque creo que se podía haber hecho algo muy bueno si no se hubiera abusado tanto del almíbar.

Postales desde el filo, by Mike Nichols

1 punto por Meryl. Que hasta canta. Pelín granaíta para hacer de hija veinteañera de MacLaine, pero bueno, el mundo del cine es así. Haremos como que no nos hemos dado cuenta.

1 punto por Shirley. Que siempre hace el mismo papel de vieja gruñona pero que ya es casi como de la familia.

1 punto por Gene. Gene es Gene, haga lo que haga y salga en la peli que salga. Se lo perdono todo, porque puede. Aprovecho para declararle mi amor.

Y 1 punto más porque siempre me gusta dejar propina.

Joder, qué coñazo de película! No sé si es que pretenden eliminar competencia haciendo ver que la vida de estrella es tan horrorosa, por si habíamos pensado dedicarnos a lo mismo. A mí desde luego se me han quitado las ganas. Qué necesidad tengo de voverme alcohólica perdida, drogadicta y gilipollas a estas alturas. Anda ya, to pa ellas.