Basada en un guión de Billy Bob Thornton, esta pelí, que fue editada en vídeo con el título de "Falso movimiento". es prácticamente desconocida para el público. Nadie se ha perdido gran cosa, la verdad. Es una historia más de violencia y huída hacia adelante con un farragoso y poco creíble trasfondo sentimental.
En su día obtuvo unas críticas estupendas y es considerada casi obra de culto por los escasos espectadores que la han visto. Hasta el mismísimo Boyero la califica como "espléndida y dura".
Yo tengo una percepción diferente de las cosas espléndidas y duras. Esto no me parece ni una cosa ni la otra. Me ha parecido bastante pestiño, aunque soy capaz de valorar una estupenda fotografía que recoge los inmensos paisajes de Arkansas y Texas, y un guión bastante logrado, salvo en lo que se refiere a la historia de amor entre el policía y la delincuente. Sólo que queda la sensación de que esa película ya la has visto.
Como curiosidad está bien pero nada más. Perfectamente prescindible.
lunes, 12 de diciembre de 2011
sábado, 10 de diciembre de 2011
Descubriendo a Forrester, by Gus Van Sant
Gus Van Sant parece tener una extraña obsesión con los adolescentes raritos. Si en "El indomable Will Hunting" nos contaba la historia de un genio de las matemáticas camuflado de pandillero rebelde, aquí la cosa va de literatura.
Joven habitante del Bronx que escribe que te cagas busca mentor. Qué casualidad, también Will Hunting encontró su hada madrina en la figura de Robin Williams, un solitario y bohemio profesor. Aquí le ha tocado el papel a Sean Connery, otra vieja gloria, que mira tú por dónde, también hace de solitario y bohemio, en este caso escritor. En realidad, es la misma historia pero en dos versiones. Entre una y otra rodó un remake de psicosis. Revelador, no?
- Similitudes entre ambas:
1. Los amigos del barrio de los dos protas son completamente subnormales.
2. La inevitable chica redentora y pija.
3. Son dos rebeldes sin causa.
4. El escaso feeling inicial con el mentor y el enamoramiento paulatino: un clásico.
5. Las escuelas, las empresas, los equipos.. se rifan a los muchachos.
6. Inevitable conflicto con los amigos de la infancia. Con los subnormales vamos.
- Diferencias:
1. Unos son negros y otros blancos.
2. El final de Forrester es mucho más patético que el de Hunting. El propio director se chotea de él. Lo hace en boca de Connery: "Qué te ha parecido este número de vodevil?"
Ps. "El guardián entre el centeno" es una novela bastante chorra y muy sobrevalorada. Lo siento por el que mató a John Lennon, pero tío, lo hiciste por un imbécil al que unos cuantos habían mitificado. No merecía ni mucho menos esta película dedicada a su persona.
Ps2. La breve aparición de Matt Damon al final viene a confirmar la simbiosis argumental de las dos películas. Es un guiño de Van Sant a Will Hunting y mola. Tal vez lo mejor de la peli.
Joven habitante del Bronx que escribe que te cagas busca mentor. Qué casualidad, también Will Hunting encontró su hada madrina en la figura de Robin Williams, un solitario y bohemio profesor. Aquí le ha tocado el papel a Sean Connery, otra vieja gloria, que mira tú por dónde, también hace de solitario y bohemio, en este caso escritor. En realidad, es la misma historia pero en dos versiones. Entre una y otra rodó un remake de psicosis. Revelador, no?
- Similitudes entre ambas:
1. Los amigos del barrio de los dos protas son completamente subnormales.
2. La inevitable chica redentora y pija.
3. Son dos rebeldes sin causa.
4. El escaso feeling inicial con el mentor y el enamoramiento paulatino: un clásico.
5. Las escuelas, las empresas, los equipos.. se rifan a los muchachos.
6. Inevitable conflicto con los amigos de la infancia. Con los subnormales vamos.
- Diferencias:
1. Unos son negros y otros blancos.
2. El final de Forrester es mucho más patético que el de Hunting. El propio director se chotea de él. Lo hace en boca de Connery: "Qué te ha parecido este número de vodevil?"
