domingo, 7 de julio de 2013
Un final made in Hollywood, by Woody Allen
"Me dices que has dirigido toda la película totalmente ciego?"
"Nunca tendrías un tumor aunque quisieras; te falta madurez."
"Pregunta sindical: puede una técnica de montaje casarse con uno de sonido?"
"Papá, me he cambiado de nombre. Ahora me llamo Mugre X."
"Tu película es un éxito en Francia. Gracias a Dios existen los franceses."
"Estás guapísima. Todos los maridos deberían pasar un tiempo ciegos."
"Cómo mejoraría esta película. Quemándola."
sábado, 6 de julio de 2013
Ejecución inminente (True crime), by Clint Eastwood
El enternecedor abuelete Clint vuelve a su faceta de conquistador empedernido. "Tengo 80 años pero me lo como todooooorrrr, nena. Venacapacá que te vi a poné mirando pa Pamplona, guapa, que tengo la cajita de Viagra pa estrenar".
Es lo que peor llevo yo de las pelis de Eastwood, su afán por aprovechar la coyuntura para restregar su prostática cebolleta por alguna piel joven y tersa, ávida de experiencias fuertes con la tercera edad.
Yo sinceramente en esta entrega casi sufría más por cómo se le iba a levantar su aparatejo a Clint que por la tragedia del pobre reo a muerte.
Y es lo que pasa cuando te montas historias paralelas alucinantes, que el personal se te despista y termina pensando en todo menos en la trama principal. Clint, muy mal, eso es una llamada innecesaria a la dispersión. Si quieres restregarte con pibones gratis cuélate en el metro, joder.
De todas formas la peli es un puro cachondeo de principio a fin:
1. El enfrentamiento de Clint y su jefe por los cuernos que le pone con su señora: "Si te sirve de algo me siento fatal". "Pues no, no me sirve"
2. La secuencia de Clint con la niña en el zoo. Carreras en el zoo. (Por cierto, qué horror de niñas, la suya propia y la del condenado a muerte. Qué espanto)
3. El coleguita mendigo: ""Coñito con tostada, guapa. Coñito con tostada, coñito con tostada."
4. El momento "Señora, abróchese el cinturón. Uysss, esta curva tendrían que arreglarla".
5. La patética excusa de la chica de 20 años: "Lo siento, no puedo hacer esto contigo, estás casado". Niñññññña, que aparte de estar casado tiene 80 añossssss!!!!!
Pues sí, es un puro cachondeo de principio a fin. Clint se supera a sí mismo en todo. Y no será por falta de hazañas en pelis anteriores, pero ésta las sobrepasa con creces a todas: se trata de que un periodista anciano, alcohólico y viejo verde consiga demostrar en menos de 12 horas la inocencia de un tío condenado a muerte que ha pasado por unos cuantos juicios y tropecientas apelaciones.
Señores, triple salto mortal. En 12 horas me leo por encima una nota sobre el juicio, me percato de inmediato de que todos mienten, busco a los testigos, me entrevisto con ellos y por cojones, sí o sí, salvo a este hombre. Y no contento con eso, entre tanto llevo a mi niña al zoo, discuto con mi mujer, me emborracho, follo con la señora del jefe, me peleo con el susodicho y hasta me da tiempo a reflexionar un ratito sobre el sentido de la vida.
No me extraña que los empresarios españoles digan que por estos lares rendimos poco. Jodeeeeeer, es que hay comparaciones que matan.
Es lo que peor llevo yo de las pelis de Eastwood, su afán por aprovechar la coyuntura para restregar su prostática cebolleta por alguna piel joven y tersa, ávida de experiencias fuertes con la tercera edad.
Yo sinceramente en esta entrega casi sufría más por cómo se le iba a levantar su aparatejo a Clint que por la tragedia del pobre reo a muerte.
Y es lo que pasa cuando te montas historias paralelas alucinantes, que el personal se te despista y termina pensando en todo menos en la trama principal. Clint, muy mal, eso es una llamada innecesaria a la dispersión. Si quieres restregarte con pibones gratis cuélate en el metro, joder.
