Mostrando entradas con la etiqueta Jewison (Norman). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jewison (Norman). Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de enero de 2012

El rey del juego, by Norman Jewison

El póker es otro mundo. Aunque reconozco que yo soy más de mus; llamadme paleta. Pero vamos, entre el "voy" y el "envido" hay muy poca diferencia porque todo es jugar a engañar al contrario... o a decir la verdad. Nunca se sabe, justo ahí está el quid.

La película consta de dos partes. La primera es una especie de presentación de los personajes, totalmente necesaria para llegar a la segunda parte, que es donde está la sustancia: una larguíísima partida de póker entre un genial Edward G. Robinson y un Steve McQueen que tampoco le va a la zaga. Muy completita, con sus descansos, sus miradas "de póker", su ambiente espeso, sus whiskys, sus chicas estupendas (fantástica Ann Margret haciendo de zorra sin escrúpulos), sus correspondientes faroles... eso sí, sin trampa ni cartón. Hablamos de jugadores serios, profesionales, no de aficionadillos.

El problema es que yo soy más jugadora que mirona. Y claro, mirar cómo juegan otros es un entretenimiento que nunca me ha llenado del todo, ni siquiera cuando hay apuestas de por medio, así que reconozco que a ratos se me hizo algo pesada. También soy de retirarme a tiempo y no jugarme las pestañas, pero sé valorar a un par de profesionales como Edward G. Robinson o McQueen. Su partida final es una verdadera lección tanto de lo que hay que hacer como de lo que nunca se debe hacer en el póker.

Eso sí, el verdadero arte es perder con dignidad y también saber ganar con elegancia. A que no adivináis quién gana la partida?

viernes, 23 de septiembre de 2011

Huracán Carter, by Norman Jewison

Esta madrugada fue legalmente asesinado en los United States of America el ciudadano Troy Davis, un negro estadounidense de 42 años sentenciado a muerte por matar a un policía blanco en 1989. El caso de Davis fue presentado por su defensa como el prototipo del negro condenado injustamente por la muerte de un blanco, y ha reabierto el debate sobre la pena de muerte en EEUU. Cientos de personas se congregaron a las afueras de la cárcel de Jackson (Georgia) para pedir clemencia. Siete de los nueve testigos que declararon en su contra en el juicio se retractaron posteriormente, según su defensa. El propio Davis estaba dispuesto a someterse a un detector de mentiras para probar su inocencia.

Huracán Carter cuenta una historia muy similar. Un boxeador negro, con una brillante carrera en ciernes, que es injustamente acusado y condenado por el asesinato de 3 personas en un bar de Nueva Jersey. Y es un hecho real, como el de Troy Davis. Una realidad que sigue ahí, dura, implacable y testaruda. Si en Nueva Jersey hubiera existido la pena de muerte probablemente hoy Huracán Carter no podría contarlo. Más de 20 años en una cárcel por unos crímenes que luego se demuestra que no pudieron ser cometidos por ti. Afortunadamente en este caso, aunque tarde, se pudo hacer justicia; Troy Davis no ha tenido esa oportunidad.

A pesar de la apasionante historia y de la escalofriante interpretación de Denzel Washington (lástima que aquel año compitiera por el Oscar con Kevin Spacey en "American beauty", que se lo llevó, y con Edward Norton en "American History X"), la película adolece de una serie de fallos que la desvalorizan en gran medida: la innecesaria presencia del personaje racista cuyo único objetivo es el ajuste de cuentas con Carter es completamente inverosímil, así como la extraña relación entre el muchacho negro y sus tres amigos canadienses con el preso, que no queda suficientemente aclarada y que suena a falsa y forzada. Con todo, una cinta interesante y una historia espeluznante, por cuanto sabemos que ni es la primera ni será la última.

jueves, 17 de marzo de 2011

Hechizo de luna (Moonstruck), by Norman Jewison

Parafraseando la canción de Amaral "Como Nicolás Cage en Living Las Vegas", tengo que decir que para mí ésta es una de las mejores interpretaciones de Cage, que no es precisamente un actor de mi gusto. En general todos los actores están estupendos, incluso Cher, a la que es difícil sacar de su estiramiento y sus poses de estrella habituales. Vaya coro de actorazos que se junta en esta peli!

Una comedia divertida, que puede enmarcarse dentro de la comedia italo-americana, con su delicado costumbrismo y su exaltación de la familia. La escena final de todos en la cocina es de antología. En definitiva, una gozada. Cine sencillo y de calidad y con algunos momentos estelares inolvidables.

Historia de un soldado, by Norman Jewison

Una historia más de las muchísimas en torno al racismo made in USA. No aporta nada nuevo, es más de lo mismo. Quizás el hecho de que el malo sea negro da un toque exótico a la cosa, si no fuera porque es malo porque actúa como blanco. Los demás negros son prácticamente todos estupendos, amables, simpáticos, buenos deportistas, buenos amigos, solidarios... en fin, dotados de todas las virtudes. El negro malo lo es precisamente porque rechaza lo negro y todo lo que representa.

Vamos, que si no la ves no te pierdes gran cosa. Bueno, sí, te pierdes a Denzel Washington, que no se sabe muy bien si está más bueno de joven o de madurito. Lo único salvable de la película.