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lunes, 6 de junio de 2016

Nymphomaniac (2), by Lars von Trier

Segunda parte del horripilante truño dirigido por Lars von Trier y protagonizado inexplicablemente por Charlotte Gainsbourg, tan infame o más, si cabe, que la primera.

Continúo reproduciendo con algunas licencias poéticas el fascinante diálogo que tiene lugar entre la desfallecida dama  y el amable caballero que la recoge y la invita a pasar la noche en su casa:

Dama: En esto que cuando me bajé del metro, debo confesar que un tanto maltrecha y dolorida, decidí ir al zoo, donde había un gorila gigante que me encantó y me dije a mí misma: tiene que estar bien hacérselo con un homínido distinto al homo sapiens.  Y me apuntaría un importante tanto en mi currículo. Oye, no te estarás excitando con todo esto que te estoy contando, no?

Caballero: No, tranquila, no me excito nunca. Además soy virgen.  Y como el doctor Fausto le dijo a Mefistófeles: te vendo mi alma si me das calma. Oh, Thomas Mann, qué gran escritor! Le he dicho ya que esta novela sigue a grandes rasgos la historia vital de Nietzche?

Dama: No, pero yo no sé si le he contado a usted el día en el que en mitad de una orgía, mientras un señor me estaba introduciendo su miembro por la oreja y otro caballero hacía otro tanto por el ombligo (me encanta el coito umbilical, no se lo había comentado?) me dio un calambre en la pierna.

Caballero: Estaba yo pensando que el polimorfismo del niño, según el profesor Fromm, conlleva la represión del impulso escatológico. Por ello la capacidad del individuo para reinventar el propio ego hace que la asimilación del superego ocupe el espacio de la autosugestión. Está de acuerdo?

Dama. Pues no sé, pero el caso es que después de lo del calambre descubrí que me gustaban las sensaciones fuertes y me apunté a unas sesiones de sadomasoquismo con un famoso castigador que me azotaba el culete hasta que me lo dejaba hecho un ecce homo.

Caballero: Mi querida señorita, llegados a este punto me gustaría hablarle del momento en el que el gran Beethoven inventó la fuga.  La Grosse Fuge, un único movimiento para cuarteto de cuerdas que rompe con las normas estéticas y armónicas del momento.

Dama: Y lo último, por lo que me han pegado esta paliza de hoy, es que me metí a chantajista sexual. Primero me follaba a los señores, a las señoras, a las piedras o a lo que se pusiera por delante y luego les pedía una determinada cantidad para no hacer públicos los hechos. Este sustancioso negocio me permitía satisfacer mis infinitas apetencias a la par que conseguir un modo de ganarme la vida con bastante holgura.

Caballero: Algo que está directamente relacionado con la contraposición de la Iglesia Oriental y la Iglesia Occidental; la ortodoxia frente a la heterodoxia, el monoteísmo frente al politeísmo, y la confrontación de ideas frente al blablablablabla…

Y así hasta el infinito y más allá. Una conversación de CUATRO HORAS CUATROOOOOO!!!!... (que se dice pronto) en la que Charlotte Gainsbourg va relatando pormernorizadamente distintos episodios de su vida sexual mientras el caballero mantiene una constante cara de poker y diserta largamente sobre lo divino y lo humano.

Me cuesta imaginar por qué extraña razón  Gainsbourg, una actriz que generalmente me encanta, aceptó someterse a este apabullante dechado de gilipolleces cuya ingestión del tirón no le recomendaría ni a mi peor enemigo.

Prometo que lo que voy a contar a continuación es totalmente verídico. Esa noche, tras tragarme enteritas las dos partes del engendro, tuve un inquietante sueño: mi perro Manolo echaba un truño de proporciones gigantescas que tuve que partir en dos para poderlo recoger.

Simple casualidad o  un claro mensaje de mi subconsciente? Ah, qui lo sa! Pero sucedió.

Nymphomaniac (1), by Lars von Trier

Caballero: Cielosssss, una dama tendida en el asfalto! Parece que está herida. Llamaré a una ambulancia.

