Mostrando entradas con la etiqueta Zellweger (Reneé). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Zellweger (Reneé). Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de julio de 2013

Cold Mountain, by Anthony Minghella

Os cuento. Una blanquísima Nicole Kidman, hija de buena familia, conoce a un fornido trabajador de la construcción, que no es otro que el bello Jude Law. Ella le lleva un vaso de sidra para que se refresque y entre sorbito y sorbito se enamoran. En esto que estalla la guerra de Secesión y él se va al frente. Vaya por dios. Dramón.

Nicole Kidman, la pobre, tiene que ponerse a trabajar, cosa que no había hecho en toda su vida de señoritinga sureña. Por suerte aparece muy oportunamente en su puerta Renée Zellweger con una cara rarísima, más hinchada si cabe que de costumbre y bastante más negruzca, con unos pelos infames y hablando en un idioma extrañísimo parecido al arameo, y le dice que no se preocupe, que ella le salva la granja. Y nada, se ponen las dos dale que te pego a labrar los campos, a levantar vallas, a criar animalitos y todas esas cosas que se suelen hacer en las granjas.

Milagrosamente mientras la Zellweger está cada día más negruzca, cosa normal cuando se trabaja de sol a sol por mucho sombrerito que te pongas, la Kidman a su lado luce cada día más nívea. Que cómo se explica este curioso fenómeno? Ah, pues vete tú a saber. El secreto debe estar en alguna crema de protección solar pantalla total que debía circular por la América decimonónica que Kidman debía aplicarse a escondidas para que Zellweger no se la rapiñara.

A todo esto el pobre Jude Law en la guerra, lisiado de miembros varios, cuando no del pie, de la cabeza y cuando no del brazo o de las cervicales. Law, harto ya de tanta pupa, decide volver con su amada, la que le sirvió aquel delicioso vasito de sidra, pero claro, en plena guerra el tema de las comunicaciones está crudillo, así que tarda un buen puñado de meses o años en llegar, yo qué sé, porque la noción del tiempo ya a estas alturas la he perdido. Por el camino, eso sí, se encuentra con gente la mar de interesante y con algunas muchachas muy monas, como por ejemplo Natalie Portman, y se hacen ojitos y tal, pero nada más porque él está muuuuuuy enamorado de su lechosa chica. Y hasta aquí puedo contar sin romper las sagradas normas del espoiler.

En fin, un poema, una odisea, un sinvivir. Anthony Minghella una vez más se monta un dramón de guerra al más puro estilo “El paciente inglés” pero aún más tostón, si es posible. Muchas escenas de batallas, mucho lento peregrinar de Law por esos mundos de dios y mucho lucir melena y blancura epidérmica la Kidman, por supuesto con la expresividad de que hace gala esta muchacha desde que las inyecciones de toxina botulínica se instalaron en sus facciones. En definitiva, un coñazo.

jueves, 17 de marzo de 2011

Cinderella man: el hombre que no se dejó tumbar, by Ron Howard

Realmente no entiendo algunas críticas que he leído que hablan de "típica historia de superación" en tono despectivo. Qué pasa? Qué tienen de malo las historias de superación? El buen cine sólo puede mostrar la cara más oscura del ser humano y de la vida? Por qué no puede ser una fantástica historia ésta, que nos cuenta cómo consigue salir de la miseria y la pobreza más absoluta una persona gracias a su voluntad, su dignidad y su disposición? La historia del cine está llena de buenas películas que narran vidas difíciles de gente que sale adelante gracias a esa superación. Y también malas películas, por supuesto. En fin, que argumentar que una peli es buena o mala en función de que el mensaje sea positivo o el final feliz me parece una chorrada de campeonato. Para mí ésta es una gran película, aunque le sobran unas cuantas cosas, que son las que voy a destacar porque de lo demás ya está todo dicho. A mí particularmente me sobran algunas escenas especialmente explícitas de los combates; en fin, no creo que sea necesario tanto regodeo en lo sanguinolento. Y la que me sobra de principio a fin es Reneé Zellweger, una actriz a la que, por mucho que lo intente, no puedo dejar de ver como ese saco de estupidez manifiesta que interpretó en el diario de Bridget Jones. Me resulta desagradable desde su redonda cara de pan a cualquiera de sus gestos. Se pasa toda la peli con una mueca que parece que se va a echar a llorar de un momento a otro; es su cara, no lo puede remediar, pero creo que para ese papel hay cientos de actrices que hubieran estado estupendas. De todas formas reconozco que es una fobia pesonal; definitivamente Bridget Jones traumatiza.

Crowe magnífico. Una desgracia que lo que tiene enfrente sea casi todo el tiempo el rostro hinchado de la Zellweger, que estéticamente se carga la mitad de los planos de la pareja. Su papel está interpretado con maestría, sobriedad y contención.

Y ya me paso al espoiler, para los que no la hayan visto aún.
spoiler:
Mi escena favorita, con diferencia, es el momento en el que entra con la gorra en el bar y pide dinero a sus vecinos y amigos. Un verdadero poema la expresión de todos y la dignidad con la que va pasando por delante de ellos y recogiendo el dinero. Una escena preciosa y memorable.

La peor, por supuesto, una de Zellweger. Cuando entra en el vestuario para "apoyarle" en el combate final. Menudo apoyo! En fin, mi fobia.