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miércoles, 18 de julio de 2012

La vida de nadie, by Eduard Cortés

Aunque resulte increíble, la película está basada en un hecho real ocurrido hace años en Francia. Un tipo que salía todos los días de su casa con su maletín de cuero, impecable y hecho un pincel, supuestamente para trabajar en un banco, en realidad se iba al parque a echar la jornada leyendo y mirando a los pajaritos. Ni había terminado la carrera ni tenía trabajo ni su casa era suya ni nada de nada, y se tiró años viviendo a todo tren de lo que le daban sus familiares y amigos para invertir. Increíble pero cierto.

Una interesante reflexión sobre la mentira y sobre la tremenda bola de nieve que se puede llegar a crear en torno a ella. A ratos provoca pasmo, a ratos terror, y sobre todo un estrés impresionante. Qué dura es la vida del mentiroso y qué trabajo cuesta mantener el engaño ante todo el mundo. Se le quitan a una para siempre las ganas de soltar un embuste, por nimio e insignificante que sea.

Ya lo dice el refrán: antes se pilla a un mentiroso que a un cojo. En este caso al tipo tardan bastante en pillarlo; asombrosamente consigue mantener engañados a todos sus parientes y amigos durante años y años. De verdad, si no fuera porque sé que está basado en un hecho real pensaría que hay que tener mucha imaginación para idear una trama así.

La historia también podría constituir una magnífica metáfora de la mentira en la que se basa el entramado económico y financiero en el que vivimos y que se está desmoronando a pasos agigantados en la actualidad. Todo es humo, nada es real; pura falsedad. Exactamente igual que la vida de este hombre.

Muy buenas interpretaciones de Adriana Ozores y de Coronado. Ellos, con ayuda de unos eficaces secundarios, sacan adelante la película y a ratos la hacen hasta creíble. Lo más forzado es la historia con Marta Etura; no es sólo que el personaje esté poco definido; es que cuesta tragarse que un tío que ya de por sí está metido en una doble vida casi imposible de administrar sin volverse loco, encima vaya y se meta en una tercera vida paralela.

Impresionante el final. Ahí es donde el duelo Ozores-Coronado llega a cotas de verdadera maestría. Escena larga, impactante, difícil de olvidar... Puro suspense.

jueves, 17 de marzo de 2011

Otros días vendrán, by Eduard Cortés

Película llena de buenas intenciones y con un encomiable y esperanzador mensaje vital pero cargada de despropósitos de principio a fin.

No me refiero al ramillete de improbabilísimas casualidades que marcan el guión y que ya han sido ampliamente comentadas por otros filmafiniteros. Es básicamente por las reacciones de los personajes ante las circunstancias que se les plantean. Me extenderé un poco más al respecto en el espoiler.

Las interpretaciones pasables, lo mejor Fernando Guillén interpretando a un enfermo de Alzheimer. Cecilia Roth y Resines están correctos sin más. Las niñas francamente insoportables, vaya panda de niñatas redichas. El argumento completamente inverosímil. Sólo es planteable en clave de cuento fantasioso.
spoiler:
1. No es creíble la reacción de Resines cuando le proponen las niñas ir a conocer a la receptora del riñón de su hijo.

2. No es creíble el encuentro entre Roth y el chaval. Una mujer puede equivocarse y quedar con alguien que ha conocido en un chat y que resulta ser un niño, pero necesita mucho más para quedarse y follar con él que una grabación guarra.

3. La escena de la fiestecita y de la cancioncita dedicada al donante de órganos, francamente bochornosa. Pasé verdadera vergüenza ajena. Y ya cuando Resines coge la guitarra y se lanza por canción de autor, apaga y vámonos.

4. La quedada de Resines por el chat con Roth igualmente patética. Me quedé con las ganas de saber cómo pensaba reconocer a la desconocida chatera Mina si no hubiese sido porque era la única persona en todo el parque.

5. La reacción final de Resines cuando comprende la verdad. Sí, es un mensaje de esperanza y perdón precioso que me encanta y te hace sentir superflowerpower, pero es sencillamente imposible. Bien es verdad que el personaje de Resines en todo el argumento es el más inverosímil de todos, a pesar de lo cual tengo que reconocer que el tío es un profesional de tomo y lomo y consigue convertirlo en una especie de hado madrino que viene a salvar a Roth de su naufragio