Dama: Nooooo, por favor, no llame a una ambulancia.

Caballero: Y qué quiere que haga, pues, bella dama?

Dama: Pues podría invitarme a una tacita de te y mientras aprovecho para contarle a usted toda mi vida sexual. Qué le parece el plan?

Y con este elocuente diálogo comienza esta fascinante historia del inefable Lars von Trier en la que durante cuatro interminables horas, divididas en dos interminables partes, esta señora le cuenta su vida íntima a un señor desconocido que le contesta con sesudas disertaciones sobre los más diversos temas.

Para que los que no la hayan visto se hagan una vaga idea, paso a reproducir con breves licencias poéticas unos cuantos ejemplos de la conversación demencial que mantienen la dama (una inexpresiva Charlotte Gainsbourg que no me explico sinceramente cómo pudo aceptar este infame y esperpéntico papel) y el caballero durante la noche de marras:

Dama: Pues verá, cuando yo era una niña jugaba con una amiga a la ranita, que consistía básicamente en poner perdido el cuarto de baño de agua y restregarnos el toto con el suelo.

Caballero. Ah, bella dama, eso me recuerda muchísimo a la pesca con mosca, que consiste básicamente en poner una mosca en la caña para atraer a los peces y blablablablablabla…

Dama: Perdone que le interrumpa, caballero, pero voy a proseguir con mi vida íntima, que es mucho más interesante que la pesca de la mosca. Como le iba diciendo, después de la rana esta misma amiga y yo nos juntamos y decidimos follarnos a todos los pasajeros de un tren. La que se follara más se llevaba de premio una chocolatina. Al final gané yo porque me follé también al maquinista.

Caballero. Pues como yo le iba contando a usted, señorita, la polifonía combina armónicamente los sonidos de dos o más voces o instrumentos de diversa altura emitidos simultáneamente.

Dama: Y luego montamos un club de folladoras, pero teníamos prohibido terminantemente enamorarnos de las pollas que nos tirábamos o que succionábamos alegremente por alguno de nuestros agujeritos corporales.

Caballero: Lo cual me recuerda a Bach, el mejor compositor de la historia. No sé si sabrá usted que la música de Bach se basa en la sucesión numérica de Fibonacci con la consecuente relación de recurrencia que la define. Igualmente Edgar Allan Poe, que fue un escritor muy interesante, usaba la sucesión de Fibonacci para consumir rítmicamente las dosis alcohólicas que le llevaron a la muerte.

Dama: Pues como le decía, un día iba en el metro y decidí que me iba a follar a todo el vagón. Me puse en bolas y dije bien alto y claro: Señores, la entrada es gratis. Todo el que quiera pasar por alguno de mis agujeritos que se ponga en cola.

Caballero: Interesante episodio, que me recuerda a la transfiguración de Jesús en el monte Tabor, en la baja Galilea. Qué gran momento bíblico, vive Dios! En mi opinión el enfoque sistemático de la crucifixión es de una violencia extrema, no le parece, amiga mía?

(Continuará)

(Ver crítica de Nymphomaniac II)

lunes, 2 de mayo de 2016

3 corazones, by Benoît Jacquot

Esta película me la recomendó una persona muy querida, y me dijo que la intentara ver con otros ojos, que abandonara mi espíritu crítico destructivo habitual y me entregara a la historia.

Y lo he intentado, de verdad. Y la he visto en un estado anímico propenso a la entrega, muy predispuesta a dejarme llevar por las emociones, pero es que...

Es que ha sido peor.

Voy a transcribir poco más o menos el posible diálogo que habríamos tenido si la hubiéramos visto juntos:

- Pero qué le pasa a ese tío? En cuatro días se enamora locamente de una hermana y de la otra? El Poelvoorde este tiene una capacidad de enamoramiento que lo flipas. Tú entiendes eso, que se enamore así tan alegremente de las dos?

- No, porque él en realidad no está enamorado de la segunda hermana. Siempre tiene en la cabeza a Charlotte Gainsburg.