De todas formas la peli es un puro cachondeo de principio a fin:
1. El enfrentamiento de Clint y su jefe por los cuernos que le pone con su señora: "Si te sirve de algo me siento fatal". "Pues no, no me sirve"
2. La secuencia de Clint con la niña en el zoo. Carreras en el zoo. (Por cierto, qué horror de niñas, la suya propia y la del condenado a muerte. Qué espanto)
3. El coleguita mendigo: ""Coñito con tostada, guapa. Coñito con tostada, coñito con tostada."
4. El momento "Señora, abróchese el cinturón. Uysss, esta curva tendrían que arreglarla".
5. La patética excusa de la chica de 20 años: "Lo siento, no puedo hacer esto contigo, estás casado". Niñññññña, que aparte de estar casado tiene 80 añossssss!!!!!
Pues sí, es un puro cachondeo de principio a fin. Clint se supera a sí mismo en todo. Y no será por falta de hazañas en pelis anteriores, pero ésta las sobrepasa con creces a todas: se trata de que un periodista anciano, alcohólico y viejo verde consiga demostrar en menos de 12 horas la inocencia de un tío condenado a muerte que ha pasado por unos cuantos juicios y tropecientas apelaciones.
Señores, triple salto mortal. En 12 horas me leo por encima una nota sobre el juicio, me percato de inmediato de que todos mienten, busco a los testigos, me entrevisto con ellos y por cojones, sí o sí, salvo a este hombre. Y no contento con eso, entre tanto llevo a mi niña al zoo, discuto con mi mujer, me emborracho, follo con la señora del jefe, me peleo con el susodicho y hasta me da tiempo a reflexionar un ratito sobre el sentido de la vida.
No me extraña que los empresarios españoles digan que por estos lares rendimos poco. Jodeeeeeer, es que hay comparaciones que matan.
viernes, 5 de julio de 2013
La jugadora, by Jane Anderson
Jamás un personaje me ha dado más grima que el de la señora Evelyn Ryan, protagonista absoluta de esta película. En ese aspecto Julianne Moore hace un trabajo impecable; ninguna otra actriz hubiera dado tan magníficamente ese grado de repulsiva abyección victimista al personaje.
El filme está basado en un hecho real, a su vez extraído de una novela escrita por Terry, una de los diez hijos que tuvo a lo largo de su prolífica vida la señora Ryan. Siento decirle a la tal Terry que si lo que quería era ensalzar la figura de su madre el fracaso es rotundo. O tal vez en su libro lo consiga pero desde luego en esta adaptación de Jane Anderson lo que consigue es todo lo contrario. Al menos desde la óptica de una persona medianamente normal, que ya veremos más adelante que no es todo el mundo.
La señora Ryan da un repelús que te mueres. Tan perfecta, tan intachable, tan repeinada, tan buena madre, tan relimpia, tan estupenda concursante, tan incapaz de perder la compostura, tan paciente, tan encantadora con sus vecinos, tan amable con su esposo borracho, estúpido y maltratador (genial Woody Harrelson en el papel), tan encantada de haberse conocido y de haber dedicado su vida a participar en absurdos concursos inventando ripios de muy difícil digestión.
Conste que esta opinión es totalmente intuitiva ya que no he leído el libro de la hija de la señora Ryan, pero sospecho que el fallo viene de la propia escritora, que debe de tener una imagen tan idealizada de su progenitora que ha creado un personaje irreal, artificioso, casi angelical, con el que es imposible empatizar mínimamente. Por mucho que se agradezca el esfuerzo de Julianne Moore por recrearla a la perfección.
Aunque, bueno, algunas críticas me he encontrado por ahí en las que algunos flipan con la señora horrible esta. Ojo al dato:
"Un homenaje a aquellas heroínas anónimas que con su inteligencia y creatividad consiguieron sostener sus hogares dando como resultado familias felices". Heroína anónima una tía que se pasaba la vida justificando a su irascible marido alcohólico ante sus hijos. Interesante apreciación.
"Prudente, talentosa y mantiene el hogar ganando concursos de rimas organizados por las marcas que anunciaban sus productos en la televisión". Prudente una mujer que consiente que sus hijos convivan con un individuo que con dos cervezas encima se convierte en una máquina de matar. Extraño concepto de la prudencia. Qué será para esta persona la imprudencia.
