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viernes, 15 de noviembre de 2013

Orgullo y prejuicio (Pride and prejudice), by Joe Wright

Sinceramente, no tengo más remedio que volver a comentar con acidez y mala leche algunas críticas leídas por ahí.

Hay cada uno y cada dos que, de verdad, claman al cielo.

"La película te atrapa desde el primer plano (precioso, por cierto) y no te suelta hasta el desenlace". Pues se ve que estaría muy ocupada atrapándote a ti porque a mí me soltó bien rápido. Concretamente en los primeros jijijijijis de las hermanas Bennet.

"La actriz que interpreta a "Lizzy" es un ser muy especial, necesariamente debe serlo en la vida real". Ay madre, otro pobre que se nos ha enamorado de Keira Knightley. Chaval, te recomiendo que veas "Un método peligroso". Si sigues enamorado de ella después de verla descuajaringarse la mandíbula... lo tuyo es amor verdadero.

"Keira Knightley a veces un tanto forzada, pero ello no le resta calidad a su actuación, se ve muy fresca y segura". Éste parece un anuncio de compresas: Keira, fresca y segura. Jajajaja! Chaval, para fresca y segura Carey Mulligan, que también aparece en la peli. A que no os habíais dado cuenta?? Pues nada, a verla otra vez y a buscar a Carey.

"A pesar de sus dos horas de duración no se hace larga, pues al contrario, cuando acaba quieres más y más". Más todavía?? Pero más qué, criatura?? No sé, tal vez más paisajes decimonónicos de la campiña inglesa, o más jijjijijijis de las hermanas Bennet, o más aspavientos de su señora madre o más caras de carnero degollado del señor Darcy, o más muecas de Keira, o más... más qué. Detecto ciertas tendencias masoquistas bastante acentuadas en este comentarista.

"La moraleja de la historia queda perfectamente clara. No debe juzgarse a las personas sin conocerlas por uno mismo". Vale, pues no me juzgues por lo que te voy a decir porque no me conoces de nada, pero... realmente necesitabas ver esta película para saber eso??

"La primera vez que la vi me hizo llorar. Las siguientes tres también". No sé, igual lo tuyo podría tratarse de una depresión. Puede que te haga falta un poquito de Prozac.

"Ma-ra-vi-llo-sa". Pue-de-que-de-bas-re-vi-sar-tu-con-cep-to-de-al-go-ma-ra-vi-llo-so.

"Orgullo y prejuicio ocupa otro lugar fuera del que ocupan cualquiera de las demás películas de todos los tiempos". A éste directamente le ha debido dar un yuyu. De verdad esto es lo mejor que has visto en tu vida? En fin, supongo que Joe Wright te estará eternamente agradecido por haberlo puesto por delante de Wilder, Ford, Huston, Welles, Buñuel, Berlanga... Qué fuerrrrte, tú.

"Imposible no enamorarse de Keira Knightley". Te digo yo a ti que no, chaval, que es posible. Te lo prometo, palabrita del niño Jesús. Te recomiendo lo mismo que al numero 2.

"Ni la propia Jane Austen encontraría palabras para definirla". Qué te apuestas a que sí. Con un buen diccionario, por supuesto. Hay cientos de palabras que la definen perfectamente, palabras como LAMENTABLE, LASTIMOSA, PENOSA, VOMITIVA...

martes, 12 de marzo de 2013

Shame, by Steve McQueen

Ésta es la historia de lo que viene siendo de toda la vida de dios un “salío”, que aunque ahora se le llama “adicto al sexo”, es poco más o menos lo mismo pero en patológico. El problema de este señor es que se pasa buena parte del día pensando en sexo, cascándosela y viendo porno, y de cuando en cuando, entre paja y paja, cae una putilla. Vamos, como el 80% de la población masculina de su edad, los treintaytantos. La única diferencia notable es que el 20% del tiempo restante no piensa en fútbol.

El tipo se la casca en la ducha, en los baños de la oficina, en la cama… también como el 99% de sus congéneres cuando tiene ocasión. La cuestión es que como vive solo y no tiene señora ni niños ni perro ni nada pues tiene más ocasión que la mayoría de los caballeros de su edad, que ya quisieran disponer de su tiempo, su dinero y, todo hay que decirlo, sus hechuras. Él no tiene que esperar a que la señora y los niños estén durmiendo para ver guarreridas en su ordenador sino que lo puede hacer cuando quiera sin límite horario.

