lunes, 7 de mayo de 2012
Hollywoodland, by Allen Coulter
Película elegante donde las haya, estilosa y magníficamente ambientada. La historia del actor guapo y de talento mediocre que no consigue abrirse paso en la jungla hollywoodense, abocado a interpretar papeles pequeños cuando no directamente ridículos, tiene un cierto parecido con aquel otro que interpretaba Paul Newman en "Dulce pájaro de juventud".
Sé que más de uno querrá asesinarme por esto que voy a decir pero creo que la interpretación de Ben Affleck es francamente memorable y conmovedora. Le concedieron un premio en Venecia por este trabajo, en mi opinión totalmente merecido. La vulnerabilidad del personaje, su tristeza y su desesperación por conseguir una oportunidad parece que nacen de la misma médula; hay un momento en el que ensaya una escena absurda de kárate que es brutalmente demoledor.
También fantástica Diane Lane en el papel de mujer madura que intenta atrapar su belleza decadente entregándose al joven actor, manteniéndolo y protegiéndolo como si de un hijo se tratara. "Mi niño", le llama. Una historia que lleva su final escrito y que justo por ello resulta profundamente emotiva.
Flojea un poco la parte que protagoniza Adrien Brody, el detective que intenta averiguar lo que ocurrió en realidad. Brody hace lo que puede con su personaje pero no está bien definido, no se sabe muy bien de qué va ni sus motivaciones quedan claras. Además la historia pierde interés con tanto salto.
De todas formas me parece un magnífico ejemplo de cine negro bien hecho, con cuidado y esmero, con un guión diáfano, nada farragoso y con los cabos bien atados. Totalmente recomendable.
Ah, y Ben Affleck está guapíiiiiiiiiisimo. Lo amo.
domingo, 6 de mayo de 2012
La costilla de Adán, by George Cukor
Olvidemos por un momento que esta peli la firma George Cukor en 1949.
Olvidemos por un momento que la protagonizan Katherine Hepburn y su flamante novio eterno.
Pocholín y Pocholina graban pelis caseras que luego enseñan en las fiestas a sus amigos.
Pocholín y Pocholina tienen una granja muy bonita cuya hipoteca acaban de pagar.
Pocholín y Pocholina se quieren mucho, como la trucha al trucho.
Pocholín y Pocholina en el trabajo se mandan besitos por debajo de la mesa.
La historia es ésta: son muy felices, se quieren mucho, pero se enfadan porque ella ha decidido defender la causa feminista en la persona de una neurótica adicta a los pasteles que ha disparado contra su marido y la amante de éste para defender a su familia. Tooooooma violencia de género!
Ah, bueno, que es un clásico! Entonces es una peli divina, superdivertida... Qué pedazo de guión, qué gracia, que actuaciones, lavirrrrgen, qué mítico, qué bonito todo! Qué felices seremos los dos y qué dulces los besos serán, pasaremos la noche en la luna, viviendo en mi casita de papel".
Pues qué quieres que te diga? Pocholín y Pocholina como pareja destilan hiperglucemia a litronas y dan asco; y Pocholín a ratos da también bastante pena. Pocholina es manipuladora y tramposa, y Pocholín es bastante tontorrón y muy fácilmente manejable. Lleva las instrucciones de uso en la cara, y Pocholina, que aprendió a leer en el cole, lo ha visto claro y actúa en consecuencia.
Eso sí, hay algo indiscutible en esto de la guerra de sexos: Vive la différence!
Olvidemos por un momento que la protagonizan Katherine Hepburn y su flamante novio eterno.
Pocholín y Pocholina graban pelis caseras que luego enseñan en las fiestas a sus amigos.
Pocholín y Pocholina tienen una granja muy bonita cuya hipoteca acaban de pagar.
Pocholín y Pocholina se quieren mucho, como la trucha al trucho.
Pocholín y Pocholina en el trabajo se mandan besitos por debajo de la mesa.
La historia es ésta: son muy felices, se quieren mucho, pero se enfadan porque ella ha decidido defender la causa feminista en la persona de una neurótica adicta a los pasteles que ha disparado contra su marido y la amante de éste para defender a su familia. Tooooooma violencia de género!
Ah, bueno, que es un clásico! Entonces es una peli divina, superdivertida... Qué pedazo de guión, qué gracia, que actuaciones, lavirrrrgen, qué mítico, qué bonito todo! Qué felices seremos los dos y qué dulces los besos serán, pasaremos la noche en la luna, viviendo en mi casita de papel".
Pues qué quieres que te diga? Pocholín y Pocholina como pareja destilan hiperglucemia a litronas y dan asco; y Pocholín a ratos da también bastante pena. Pocholina es manipuladora y tramposa, y Pocholín es bastante tontorrón y muy fácilmente manejable. Lleva las instrucciones de uso en la cara, y Pocholina, que aprendió a leer en el cole, lo ha visto claro y actúa en consecuencia.
