jueves, 17 de marzo de 2011

Contra la pared, by Fatih Akin

Una inmersión brutal en el mundo de la autodestrucción. Dos personajes apasionantes y complejos que se encuentran en un punto de sus vidas y, paradójicamente, consiguen salvarse el uno al otro. Es una película muy fuerte, no apta para pusilánimes; hay escenas verdaderamente impactantes que hacen el efecto de un puñetazo en la boca del estómago del espectador.

Se echan de menos en el cine más guiones en los que los sentimientos se pongan de manifiesto con tanta fuerza y credibilidad. Los dos protagonistas están sencillamente maravillosos. Para mí ha sido un afortunadísimo descubrimiento Birol Ünel, un actor que no había visto nunca antes pero que difícilmente podré desvincular nunca de este papel. La chica tiene una cara fascinante, una belleza inquietante y muy personal, y sobre todo, unos ojos capaces de hablar por sí mismos. No necesita más.
spoiler:
La escena de la paliza a Sibel, cuando ella prácticamente intenta suicidarse provocando a la panda de descerebrados que casi la matan, es verdaderamente impresionante.

Mapa de los sonidos de Tokio, by Isabel Coixet

Vale. Yo casi que me puedo creer en un acto de fe sin precedentes que una fría asesina a sueldo, en lugar de ir a hacer su encargo sin contemplaciones y cobrar la pasta, se dedique a intimar con su futura víctima, a tomar copitas juntos y a sorber la sopa al unísono... Bueno, en fin, vale, me lo creo.

Pero que al final... Bueno, me voy al spoiler.

Que no, que no hay por dónde pillarla. Una fotografía muy bonita y muy preciosista, muy Coixet, muy porqueyolovalgo... Una música fantástica para acompañar a la imagen... Y ya está. No hay nada más: una historia absurda, de principio a fin, unos personajes totalmente increíbles, una tía que es un puto palo y que no suda ni se le mueve un pelo ni follando, y un Sergi López que no se lo cree ni él. Por cierto, que entre tanto actor de doblaje, la voz de López, que no es precisamente lo mejorcito que tiene este actor, queda como un santo con dos pistolas.

Bueno, y otra cosa: esta gente se supone que habla todo el tiempo en español o en japonés? Porque en un momento de la peli Sergi dice algo en japonés y comenta que casi no lo domina, pero el resto del tiempo parece entenderse de puta madre con la tía, con el amigo y con todos los nipones, que por supuesto hablan un perfecto castellano por obra y gracia del doblaje. En qué lengua hablan tan fluidamente? Ah, ni idea! Es de suponer que en japonés, pero según el personaje de López, él ni papa. Y no veas las conversaciones tan sesudas, profundas y complejas que se gasta el tío para no tener ni idea de japonés. En fin, que ni acto de fe ni nada, que no, Coixet, que te has pasao.
spoiler:
Podría intentar creerme casi todo, pero que al final la fría asesina a sueldo se pille tan sumamente del tío que se ponga delante para evitar que se lo carguen y que muera ella en ese supremo acto de sacrificio mientras él susurra su nombre... Mira, no, eso ya sí que no.

Pues eso, Coixet, que te has pasao.

La sombra del diablo, by Alan J. Pakula

Bueno, pues aquí tenemos otra de esas historias que, la mires por donde la mires, no cuelan. No es que yo crea que los terroristas del IRA tengan que ser feos de necesidad, pero... Brad Pitt??? Esa carita angelical con esa melena estupenda, cuidadísima, brillante, que parece recién sacada de un anuncio de L'Oreal... esa criatura terrorista del IRA? Venga, hombre!

Una vez más un director americano que no se entera de la misa la media intenta aprovechar un tema bastante serio y complicado para simplificarlo y "americanizarlo" al máximo, a mayor gloria de las dos estrellas protagonistas. Él ha llegado a la conclusión de que los terroristas son seres como tú y como yo pero que arrastran algún trauma de pequeños que les impulsa a matar para vengar la tremenda injusticia cometida contra los suyos.