Ps. "El guardián entre el centeno" es una novela bastante chorra y muy sobrevalorada. Lo siento por el que mató a John Lennon, pero tío, lo hiciste por un imbécil al que unos cuantos habían mitificado. No merecía ni mucho menos esta película dedicada a su persona.
Ps2. La breve aparición de Matt Damon al final viene a confirmar la simbiosis argumental de las dos películas. Es un guiño de Van Sant a Will Hunting y mola. Tal vez lo mejor de la peli.
viernes, 9 de diciembre de 2011
The Company Men, by John Wells
Érase un tipo que pasó de ganar 200.000 papeles al año a 20.000. Ohhhhh!
Érase un tipo que pasó de una mansión de un millón a vivir con papá. Ohhhh!
Érase un tipo que pasó de jefe de ventas a peón albañil. Ohhhhhh!
Érase un tipo que pasó de ir en porsche a usar sus pies. Ohhhhhh!
Érase un tipo que pasó del club de golf al baloncesto en la puta calle. Ohhhh!
Érase un tipo que pasó de cenas de 500 pavos al bocata chopped. Ohhhh!
Si pretendían darme pena, posvaserqueno.
Si pretendían contarme que los ricos también lloran... Ohhhhh!
Si pretendían decirme que cuanto más alto más dura será la caída... Tch, vaya!
Si pretendían hablarme de superación personal, jaja, conozco ejemplos mejores.
Si pretendían mostrar a un capullo integral reciclado en tío guay, no ha colado.
Si pretendían cabrearme... Ves? Ahí sí han estado finos.
Érase un tipo que pasó de una mansión de un millón a vivir con papá. Ohhhh!
Érase un tipo que pasó de jefe de ventas a peón albañil. Ohhhhhh!
Érase un tipo que pasó de ir en porsche a usar sus pies. Ohhhhhh!
Érase un tipo que pasó del club de golf al baloncesto en la puta calle. Ohhhh!
Érase un tipo que pasó de cenas de 500 pavos al bocata chopped. Ohhhh!
Si pretendían darme pena, posvaserqueno.
Si pretendían contarme que los ricos también lloran... Ohhhhh!
Si pretendían decirme que cuanto más alto más dura será la caída... Tch, vaya!
Si pretendían hablarme de superación personal, jaja, conozco ejemplos mejores.
Si pretendían mostrar a un capullo integral reciclado en tío guay, no ha colado.
Si pretendían cabrearme... Ves? Ahí sí han estado finos.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Código del hampa, by Don Siegel
Menudo chasco. Me puse a ver esta película en TCM porque la que venía anunciada era la versión primera, considerada una obra maestra del cine negro: "Forajidos", de Robert Siodmak y protagonizada por Burt Lancaster.
Ya nada más empezar me percaté de que el protagonista no se parecía nada a Lancaster, aunque el argumento era muy parecido a lo que había leído. Me fui para el Google y vi que era un remake. En fin, a pesar del planchazo decidí ver esta otra versión, a ser posible para ponerla a parir.
Y no, no me ha costado demasiado; no hay por dónde pillarla. Sí, una estética muy pop, muy años 60, muy "pre-tarantina", muy fashion. Pero muy poca chicha y todavía menos verosimilitud en el guión.
Todo empieza con una muerte. Y a partir de ahí una investigación y una reconstrucción de los hechos. De fondo, por supuesto, la inevitable femme fatale de toda peli del género que se precie, aquí interpretada por una Angie Dickinson pelín exageradilla en sus gestos. No me cebaré más con ella porque lo cierto es que de todas las interpretaciones es tal vez la más creíble; con eso está todo dicho.
Tenemos también a Ronaldous Reagan en uno de sus últimos papeles antes de decidir dejar de joder las pantallas grandes para joder al mundo en general. A su lado la Dickinson está hasta brillante. Y también está John Cassavetes, con unos cien kilos de maquillaje encima que le hacen parecer un negrito zumbón del África tropical. No tengo ni idea de cómo estaba Burt Lancaster en su papel pero con nada que pareciera una mijilla más natural que Johnny ya lo tiene todo ganado.