Eso sí, hay algo indiscutible en esto de la guerra de sexos: Vive la différence!
sábado, 5 de mayo de 2012
Gattaca, by Andrew Niccol
No es ciencia-ficción; es ciencia-micción. Pa mear y no echar gota.
Sobre el espíritu de superación, vamos a ver si dejamos unas cuantas cosas claras:
1. Si eres parapléjico no puedes ser acróbata circense.
2. Si eres ciego no puedes ser conductor de autobús.
3. Si eres manco no puedes hacerte pajas a dos manos.
4. Si eres Belén Esteban no puedes estudiar astrofísica.
5. Si eres facha no puedes votar a IU.
6. Si eres del Atleti no puedes llevar una bufanda blanca.
7. Si eres Falete no puedes meterte en una talla 38.
8. Si eres un gato no puedes ladrar.
9. Si eres Guardiola no puedes hacerte la permanente.
10. Y si eres Ethan Hawke no puedes ser Jude Law. Coñññño!
Sobre el espíritu de superación, vamos a ver si dejamos unas cuantas cosas claras:
1. Si eres parapléjico no puedes ser acróbata circense.
2. Si eres ciego no puedes ser conductor de autobús.
3. Si eres manco no puedes hacerte pajas a dos manos.
4. Si eres Belén Esteban no puedes estudiar astrofísica.
5. Si eres facha no puedes votar a IU.
6. Si eres del Atleti no puedes llevar una bufanda blanca.
7. Si eres Falete no puedes meterte en una talla 38.
8. Si eres un gato no puedes ladrar.
9. Si eres Guardiola no puedes hacerte la permanente.
10. Y si eres Ethan Hawke no puedes ser Jude Law. Coñññño!
viernes, 4 de mayo de 2012
El experimento, by Oliver Hirschbiegel
Las películas sobre experimentos con personas que están basados en hechos reales casi siempre resultan fallidas por la propensión de los directores al exceso. "La ola", por ejemplo, aquel experimento educativo que pretendía demostrar lo fácil que es crear en un aula un ambiente de dominio y sometimiento similar al del tercer Reich. En este caso se pasaban por un tubo y la sensación de falseamiento de la realidad era muy evidente, a pesar de las buenas críticas.
En "El experimento" se pretende recrear un idem que se llevó a cabo en la Universidad de Standford con la intención de hacer un simulacro de cárcel, con sus celadores y sus presos, personas que se apuntaban a la prueba a cambio de dinero. La idea era observar la evolución psicológica de cada uno de ellos según el rol que le había tocado en suerte.
Pues bien, el director se entrega a sus delirios con tanto entusiasmo que al cabo de un rato viendo la película resulta totalmente increíble que un grupo de personas aparentemente normales en un par de días acaben actuando como auténticas fieras corrupias.
Y claro, luego te vas a San Google, que hoy en día es el mecanismo principal por el que podemos impedir que nos la metan doblá, y te enteras de que sí, el experimento fue curioso y tal, pero nada que ver con lo que a ti te ha intentado colar el tal Hirschbiegel. Que sí, que a los tipos se les fue yendo la perola poco a poco, espoleados por una serie de mecanismos psicológicos que muy astutamente se usaron en el experimento real pero de los que este director no nos dice ni mu.
En fin, que la sensación que queda es como de camelo, vamos, que te la han intentado dar con queso pero te has librado gracias a tu fina intuición y a tu perspicacia sin igual.
De todas formas, qué queréis que os diga; después de años sufriendo por todas partes las secuelas, contrasecuelas, comentarios y análisis sobre el fenómeno televisivo del Gran Hermano en sus distintas ediciones ya una se espera cualquier cosa cuando encierran a una serie de individuos en un espacio cerrado. Si encima les obligas a interpretar unos roles y los estimulas convenientemente (y la pasta es un estímulo muy potente) puedes convertir al más manso de los ciudadanos en un verdadero depredador sin alma ni compasión. Vamos, que estos experimentos sólo sirven para reafirmarme en mi pesimismo innato con respecto a nuestra especie.
Mención aparte la historia de "amor-exprés" que el director cuela en la trama sin venir a cuento de nada y que verdaderamente no se explica qué pinta en todo este festín de aberraciones.
En cuanto a los actores, supongo que hacen lo que pueden dentro de ese guión lleno de despropósitos con el que trabajan. No debe ser fácil hacer como que pasas de ser una persona normal a una bestia parda en cuestión de un par de horas. Sí que tengo que reconocer que me gustó mucho la interpretación del protagonista, Moritz Bleibtreu, que es el que lleva el peso principal de la historia, y el tío se lo curra, a pesar de lo incongruente del guión
En "El experimento" se pretende recrear un idem que se llevó a cabo en la Universidad de Standford con la intención de hacer un simulacro de cárcel, con sus celadores y sus presos, personas que se apuntaban a la prueba a cambio de dinero. La idea era observar la evolución psicológica de cada uno de ellos según el rol que le había tocado en suerte.