- Pero si la vio una noche, y charlaron un rato y luego tuvieron una cita frustrada. Cómo se puede enganchar nadie de algo así? Aparte de que el tipo reconoce desde el principio que le flipan las tías y que es muy enamoradizo. Qué pasa, que con un ratillo de charla con la Gainsburg ya se queda colgao de por vida?

- Pues porque se enamora de verdad.

- No se enamora de verdad. Eso no es amor, es un cuelguecillo.  Bueno, y lo de ella es muuuuuy fuerrrrrte.

- Ella también se enamora de verdad.

- A ver, si para ella lo más importante del mundo es su hermana, como dice en un momento dado... va a poner en riesgo su relación, su vida entera, por un tío al que conoce de una noche? Que es su hermana, y se adoran!! Joder, que a las tías no nos pica tanto el chichi.

- No lo puede evitar. Se ha enamorado.

- Cómo que no lo puede evitar? Todo en la vida se puede evitar. Ese tío se ha encoñao de la cuñá, vale, pero ella claro que puede evitarlo. Por mucho que le pueda gustar el tío. Es que es su hermana, y tiene una coartada perfecta para no sucumbir, que es largarse a América y no volver en la vida, si es que el cuñao le pone tantísimo. No me creo nadaaaaa!

- Lo estás racionalizando todo otra vez; no estás viendo los sentimientos.

- Los estoy viendo perfectamente. Pero no entiendo que nadie anteponga los sentimientos por un tío a los de tu propia hermana. Tu única hermana. Tu hermana del alma. La persona que tú describes como "la más importante de tu vida". Que noooooo, que no me creo nadaaaaaaa!!!!!

- No crees que el amor puede estar por encima de todo?

- No. El amor es una entelequia. Y si te enamoras sin quererlo pero la cosa es imposible, tú puedes decir NO. Todo el mundo puede decir NO. En esta película todo suena a falso. Y qué me dices de Catherine Deneuve, pordiossssss? Esa madre completamente átona, un auténtico huevo sin sal... Dios mío, qué conversaciones en las comidas!! Si yo tuviera ese pestiño de madre también querría enamorarme de lo primero que pasara para salir corriendo.

- Se ve que no has entendido nada de la película. La has visto como siempre, con tus ojos de crítica demoledora.

- Prometo que lo he intentado de verdad, pero es que desde la primera escena, cuando el tío sale corriendo en el bar detrás de la Gainsburg todo me suena a impostura. Y más a impostura me suena cuando estando pillaísimo de la primera a los cuatro días conoce a la hermana y se queda to flipao. En qué quedamos? Creemos o no creemos en los grandes amores eternos?

- Creemos. Pero ella ha desaparecido y la vida sigue. No se va a quedar de monje para siempre.

- No, para siempre no, pero por lo menos para un par de meses no estaría mal. Pero que el tipo a los dos días conozca en una inspección a otra tía y se quede prendaíto... En serio tú crees que el amor funciona así?

- No sé, pero a mí la peli me gustó.

- Te gustó porque no la analizaste mínimamente.

- Tal vez. Y tal vez tú la has analizado demasiado.

- Y tal vez el Benoît Jacquot este se está quedando con el personal. Porque su historia es totalmente rocambolesca y suena a cuento chino. Y sus personajes no hay quien se los crea.

- Menos yo, que sí me los creo.

- Tú eres un creyente nato. Crees en amores imposibles y además apostarías la cabeza por ellos.

- Pero siempre me gusta leer tus críticas demoledoras. Para compensar.

- Pues en ésta vas a salir tú.

- Pues saldré.

- Pero no te voy a poner muy mal.

- Gracias.

- A ti. Por recomendarme siempre películas que me hacen pensar. Aunque no me gusten y las ponga a parir. Es mi idiosincrasia.

- Estás como una cabra.

- Pozí.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Anticristo, by Lars von Trier


Entre el sueño y la náusea hay algo

con tendencia a quedarse calvo

de tanto desbarrar.


Y ese algo es von Trier mismo

con un cuadro de tonterismo

de tesis doctoral.


La Gainsburg hace de tarada sin igual.

Dafoe es su médico y resulta

de psicólogo un desastre.

Se merece que lo castre.