"Una mujer de felicidad independiente, que puede parecernos tonta, pero que detrás de esa aparente ingenuidad, es un ejemplo de superación, talento, optimismo y amor por la vida". Ejemplo de superación y optimismo alguien que cierra los ojos a la realidad de su vida para montarse una historia paralela con los concursos de la tele de telón de fondo. También un curioso concepto de "superación".
"Retrato sensible, humano y profundamente conmovedor del ama de casa que sacrifica su vida en mérito de los intereses de los demás". No te lo pierdasssss. El ama de casa que sacrifica su vida en mérito de los intereses de los demás. Bueno, esta frase admirativa lo dice absolutamente todo del ideal de mujer que tiene la persona que lo ha escrito.
"Esa madre que es casi una santa en vida, inteligente y buena, pero sobre todo siempre con una sonrisa que dedicarle a sus hijos". Exacto, la víctima perfecta. Miradme, soy una santa, mi marido me trata como a una mierda, es violento, bebedor y nos tiene a todos acojonados en casa, pero yo siempre sonrío, a él y a todos, porque soy una perfecta ama de casa de los años 50 y mi sonrisa Profidén es mi tarjeta de presentación en el mundo.
La verdad, no sé qué da más grima, si la señora Ryan, su hija la que escribió la novela o este tipo de críticas admirativas hacia su personaje. Se admiten apuestas.
jueves, 4 de julio de 2013
Como locos (Like Crazy), by Drake Doremus
Dicen que la distancia es el olvido
pero yo no concibo esa razón
porque yo seguiré siendo el cautivo
de los caprichos de tu corazón.
Supiste esclarecer mis pensamientos
me diste la verdad que yo soñé,
ahuyentaste de mi los sufrimientos
en la primera noche que te amé.
Hoy mi playa se viste de amargura
porque tu barca tiene que partir
a cruzar otros mares de locura
cuida que no naufrague en tu vivir.
Cuando la luz del sol se esté apagando
y te sientas cansada de vagar
piensa que yo por ti estaré esperando
hasta que tú decidas regresar.
Qué clase de gilipollas pudo decir que la distancia es el olvido. Hay que estar bastante pallá para soltar algo así. Es más, yo diría incluso que la distancia es una llama maravillosa que alimenta el amor.
Los amores más grandes, más duraderos, más eternos siempre transcurren en la distancia. La distancia es el contrapunto a la monotonía y a la rutina. La distancia es al amor lo que la convivencia al aburrimiento y en ocasiones hasta al odio.
Sólo dos personas que se quieren en la distancia pueden decirse cosas tan maravillosas como las que se dicen en esta canción de Los Panchos, y echarse tanto de menos. Tanto como pueden llegar a echarse de más cuando están juntas.
En fin, de estas cosas va esta historia, y no de lo que la mayoría de la gente ha creído ver en ella. Me explico: casi todas las sinopsis y críticas hablan de que la peli va de las dificultades de sobrellevar un amor a distancia, pero a poco que te fijes te das cuenta de que va de todo lo contrario: estos dos se adoran cuando están lejos y no se soportan cuando se juntan. Exceptuando el momento del enamoramiento y los primeros meses de éxtasis y enajenación amorosa, el resto del tiempo lo único que los mantiene unidos es precisamente el océano que los separa.
Doremus Drake lo ha visto claro pero creo que su mensaje ha llegado totalmente confundido. Igual también ha despistado al personal al plantear al protagonista la difícil elección entre el encanto casi infantil de Felicity Jones y la belleza espléndida de Jennifer Lawrence. Una representa la distancia y la otra la presencia, pero si yo fuera un tío y tuviera que decidir entre las dos tal vez me volvería un poco esquizofrénico. No es de extrañar que los espectadores también se le hayan despistado.
miércoles, 3 de julio de 2013
Bullitt, by Peter Yates
Si de algo no cabe duda en esta mítica película es de que Steve McQueen (o su doble) fue un gran corredor. Se pasa aproximadamente el 40% del metraje corriendo detrás de alguien, bien a pie, bien en coche. Hay una famosísima secuencia de 15 minutos en la que persigue por todo San Francisco a otro coche, cuesta va cuesta viene, que es un poco la madre de todas las persecuciones ya mil veces vistas posteriormente por las mismas calles. Hay que reconocer que Peter Yates, el director, se lo curra.