Pues bien, el director se entrega a sus delirios con tanto entusiasmo que al cabo de un rato viendo la película resulta totalmente increíble que un grupo de personas aparentemente normales en un par de días acaben actuando como auténticas fieras corrupias.
Y claro, luego te vas a San Google, que hoy en día es el mecanismo principal por el que podemos impedir que nos la metan doblá, y te enteras de que sí, el experimento fue curioso y tal, pero nada que ver con lo que a ti te ha intentado colar el tal Hirschbiegel. Que sí, que a los tipos se les fue yendo la perola poco a poco, espoleados por una serie de mecanismos psicológicos que muy astutamente se usaron en el experimento real pero de los que este director no nos dice ni mu.
En fin, que la sensación que queda es como de camelo, vamos, que te la han intentado dar con queso pero te has librado gracias a tu fina intuición y a tu perspicacia sin igual.
De todas formas, qué queréis que os diga; después de años sufriendo por todas partes las secuelas, contrasecuelas, comentarios y análisis sobre el fenómeno televisivo del Gran Hermano en sus distintas ediciones ya una se espera cualquier cosa cuando encierran a una serie de individuos en un espacio cerrado. Si encima les obligas a interpretar unos roles y los estimulas convenientemente (y la pasta es un estímulo muy potente) puedes convertir al más manso de los ciudadanos en un verdadero depredador sin alma ni compasión. Vamos, que estos experimentos sólo sirven para reafirmarme en mi pesimismo innato con respecto a nuestra especie.
Mención aparte la historia de "amor-exprés" que el director cuela en la trama sin venir a cuento de nada y que verdaderamente no se explica qué pinta en todo este festín de aberraciones.
En cuanto a los actores, supongo que hacen lo que pueden dentro de ese guión lleno de despropósitos con el que trabajan. No debe ser fácil hacer como que pasas de ser una persona normal a una bestia parda en cuestión de un par de horas. Sí que tengo que reconocer que me gustó mucho la interpretación del protagonista, Moritz Bleibtreu, que es el que lleva el peso principal de la historia, y el tío se lo curra, a pesar de lo incongruente del guión
jueves, 3 de mayo de 2012
Stella, by Sylvie Verheyde
Una verdadera delicia de película, cine francés de calidad; y, lo más sorprendente... niña protagonista que no sólo no hace vomitar, sino que conmueve hasta la médula.
El mérito es, por supuesto, de la actriz Léora Barbara, pero también de un guión que no la obliga a decir estupideces todo el tiempo ni a sobreactuar. Démosle las gracias por tanto también a la directora y guionista Sylvie Verheyde.
La historia transcurre en París, años 70 (fantástica la música y la ambientación). Stella vive prácticamente todo el día en el bar que regentan sus padres, y sus amigos son los clientes asiduos del bar. Va y viene del bar a la escuela y de la escuela al bar sin que nadie se preocupe por lo que piensa o lo que siente o por lo que puede necesitar una niña de su edad.
De Stella hay que enamorarse. Por su inocencia, por su soledad, por su mirada, por lo perdida que está en el mundo... Te entrarán unas ganas locas de adoptarla y de abofetear a esos padres mucho más interesados en sus propias miserias que en atender a su hija.
Lástima que estas modestas producciones no lleguen al gran público y sean distribuidas como el culo. Menos mal que hoy en día tenemos recursos para poder acceder a estas joyitas.
Si tenéis oportunidad de haceros con ella no os la perdáis.
El mérito es, por supuesto, de la actriz Léora Barbara, pero también de un guión que no la obliga a decir estupideces todo el tiempo ni a sobreactuar. Démosle las gracias por tanto también a la directora y guionista Sylvie Verheyde.
La historia transcurre en París, años 70 (fantástica la música y la ambientación). Stella vive prácticamente todo el día en el bar que regentan sus padres, y sus amigos son los clientes asiduos del bar. Va y viene del bar a la escuela y de la escuela al bar sin que nadie se preocupe por lo que piensa o lo que siente o por lo que puede necesitar una niña de su edad.
De Stella hay que enamorarse. Por su inocencia, por su soledad, por su mirada, por lo perdida que está en el mundo... Te entrarán unas ganas locas de adoptarla y de abofetear a esos padres mucho más interesados en sus propias miserias que en atender a su hija.
Lástima que estas modestas producciones no lleguen al gran público y sean distribuidas como el culo. Menos mal que hoy en día tenemos recursos para poder acceder a estas joyitas.
