Me gusta "Yentl" y me gusta Barbra Streisand (vaaaaale, soy una friki, qué passssssa). Y a veces me pregunto qué caprichosa voluntad hace que algunos bodrios infumables tipo "Matrix" sean considerados películas de culto, y en cambio verdaderos dechados de perfección técnica, visual, musical y argumental como "Yentl" sean casi de vicio oculto.
Vaaaaaaaale, ya lo sé. No hace falta que me lo digáis. "Yentl" no tiene los cuatro requisitos básicos para ser una peli de culto:
1. No hay un mensaje críptico, todo está superclaro y megadiáfano.
2. No hay meneos esquizoides de cámara; la fotografía es limpia como la patena.
3. No hay dobleces en los personajes, son gente normal, no hacen cosas raras.
4. No hay giros inesperados en el guión ni vueltas de tuerca; hay la vida misma.
Me cuesta creer que la sensibilidad y el buen hacer que derrocha esta película tengan tan poca afición. Igual es un poco de fobia a la Streisand? Pues podría ser; si no, no se explica. Es verdad que ralla un poco que una tía sepa hacer tantas cosas a la vez: producir, dirigir, interpretar, cantar... Joder, da como algo de yuyu, lo reconozco. Pero las cosas como son, es que lo hace todo bien. Por saber, la cabrona sabe hasta elegir el perfecto partenaire.
Porque... quién no perdería el oremus y se olvidaría del coñazo de lecciones del Talmud durmiendo cada noche al lado de ese pedazo de maromo llamado Mandy Patinkin (que, por cierto, vaya ridiculez de nombre para tanto macho)? Barbra, Barbra, pa mí que lo que hay por ahí es muuuuuucha envidia.
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martes, 12 de agosto de 2014
martes, 17 de mayo de 2011
El amor tiene dos caras, by Barbra Streisand
Aleluya! Una comedia romántica inteligente y divertida que no es de Woody Allen! Estoy borracha? Esto es un sueño? Pues no, es que se han juntado Richard LaGravenese y Barbra Streisand y entre los dos han construído un relato creible, unos diálogos inolvidables y una historia consistente y deliciosa sobre el enamoramiento, el deseo, la belleza y los entresijos de la pasión.
Si encima vas y contratas como partenaire a Jeff Bridges, que es un monstruo haga de lo que haga, y a la fascinante Lauren Bacall en un papel maduro perfecto para ella, el de la mujer que se ha sabido siempre bella y siente el vértigo de ver que su esplendor ya es pasado y no volverá, pues ya lo has cuadrado.
Interesantes reflexiones sobre el amor. Me apunto totalmente a la teoría del profesor que interpreta Bridges: el sexo es el principal defecto del amor; sin él todo sería mucho más sencillo y podría llegar a ser perfecto. Soy una auténtica entusiasta del amor platónico. El problema es que es imposible. Más tarde o más temprano en toda historia de amor siempre aparece el sexo. Y si no aparece peor, porque uno de los implicados siempre lo echará en falta y lo deseará, lo que le creará una frustración que hará inviable la relación.
En fin, ninguna historia es perfecta, pero ésta se le acerca bastante.
El final con el "Nessum dorma" de fondo es antológico. Lo he visto unas mil veces pero nunca me canso. Altamente recomendable.
Si encima vas y contratas como partenaire a Jeff Bridges, que es un monstruo haga de lo que haga, y a la fascinante Lauren Bacall en un papel maduro perfecto para ella, el de la mujer que se ha sabido siempre bella y siente el vértigo de ver que su esplendor ya es pasado y no volverá, pues ya lo has cuadrado.
Interesantes reflexiones sobre el amor. Me apunto totalmente a la teoría del profesor que interpreta Bridges: el sexo es el principal defecto del amor; sin él todo sería mucho más sencillo y podría llegar a ser perfecto. Soy una auténtica entusiasta del amor platónico. El problema es que es imposible. Más tarde o más temprano en toda historia de amor siempre aparece el sexo. Y si no aparece peor, porque uno de los implicados siempre lo echará en falta y lo deseará, lo que le creará una frustración que hará inviable la relación.