Bueno, pues en resumen, Angie hace de señora de éstas de ética discutible y estética infalible que nunca se sabe bien a qué juegan, pero lo que más sorprende de su personaje es el descaro. Resulta que es amante del mafiosillo Reagan pero no tiene el menor reparo en tirarle tejazos como puños a Cassavetes en las mismas narices del otro. Para más inri, a Reagan le convence sin problemas para trabajar todos juntitos "Ay mi amorrrr, conozco al corredor ideal para llevar a cabo nuestro plan". Y cuela, Johnny es contratado. Y hasta aquí puedo contar.
Durante toda la película hay un halo de inverosimilitud que hace imposible verla con un mínimo de seriedad. Mafiosos cornudos consentidos con el beneplácito de la afición, matones doblados por Luis Varela, mujeres fatales sin el menor sentido del disimulo...
Cine negro o humor negro? Pues no lo sé, pero lo que sí sé es que el encargado del maquillaje se pasó siete pueblos con el negro. Fijo que hasta se llevó el Oscar.
Ya nada más empezar me percaté de que el protagonista no se parecía nada a Lancaster, aunque el argumento era muy parecido a lo que había leído. Me fui para el Google y vi que era un remake. En fin, a pesar del planchazo decidí ver esta otra versión, a ser posible para ponerla a parir.
Y no, no me ha costado demasiado; no hay por dónde pillarla. Sí, una estética muy pop, muy años 60, muy "pre-tarantina", muy fashion. Pero muy poca chicha y todavía menos verosimilitud en el guión.
Todo empieza con una muerte. Y a partir de ahí una investigación y una reconstrucción de los hechos. De fondo, por supuesto, la inevitable femme fatale de toda peli del género que se precie, aquí interpretada por una Angie Dickinson pelín exageradilla en sus gestos. No me cebaré más con ella porque lo cierto es que de todas las interpretaciones es tal vez la más creíble; con eso está todo dicho.
Tenemos también a Ronaldous Reagan en uno de sus últimos papeles antes de decidir dejar de joder las pantallas grandes para joder al mundo en general. A su lado la Dickinson está hasta brillante. Y también está John Cassavetes, con unos cien kilos de maquillaje encima que le hacen parecer un negrito zumbón del África tropical. No tengo ni idea de cómo estaba Burt Lancaster en su papel pero con nada que pareciera una mijilla más natural que Johnny ya lo tiene todo ganado.
Bueno, pues en resumen, Angie hace de señora de éstas de ética discutible y estética infalible que nunca se sabe bien a qué juegan, pero lo que más sorprende de su personaje es el descaro. Resulta que es amante del mafiosillo Reagan pero no tiene el menor reparo en tirarle tejazos como puños a Cassavetes en las mismas narices del otro. Para más inri, a Reagan le convence sin problemas para trabajar todos juntitos "Ay mi amorrrr, conozco al corredor ideal para llevar a cabo nuestro plan". Y cuela, Johnny es contratado. Y hasta aquí puedo contar.
Durante toda la película hay un halo de inverosimilitud que hace imposible verla con un mínimo de seriedad. Mafiosos cornudos consentidos con el beneplácito de la afición, matones doblados por Luis Varela, mujeres fatales sin el menor sentido del disimulo...
Cine negro o humor negro? Pues no lo sé, pero lo que sí sé es que el encargado del maquillaje se pasó siete pueblos con el negro. Fijo que hasta se llevó el Oscar.
lunes, 5 de diciembre de 2011
The Game, by David Fincher
Fincher, el gran maestro de los finales brillantes, la caga por completo. Si en "Seven" lo bordó, aquí se monta una paranoia total para culminarla en un desenlace chusco al más puro estilo "Los Serrano", pero que parece haber colado porque a muchísima gente el invento le ha encantado. Sinceramente no me lo explico.
Douglas, el gran maestro de la sobriedad interpretativa, mantiene el tipo. Si en "Wall Street" lo bordó, aquí recita estoicamente el delirante guión y hace lo que puede para darle algún viso de verosimilitud al asunto. Es, sin duda, lo mejor de la película.
La historia no es sólo que esté llena de trampas, que lo está; es que rebasa con creces todos los límites incluso de lo fantástico. Fincher inventa un juego imposible, intenta envolverlo en un halo de angustia, suspense y claustrofobia, y cuando le da la puntilla con ese desenlace alucinante que a algunos les ha parecido tan genial, se carga todo el invento.