Si tenéis oportunidad de haceros con ella no os la perdáis.
miércoles, 2 de mayo de 2012
Amigos..., by Borja Manso y Marcos Cabotá
"Mamá, por fiiiiiiiiiiiiiiii, ponle un 10", me piden todo entusiasmados mis hijos adolescentes al terminar de ver esta película. Yo los miro horrorizada; ni jarta vino le pondría yo un 10 a esto, ni siquiera un 5. Y sin embargo ellos están encantados con la mamarrachada esta. No me extraña, están en pleno pavo y se pasan la vida viendo "La que se avecina" y "Aída", así que tienen el nivel que tienen y tampoco se le puede pedir peras al olmo.
Lo que sí me resuelven es un misterio. Ya sé qué clase de gente va al festival de Málaga: adolescentes granulentos que, en pleno flipe grupal, le han dado el premio del público al engendro.
A ver cómo cuento yo esto: os imagináis a Tele5 subvencionando una película sobre los males de la telebasura? No, no es un chiste; es una realidad, y el fruto es esta cinta.
Como si Intereconomía subvencionara una película sobre ética periodística.
O como si La Razón subvencionara una película sobre la república.
O como si la Casa Real subvencionara una película sobre elefantes en extinción.
Lo que sí me resuelven es un misterio. Ya sé qué clase de gente va al festival de Málaga: adolescentes granulentos que, en pleno flipe grupal, le han dado el premio del público al engendro.
A ver cómo cuento yo esto: os imagináis a Tele5 subvencionando una película sobre los males de la telebasura? No, no es un chiste; es una realidad, y el fruto es esta cinta.
Como si Intereconomía subvencionara una película sobre ética periodística.
O como si La Razón subvencionara una película sobre la república.
O como si la Casa Real subvencionara una película sobre elefantes en extinción.
martes, 1 de mayo de 2012
Gato negro, gato blanco, by Emir Kusturica
Leo en una crítica la siguiente sentencia: "Quien quiera pasar un buen rato y ver un relato de personajes entrañables, de amigos de toda la vida y simpáticos embaucadores puede ver esta película".
Inmediatamente levanto la mano. Yo!!!! Y vaya si acerté. Hacía mucho tiempo que no me reía tanto con una película; hasta empezaba a pensar que la palabra comedia estaba perdiendo su significado original.
Es una locura total, esperpento en estado puro; tiene un punto surrealista encantador. Me recordó muchísimo a esa gran joya del humor negro argentino: "Esperando la carroza". Un clásico de lo grotesco, decía alguien de aquella cinta. Bueno, pues ésta es idem de lo mismo, pero en versión serbia. Personajes completamente caricaturescos para una trama delirante.
La historia básicamente va de unos gitanos trápalas a más no poder; uno le debe dinero a otro y éste, para cobrarse la deuda, decide casar a una hermana que tiene con el hijo del otro, por supuesto en contra de su voluntad, puesto que está enamorado de otra gitana, interpretada por Branka Katic, por cierto, señores, una actriz muy guapa. Pues bien, a partir de ahí se desata el pifostio.
Reconozco que la primera parte, la de presentación de personajes y situaciones, puede resultar larga, pero de verdad, si la veis aguantad ese ratillo, que en cuanto empieza ya la boda propiamente eso es el despiporre.
Suscribo la frase inicial pero perfeccionada: "Quien quiera pasar un buen rato y ver un relato de personajes entrañables, de amigos de toda la vida y simpáticos embaucadores que vea esta película".
Inmediatamente levanto la mano. Yo!!!! Y vaya si acerté. Hacía mucho tiempo que no me reía tanto con una película; hasta empezaba a pensar que la palabra comedia estaba perdiendo su significado original.
Es una locura total, esperpento en estado puro; tiene un punto surrealista encantador. Me recordó muchísimo a esa gran joya del humor negro argentino: "Esperando la carroza". Un clásico de lo grotesco, decía alguien de aquella cinta. Bueno, pues ésta es idem de lo mismo, pero en versión serbia. Personajes completamente caricaturescos para una trama delirante.
La historia básicamente va de unos gitanos trápalas a más no poder; uno le debe dinero a otro y éste, para cobrarse la deuda, decide casar a una hermana que tiene con el hijo del otro, por supuesto en contra de su voluntad, puesto que está enamorado de otra gitana, interpretada por Branka Katic, por cierto, señores, una actriz muy guapa. Pues bien, a partir de ahí se desata el pifostio.
Reconozco que la primera parte, la de presentación de personajes y situaciones, puede resultar larga, pero de verdad, si la veis aguantad ese ratillo, que en cuanto empieza ya la boda propiamente eso es el despiporre.
Suscribo la frase inicial pero perfeccionada: "Quien quiera pasar un buen rato y ver un relato de personajes entrañables, de amigos de toda la vida y simpáticos embaucadores que vea esta película".
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