A más de uno que me lea se le estarán poniendo los dientes largos seguro. Y si ya les cuento que el prenda se permite llevar a la realidad fantasías típicamente masculinas como el famoso trío con dos señoritas complacientes y estupendas, más de un parqué temblará.

El conflicto empieza cuando se le planta en la casa la hermana, Carey Mulligan, y ya le jode el plan. Se acabaron las pajillas a deshoras, el ordenador con fondo de pantalla vistosito y las señoritas de compañía. Toca hacer footing por las noches para desfogar tanta tensión no resuelta. Además, al contrario que él, que es un tipo hipersexual, la hermana resulta ser hiperemocional y lo mismo que a uno le da por cascársela para superar la angustia vital a la otra le da por cortarse las venas de vez en cuando. Una parejita interesante, que no?

La hermana además tiene la particularidad de que canta “New York, New York” a velocidad caracolense. Una experiencia interesante aunque sólo apta para gente de probada paciencia. Yo me quedo con la versión Sinatra a velocidad normal, o mismamente con la versión Minnelli, algo más ligerita.

En fin, hay quien dice que ésta es una película angustiosa, claustrofóbica, abrumadora, agobiante… No sé, para mí ver a Michael Fassbender, que está como un queso curado manchego, haciendo desnudos integrales, de frente, de perfil y de espaldas, luciendo firmes glúteos y contundentes atributos viriles, y cascándosela por doquier o culeando a bellas señoritas, más que provocarme angustia lo que hace es contagiarme el espíritu pajilleril de su personaje. Lo confieso, me pone Fassbender ya vestido, con que desnudo ni te cuento, y en posición claramente procaz y ostensiblemente guarra, me entran soponcios de todos colores.

No soy capaz de ver la angustia por ninguna parte. Cuál es exactamente el mensaje? Pajillearse a diario es signo de estar mal de la perola? Ver mucho porno puede ser perjudicial para la salud? Pagar a profesionales del sexo significa que eres un asocial, un autista o un tarado de tomo y lomo? Está el 90% de los tíos, que en mayor o menor medida practican con regularidad una o varias de estas aficiones, de frenopático? Meloxpliquen.

domingo, 10 de febrero de 2013

Drive, by Nicolas Winding Refn

Antes de ver una película siempre me gusta echar un vistazo a las críticas y para ello suelo ordenarlas por voto. Mis favoritas son las que tienen un montón de dieces y un montón de unos, vamos, las que despiertan pasiones de uno u otro lado.

Y normalmente en ese tipo de películas yo, como buena radical antisistema, estoy con los dieces o con los unos, nunca en ese término medio en el que, según dicen los que saben, está la virtud. Y con Drive no podía ser menos. O un 10 o un 1, no caben medias tintas.

Ryan Gosling, para mí el bello Ryan, por sí mismo merece un 10 sin paliativos, simple y llanamente porque es guapo y porque me pone y eso para mí tiene un valor, oye. Pero claro, si durante toda la película abre la boca algo así como dos veces y su actuación se basa en pasearse con una chaqueta bomber superfashion llena de manchas coloradas cual recién salido de la tomatina de Buñol... seamos serios, ahí pierde un montón de puntos.

Y ahora, si eso, hablamos de Carey Mulligan. Que no tengo yo nada contra esta chica, partamos de esa premisa. Pero si Gosling no abre la boca para decir ni mu y ya tenemos un mudito en la peli... a qué viene que ella le haga los coros?

La historia básicamente nos cuenta una pasión silenciosa. Él mira y calla y ella mira, calla y sonríe. Él además de mirar y callar, a ratos mata. Ella erre que erre, mira, calla y sonríe. Hablar, hablan más bien poco, pero hay que ver lo que se miran y se remiran. Follar, tampoco follan, que se vea por lo menos, pero si las miradas follaran estos dos serían pura pornografía.

Y luego matar sí que se mata. Y con poca delicadeza, para ser sinceros. No se mata así de un tiro o una cuchillada certera, plan cruzdenavajas, no. Se mata con inquina, con regodeo, con delectación y sanguinolencia. Se mata a lo feo, a lo Tarantino, a lo visceroide... pos eso, a lo tomatina de Buñol.

