miércoles, 14 de mayo de 2014

Ayer no termina nunca, by Isabel Coixet

Ella vive aferrada al pasado y al dolor.

Él vive aferrado a la huida de ese mismo dolor.

Ella ha decidido tener presente al hijo muerto.

Él ha decidido borrarlo de su vida.

Ella está llena de rencor hacia él.

Él está lleno de pena hacia ella.

Ella cree que el mundo es una puta mierda.

Él cree que el mundo es un mar de oportunidades.

Ella vive en un país cada día más pobre.

Él vive en un país cada día más rico.

Ella es hermosa y rotunda. Maravillosa Candela Peña.

Él es cobarde y conmovedor. Sublime Javier Cámara.

Magnífica la fotografía de Jordi Azategui.

Coixet, sin el síndrome “compresa con alas”... tú vales mucho.

martes, 13 de mayo de 2014

La caza, by Thomas Vinterberg

Una película realmente valiente y una historia que merece la pena ver, entender y reflexionar un rato. Esa paranoia social que se monta en torno a todo lo que esté relacionado con los niños, esa histeria colectiva que se apodera de la masa y que pide el linchamiento sin apenas pruebas.

He leído algunas críticas en las que se tacha a la película de falta de verosimilitud en algunos puntos: el interrogatorio por parte del psicólogo, la actitud del padre de la cría, la alerta imprudente antes de tiempo... En fin, es cierto que todo va encaminado a que nos horroricemos al ver lo fácil que es condenar a alguien sin pruebas. Vale, puede que el guión coja todo un poco por los pelos, pero...

Son muchas ya las víctimas reales y directas de este tipo de violencia soterrada de la que apenas se habla; muchos los padres sospechosos denunciados por ex-esposas resentidas o despechadas; muchos los que han sido señalados con el dedo por un simple rumor que va creciendo y creciendo y que deja su huella para siempre...

Personalmente conozco un par de casos de padres denunciados por sus ex de lo peor que se puede acusar a una persona, denuncias que con el tiempo han sido archivadas, cuando no las propias madres acusadas por denunciar falsamente, pero que han dejado una marca indeleble en esos padres, y cómo no, el famoso san benito de "Cuando el río suena...", algo de lo que nunca podrán desprenderse, por más años que pasen. Si hay algo peor que abusar de un crío es acusar a un inocente de abusar de un crío. Porque si el delito nos parece horrible la acusación en falso es doblemente grave.

Viendo esta película me he vuelto a acordar de toda esa gente que se pone a las puertas de los juzgados delante de los furgones policiales para apedrear, increpar o escupir a los acusados, sin tener la menor certeza de lo que ha ocurrido. Es "La jauría humana", algo que ya hemos visto antes en otras películas pero que nunca deja de sorprender y sobre todo, de acojonar.

Chapeau, Thomas Vinterberg, que no me convenció en otras cintas pero que aquí hace un trabajo sobresaliente. Y por supuesto el protagonista, Mads Mikkelsen, pedazo de actor y pedazo de interpretación. Lamento decir que por una vez y sin que sirva de precedente coincido con Cannes.

viernes, 9 de mayo de 2014

Memento, by Christopher Nolan

Tatuaje 1, brazo izquierdo: volver a ver Memento para pillar los pufos.

Nota 1, bolsillo derecho: buscar en Google a Christopher Nolan.

Tatuaje 2, muslo derecho: intentar reconstruir cronológicamente la historia.

Nota 2, bolsillo izquierdo: desenamorarme de Guy Pearce.

Tatuaje 3, pecho izquierdo: reescribir Memento hacia delante.

Nota 3, cajón cocina: leerme todos los spoilers explicativos que pille.

Tatuaje 4, muñeca derecha: buscar gente que haya visto la película.

Nota 4, mesilla de noche: quién es John G.

Tatuaje 5, rodilla derecha: Teddy dice la verdad?

Nota 5, estante del baño: por qué Lenny recuerda que no recuerda.

Tatuaje 6, muñeca izquierda: a Natalie se le nota la maldad a la legua.

Nota 6, pegada al espejo: en qué momento exacto Lenny deja de recordar.

Tatuaje 7, rodilla izquierda: por qué estoy tan confusa como el personaje.

Nota 7, debajo de la almohada: cómo cuadra lo de Sammy.

Tatuaje 8, bajo el vello púbico: Nolan es el puto amo.

Nota 8, cajón de las bragas: soy yo la única que sabía quién era el asesino?


jueves, 8 de mayo de 2014

Mamá, by Andrés Muschietti

ESCENA PRIMERA

Un señor llega a su casa muy nervioso, coge de muy mala manera a sus dos niñas y las mete en el coche. Está nevando y el tío va todo follado por la carretera; naturalmente se pegan una hostia bastante gorda, aunque los tres salen milagrosamente ilesos. Luego recorren un bosque y llegan a una cabaña abandonada, con más mierda que el palo un gallinero.