Que entretiene? Pues sí, es evidente que la intriga está ahí y que el espectador contempla alucinado todo el proceso con la tensión de no saber qué es lo que está pasando. Por eso, y a pesar del trampeo obvio, no se merecía ese final, que en mi opinión sólo consigue decepcionar al que espera una explicación coherente y medianamente razonable a todo lo que ha estado preguntándose.
Douglas, el gran maestro de la sobriedad interpretativa, mantiene el tipo. Si en "Wall Street" lo bordó, aquí recita estoicamente el delirante guión y hace lo que puede para darle algún viso de verosimilitud al asunto. Es, sin duda, lo mejor de la película.
La historia no es sólo que esté llena de trampas, que lo está; es que rebasa con creces todos los límites incluso de lo fantástico. Fincher inventa un juego imposible, intenta envolverlo en un halo de angustia, suspense y claustrofobia, y cuando le da la puntilla con ese desenlace alucinante que a algunos les ha parecido tan genial, se carga todo el invento.
Que entretiene? Pues sí, es evidente que la intriga está ahí y que el espectador contempla alucinado todo el proceso con la tensión de no saber qué es lo que está pasando. Por eso, y a pesar del trampeo obvio, no se merecía ese final, que en mi opinión sólo consigue decepcionar al que espera una explicación coherente y medianamente razonable a todo lo que ha estado preguntándose.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Wall Street: el dinero nunca duerme, by Oliver Stone
He observado que muchos de los fans entusiastas de la primera "Wall Street" despotrican sin piedad de esta secuela. Yo confieso que la otra no la he visto, así que ni me domina la pasión ni puedo comparar. La única que conozco es ésta y a ella dedico esta crítica en cuerpo y alma.
A mí me parece una buena película. Y muy oportuna. La veo más en el contexto de la actual crisis y de todo lo que ha pasado y sigue pasando que en plan secuela de una peli casi de culto. Me gusta cómo trata el tema de los mercados, de los tiburones de las finanzas, del despiadado mundo del dinero y del poco prometedor futuro que se ve venir. No sé cómo sería la primera Wall Street pero ésta describe perfectamente todo lo que estamos viviendo y lo que mucho me temo que nos queda por vivir.
Para mí sobran unas cuantas cosas: la historia de amor de la hija de Gekko con el joven broker, las patéticas relaciones padre-hija, la madre especuladora del chico, interpretada por una Susan Sarandon en un papel supérfluo y prescindible que no la merece... Todo el aparataje sentimentaloide está de más, porque la ingeniería financiera que nos describe Stone es de por sí tan fascinante y sobrecogedora que no necesitaba nada más.
Para mí Oliver Stone se redime con esta historia de sus últimas cagadas ("W", su patetico homenaje a Fidel, etc.) y nos da una lección de buen cine y de finanzas en un pack "dos en uno" muy digno de agradecer.
Ni que decir tiene que Douglas se come todo y a todos y que la pantalla se le queda muy pequeña. Es un pedazo de actor y a su lado el resto no pueden ser otra cosa sino meras comparsas. Mención aparte merece un esmeradísimo Josh Brolin, que se lo curra un huevo y consigue llevarse su trozo del pastel, y hasta en algunas escenas en las que no aparece Douglas, logra imponer su avasalladora presencia.
En definitiva, una gran película, una tremenda historia, que para nuestra desgracia se parece bastante a la realidad, y una brillante secuela que merece ser vista y juzgada por sí misma.
A mí me parece una buena película. Y muy oportuna. La veo más en el contexto de la actual crisis y de todo lo que ha pasado y sigue pasando que en plan secuela de una peli casi de culto. Me gusta cómo trata el tema de los mercados, de los tiburones de las finanzas, del despiadado mundo del dinero y del poco prometedor futuro que se ve venir. No sé cómo sería la primera Wall Street pero ésta describe perfectamente todo lo que estamos viviendo y lo que mucho me temo que nos queda por vivir.
Para mí sobran unas cuantas cosas: la historia de amor de la hija de Gekko con el joven broker, las patéticas relaciones padre-hija, la madre especuladora del chico, interpretada por una Susan Sarandon en un papel supérfluo y prescindible que no la merece... Todo el aparataje sentimentaloide está de más, porque la ingeniería financiera que nos describe Stone es de por sí tan fascinante y sobrecogedora que no necesitaba nada más.