De verdad que me gustaría ver si hubiera sido capaz de dar semejante versión tierna y dulcificada del terrorismo si para entonces ya les hubieran pegado a ellos en todas las narices con el mazazo de las torres gemelas, que por cierto salen en la película como el símbolo de esa América a salvo de todo mal. En serio, a ver si una vez golpeado uno mismo en su país por la sinrazón terrorista hubiera puesto al bello Pitt en ese papel tan amable y conmovedor para representar al señor ése que va tan tranquilamente a comprar armas para cargarse al máximo de gente posible.

Mientras veía la película no podía dejar de pensar que podrían haber hecho exactamente lo mismo con un etarra. Un joven terrorista etarra traumatizado porque en su niñez vio a la malvada policía del país opresor España llevarse a su padre a prisión sin contemplaciones y decide vengarlo cargándose gente a destajo. Y además con frases tan rimbombantes y argumentos tan sólidos como "somos sólo gente normal en una situación anormal". También me imaginaba a cualquier persona víctima del IRA viendo la película y dándole un soponcio mientras ve casi elevado a los altares al lindo y angelical Pitt jugando feliz y contento con la niña de la familia.

Me pregunto por qué no se limitan a hacer películas sobre las cosas de las que entienden y dejan de meterse en estos berenjenales que les vienen bastante largos.

Esperando la carroza, by Alejandro Doria

Divertidísima. Imprescindible para los amantes del humor negro. Es una carcajada constante. Toda la película gira en torno a una situación absurda, el supuesto suicidio de la abuela de la familia. A partir de ahí se producen una serie de equívocos de locura. Los personajes son verdaderamente caricaturescos, desde la propia abuela a todos los hijos y nueras. Pero de todos los actores, y mira que es difícil elegir porque están estupendos, me quedo con esa turboverborreica China Zorrilla con la que no pude dejar de reirme en toda la película.

De verdad, si no la habéis visto no os la perdáis. Para mí ha sido un gran descubrimiento, vamos, una joya del cine de humor. Por supuesto la pienso volver a ver.

Historia de un soldado, by Norman Jewison

Una historia más de las muchísimas en torno al racismo made in USA. No aporta nada nuevo, es más de lo mismo. Quizás el hecho de que el malo sea negro da un toque exótico a la cosa, si no fuera porque es malo porque actúa como blanco. Los demás negros son prácticamente todos estupendos, amables, simpáticos, buenos deportistas, buenos amigos, solidarios... en fin, dotados de todas las virtudes. El negro malo lo es precisamente porque rechaza lo negro y todo lo que representa.

Vamos, que si no la ves no te pierdes gran cosa. Bueno, sí, te pierdes a Denzel Washington, que no se sabe muy bien si está más bueno de joven o de madurito. Lo único salvable de la película.

El factor Pilgrim, by Santi Amodeo

Realmente tenía muchas expectativas al ver esta película, porque había leído las críticas y me parecía interesante, pero de lo leído nada de nada. Sí, tal vez unas cuantas situaciones divertidas, unos personajes "peculiares", un guión un tanto estrambótico al que no se le puede negar cierta originalidad, pero... nada más. Me resultó bastante pesada, la historia no conseguía atraparme y reconozco que no terminé de verla y me pasé a Callejeros.

No niego que se parte de una buena idea y que el planteamiento es novedoso y divertido pero... se pierde en diálogos cansinos y repetitivos que terminan aburriendo. No me parece en absoluto una obra de culto, por lo menos no de mi culto. En mi opinión para hacer una buena película hace falta algo más que una historia original y unos cuantos frikis.

Manhattan, by Woody Allen

Sin ser para mí la mejor película de Allen, reconozco que la fotografía en blanco y negro es una verdadera maravilla. Sólo por eso ya merece pasar a la categoría de obra maestra. Y algunos diálogos son verdaderamente geniales:

- Tú te crees dios.

- Bueno, tengo que basarme en algún modelo anterior.

En serio, merece la pena la historia pero mucho más la merecen las imágenes. Claro que tiene que pasar a la historia del cine. Una película totalmente imprescindible para entender a los hombres, a las mujeres, las relaciones entre ellos, y sobre todo, para entender Nueva York.

Para mí sólo tiene una pega: Diosssssssssssssss, por qué Mariel Hemingway se parece tantísimo a Leticia Sabater?