Pues sí, aunque parezca mentira esta peli me ha dado ganas de cantar y se me ha venido a la mente la melodía de "Me cuesta tanto olvidarte", de Mecano, de la que he hecho mi propia cutreversión, con permiso de la audiencia.

Y creo que sí, que me costará olvidar esta mamarrachada. Olvidarla por lo muermo y por lo plasta. Lo asqueroso lo voy a obviar porque quien no quiere ver un pene eyaculando sangre no tiene más que cerrar los ojos o mirar para otra parte.

Yo ni asco ni desolación ni pollas. Todas esas cosas que dice la gente que le ha provocado esta película no las he visto por ninguna parte. Gente que se desmayaba en los cines??? Gente que vomitaba???? Gente que gritaba despavorida????? Todavía si me dices que había mogollón de gente durmiendo...

Porque yo, después de 2 interminables horas de sopor sin límites, sujetándome los párpados con superglue, la única conclusión a la que llegué es que el personaje de Willem Dafoe es una auténtica patata como terapeuta. Y que hay que fiarse lo justo de las tías que les ponen a sus niños los zapatos del revés.

Aparte de eso, rien de rien. Pedazo de gilipollez, hossstia!

viernes, 5 de octubre de 2012

Melancolía, by Lars von Trier

Ya sé que poner verde a Lars von Trier queda como muy in y mola un montón, y prometo que era mi intención cuando empecé a ver esta película, pero con las mismas me la he tenido que envainar, hacer de tripas corazón y escribir esta elogiosa crítica. Porque para mi sorpresa y disgusto, resulta que me ha gustado muchísimo y que me parece una gran película.

La cinta consta de dos partes, a las que da título el nombre de cada una de las dos hermanas protagonistas: Justine y Claire. O lo que es lo mismo, Kirsten Dunst y Charlotte Gainsbourg.

JUSTINE. Justine es rubia, preciosa, tiene un novio que la adora y un trabajo importante. Lo tiene todo para ser feliz, pero además tiene una mente bipolar y destructiva que le impide disfrutar de todo lo demás. La acción transcurre el día de su boda, la boda de los sueños de toda doncella kitsch: banquete en un fantástico castillo, danzas nupciales, globitos luminosos al aire… En fin, podría haber sido una ceremonia normal, con la horterez hiperglucémica propia de este tipo de eventos, pero los ataques de Justine la convierten en una celebración bastante peculiar.


CLAIRE. Para mí la parte verdaderamente sublime de la película. Si la original boda de Justine era una historia interesante y enigmática, aquí llegamos a un nivel narrativo altamente subyugante y magnético. Un planeta de sugestiva denominación, Melancolía, se acerca a la tierra con alto riesgo de colisionar. El marido de Claire, interpretado con su buen hacer habitual por Kiefer Sutherland, estudia obsesivamente el fenómeno, mientras su mujer, la siempre fascinante Charlotte Gainsbourg, se muestra totalmente aterrorizada. El miedo de Claire la paraliza a ella pero el espectador se siente atrapado en sus miradas de terror e incomprensión. Las imágenes son impactantes y destacan constantemente la inmensidad del universo frente a la pequeñez de las personas que lo observan. Simplemente por disfrutar de la elegancia visual del filme merece la pena, pero ya cuando llega el final, ahí hay que quitarse el sombrero… Y hasta aquí puedo contar.

Kirsten Dunst hace un buen trabajo, no se le puede negar, pero al lado de Gainsbourg queda totalmente deslucida. Esta mujer tiene una mirada y una expresión facial, una intensidad dramática, que abducen a la cámara. Los primeros planos de Claire, mirando a su hijo, a su hermana, al cielo... parece que te metes en ella y eres tú quien siente sus emociones y su miedo. Una actriz fascinante y única.

Y sí, Lars me ha convencido. Me ha seducido, me ha subyugado, me ha hecho disfrutar con la belleza visual de su obra y con la historia que me cuenta, pero sobre todo, me ha dejado kao con ese final mágico, brutal, aterrador, definitivo. Una gran película, de las que sin duda cuesta olvidar.