Para mí Oliver Stone se redime con esta historia de sus últimas cagadas ("W", su patetico homenaje a Fidel, etc.) y nos da una lección de buen cine y de finanzas en un pack "dos en uno" muy digno de agradecer.
Ni que decir tiene que Douglas se come todo y a todos y que la pantalla se le queda muy pequeña. Es un pedazo de actor y a su lado el resto no pueden ser otra cosa sino meras comparsas. Mención aparte merece un esmeradísimo Josh Brolin, que se lo curra un huevo y consigue llevarse su trozo del pastel, y hasta en algunas escenas en las que no aparece Douglas, logra imponer su avasalladora presencia.
En definitiva, una gran película, una tremenda historia, que para nuestra desgracia se parece bastante a la realidad, y una brillante secuela que merece ser vista y juzgada por sí misma.
viernes, 2 de diciembre de 2011
Esperanza y gloria, by John Boorman
Me sonaba un montón la cara de la protagonista, y me fui para el Google to escopetá. Claaaaaaro, Sarah Miles, la descocada y ardorosa señora de Mitchum en "La hija de Ryan". Una cara inolvidable para una actriz de impresionante presencia, al menos en otros tiempos. En esta película, sin embargo, aparece totalmente anodina, se la reconoce por los rasgos inconfundibles pero nada más. Sí, es cierto que el personaje carece de la fuerza y el ímpetu de aquel otro que le hizo famosa pero aquí se supone que sobre ella también recae buena parte del peso del filme, y sin embargo su presencia pasa casi inadvertida y no consigue dotar al personaje del menor atractivo. Qué triste decadencia!
Y como ella todo lo demás. Una historia completamente insípida, sin la más mínima chispa. Cabezada va y viene, confieso que no conseguí llegar despierta al final. Sé que sonaban sirenas y todos corrían a los refugios antiaéreos. Qué novedoso! Algunos amigos y parientes se iban a la guerra pero luego volvían de permiso de vez en cuando y hacían comidas en el jardín y bailaban y cantaban, todo como muy flowerpower para estar en mitad de un conflicto bélico. Y poco más puedo recordar entre pestañada y pestañada.
Me dormí yo, se durmió mi perro y no se durmió más nadie porque estábamos solos. Igual la mosca tse-tse me ha contagiado la enfermedad del sueño, porque esto no es normal; es incluso lacerante. Llevo dos días seguidos quedándome sopa delante de la pantalla viendo películas que yo misma he elegido. Y lo peor de todo es que ahora mismo estoy entrando en trance mientras cuento el sueño que me dan. Pues sí, como dijo alguien, qué grande es el cine! Y yo añadiría: y a veces qué poderoso somnífero.
Por cierto, dedico esta crítica a mis dos buenas amigas la Espe y la Glori, que para eso dan nombre a la película. Chicas, va por vosotras.
Y como ella todo lo demás. Una historia completamente insípida, sin la más mínima chispa. Cabezada va y viene, confieso que no conseguí llegar despierta al final. Sé que sonaban sirenas y todos corrían a los refugios antiaéreos. Qué novedoso! Algunos amigos y parientes se iban a la guerra pero luego volvían de permiso de vez en cuando y hacían comidas en el jardín y bailaban y cantaban, todo como muy flowerpower para estar en mitad de un conflicto bélico. Y poco más puedo recordar entre pestañada y pestañada.
Me dormí yo, se durmió mi perro y no se durmió más nadie porque estábamos solos. Igual la mosca tse-tse me ha contagiado la enfermedad del sueño, porque esto no es normal; es incluso lacerante. Llevo dos días seguidos quedándome sopa delante de la pantalla viendo películas que yo misma he elegido. Y lo peor de todo es que ahora mismo estoy entrando en trance mientras cuento el sueño que me dan. Pues sí, como dijo alguien, qué grande es el cine! Y yo añadiría: y a veces qué poderoso somnífero.
Por cierto, dedico esta crítica a mis dos buenas amigas la Espe y la Glori, que para eso dan nombre a la película. Chicas, va por vosotras.
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