En definitiva, que el señor Refn (no confundir con Renfe, porque no tienen nada que ver y además Refn no regala caramelos por ver su película) nos deleita a base de bien con un sandwich mixto de agónicos silencios, enigmáticas sonrisas de significado incierto y kilos y kilos de ketchup, algo de casquería urbana y una mijita de cosmopaletismo, que es el arte de parecer un neoyorkino superguaydemorirse siendo simple y llanamente un pueblerino danés con ínfulas, mondo y lirondo. Vamos, que un uno.

jueves, 12 de abril de 2012

Nunca me abandones (Never let me go), by Mark Romanek

La verdad es que había leído unas críticas tan inquietantes sobre esta película que ya estaba sobrecogida antes de empezar a verla, con el corazón hecho un gurruño, preparada para lo peor. Tengo una edad que ya no puede una ponerse a ver cualquier cosa así a pelo, sin antes haber tomado todas las precauciones pertinentes, por si las moscas, que el infarto, el ictus o el patatús pueden estar a la vuelta de la esquina a poco que te descuides.

Y vaya si lo hice bien, porque yendo bien preparada conseguí librarme milagrosamente de la posible urticaria que me hubiera sobrevenido con toda probabilidad de haber visto esto a pelo, sin preparativos.

Voy a intentar contarlo sin contarlo del todo. Es difícil, eh? Veamos. Hay unos niños que en realidad no son como todos los niños, sino que son niños especiales. Estos niños tienen un futuro ya marcado pero ellos, que son muy valientes, intentarán huir de él. No sé, la verdad, en qué se diferencian estos niños del niño español actual, por ejemplo; un niño que tiene el futuro supermarcadísimo, vamos, la emigración es su único porvenir posible. Y naturalmente intentará huir de él quedándose aquí trabajando de camarero o algo así. Vale, sí, es verdad que mi sensibilidad como espectadora está en sus momentos más bajos, todo hay que decirlo.

Lo mejor? El peinado ya de mayor de Carey "Caradeniña" Mulligan. Joder, de hecho es el mismo peinado que yo me he hecho recientemente! Estas casualidades me impresionan un montón siempre. Es lo que más me ha gustado de la película, creo que con eso lo digo todo.

martes, 15 de noviembre de 2011

El mejor (The greatest), by Shana Feste

Se puede sentir vergüenza ajena viendo una película sobre la muerte de un hijo? Pues sí, se puede. Y mucha. Ha habido momentos en los que mi sonrojo era tal que no me imagino tan colorada ni en la tomatina de Buñol.

Yo pensaba que esto era una historia para llorar, y la verdad, me apetecía. Y llorar con Susan Sarandon siempre es más agradable que llorar a pelo, así sin más. Pues ni he llorado ni siquiera me he sentido acompañada mínimamente en el sentimiento por la gran Sarandon. Es que, por no haber, no ha habido ni sentimiento.

Bueno, sí; ha habido ese sentimiento de sonrojo involuntario que antes comentaba. Ese tipo de vergüenza que pasas cuando estás viendo una peli con alguien y de vez en cuando, en los momentos más ruborizantes, le miras de reojo para ver la cara que tiene el otro, y lo ves supercolorado y sabes que tú estás igual. Y si las miradas coinciden os echáis una sonrisita como diciendo uno "losiento" y el otro "laelegistetú". Habéis vivido algo así alguna vez, no? Pues yo era la de "losiento".

Eso sí, Carey Mulligan es una chica muy mona y muy estilosa, cosa que ya demostrara con creces en "An education", y parece que promete. Al menos elige papeles raritos, que es el primer paso para hacerse un nombre en la mecaelcine. Por lo pronto se ha ganado hacer de compi de Leo DiCaprio en la nueva versión de "El gran Gatsby", que ya es ganarse. Loquita estoy por verla para ponerla a parir, porque sinceramente, si ya lo hicieron perfecto Robert Redford y Mia Farrow en su momento, qué necesidad había de un absurdo remake?  Qué será lo próximo? Otra "Semilla del diablo"? Prepárate, Mulligan, voy a por ti.