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jueves, 10 de diciembre de 2015

Todas las cosas buenas, by Andrew Jarecki

Tengo entendido que Andrew Jarecki es un director de documentales al que un buen día le dio por meterse a glosar un crimen sin resolver en el que estaba envuelto un millonario americano bastante chifladillo.

El resultado es esta película de la que lo mejor que puedo decir es que me ha ilustrado sobre unas cuantas cosas, a saber:

1. Que puedes tener la malísima buena suerte de casarte con un rico pero que esté muy muy pirado.

2. Que, por mucho que cueste creerlo, Ryan Gosling puede llegar a dar bastante repelús.

3. Que me importa un pimiento lo que hagan los millonarios chiflados americanos con sus esposas cuando se hartan de ellas.

4. Que los hechos reales truculentos pueden resultar de lo más aburridos en manos de un director poco mañoso.

En fin, un trabajo bastante flojillo pero en el que cabe destacar las magníficas interpretaciones del susodicho bello entre los bellos Gosling, de la no menos bella Kirsten Dunst y de un secundario de postín como es el grandísimo Frank Langella.

Por lo demás, bastante prescindible.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

¡Olvídate de mí!, by Michel Gondry

Hola, me llamo Kate Winslet y tengo el pelo verde. Quiero olvidarme de un tipo que se llama Jim Carrey que no tiene el pelo verde pero hace cosas muy raras con la cara. Y con los ojos ni te cuento.

Hola, me llamo Kate Winslet y tengo el pelo azul. Charlie Kaufman ha soñado conmigo y me ha escrito un guión; es posible que gane un Oscar, y si no lo gano yo seguro que lo gana él. Dice que si yo lo rechazo llamará a Carmen Lomana.

Hola, me llamo Kate Winslet y tengo el pelo rosa fucsia. Michel Gondry me ha llamado hoy para proponerme una peli con Jim Carrey. También saldrá Kirsten Dunst pero no tengo que preocuparme por que me haga sombra. Ella es una rubia del montón, nada que ver conmigo.

Hola, me llamo Kate Winslet y tengo el pelo burdeos. Jim Carrey está conmigo patinando sobre hielo. En esto que aparece Charlie Kaufman y cuenta un chiste de Eugenio; entonces se me pone el pelo azul y le digo que yo soy más de Chiquito de la Calzada. Kaufman dice "Harrrrrrrrllllllllllll".

Hola, me llamo Kate Winslet y tengo el pelo morado-procesióndesemanasanta. Michel Gondry está aquí, muerto. Se acaba de suicidar porque no le gusta mi color de pelo. Al principio dijo que quería borrarlo de su memoria pero algo falló y se quedó calvo. Alaska y Mario Vaquerizo, que eran sus ídolos, lo están acicalando para el velatorio.

Hola, me llamo Kate Winslet y tengo el pelo nude. Nude es el color de moda en las pasarelas. Como ya no sabía qué color ponerme no tuve más remedio que renovarme o morir. Cuando me muera me gustaría que me enterraran con el pelo de color nuez moscada mezclada con curry, gelatina de naranja, boñiga de vaca y Martini Dry.

Hola, me llamo Kate Winslet y no tengo un pelo de tonta, ni tampoco de lista; se me han caído todos por obra y gracia del amoniaco que durante años he venido usando para tintarme el pelo de colores absurdos por exigencias de un guión delirante de un tipo igualmente delirante llamado Charlie Kaufman, cuya infancia transcurrió entre botes de tinte del Mercadona y discos de Marifé de Triana. Para abreviar, simple y llanamente, un fistropecadorrrrrrrrr. Harrrrrrllllll.

viernes, 5 de octubre de 2012

Melancolía, by Lars von Trier

Ya sé que poner verde a Lars von Trier queda como muy in y mola un montón, y prometo que era mi intención cuando empecé a ver esta película, pero con las mismas me la he tenido que envainar, hacer de tripas corazón y escribir esta elogiosa crítica. Porque para mi sorpresa y disgusto, resulta que me ha gustado muchísimo y que me parece una gran película.

La cinta consta de dos partes, a las que da título el nombre de cada una de las dos hermanas protagonistas: Justine y Claire. O lo que es lo mismo, Kirsten Dunst y Charlotte Gainsbourg.

JUSTINE. Justine es rubia, preciosa, tiene un novio que la adora y un trabajo importante. Lo tiene todo para ser feliz, pero además tiene una mente bipolar y destructiva que le impide disfrutar de todo lo demás. La acción transcurre el día de su boda, la boda de los sueños de toda doncella kitsch: banquete en un fantástico castillo, danzas nupciales, globitos luminosos al aire… En fin, podría haber sido una ceremonia normal, con la horterez hiperglucémica propia de este tipo de eventos, pero los ataques de Justine la convierten en una celebración bastante peculiar.


CLAIRE. Para mí la parte verdaderamente sublime de la película. Si la original boda de Justine era una historia interesante y enigmática, aquí llegamos a un nivel narrativo altamente subyugante y magnético. Un planeta de sugestiva denominación, Melancolía, se acerca a la tierra con alto riesgo de colisionar. El marido de Claire, interpretado con su buen hacer habitual por Kiefer Sutherland, estudia obsesivamente el fenómeno, mientras su mujer, la siempre fascinante Charlotte Gainsbourg, se muestra totalmente aterrorizada. El miedo de Claire la paraliza a ella pero el espectador se siente atrapado en sus miradas de terror e incomprensión. Las imágenes son impactantes y destacan constantemente la inmensidad del universo frente a la pequeñez de las personas que lo observan. Simplemente por disfrutar de la elegancia visual del filme merece la pena, pero ya cuando llega el final, ahí hay que quitarse el sombrero… Y hasta aquí puedo contar.

Kirsten Dunst hace un buen trabajo, no se le puede negar, pero al lado de Gainsbourg queda totalmente deslucida. Esta mujer tiene una mirada y una expresión facial, una intensidad dramática, que abducen a la cámara. Los primeros planos de Claire, mirando a su hijo, a su hermana, al cielo... parece que te metes en ella y eres tú quien siente sus emociones y su miedo. Una actriz fascinante y única.

Y sí, Lars me ha convencido. Me ha seducido, me ha subyugado, me ha hecho disfrutar con la belleza visual de su obra y con la historia que me cuenta, pero sobre todo, me ha dejado kao con ese final mágico, brutal, aterrador, definitivo. Una gran película, de las que sin duda cuesta olvidar.