San Francisco es la otra gran protagonista de esta historia. Sí, esa maravillosa ciudad en la que siempre hay un aparcamiento mágico justo en la puerta del sitio a donde uno va. Esa ciudad milagrosa en la que los coches se persiguen unos a otros a 200 kilómetros por hora, saltándose cruces y semáforos alegremente, sin que nadie resulte nunca muerto ni herido. Todo lo más los coches un poco perjudicados y el malo saltando por los aires, pero ni un solo daño colateral. Debe de ser la única ciudad del mundo con esa particularidad. Aquí en mi tierra te saltas nada más un triste semaforillo y te pegas una hostia fijo y te matas tú o matas a otro, o como mínimo atropellas a cuatro o cinco peatones. En San Francisco no; allí te puedes saltar todos los cruces del mundo y todos los stops, totalmente a tu bola, que no te va a pasar nada, ni a ti ni a nadie. Mola, eh?
Y luego está Jacqueline Bisset, que hace de novia de McQueen. Bisset un buen día se levanta y se da cuenta de sopetón de que el trabajo de su novio es muy violento y así se lo hace saber, que a ella no le gusta. O sea, tú eres novia de un curtido teniente de la policía desde hace años y no te habías percatado jamás de que ese trabajo no es precisamente como el de monitor en una guardería. Un día te da el volunto y decides que es un curro sumamente desagradable y muy sangriento para ti. Lo flipas. Pero bueno, lo de las persecuciones está guay para los aficionados a estas cosas, por lo menos entretiene.
San Francisco es la otra gran protagonista de esta historia. Sí, esa maravillosa ciudad en la que siempre hay un aparcamiento mágico justo en la puerta del sitio a donde uno va. Esa ciudad milagrosa en la que los coches se persiguen unos a otros a 200 kilómetros por hora, saltándose cruces y semáforos alegremente, sin que nadie resulte nunca muerto ni herido. Todo lo más los coches un poco perjudicados y el malo saltando por los aires, pero ni un solo daño colateral. Debe de ser la única ciudad del mundo con esa particularidad. Aquí en mi tierra te saltas nada más un triste semaforillo y te pegas una hostia fijo y te matas tú o matas a otro, o como mínimo atropellas a cuatro o cinco peatones. En San Francisco no; allí te puedes saltar todos los cruces del mundo y todos los stops, totalmente a tu bola, que no te va a pasar nada, ni a ti ni a nadie. Mola, eh?
Y luego está Jacqueline Bisset, que hace de novia de McQueen. Bisset un buen día se levanta y se da cuenta de sopetón de que el trabajo de su novio es muy violento y así se lo hace saber, que a ella no le gusta. O sea, tú eres novia de un curtido teniente de la policía desde hace años y no te habías percatado jamás de que ese trabajo no es precisamente como el de monitor en una guardería. Un día te da el volunto y decides que es un curro sumamente desagradable y muy sangriento para ti. Lo flipas. Pero bueno, lo de las persecuciones está guay para los aficionados a estas cosas, por lo menos entretiene.
martes, 2 de julio de 2013
La sal de este mar, by Annemarie Jacir
A ver cómo cuento yo esto sin revelar nada importante.
1. Por qué una yanki se querría mudar a vivir a Palestina y tendría unas dificultades de la hostia para obtener visado.
2. Por qué la amiga con la que la yanki se va a vivir aparece un momento al principio y ya luego no se vuelve a saber más nada de ella.
3. Cómo se come que la yanki pase un día por la calle, vea a un chaval muy mono, se monte en su coche y le diga tal que así: "Llévame donde vayas".
4. Por qué el palestino la recogería, la llevaría a su casa con toda naturalidad y le presentaría a su madre y a toda su familia.
5. Por qué le vemos el culo al palestino una sola vez, en un control israelí, y ya no se lo volvemos a ver más, siendo un culo bastante interesante tanto en tamaño como en forma y consistencia.
6. Cómo se explica que la yanki se pasee por todo Israel con una maletita minúscula en la que milagrosamente cabe toda una colección de la Madrid Fashion Week.