Sin que sepamos a cuento de qué el padre saca una pistola y se dispone a pegarle un tiro a la niña mayor, no sin antes quitarle las gafas a la chiquilla, no sea que se rompan con el disparo, y entonces sale de detrás una cosa que parece una mancha, la música sube, sube, sube y sube, y de sopetón el padre desaparece. Bostezos.

ESCENA SEGUNDA

Han pasado unos años. El tito de las niñas encuentra la cabaña y se presenta con unas gafas graduadas con las dioptrías exactas de la chiquilla mayor, que se las pone y comprueba que ve perfectamente. Cómo ha sabido el tito la graduación de la nena? Ah, no sabemos.

La cámara se dirige a un rincón y vemos un montón de huesos de cereza. Suponemos que en los años en los que estuvieron perdidas las niñas se alimentaron de cerezas y admiramos la solidez y fortaleza del tracto intestinal de las pequeñas a la par que comprobamos que una dieta a base de cerezas es ideal para el crecimiento infantil. Sorprende igualmente la cuestión peluqueril, la mayor de las niñas con una melena rubia perfectamente cuidada y la peque con unos pelos demenciales que llevan años sin ver un peine. Por qué esta diferencia de trato capilar? Ah, no sabemos. La música sube y sube y sube mientras la mancha se mueve a su bola por la pared del fondo. Más bostezos.


ESCENA TERCERA

Las niñas se van a vivir con el tito y su novia y se dedican básicamente a comer cucarachas y mariposillas y a pintar dibujitos en las paredes. La habitación la tienen hecha unos zorros. La niña de las gafas duerme con las gafas puestas y la peque duerme debajo de la cama.

La novia del padre intenta abrir el armario pero la niña de las gafas le dice que ni se le ocurra, que ahí vive mamá. La habitación cada vez más zorruna. La música sube y sube y sube y sube y la mancha se mueve por ahí al ritmo del baile de San Vito. Nuevos bostezos, cada vez más profundos y sonoros, me asaltan sin remedio.

ESCENA CUARTA

Jessica Chastain, con un peinado superraruno, toca la guitarra y se va la luz. La niña pequeña come cucarachas en un rincón. La habitación sigue hecha unos zorros, ahí nadie limpia ni recoge nada, vaya tropa.

La mancha se acerca a la cámara y al verla más de cerca resulta ser Marilyn Manson. La música sube y sube y sube, y mi boca se abre, se abre, se abre y se abre, y cuando la mandíbula está a punto de desencajarse decido que ya he bostezado bastante y me voy a la cama. Adiós, mamá. Andrés Muschietti, por mí como si te la cascas.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Stoker, by Park Chan-wook

Un título que recuerda a Drácula.

Un regalito para los fetichistas de pies.

Un director de culto coreano: Park Chan-wook.

Una sobredosis de toxina botulínica: Nicole Kidman.

Una pequeña psicópata con la cara de Mia Wasikowska.

Un guionista guapo, Wentworth Miller, el de "Prison Break".

Una tesis: uno es lo que es. Por eso yo soy una crítica cabronceta.

Una invitación para los aficionados a las masturbaciones en la ducha.

Un axioma: a veces es necesario hacer algo malo para no hacer algo peor.

Una consecuencia de ese axioma: escribo esta crítica para no matar a nadie.





martes, 6 de mayo de 2014

Incendies, by Denis Villeneuve

Totalmente de acuerdo con alguna crítica que he leído por ahí que afirma que esta película, de no ser canadiense, perfectamente podría haber sido un culebrón venezolano. Desde luego Wajdi Mouawad, el autor de la obra de teatro en la que se basa, podría perfectamente tener antecedentes caribeños por su tendencia al tortuosismo argumental y al rocambolerismo agudo.

Creo sinceramente que esta historia, como cualquier culebrón televisivo de baja estofa, se basa en un principio impactante e intrigante, que pretende enganchar al espectador, y un desenlace aún más impactante y a ser posible truculento, que pretende dejarlo kao. El resto, o sea, el nudo, es un puto coñazo perfectamente prescindible. Veamos, sin desvelar nada esencial del argumento, la versión venezolana, con permiso de Denis Villeneuve, director del engendro.

PRINCIPIO

- Queridos Luis Alfredo y Carmen Juana, como notario de vuestra difunta madre, yo os conmino a encontrar a vuestro padre y a vuestro hermano para entregarles estas cartas, por mandato expreso de la malograda María de la Piedad.

- Pero don Carlos Augusto, nosotros no tenemos ningún hermano. Cómo vamos a encontrarlo.

- Querida Carmen Juana, si la difunta María de la Piedad dejó escrito en su testamento que buscáseis a ese hijo, es porque el hijo existe, y mi obligación como notario es garantizar que su último deseo se cumplirá.