En fin, ninguna historia es perfecta, pero ésta se le acerca bastante.
El final con el "Nessum dorma" de fondo es antológico. Lo he visto unas mil veces pero nunca me canso. Altamente recomendable.
jueves, 17 de marzo de 2011
Tal como éramos, by Sydney Pollack
Voy a contar por qué "Tal como éramos" es una de mis pelis de amor favoritas (no digo la que más porque las bocazas como yo al final terminamos teniendo algo así como 58 pelis de amor favoritas).
1. Porque es cierto, verídico y real que los polos opuestos se atraen y estos dos no pueden ser más opuestos.
2. Porque me encanta que al bello Redford consiga seducirlo (trabajito le cuesta, desde luego) una fea oficial como Barbra. Aunque para los que protestan por este desequilibrio estético entre ambos les diré que se supone que en la peli la protagonista no es tan fea, o sea, Katie no es famosa entre los estudiantes por fea sino por pesada y por excéntrica. ¿Creéis que si hiciera de fea un grupo de universitarios hipertestosteronizados no lo hubiese aprovechado para convertirla en objeto de sus chanzas? Hay que hacer un esfuerzo y correr un tupido velo sobre la fealdad de la Streisand y hacer como que es una señora más o menos normal. Al menos hay que obviar el tema nariz porque no es verosímil que a los 18 años la gente no se regodee en este tipo de caracteres fisonómicos.
3. Porque los polos opuestos se terminan repeliendo de la misma forma que al principio se atraían. Y esto es así aquí y en Pekín, y es la base argumental de la peli.
4. Porque la veo y se me encogen las tripas un montón, y como ya me la sé de memoria, tiemblo mientras espero a ver cómo llega la rutina, la discrepancia y la decadencia a la relación. Y en definitiva, reacciono como si me estuviera pasando a mí misma. Y esto una y mil veces.
5. Porque la canción "The way we wereeeeeeeeeeeeeee", ella sola lo vale. Sí, me gusta la Streisand, y no soy maricón, qué pasa.
6. Por el final. Y paso al espoileo.
1. Porque es cierto, verídico y real que los polos opuestos se atraen y estos dos no pueden ser más opuestos.
2. Porque me encanta que al bello Redford consiga seducirlo (trabajito le cuesta, desde luego) una fea oficial como Barbra. Aunque para los que protestan por este desequilibrio estético entre ambos les diré que se supone que en la peli la protagonista no es tan fea, o sea, Katie no es famosa entre los estudiantes por fea sino por pesada y por excéntrica. ¿Creéis que si hiciera de fea un grupo de universitarios hipertestosteronizados no lo hubiese aprovechado para convertirla en objeto de sus chanzas? Hay que hacer un esfuerzo y correr un tupido velo sobre la fealdad de la Streisand y hacer como que es una señora más o menos normal. Al menos hay que obviar el tema nariz porque no es verosímil que a los 18 años la gente no se regodee en este tipo de caracteres fisonómicos.
3. Porque los polos opuestos se terminan repeliendo de la misma forma que al principio se atraían. Y esto es así aquí y en Pekín, y es la base argumental de la peli.
4. Porque la veo y se me encogen las tripas un montón, y como ya me la sé de memoria, tiemblo mientras espero a ver cómo llega la rutina, la discrepancia y la decadencia a la relación. Y en definitiva, reacciono como si me estuviera pasando a mí misma. Y esto una y mil veces.
5. Porque la canción "The way we wereeeeeeeeeeeeeee", ella sola lo vale. Sí, me gusta la Streisand, y no soy maricón, qué pasa.
6. Por el final. Y paso al espoileo.
spoiler:
Porque me estremece ese encuentro casual, porque me suena mucho. A todo lo que querrías decir pero no dices, aunque sí que lo dices, con el gesto, con la mirada, con el cuerpo entero. Y ahí está todo lo que se compartió, que ahora se comparte con otras personas pero que nunca, con nadie, jamás, será igual.Porque quien no haya pasado en su vida un trago así, que levante la mano.
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