7. Si la parejita está enrollada, como se da a entender, por qué no se dan en toda la película ni un triste beso, no digamos ya tocamientos de ninguna clase.
En definitiva, una historia inverosímil de principio a fin, sin alma, sin vida; dan más ganas de mandar a los palestinos a tomar por culo que de solidarizarse con ellos. Si esto es Palestina y los palestinos son así de sosos, gilipollas y descerebrados, que se solidarice con ellos tu abuela, Annemarie Jacir. Qué coññño.
1. Por qué una yanki se querría mudar a vivir a Palestina y tendría unas dificultades de la hostia para obtener visado.
2. Por qué la amiga con la que la yanki se va a vivir aparece un momento al principio y ya luego no se vuelve a saber más nada de ella.
3. Cómo se come que la yanki pase un día por la calle, vea a un chaval muy mono, se monte en su coche y le diga tal que así: "Llévame donde vayas".
4. Por qué el palestino la recogería, la llevaría a su casa con toda naturalidad y le presentaría a su madre y a toda su familia.
5. Por qué le vemos el culo al palestino una sola vez, en un control israelí, y ya no se lo volvemos a ver más, siendo un culo bastante interesante tanto en tamaño como en forma y consistencia.
6. Cómo se explica que la yanki se pasee por todo Israel con una maletita minúscula en la que milagrosamente cabe toda una colección de la Madrid Fashion Week.
7. Si la parejita está enrollada, como se da a entender, por qué no se dan en toda la película ni un triste beso, no digamos ya tocamientos de ninguna clase.
En definitiva, una historia inverosímil de principio a fin, sin alma, sin vida; dan más ganas de mandar a los palestinos a tomar por culo que de solidarizarse con ellos. Si esto es Palestina y los palestinos son así de sosos, gilipollas y descerebrados, que se solidarice con ellos tu abuela, Annemarie Jacir. Qué coññño.
lunes, 1 de julio de 2013
Otra tierra, by Mike Cahill
Qué bonito sería poder expiar nuestras culpas en un mundo paralelo. Qué bonito sería hacer música con un serrucho y una vara. Qué bonito sería que las cosas que nunca debieron suceder no hubieran sucedido. Qué bonito sería poder hacer más llevaderas las vidas de las personas a las que se las jodimos.
Ésta es una historia de fallos irreparables y de culpas imperdonables. Pero Mike Cahill nos da una esperanza, nos deja la posibilidad de arreglarlo todo en otro universo. Y aunque no deja de ser una entelequia sin pies ni cabeza, resulta muy consoladora. A fin de cuentas las religiones llevan siglos sobreviviendo a costa de lo mismo, de prometer otro mundo en el que se nos perdonarán los pecados y todo será mucho mejor.
Aunque esté catalogada como historia de ciencia-ficción doy fe de que la parte fantástica es una mera coartada. No, ésta no es una película de ciencia-ficción; es un drama de tomo y lomo. Un drama de dolores intensos, de supervivencia, de soledades compartidas, de gente que limpia a conciencia para limpiar su conciencia. Y tiene un final mágico, inesperado, inquietante, tan lleno de posibilidades como la propia historia. A algunos les decepcionó, a mí me encantó. Me pareció simplemente PER-FEC-TO.
Ésta es una historia de fallos irreparables y de culpas imperdonables. Pero Mike Cahill nos da una esperanza, nos deja la posibilidad de arreglarlo todo en otro universo. Y aunque no deja de ser una entelequia sin pies ni cabeza, resulta muy consoladora. A fin de cuentas las religiones llevan siglos sobreviviendo a costa de lo mismo, de prometer otro mundo en el que se nos perdonarán los pecados y todo será mucho mejor.
Aunque esté catalogada como historia de ciencia-ficción doy fe de que la parte fantástica es una mera coartada. No, ésta no es una película de ciencia-ficción; es un drama de tomo y lomo. Un drama de dolores intensos, de supervivencia, de soledades compartidas, de gente que limpia a conciencia para limpiar su conciencia. Y tiene un final mágico, inesperado, inquietante, tan lleno de posibilidades como la propia historia. A algunos les decepcionó, a mí me encantó. Me pareció simplemente PER-FEC-TO.
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