- Carmen Juana, vayámonos de aquí. Enterremos a nuestra madre según los rituales en los que hemos sido educados y olvidemos este lamentable suceso.

- Pero Luis Alfredo, no podemos hacer eso. Si nuestra madre dejó escrito expresamente este deseo no podemos ignorarlo. Hemos de buscar a nuestro padre y a ese hermano de cuya existencia no teníamos conocimiento.

- Queridos Luis Alfredo y Carmen Juana, como notario de vuestra difunta madre y garante de sus últimos deseos, yo os ayudaré en todo lo que me sea posible a lograr vuestro objetivo. Podéis contar conmigo, toda mi fortuna está a vuestra disposición para que recorráis el mundo si hace falta para conseguir vuestro noble fin.

DESENLACE

- Oh, cielos, Luis Alfredo, no puedo creer que el destino se haya conjurado de esta forma contra nosotros. Cómo pudo nuestra madre enfrentarnos a esta cruel realidad cuando podíamos haber sido siempre felices en nuestra bendita ignorancia.

- No llores, Carmen Juana, ni juzgues a nuestra madre. Ella sólo quiso convertir toda nuestra ira en amor y demostrarnos que del mal siempre puede amanecer un nuevo día lleno de felicidad.

- Queridos Luis Alfredo y Carmen Juana, habéis cumplido con el deseo de vuestra madre y os felicito por ello. Ella siempre fue una mujer excepcional que os amó por encima de todas las cosas y con esta terrible prueba os quiso demostrar cuánto os quería.

- Oh, don Carlos Augusto, qué hubiera sido de nosotros sin su ayuda y, sobre todo, sin los 7 millones de dólares que puso a nuestra disposición para poder recorrer el mundo sobornando a cientos de funcionarios corruptos para así poder cumplir con el noble objetivo que nos encomendó nuestra mamá.

- No digas eso, Carmen Juana. Yo por mi querida María de la Piedad, a la que siempre amé en secreto - ahora puedo decirlo sin temor ni vergüenza - habría hecho cualquier cosa. Y tú, Luis Alfredo, te has portado como un verdadero hombre de pro y tu mamá estaría muy orgullosa de ti.

- Don Carlos Augusto, muchas gracias. Ahora que, gracias a nuestra querida madre, hemos sabido la terrible verdad de nuestras vidas, prometemos no suicidarnos ni darnos a la bebida o a las drogas de diseño, como haría cualquier persona que no fuera protagonista de un culebrón, y procuraremos llevar con toda la dignidad y alegría posibles nuestra desgracia.

- Hijos míos, ya sé que no soy vuestro padre biológico, qué más hubiera querido yo, pero aquí me tendréis siempre para lo que necesitéis. Y si hay que volver a recorrer el mundo para olvidar vuestro terrible pasado, estoy dispuesto a acompañaros y a regalaros mi Visa Oro en señal de mi aprecio y gratitud hacia vuestra amada mamá.

- Oh, don Carlos Augusto, es usted el hombre más bueno del mundo. No querría usted, por un casual, adoptarnos y convertirnos en legítimos herederos de su fortuna? Más que nada, por aparecer como beneficiarios en un testamento más o menos normal.

viernes, 2 de mayo de 2014

Un tipo corriente (Samy y yo), by Eduardo Milewicz

- Hombre, Ricardo Darín, qué alegría, chico. Cómo tú por aquí.

- Eduardo Milewicz, qué sorpresa. Cuánto tiempo, chaval.

- Qué casualidad, Darín. Precisamente pensaba en ti para un proyecto.

- Cuenta, cuenta. Soy todo oídos.

- Pues verás. Tú serías obviamente el protagonista.

- Hombre, lo daba por sentado. En fin, háblame del personaje.

- Se trata de un escritor con crisis de creatividad.

- Bueno, pinta bien. Sigue, sigue.

- Sería judío, hipocondríaco, obsesivo, muy problematizado.

- Hummmmmmmmm, esto me suena.

- Con una madre típica judía, castradora y muy mandona.

- Huuuuuuuuummmmm, cada vez me suena más.

- Con un discurso compulsivo, entre lo absurdo y lo genial.

- Huuuuuuuuuuummmmm, me recuerda a alguien.

- Introvertido, fracasado, lleno de complejos.

- Huuuuuuuuuuummmmmm, me recuerda muchísimo a alguien.

- Inseguro, paranoico, con mil fobias, neurótico, pesimista.

- Huuuuuuuummmmmmm, a alguien muy conocido.

- Un tipo desgarbado, con gafas de pasta, poco atractivo.

- Huuuuuuuummmmm, pues yo a ese tío lo conozco.

- Pero que sorprendentemente atrae a mujeres cañón.

- Hummmmmmmm, lo conozco, pero no caigo ahora mismo.

- Y por supuesto, argentino.

- Lo tengo!!!! Fito Páez!!!!